Cuando un día el pueblo quiere vivir,
el destino no tiene más remedio que responder,
las tinieblas no tienen más remedio que disiparse,
las cadenas no tienen más remedio que romperse, Abu El Kacem Chebbi
Cuando las autoridades libanesas acaban de firmar un acuerdo con el Estado colonial de Israel, pisoteando la soberanía libanesa y el derecho a la resistencia de Hezbolá, más de 300 intelectuales árabes unen sus voces para reafirmar la unidad árabe contra la normalización con Israel, el apoyo a los movimientos de resistencia que luchan contra el colonialismo israelí y el derecho a la autodeterminación de los pueblos árabes. Este manifiesto, que reúne a destacados académicos, periodistas y líderes políticos de todos los rincones del mundo árabe, supone una intervención política de gran importancia.
Nosotros, intelectuales, académicos, artistas y activistas del mundo árabe y de la diáspora, alzamos la voz.
Lo hacemos hoy, en un momento en el que la sangre de nuestro pueblo corre a raudales bajo las bombas israelíes y occidentales, porque se está librando otra guerra contra él, más silenciosa pero igual de mortal: la de la normalización con el enemigo Estado de Israel, que está corrompiendo nuestra región, impuesta por líderes corruptos en contra de la voluntad de sus pueblos, en contra de su memoria y en contra de su sangre derramada. Desde los Acuerdos de Abraham hasta el acuerdo marco firmado entre el Líbano e Israel en Washington el 26 de junio de 2026: la traición se ha convertido en algo habitual. Lo denunciamos con la mayor firmeza.
Tenemos que llamar a las cosas por su nombre: este texto de acuerdo no es un tratado de paz entre iguales, es la formalización de una relación de sumisión que desprecia totalmente los sacrificios del pueblo libanés por la conquista de su tierra y su dignidad. Mientras los responsables oficiales se daban la mano ante las cámaras estadounidenses, el Ejército israelí volvía a atacar el territorio libanés el mismo día de la firma. Una contradicción que, por sí sola, lo dice todo sobre la verdadera naturaleza del texto firmado: una capitulación disfrazada con el lenguaje de la soberanía. Los dirigentes israelíes lo dicen sin rodeos: su proyecto va más allá de Hezbolá y de la frontera sur del Líbano. Lo que está en juego es algo más antiguo. Se trata del Gran Israel, que traspasa las fronteras de 1948 hasta el Líbano, Jordania y Siria. Un Gran Israel que reaviva el sueño de Jabotinsky de convertir el proyecto sionista en una potencia regional que intimide a sus vecinos, acapare sus recursos y redibuje las fronteras a su antojo. Y en cada etapa, vuelve a aparecer la misma palabra para disfrazar esta expansión: legítima defensa. Como si conquistar pudiera ir de la mano de defenderse.
La sucesión de guerras que azotan la región –Palestina, Líbano, Irak, Sudán, Libia, Siria, etc.– no es una serie de crisis independientes entre sí.
Se inscribe en esa larga historia colonial: desde el Congreso de Berlín (1878) hasta los acuerdos Sykes-Picot (1916) y la Declaración de Balfour (1917), pasando por la apropiación de las revoluciones árabes de 2011, siempre ha estado en marcha la misma lógica imperialista: entregar nuestras tierras y nuestros derechos a los voraces apetitos de las potencias occidentales. Hoy en día sigue siendo cuestión de dividir para dominar. Hoy en día sigue estando en juego nuestra aniquilación. Normalizar no es paz, es decidir nuestro aplastamiento.
En este proyecto de aniquilación, Israel desempeña un papel estratégico de primer orden. Se sitúa en la encrucijada de un imperialismo que, forjado a lo largo de ese largo siglo XIX, está transformándose con la complicidad de algunos de nuestros Estados. Los Acuerdos de Abraham, que han normalizado las relaciones de cinco países árabes con Israel, forman parte de este nuevo momento imperial que, bajo el pretexto de la integración económica, busca a toda costa mantener la ventaja hegemónica de EE UU en la región.
