Recomiendo:
0

Más acá y por debajo del soberanismo-independentismo

Noticias de (otra) Catalunya (XXVIII)

Fuentes: Rebelión

I A modo de preámbulo. En tiempos de luchas y celebraciones obreras vale la pena recordar esta carta: 17, tal vez 18 de octubre de 1963. Miguel, un trabajador barcelonés, va al cine de la ciudad antifranquista a ver «Espartaco» de Kubrick. El 19 escribe una carta a Radio España Independiente. Explica la emoción que […]

I

A modo de preámbulo. En tiempos de luchas y celebraciones obreras vale la pena recordar esta carta:

17, tal vez 18 de octubre de 1963. Miguel, un trabajador barcelonés, va al cine de la ciudad antifranquista a ver «Espartaco» de Kubrick. El 19 escribe una carta a Radio España Independiente. Explica la emoción que se respiró en la sala abarrotada con el corazón puesto en las huelgas mineras de Asturias y León. Lo hizo con estas palabras que tomo prestadas del libro de Armand Balsebre y Rosario Fontova, Las cartas de «La Pirenaica». Memorias del antifranquismo (Cátedra, Madrid, 2014, p. 370):

«Ni una butaca vacía., ni tan siquiera un hueco en los pasillos, y afuera, una cola inmensa serpenteando la acerca de la calle en espera de una localidad. Han empezado la sesión y a medida que avanza la proyección de la cinta la emoción que despierta se va reflejando visiblemente en el rostro de todos los espectadores. Aunque nuestros ojos están fijos en la pantalla, nuestra mente salta instintivamente hacia Asturias al presenciar las escenas de esta película en que la represión se ceba salvajemente en los hombres que se han alzado para defender su dignidad de seres humanos.

Termina la sesión y salimos a la calle, pero durante lago rato resuena en nuestros oídos aquella frase que Espartaco pronuncia en vísperas de la batalla que aplastaría el primer levantamiento de esclavos en el mundo. «¡Quizás muramos todos mañana, pero nuestro sacrificio no será inútil. La lucha que hemos iniciado la proseguirán millones de hombres y mujeres en todo el mundo y a lo largo de la historia!!»

¡Que acertada visión política y gran consciencia de su misión histórica tuvieron aquellos hombres! ¡Así ha sido, y Asturias y León nos están recordando que aun no hemos llegado al fin de aquella lucha que Espartaco iniciara hace más de 24 siglos con un puñado de esclavos»

Hasta aquí el compañero Miguel. La referencia archivística: AHPCE, FCP, carpeta 176/3, carta 233.

¿Puedo añadir algo más? ¿Rompo su emoción? ¿Me disculpan, no les importa? Me concedo permiso:

¡Que vivan eternamente, a la manera de Salvador Espriu, los valores y las tradiciones solidarias de la clase obrera! ¡Que la ciudadanía-obrera alcance los máximos niveles de bienestar y justicia que sean razonables desear! ¡Que nos reconozcamos todos, a nosotros mismos, en sus difíciles combates por una historia y una sociedad fraternales y equitativas! ¡Que viva, pues, las luchas y la lucha de la clase obrera, especialmente de los más difíciles aún combates de trabajadoras!

Pero no especialmente la clase obrera de aquí, de Barcelona, de Burgos, de Guipúzcoa, ni tan siquiera tan solo la de la Catalunya. ¡Vivan laa luchaa de las clasea obrera de Portugal, de Sefarad, de Iberia, y d’arreu, de todos los lugares y territorios del mundo!

Porque el género humano, lo cantamos incluso, es la internacional, no lo estrictamente nacional (sea la que sea la referencia de este término), y nuestra identidad de ciudadanos-trabajadores/as nunca ha sido en exclusiva o de forma destacada una supuesta identidad nacional homogénea (por lo demás, casi imposible), nacionalitaria o afín. No somos ni catalanes ni vascos ni gallegos ni aragoneses ni españoles en exclusiva. ¡Somos rotenspanien internacionalistas… con los añadidos (.cat, .eus, .gal,…) que creamos oportunos!

II

«Cultivar nuestro jardín» es el título de un artículo de Jordi Soler publicado en la edición de Cataluña del global-imperial el pasado 29 de abril.