En eso mismo trabaja también el proyecto IMEC –Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa–, anunciado en la cumbre del G20 de Nueva Delhi en septiembre de 2023: consolidar la normalización de las relaciones entre Israel y los países del Golfo y ofrecer una alternativa a la Ruta de la Seda china. Israel es, por tanto, el nodo geográfico indispensable del corredor: la normalización no es un fin en sí misma, sino la condición infraestructural de la hegemonía estadounidense en la región. Genocidio o normalización, dos caminos hacia el mismo objetivo: convertir la región árabe en un mercado libre de mercancías e identidades.
Ante esta realidad, solo hay una conclusión posible: los Estados-nación de la región no solo comparten una lengua, una cultura y una historia, sino, sobre todo, un destino común estructurado por los mismos mecanismos de sometimiento y las mismas aspiraciones de liberación nacional. El lema tunecino “”únez libre y su capital, Jerusalén” o los manifestantes y manifestantes egipcios y marroquíes que corean “Palestina es una causa nacional” lo dejan claro: la situación palestina es la situación de todos los pueblos de la región, en distintos grados.
Quienes firmamos este texto, conscientes de la amenaza existencial que supone el proyecto imperialista del Gran Israel para toda la región árabe, nos negamos a que el agotamiento de nuestros pueblos, provocado por dos siglos de guerra constante, bloqueos y destrucción, sea presentado como una elección libre por parte de regímenes árabes traidores, al servicio de sus amos occidentales. Nos negamos a que una relación de fuerzas basada en el genocidio y el aplastamiento de toda resistencia se celebre como paz.
Nosotros, los firmantes de este texto, herederas y herederos de una larga historia de resistencia de los pueblos árabes contra el colonialismo y el sionismo, afirmamos en este manifiesto:
En primer lugar: el rechazo a una paz ficticia y a cualquier forma de normalización con el Estado enemigo de Israel
Los acuerdos de Oslo nos han enseñado esta lección: una paz negociada bajo coacción militar y económica, en la que una de las partes impone a la otra el calendario, las condiciones y las garantías de su propia seguridad, no es paz. Es una rendición disfrazada con vocabulario diplomático; es, en la práctica, la garantía de una mayor fragmentación y de una colonización israelí consolidada. Denunciamos la complicidad de parte de las élites políticas, económicas e intelectuales árabes con el régimen de sumisión impuesto por el imperialismo occidental, sin tener en cuenta los sacrificios de los pueblos de la región. Nos dirigimos especialmente a las dirigentes y dirigentes árabes que, bajo el pretexto de la realpolitik, han elegido el camino de la sumisión en lugar del de la dignidad. Exigimos la ruptura de todos los acuerdos de normalización. Recordamos que la legitimidad popular de cualquier poder en nuestra región se mide también por su capacidad para no traicionar, mediante concesiones diplomáticas, los principios que proclama. Desde las luchas anticoloniales hasta las revoluciones árabes, una misma lección se ha grabado en el ADN de la región: ningún régimen colaboracionista sobrevive si desprecia las aspiraciones de emancipación de su pueblo.
Segundo: la denuncia del proyecto del Gran Israel
Tomamos nota de las declaraciones oficiales israelíes que
anuncian abiertamente la ambición depredadora y expansionista del
proyecto colonialista israelí. Cuando un ministro israelí dice que el
río Litani debe convertirse en la nueva frontera con el Líbano, cuando
otro reivindica planes de colonización para el sur del Líbano, no se
trata de deslizamientos: es la confesión de una doctrina. Denunciamos
con la mayor firmeza estas ambiciones expansionistas y recordamos que
ningún acuerdo puede ser viable mientras no se elimine de forma
explícita y duradera esta máquina de guerra genocida. No se puede llegar
a ningún acuerdo sin liberar todo el territorio ocupado y sin afirmar
el derecho al retorno de todas las personas refugiadas palestinas de
1948 y 1967.
Tercero: la afirmación del derecho de los pueblos árabes a la autodeterminación como principio inalienable
Recordamos aquí el respeto a este derecho, consagrado en la Carta de las Naciones Unidas y en el derecho internacional, que reconoce la legitimidad de la lucha armada en un contexto de dominación colonial y ocupación extranjera. Este derecho está ligado a la dignidad de los pueblos colonizados que luchan por su supervivencia. Ningún acuerdo geopolítico puede menoscabarlo. Ninguna relación de fuerzas que, hoy como ayer, nos sea desfavorable, podría mermarlo. Reafirmamos aquí este derecho para el pueblo palestino, para el pueblo libanés y para todos los pueblos árabes que se enfrentan a la misma disyuntiva entre el genocidio y la dignidad. Aplaudimos el valor de quienes, con dignidad, han elegido resistir y plantar cara directamente a la maquinaria de destrucción israelí-occidental. Pedimos la liberación de todas y todos los presos políticos palestinos y libaneses, así como de todas las personas condenadas en los países árabes por haber mostrado su solidaridad con la causa palestina.
Cuarto: el rechazo a la solidaridad internacional puramente simbólica
La solidaridad internacional actual se ha reducido en gran medida, sobre todo a nivel gubernamental, a formas que no cuestan nada y no comprometen a nada: condenas diplomáticas sin consecuencias, ayuda humanitaria que alivia el sufrimiento sin abordar nunca sus causas estructurales, campañas de sensibilización que informan sin transformar. Estas acciones no son inútiles, pero permiten a los Estados y a la opinión pública quitarse un peso de encima sin cuestionar nunca el orden imperialista que genera la opresión. Apoyar a un pueblo ocupado solo de formas que no molesten a nadie es apoyar su sufrimiento, no su liberación. Es aceptar que los oprimidos esperen, aguanten y negocien indefinidamente con quienes los oprimen, mientras el mundo mira con simpatía sin estar nunca dispuesto a pagar el precio político de un apoyo real a su emancipación por los medios que ellos consideren necesarios.
Quinto: la responsabilidad de los intelectuales árabes
acemos nuestra la exigencia formulada por Ghassan Kanafani o Bassel
Al-Araj: los intelectuales y las intelectuales procedentes de sociedades
colonizadas o dominadas no pueden refugiarse en una neutralidad de
fachada que, en la práctica, siempre sirve a los intereses de la parte
más fuerte. Nuestro papel no es traducir la revuelta de nuestros pueblos
a un lenguaje aceptable para los verdugos. No se trata de suavizar,
edulcorar o hacer presentable lo que debe seguir siendo una
insurrección. Nuestro papel es llevarla adelante, defenderla, con todas
las herramientas de las que disponemos y, ante todo, rechazando
cualquier tipo de normalización, ya sea intelectual, cultural o
política. Denunciamos la guerra imperialista permanente que azota esta
región. Apoyamos, sin reservas, todas las formas de resistencia que se
oponen a ella. Lo que queremos no es un armisticio disfrazado de paz,
una pacificación que nos despoje en silencio. Lo que queremos es la
liberación total y la soberanía plena y absoluta: sobre nuestras
tierras, nuestros recursos y nuestros modos de producción. Nada menos.
Firmamos este manifiesto como intelectuales y activistas árabes, conscientes de que el silencio, en un momento en el que se está decidiendo el futuro de toda una región, es en sí mismo una forma de rendición. Elegimos no callarnos. Hacemos un llamamiento para acabar de una vez por todas con las negociaciones indignas y los compromisos vergonzosos, que legitiman lo inaceptable, y para identificar claramente la amenaza principal: la del proyecto expansionista del Gran Israel, que constituye el nudo estratégico del imperialismo occidental. Adoptamos la postura de rechazo radical que muestran las diferentes formas de resistencia en el mundo árabe, la única capaz de garantizar la dignidad individual y colectiva de los pueblos de la región a “distancia cero” de la máquina de destrucción, justo donde la aniquilación es más intensa.
Argelia ha vencido, Palestina vencerá.