Hace un poco más de una década, recuerda JS, «cuando el presidente Aznar, en un acto cuya oscuridad todavía no ha alcanzado a disiparse, se acababa de asociar con Bush y Blair en la guerra de Irak, sobrevino un periodo de escandalosa parcialidad en los noticiarios de televisión. Una parcialidad que encarnaba el tristemente célebre Urdaci, desde Televisión Española, pero que se extendía a casi todas las cadenas». En Cataluña, recuerda JS, «por fortuna teníamos los noticiarios de TV-3 y de Catalunya Ràdio, dos opciones que, comparadas con lo que había alrededor, eran bastante imparciales y objetivas a la hora de contarnos lo que sucedía en Irak, y lo mismo pasaba con las noticias domésticas». Sobre todo con las tertulias, «donde reinaba una sana pluralidad y un discurso responsable, casi siempre atornillado con datos comprobables; eran tertulias muy civilizadas, incluso elegantes, que estaban muy lejos de el desagradable griterío que provocan las tertulias en otras latitudes».

Esa era cuando menos su percepción. «Venía de una larga estancia en Irlanda y de otra, todavía más larga, en México, así que se trataba de una percepción, digamos, fresca, no contaminada por la costumbre de oír durante años la misma estación de radio». De hecho, comenta JS, en los años noventa del siglo pasado «un grupo mexicano de radiodifusores en el que yo… tenía cierta opinión, tuvo varios meses en observación a Catalunya Ràdio… Durante varias reuniones en la Ciudad de México, en el cuartel general de aquel grupo radiofónico, estudiamos, entre otras radiodifusoras, el modelo de Catalunya Ràdio para aplicarlo al proyecto que muy poco tiempo después echó a andar con unos niveles de credibilidad, y un éxito, considerables.»

A la luz de lo que acaba de contar, entrando en materia, JS sostiene que en su opinión una de «las grandes víctimas del proceso independentista, sea cual sea el final de esta historia, será la credibilidad de los medios que controla la Generalitat, y de los otros medios que se han casado con la propaganda sistemática del proceso». ¿Por qué? Por lo siguiente:

«Aquellos noticiarios, que hasta hace poco eran un oasis dentro del panorama noticioso español, han desaparecido; los conductores, algunos de ellos extraordinarios, han optado por militar en lugar de informar, y las tertulias han perdido aquella pluralidad ejemplar que las distinguía».

Sobre los debates: «ahora tenemos debates en donde todos los tertulianos están de acuerdo, en donde el objetivo parece ser descalificar a coro al enemigo común». Con las entrevistas sucede lo mismo: «cuando el entrevistado duda, o está en contra del proyecto independentista, el entrevistador intenta, a toda costa, que cambie de opinión, que acepte que se equivoca y que comulgue con las ideas del proceso». Además, apunta con razón JS, «el discurso unidireccional de estos medios genera un eco en la calle, en las mesas de los restaurantes, en la comida del domingo».

En su opinión, una opinión en la que creo que olvida resistencias más que notables, «Barcelona, aquella ciudad abierta, cosmopolita y plural, está tomada hoy por la grisalla de ese discurso monocorde. Otra pérdida lamentable.»

No es seguro que no podamos evitarlo. Hay que dar batallas que parecen muy difíciles.

III

Según Núria Vilà, la Generalitat catalana subvenciona (de promedio) con 25 millones de euros anuales colegios privados que segregan por sexos. Todos del Opus Dei. En los últimos cuatro años, 100 millones de euros; unos 72.000 euros diarios, incluyendo fiestas de guardar, Navidad y Semana Santa… y la Inmaculada por supuesto.

El convenio fue renovado la última vez por el Departamento de Educación del gobierno tripartito. El máximo responsable de la renovación: don Ernest Maragall, el segundo de la lista de ERC en las europeas (tras el primero, nuestro gran wittgensteiniano: ¡tanto Tractatus para eso!, ¡tantas investigaciones filosóficas para ese «gran destino político»!), presidente de un «partido» (¡Nova Ezquerra catalana»: ¡qué risa doña Sofía, qué horror don Oriol!) que ahora pretende llegar a acuerdos municipales (están en conversaciones, están en ello) con ICV, la izquierda de debò (Por cierto, ¿también con EUiA, la denominada izquierda transformadora?)