Firmantes
- Hèla Yousfi, academic, Tunisia
- Layal Ftouni, academic, Lebanon
- Noureddine Amara, academic, Algeria
- Omar Abdel Jawad, academic, Palestine
- Mounira Khayat, academic, Lebanon
- Ghassan Ben Khelifa, journalist, Tunisia
- Hadeel Karkar, researcher, Palestine
- Pierre Abi Saab, journalist, Lebanon
- Ubada Kassar, university professor and researcher, Lebanon
- Malek Abi Saab, professor of contemporary Middle Eastern history at McGill University, Canada/Lebanon
- Faiq Mari, academic, Palestine
- Bahia Shehab, artist/academic, Lebanon/Egypt
- Latifa El Bouhsini, academic, Morocco
- Naima Chalour, academic, Algeria
- Ali Batha, researcher, Palestine
- Sara El Masry, academic, Egypt
- Ali Mattar, researcher and academic, Lebanon
- Meryem Sellami, academic, Tunisia
- Hala Amri, researcher, Tunisia
- Nada Raad, academic, Lebanon
- Malika El Assimi, academic, poet and writer, Morocco
- Lubna Tarabey, academic, Lebanon
- Yasmine Khayat, academic, Lebanon
- Roula Khayat, academic, Lebanon
- Islam El Khatib, researcher, Lebanon
- Ali Aboud, academic, Lebanon
- Muna Dajani, academic, Palestine
- Julia Choukair Vezoso, researcher and organizer, Lebanon
- Hamdeen Sabahi, politician, Egypt
- Khaled Youssef, filmmaker, Egypt
- Faida Hindawi, film critic, Egypt
- Mariam Guellouz, academic, Tunisia
- Iyad Abou Gaida, artist, Lebanon
- Samar Kanafani, researcher, Lebanon
- Sami Boukadida, researcher, Lebanon
- Jad Melki, academic, Lebanon
- Rana Sukkarieh, academic, Lebanon
- Alaa Attia Mitwaly, researcher, Egypt
- Chawki Attieh, researcher and professor, Lebanon
- Laure Abi Khalil, academic, Lebanon
- Kassem Kassir, academic, Lebanon
- Majdolin Darwish, member of the BDS campaign, Lebanon
- Tania Naplasi, visual artist, Palestine
- Raja Jaafar, political activist, member of the boycott campaign, Lebanon
- Hamza Hamouchene, researcher and activist, Algeria
- Rami Salame, academic, member of the boycott campaign, Lebanon
- Bashar Ahmad Al-Laqis, PhD in political sociology, Lebanon
- El-Mouzafar El-Diguel, politician, Sudan
- Moussa El-Sadah, researcher, Gulf
- Mourad Ayyash, Palestinian activist, Baddawi camp, northern Lebanon
- Layla Ghanem, editor-in-chief of Badael magazine and international activist
- Riyad Melhem, journalist and political activist, Lebanon
- Farah Abi Morched, “ Noun ” Feminist Solidarity Group, Lebanon
- Sonya Ben Yahmed, Researcher, Tunisia
- Mazen Elghoul, academic, Lebanon
- Houssem Matar, academic, Lebanon
- Fidaa Abdel Fattah, Lawyer, Lebanon
- Shadi Abou Ayed, Palestinian activist, Baddawi camp, Lebanon
- Hisham Othman El-Shawani, activist and intellectual, Sudan
- Aza Boughandoura, academic, Libya
- Moutaa Amin El-Waer, university professor residing in Canada, Tunisia
- Muhannad Delikan, member of the leadership of the Popular Will Party, Syria
- Chahrazad Abdallah, academic, Tunisia
- Ahmad Adnan El-Ramahi, director and secretary of the Anti-Zionism Association, Jordan
- Houssem Matar, Academic, Lebanon
- Mariam El-Obeidi, artist, Tunisia
- El-Ghalia Djimi, human rights defender, Western Sahara
- Mohamed Amir, Arab nationalist activist, Egypt
- Mohamed Mawwas, Arab nationalist activist, Lebanon
- Ubada Osama, academic, Sudan
- Mahmoud El-Maaytah, Jordan
- Ayoub Habraoui, media activist, Morocco
- Rabhi Halloum, Jordan
- Khaled El-Basiouny, film production manager, Egyp
- Azyz Krichen, Writer, Tunisia
- Samah El-Gemari Osman, Sudan
- Khaldoun El-Barghouti, Jordan
- Malek Khoury, academic residing in Cairo
- Alaa El-Mawla, politician, Lebanon
- Sami Massoud, academic residing in Canada
- Hadi Eid, academic residing in Canada
- Assaad El-Attat, academic residing in Canada
- Yahya El-Lahib, academic residing in Canada
- Norma Rantisi, academic residing in Canada
- Rola Jurdi, academic residing in Canada
- Rabab Abdulhadi, Palestinian academic residing in the United States
- Jamil Khader, academic residing in the United States
- Jaber Suleiman, Palestinian researcher residing in Lebanon
- Mohamed Sawwan, academic residing in China
- Nawfal Nayouf, writer and translator, former academic, residing in Canada
- Zaid Hamad, Jordan
- Issa El-Khatib, Jordan
- Mountasser Wosos, Jordan
- Iyad Ben Mabrouk, journalist and political activist, Tunisia
- Amin Amr, Youth Office of the Karama Party, Egypt
- Ziad El-Basiouny, Youth Secretary of the Karama Party, Egypt
- Sama Muawiya, researcher, Egypt
- Tamer Hindawi, journalist, Egypt
- Sayed El-Toukhy, editor-in-chief of Al-Karama newspaper, Egypt
- Mohamed El-Basiouny, physician, Egypt
- Mahmoud Fahmy, journalist and writer, Egypt
- Ali Kniss, researcher, Tunisia
- Mohamed Melhem, Jordan
- Wafaa Ashry, Nubian, feminist and labor rights advocate, Egypt
- Mohamed Bajes El-Hassasneh, political activist, Jordan
- Omar Nashabe, academic and international law specialist, Lebanon
- Walid Ezroukan, lawyer, Algeria
- Ihab Nasser, Dean of the Faculty of Applied Medical Sciences, Al-Azhar University, Gaza
- Yazid Ben Hounet, academic, Algeria/France
- Anissa Haddadi, academic, Algeria
- Mohamed Abdoun, writer, Algeria
- Bouakrif Ali Amin, translator and professor, Algeria
- Daho Djerbal, academic, Algeria
- Said Bouibel, academic, Lebanon
- Elia El-Khazen, researcher, Lebanon
- Mohamed Maahoub, academic, Morocco
- Youssef El-Tamimi, academic, Austria
- Safaa Chebbi, activist, Tunisia
- Khelill Khalsi, researcher, Tunisia
- Sahar Hammoud, academic, Lebanon
- Ali Al-Batran, political activist, Jordan
- Ghazi Anaim, critic and visual artist, former president of the Jordanian Association of Visual Artists
- Abdel Moneim Al-Hurr
- Kahena Sanaa, artist and researcher, Tunisia
- Moncef Taleb, filmmaker, Tunisia
- Reem Mokhtari, university professor, Algeria
- Marwan Majaes, Lebanon, France
- Joëlle Abou Chabké, director, Lebanon
- Maissam Al-Marrouki, journalist, Tunisia
- Regina Sanfir, writer and researcher, Lebanon
- Nabila Kallache, designer, Algeria
- Rabih Sultan, professor and academic researcher, Lebanon
- Louay Zeytouni, professor, Lebanon
- Ahmad Lotfi Shaheen, legal and development consultant, Palestine
- Wissam Nassif Yassine, writer and political researcher, Lebanon
- Kholoud Shehada
- Nizam Assaf, academic, Jordan
- Ali Hekmat Shouaib, academic, Lebanon
- Rania Majdoub, teacher
- Kassem Cheatani, academic, Canada
- Zahra Mohamed Banaho, human rights defender / Southern Morocco
- Omar Nashabeh, academic and international law specialist, Lebanon
- Amin Tarbiyeh, Lebanese resident of the United States
- Allan Alam Eddine, writer, Bilad al-Sham
- Omar Farhat, academic, Egypt
- Omar Jabary Salamanca, academic, Palestine
- Slim Ala Eddine, filmmaker, Tunisia
- Aziz Barkaoui, Tunisia
- Salma Mesieri, Tunisia
- Donia Ben Osman, lawyer, Tunisia
- Fayrouz Salama, academic researcher, Tunisia
- Hatem El Wali, professor, Southern Morocco
- Nouress Bleili, academic researcher, Tunisia
- Ahmed Sabri Sayed Ali, historical researcher, Egypt