CiU, por supuesto, con el probable apoyo de ERC, la Esquerra republicana también de debò, está decidida a renovar los conciertos con las privadas por seis años más en el caso de la primaria y secundaria. Pero, eso sí, ¡sólo por cuatro años en el caso de la educación infantil! ¡A esto último se le llama coraje político!

Además, el dato es también de NV, el presupuesto de Educación ha disminuido más de 1.000 millones de euros -1.170.211.671 más exactamente- durante estos cuatro años de convenio entre la Generalitat y las escuelas concertadas, en su mayor parte religiosas. De hecho, procuren no tener arcadas, los fondos de la escuela concertada, según datos de una organización tan moderada y tan «sistémica» y «nacional» como la CONC, han crecido un 4,8% el curso 2013-2014 respecto a 2012 (un aumento, pues, de 41 millones de euros en relación al de hace dos años).

¿A qué es una defensa clara, como el molt honorable president Mas no deja de repetir día, noche y en comparecencia televisiva que se le ponga por delante o se le ofrezca en bandeja de plata, del Estado (público) de bienestar? ¿O estará pensando más bien en el Estado ya no de bienestar sino de vidorra plena y desenfrenada de unas minorías privilegiadas y muy puestas en asuntos de orden y tradiciones)? 

IV

Con la adquisición de La Vanguardia del pasado domingo 27 de abril, iba incorporada una historia de la Mancomunitat de Catalunya (1914-1925) en forma de cómic. En el texto, según la historiadora Soledad Bengoechea, no hay errores formales pero sí errores por omisión.

En el contexto social del momento, ha señalado SB, «en ningún momento se habla del papel de los empresarios de la Lliga en la represión obrera, creación de policías paralelas, etc.» Lo peor, en su opinión, es cuando se llega al golpe de estado barcelonés de Primo de Rivera. El presidente de la Mancomunitat, Puig i Cadalfac, aparece como una víctima del golpe, cuando fue realmente uno de los que lo incitó.

En uno de sus magníficos artículos, la profesora e historiadora de la UAB señalaba: «En Barcelona, pasados los primeros momentos de incertidumbre, la neutralidad en la contienda [I Guerra Mundial] ofreció a la burguesía la posibilidad de realizar grandes negocios en el sector de la exportación. Los encargos provenían de países en guerra, de Francia sobre todo. Se necesitaban mantas para las trincheras, telas para los uniformes de los soldados, cuero para los correajes…». En general, los beneficios obtenidos con ese comercio bélico, «no fueron destinados a la industria, sino que en buena medida se invirtieron en bienes suntuarios. Ello aumentó más el contraste ciudadano de lujo y de miseria».

La expansión, ficticia, «no tardó en sufrir una regresión cuando los pedidos se redujeron y las limitaciones del mercado interior no le permitían absorber la sobreproducción. Algunas fortunas improvisadas temblaron, la inmigración de los últimos años se volvió un sobrante humano de difícil adaptación y, tal y como pasaba con la clase obrera autóctona, se fue contagiando de la fiebre revolucionaria que invadía ciertas tierras de Europa.»

Les recuerdo la frase de John Steinbeck: «Cuando nos necesitan nos llaman emigrantes, y cuando ya les hemos recogido la cosecha, somos vagabundos y tenemos que largarnos».

V

Joan Herrera ha defendido recientemente al lado de ANC (no N de nacional, sino de nacionalista-independentista) y el Omnium (cada vez menos de todos y mucho más de algunos) la «consulta» y un «procés constituent» en exclusiva para Catalunya.

La coordinadora nacional del partido, la diputada Dolors Camats, en una entrevista publicada en El Punt Avui, ha confesado -al fin!- abiertamente su posición «Jo sempre he sigut independentista», siempre lo ha sido. La crónica independentista de una decisión conocida e imaginada.

Por lo demás; ¿siempre? ¿Desde cuándo hay que contar ese «siempre»? ¿Desde que muy joven empezó a militar en ICV? ¡Pues lo tenía molt amagat, muy escondido!