- Amir Mohieddine, researcher, anthropologist, France / Algeria
- Hossam Abdelkhalek, arts director, Lebanon
- Hicham Ajbouni, Tunisian political activist
- Emir Mohieddine, researcher, France / Algeria
- Anis Mansouri, internationalist Tunisian activist, Tunisia
- Jihad Hamdan, academic and member of the Political Bureau of the Jordanian Communist Party, Jordan
- Houda Ibrahim, journalist, Lebanon
- Adriana Kobeissi, academic residing in Austria
- Fadel, journalist and sociologist, France
- Iqbal Zlila, academic, Tunisia
- Sofian El Fani, cinematographer, Tunisia
- Jalal Kaouch, Palestinian academic
- Leila Abi Samra
- Mohamed El Ghafiri, General Coordinator of the International Network for People’s Solidarity
- Imed Abdelli, Swiss lawyer
- Azzam Al-Samadi, Jordan
- Haifa Saleh, Palestinian academic residing in Belgium – Jordan
- Violette Daguer, writer and human rights activist
- Leila Naffaa, Arab Women’s Association, Jordan
- Moncef Guedouar, Tunisian immigrant
- Nour Turkmani, poet, Jordan
- Mauritanian Association for Human Rights (AMDH), Nouakchott, Mauritania
- Mahmoud Hodhod, writer and academic, Egypt
- Amer Abdallah Abou Nidal / Palestine / General Coordinator of the Global Network for the Palestinian Cause
- Suzanne El Kenz
- Shahd Abusalama, scholar and artist, Palestinian British
- Engineer Jawad Jaber, President of the Anbat Democratic Forum, Jordan
- Thouraya Hammami, researcher, Tunisia
- Sofiane Kachroudi, researcher, Tunisia
- Faouzia Ben Salem, human rights activist, Tunisia
- Saad Mohamed Abdallah, single, Sudan
- Ines Tlili, human rights and cultural activist, Tunisia
- Nasser Al-Ghazali, Director of the Damascus Center for Theoretical Studies and Civil Rights, Sweden
- Saber Zammouri, director, Tunisia
- Abdelmounaim El Hour
- Hanaa Abbas, lawyer, Tunisia
- Hela Yousfi, Qatar
- Ibrahim Moussayih, Sahrawi Human Rights Defenders Collective “ CODESA ”, Western Sahara
- Galai Ahmed, Defender of human and peoples’ rights
- Selma Zghidi, cinema editor, Tunisia
- Nasser Soumi, contemporary artist, Franco-Palestinian
- Khalil Triki, cultural worker, Tunisia
- Amal Jerbi, Citizen, Canada
- Radhia Ouezini, human rights activist, Tunisia
- Rayan Ayari, academic researcher, Tunisia
- Salah Salah, Palestine
- Guizani Souhail, Italy
- Babouzeid Labbihi, political and human rights activist, Western Sahara
- Salma Ghazal, professor, Netherlands
- Youssef Chaker, visual artist, Tunisia
- Akesbi Azeddine, Morocco, economist
- Abdennour Akoudad Ekajouan, PhD Candidate in Economics (Spain)
- Ahmed Jaradat, writer, Jordan
- Mahmoud AlAli, coordinator, Center for Refugee Rights, Aidoun, Lebanon
- Rania Abid, Doctor, Tunisia
- Jemil Ben Romdhane, Engineer, Tunisia
- Myriam Bribri, Tunisian citizen
- Reem Abdelwahed, Tunisia
- Rafika Mensteri, citizen, Tunisia
- Fatma Dahmani, university professor, Tunisia
- Omar Berrada, poet and researcher, Morocco
- Ali Yehia, journalist and international relations consultant, Lebanon
- Fatma Erraach, academic, Tunisia
- Noha Alzaneen, Researcher, Palestine
- Nafieh Assaf, professor, Palestine
- Noha Al-Zaanin, Palestinian researcher residing in Egypt
- Mohamed Mathee, Senior Lecturer, South Africa
- Samir Moghbel, Iran
- Terras Karim, Tunisia
- Maya Saikali, France
- Sevgi Dogan, postdoc, Italy
- Bahija Ouezini, human rights activist, Tunisia
- Naila Al Wardi, Tunisia
- Othman Ben Youssef, Tunisia
- Leila El Phil, Tunisia
- Mohamed El Bourji, human rights activist and physician, Egyptian residing in France
- Ali Mallah, Canada
- Mohamed Soltani, media activist, from Tunisia
- Baya Moudhafer, film director and film programmer, Tunisia
- Ahmed Jemaa, researcher, Tunisia
- Thawra El Abidi, student — Tunisia
- Abdel-Raouf Ismaïl, Plastic Surgeon, Canada
- Fatma Tounsi, Tunisia
- Nacira Guénif, sociologist, anthropologist, university professor, Université Paris 8, France
- Jocelyne Dakhlia, researcher, France
- Nidal Safi, political activist, Lebanon
- Hakima Chaoui, writer and poet from Morocco
- Hani Maatar, musician and researcher from Tunisia
- Emilio Dabed, Law professor, Canada
- Bilel Jdid, Tunisia
- Rimel Mehleb, PhD candidate, Canada
- Rami Shaath (Palestinian/Egyptian), deported to France
- Sami Degachi
- Nazih El Tarcha
- Inès Zoghdoudi, Tunisia
- Roula Yehia, journalist and researcher, France/Lebanon
- Aicha Bendouba, Algeria/France
- Dany El Amine, journalist, Lebanon
- Nadhir Mohamed, Tunisia, researcher in political science
- Zohra Mathlouthi, Tunisia
- Elmaaloum Isselmou
- Sihem Benabderrahmane, academic, Algeria
- Fidaa El Jouneidi, Palestine Film Festival Barbès, France
- Atfa Memaï, Algeria
- Youssef Ettourjoumen
- Hussein El Rahal, university professor
- Hella Ben Youssef, Vice President of Socialist International Women network
- Ghassan Amami, filmmaker, Tunisia
- Habib Belhadi, producer, Tunisia
- Bahri El Bahri, Tunisia
- Abdenasser Djebbar, university professor, Algeria
- Mohamed Al-Abdallah, Palestinian writer
- Mohamed Amine Khedhiri, researcher, Tunisia
- Hisham Abdel Hay, Palestinian, Damascus
- Siman Khoury
- Salvadoran-Palestinian Association — El Salvador
- Omar Faris, political activist and chairman of the Polish-Palestinian Association, Poland
- Kawthar Jouabri, academic, Tunisia
- Mariam Ben Salem, academic, Tunisia
- Riadh Ferjani, academic, Tunisia
- Tawfiq Abu Arshid, political and union activist, Jordan
- Tawfiq Abu Arshid, political and union activist, Jordan (duplicate entry)
- Omar Alfazza, Lawyer, Jordan
- Musa Saleh, Jordan
- Abd Al-Rahman Salem, academic, Jordan
- Ahmad Darraj, Palestine
- Ziad Bakri
- Azza Chaabouni, academic and researcher, Tunisian
- Jounaïdi Abdeljaoued, politician, Tunisia
- Dalila Mahfoudh, feminist political activist, Tunisia
- Nouri Abid, publisher
- Hamma Hammami, politician, Tunisia
- Sara Salloum, Socio-Economic Rights Action Group
- Jihen Laouati, journalist, Tunisia
- Jilani El Hammami – Workers’ Party – Tunisia
- Rafika Errafik – Women’s Organization of the Workers’ Party “ Musawat ” (Equality) – Tunisia
- Taoufi Ben Brik,, journaliste et écrivain, Tunisie
- Belalloufi Hocine, Retired Journalist, Algeria
- Khamis El Bahri, Artist, Tunisia
- Montasser Salem, Youth Activist, Tunisia
- Louati Mohamed Ismail, Filmmaker, Tunis
- Yamina Merchri Bendana
- Aimen Remida, Researcher, Tunisia
- Hayet Benabderrahmane, Architecte, Algérie
- Mahmoud Hamza, Human rights activist, Egypt
- Sana M’sellami, Enseignante-chercheure, Tunisie
- Oussama Ouiremi, academic, France
- Hanin Tarabey, academic and researcher, Palestine
- Al-Aybiki Suhieda, Jordan
- Tarek Kahlaoui, academic, Tunisia
- Fatma Ben Osman, artiste peintre, Tunisia
- Marwa Bejaoui, militante syndicale-unionist
- Malek Zeghdoudi, Freedoms Committee, National Union of Tunisian Journalists
- Abdelatif Zeroual, academic, Maroc
- Halima Jouini, Militant, Feminist, Tunisia
Texto original: Contretemps. Traducción: viento sur