Eso sí, la colíder de ICV subraya que la formación «ecosocialista» todavía no ha fijado «una posición oficial» sobre el tema. ¿Y eso por qué? Porque entre sus militantes «alguns són independentistes i d’altres federalistes». ¿Y entonces? ¿Sabremos alguna vez qué posición mantiene la organización? ¿O cada uno decidirá a su antojo? ¿Unos por aquí, otros por allí, y con todos los votantes, aunque unos opten por I y otros por F?

También ha atribuido a ICV -¿en exclusiva? ¡Por Dios!- el hecho de que «IU (Cayo Lara) entendiese finalmente y votara a favor del derecho a decidir al Congreso». ¡Que entendiese finalmente! ¡Qué cosas! ¡Estos son, digamos, lo poderes de ICV! Lo que parece olvidar, o no dice, la independentista Camats es que Joan Coscubiela hizo una intervención en el Congreso de la Diputados en la que la posición que ella defiende quedaba reducida a la nada más absoluta. Sin ningún indicio de apostar por ello.

¿O es que se trataba de no contar toda la historia y jugar con la ambigüedad de una posición no tomada… o tomada ya en secreto y con nocturnidad?

VI

Lo tomo de un artículo reciente de Vicenç Navarro sobre Mario Vargas Llosa pero, aún esforzándome, no puedo creérmelo. El paso:

«[…] se acaba de aprobar una sesión monográfica del Parlament de Catalunya sobre la situación en Venezuela, aprobada no solo por CiU sino también por PSC, ICV-EUiA y ERC (con la única oposición de las CUP), a la que se ha invitado a opositores al gobierno venezolano sin que se invitara a representantes de este a presentar otra visión distinta. Además de la falta de sensibilidad democrática que representa este comportamiento del parlamento catalán, este es también criticable porque nunca (repito, nunca) ha habido ninguna sesión de este Parlament para discutir la horrible violación de derechos humanos en Honduras, violación que es mucho más acentuada que en cualquier otro país de América Latina» [las cursivas son mías]. Lo que, obviamente, no presupone ninguna violación de ningún derecho por parte del gobierno venezolano; sí, como es sabido, por la oposición de derecha más que extrema de del país bolivariano (si tienen dudas, pregúntenle a Víctor Ríos).

Si es así, si el profesor Navarro no ha cometido ningún error o ha sido mal informado, la duda-pregunta se impone: ¿nos hemos vuelto todos o casi todos locos? Como no puede ser así, como es imposible que sea así, como es concebible que ICV y EUiA hayan podido apoyar una decisión política de estas características, ¿no sería necesario que la coalición desmintiera esta errónea y dañina información?

VII

Lo explicó Carlos Jiménez Villarejo el pasado 26 de abril: «CiU i PP, aliats en el negoci de la seguretat.» Unidos de la mano se les ve por el jardín en todos los asuntos básicos. Son de la misma familia de derecha-derecha. En temas crematísticos y de fondo, uno y lo mismo. Placas tectónicas que representan intereses fáusticos, más o menos potentes, que chocan y se enfrentan en ocasiones sólo en un nudo esencial: el poder, en ese punto central. ¡Todo el poder para sus soviets, reclaman desde las filas de CiU!

VIII

El gobierno catalán se comprometió hace unas semanas a aportar la misma cantidad para los trabajadores en paro que en 2013.

Sin embargo, los fondos para política de empleo han caído un 60% en cuatro años. ¿Es «Madrid» el culpable? ¿Será también éste un robo de España?

IX

Jordi Cañas (nula simpatía por Ciutadans, una organización donde las señas y prácticas de izquierda se guardan en el baúl incontrable de los recuerdos de juventud en algunos casos) ha abandonado su escaño en el Parlament de Cataluña. Ha sido imputado por fraude fiscal. Lo mismo, según parece, o muy parecido cuanto menos, que doña Montserrat Caballé, una de las patums intocables y grandes-muy-grandes del país. ¿Recuerdan? La de… «Barcelona, Barcelona….».

¿Y qué entonces harán Oriol Pujol y Xavier Crespo, de CiU, también imputados? ¿Dimitirán? ¿O no va con ellos la cosa?

¿Y Daniel Fernández y Cristóbal Gimeno del PSC? ¿Seguirán en el Parlamento? ¿La dimisión tampoco está en su agenda?

X

Pere Navarro fue agredido (e insultado: «grandísimo h de p….», en català) por una señora enjoyada el pasado domingo 27 de abril. Fue en un encuentro familiar. No es grave, no salió lesionado. No es síntoma de casi nada, no es una actitud general. Por supuesto.

De acuerdo: no tiene que ser utilizado por nadie ni para ningún objetivo partidista o no tan partidista.

En todo caso, ¿se imaginan que alguien, hablando en castellano por ejemplo, hubiera lanzado un tomate al presidente Mas y le hubiera gritado: «¡Nos quieres conducir a la miseria, no paras de atacar las conquistas básicas de las gentes trabajadoras!»

Ni que decir tiene que yo no abono ninguna actuación similar (aunque puedo entenderla si nadie sale dañado). Pero, salvo error por mi parte, logro imaginarme la posible reacción de los medios de intoxicación y manipulación nacionalistas-independentistas (ampliamente mayoritarios aquí en Cataluña) ante una acción de ese tipo.

XI

La forma en que Boi Ruiz, dos veces ratificado por don Artur Mas, como conseller de Salud, defiende la sanidad pública y el estado de bienestar (catalán por supuesto):

Su departamento ha privatizado la atención oftalmológica de 126.660 personas del Baix Llobregat. Del Hospital de Viladecans, del ICS, del Institut catalán de la salud, al Hospital de Sant Boi.

¿Propietarios de estos últimos? ¡Bingo! La orden de Sant Joan de Déu. Todo muy católico y crematístico.

XII

Sobre lo que hay y la caridad cristiana: vecinos y la PAH han logrado parar el desahucio de una pareja de personas discapacitadas (55 y 41 años) con dos hijos.

Vivían, siguen viviendo por ahora, en Santa Oliva.

La familia tiene hasta el 2 de junio para hallar una nueva casa. ¡Que se lo monten, sin temblor en el pulso! ¿NO es esto darwinismo social, lo que hay vamos?

XIII

Si quieren ver en qué se han convertido los «Mossos d’Esquadra», observen con atención la fotografía que apareció en El País de Cataluña del pasado martes 29 de abril. ¡No apta para menores ni para ciudadanos/as sensibles!

El jefe de los Mossos, en el «Dia de les Esquadres» (¡que nombrecito!) pidió perdón por algunas actuaciones policiales. Sin referencias explícitas y causando un profundo malestar en los policías, cada vez más nacionales y grises, que se manifestaban frente al Auditorio, el lugar donde se celebró el encuentro.

El president Mas instó a aprender de los errores cometidos. ¿Nos los creemos? ¿Olvidamos las mentiras sistemáticas de su gobierno y sus consellers? ¿También los obstáculos permanentes que se construyen y difunden desde Interior? ¿Olvidamos el caso de Ester Quintana y de otros ciudadanos? ¿No recordamos tampoco las últimas muertes?

Por cierto, el grito de los policías en su manifestación: «¡Todos somos Ciutat Vella!» haciendo referencia a la comisaría a la que pertenecen los diez agentes imputados por la muerte (¿asesinato?) de Andrés Benítez. ¡A que son demócratas y podemos confiar en ellos! 

XIV

Después de la enésima vez que han tirado plátanos en contra de jugadores de fútbol negros en Europa, ha recordado Emir Sader, Daniel Alvez ha resuelto comer el plátano y Neymar declaró: «Todos somos macacos» (Todos somos monos). Es el comienzo de la reacción, que los propios europeos parecen incapaces de hacer, «en contra de la discriminación en los estadios de fútbol, simple continuación de lo que pasa en la vida cotidiana en países que se consideran blancos y civilizados».

Yo también, como tantos otros, he comido plátanos esta semana en mis clases de informática, matemáticas y economía. ¿Por qué no lo habrá hecho don Mariano? ¿Por qué no lo ha hecho don Mas? ¿Por qué no lo habrá hecho con Borbón? ¿Y doña Cristina?

¡Que ya saben la respuesta! Perdón, perdón…

XV

Calentando motores para el 1º de Mayo, personas en paro y el movimiento del 22M en Catalunya, ocupó el pasado 30 de abril más de 40 oficinas del antiguo INEM. Abrieron un camino que es necesario repetir.

XVI

Un comunicado por los sucesos del Parlament Con sus propias palabras: «Primeras impresiones de las encausadas en el Caso Parlament tras varios días de circo. Sólo nos falta la última sesión del juicio que nos está revolviendo realmente la vida desde hace varios meses».

El 5 de mayo próximo termina la puesta en escena del espectáculo, «ridículo y cínico, contra la dignidad de la protesta…popularmente conocido como «Juicio por el asedio al Parlament». Y jugará un rato más con nuestras energías porque será visto para sentencia. Pero ahora sí, de momento, podemos darles las gracias a esta panda de sinvergüenzas».

¿Por qué? Por lo siguiente:

1.»Gracias porque la vivencia de los 19 encausados se está convirtiendo en una experiencia. Porque a pesar de nuestro nudo en el estómago irrebatible, y el de nuestros familiares y amigas, los días en Madrid -rodeadas por la desolación de su Audiencia Nacional- nos han colmado de futuras batallitas para nuestros nietos.» 2 «Gracias porque nos han colocado en la tesitura de tener que demostrarles y demostrarnos una vez más que el poder de la solidaridad y del cuidado es tremendamente más infalible, y por supuesto decente, que el poder de su dinero, volátil e interesado. 3. Porque «el apoyo mutuo que ha nacido en todos los rincones -desde los abrazos a la salida del juicio hasta las interminables horas de asamblea, desde el dinero conseguido gota a gota hasta las manifestaciones y reuniones en todo el estado- nos está fortaleciendo una barbaridad, e incluso afirmamos que no solo a nosotras. Esta adversidad se afronta con templanza por la infranqueable unión que estamos generando». 4.»Gracias porque nos han dado la oportunidad de enseñarles que nuestros defensores legales, nuestras abogadas, son muchísimo más avispadas, astutos y serias que sus abogados y fiscales, lacayos sin sonrisas. Una vez más observamos que la potencia de la integridad política, de la ética y la crítica, vapulea al sentido monetario y meramente profesional. Trabajar en el antagonismo alegra la cara; trabajar para el Estado -o para Manos Limpias- les convierte en hombres grises». 5. Y, por último, señalan «gracias porque nos han invitado -a la fuerza- a conocer las entrañas del tribunal de excepción por excelencia: la Audiencia Nacional. Ahora ya sabemos que el Estado se envuelve en togas y lisonjas, protocolos, ceremonias, tronos y autoridades por su vacío interior.»

Concluyen: «Y nos ha resultado curioso que aun teniendo todas vuestras tuberías bien engrasadas, todavía existan cloacas. Si nos imponéis el inmaculado caudillaje de la ley armado con la exquisitez de los cuerpos policiales del Estado, ¿cómo osáis en descubrirnos que existen ficheros ilegales que estudian con oscuridad a los movimientos sociales? ¿Qué necesidad tenéis, aun contando con vuestros sagrados votos electorales, de cometer irregularidades tales como detenciones ilegales, vídeos sin autorías o fotografías obtenidas con intereses espurios?»

Gracias también añaden, en un paso algo oscuro, » por representarnos la tragicomedia de las traducciones e interpretaciones del catalán, puesto que ahora ya nos ha quedado claro el desprecio absoluto ante las lenguas de los pueblos de vuestro reino, así como el perjuicio que conlleva usarlas. Deben decorar sus discursos porque sus palabras mienten. Deben construir edificios imperiales porque no conocen el hogar, el calor. Han debido someter (acusándoles de nosequé) a tantos compañeros con ideas honestas durante decenas de años -como hoy a nosotras- porque ellos no piensan, obedecen. Acatan las ordenanzas de los Grandes Negocios, veneran la existencia misma de un Estado que se perpetúa en la insipidez más grosera.»

Y estemos atentos, insisten, «porque esto no acaba aquí. No porque queden días de juicios o sentencias y recursos… sino porque después de vivir esta experiencia es imposible dejar de luchar.»

Salvador López Arnal es miembro del Front Cívic Somos Mayoría y del CEMS (Centre d’Estudis sobre els Movimients Socials de la Universitat Pompeu Fabra, director Jordi Mir Garcia)

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.