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¿Por qué innumerables fotos y películas palestinas están enterradas en archivos israelíes?

Fuentes: Haaretz

Traducido del inglés para Rebelión por J. M.

 Abd al-Qadir al-Husayni estudia mapas con sus ayudantes, entre ellos Kassim Rimawi. Guardias del cuerpo y otros combatientes están detrás de ellos. Sin fecha. Chalil Rissas (Rassass)

Fotos y películas palestinas incautadas por las tropas israelíes han estado acumulando polvo en el ejército y archivos del Ministerio de Defensa hasta que la doctora Rona Sela, restauradora e historiadora del arte, las expuso. Dice que el material presenta una alternativa a la historia sionista que negaba la existencia de los palestinos aquí.  

La reacción inicial es de incredulidad: ¿Por qué se almacena este material en dependencias del ejército de Israel y en el Ministerio de Defensa? El primer elemento está marcado, en hebreo, «La historia de Palestina desde 1919», el segundo «pinturas de los niños que van a la escuela, viven en un campo de refugiados y aspiran a volver a Palestina». El tercero es «Descripción del maltrato del ejército israelí a los palestinos en los territorios».  

Entre todos los lugares, estos tres rollos de película de 16 mm que documentan las actividades militares y de seguridad de Israel están almacenados en el archivo central, situado en Tel Hashomer, cerca de Centro Nacional de Reclutamiento del ejército, en las afueras de Tel Aviv.  

Estas tres piezas son apenas una gota en un océano de unas 38.000 películas, 2,7 millones de fotografías, 96.000 grabaciones de audio y 46.000 mapas y fotografías aéreas que han sido recogidas en el archivo del ejército desde 1948 por orden del primer ministro y ministro de Defensa de Israel David Ben Gurion. Sin embargo una lectura más detallada muestra que esta particular «gota en el océano» es subversiva, excepcional y altamente significativa.  

El material en cuestión es parte de una colección -cuyo tamaño exacto y los detalles siguen siendo desconocidos- de películas «botín de guerra» incautadas por el ejército israelí de los archivos palestinos en redadas en los últimos años, aunque principalmente en la Guerra del Líbano de 1982.  

Sin embargo recientemente y después de una batalla legal persistente y prolongada, las películas confiscadas en el Líbano, que habían estado acumulando polvo durante décadas -en lugar de ser proyectadas en filmotecas u otros lugares de Israel- han sido rescatadas del olvido junto con numerosas fotos fijas. La persona responsable de este acontecimiento es la doctora Rona Sela, restauradora e investigadora de historia visual de la Universidad de Tel Aviv.  

 

Rona Sela. Sharon Bareket. «Saqueados y ocultos, archivos palestinos en Israel». Un cartel de la película  

Durante casi 20 años Sela ha estado explorando la memoria visual sionista y palestina. Tiene una serie de revelaciones y descubrimientos importantes en su haber, que se han publicado en forma de libros, catálogos y artículos. Entre los títulos en idioma hebreo están «Fotografía en Palestina / Eretz-Israel en los años 30 y 40» (2000) y «Hecho público: Las fotografías palestinas en archivos militares de Israel’ (2009). En marzo se publicó un artículo en English-language periodical Social Semiotics «La genealogía borrón del saqueo – Control de Archivos de Israel sobre los palestinos».  

Ahora Sela ha hecho su primera película, «Saqueados y ocultos, archivos palestinos en Israel», un documental en inglés que examina el destino de fotografías y películas palestinas que fueron «capturadas» y depositadas en archivos israelíes. Incluye segmentos hasta ahora no vistos de películas incautadas por el ejército israelí de los archivos palestinos en Beirut. Estos registros documentales, dice Sela, «fueron borrados de la conciencia y de la historia» desde hace décadas.  

Conseguir acceso a las películas no fue fácil, explica Sela. Su viaje por los archivos comenzó en 1998, cuando estaba investigando películas de propaganda sionistas y fotos que pretendían retratar el «nuevo judío» -musculoso, orgulloso de labrar la tierra- en contraposición -según la percepción sionista- de la figura supuestamente tosca de los árabes palestinos.  

«Después de pasar unos años en el Archivo Central sionista en Jerusalén y en otros archivos sionistas, investigando la historia de la fotografía sionista y la construcción de un aparato de propaganda visual que apoya la idea sionista, empecé a buscar la representación visual palestina también, para aprender sobre la narrativa palestina y rastrear sus orígenes y la influencia», dice la doctora.  

Esa tarea era mucho más complicada de lo que nadie podría haber imaginado. En algunas de las películas y fotografías sionistas Sela pudo discernir, a veces incidentalmente, episodios de la historia palestina que fueron «infiltrados», como dice ella. Por ejemplo, en Carmel Newsreels (tomas de prensa semanal proyectadas en los cines locales) de 1951, que muestran la colonización de los judíos en Jaffa, donde se ve bien claramente la demolición de casas árabes abandonadas.  

Posteriormente Sela vio huellas y restos de un verdadero archivo palestino visual que aparecía ocasionalmente en los archivos israelíes. Esas huellas no fueron evidentes de inmediato, parecía un tesoro difícil de alcanzar, oculto aquí y allá bajo capas de restricciones, borrones y revisiones.  

Un día se dio cuenta de que en el archivo de la milicia preestatal Haganah había imágenes fijas que llevan el sello de «Foto Rissas». Buscando más profundamente descubrió la historia de Chalil Rissas (Khalil Rassass, 1926-1974), uno de los padres del fotoperiodismo palestino. Es desconocido para el público en general, tanto para los palestinos como para Israel, pero según Sela era un «audaz e innovador fotógrafo» que, motivado por un sentido de conciencia nacional documentó la lucha palestina antes de 1948.  

Posteriormente se encontró con cientos de sus fotografías, acompañadas de leyendas escritas por soldados o personal del archivo de Israel que habían tratado de imponer una narrativa sionista con esas leyendas y desconectarlas de su contexto original. El propietario de las fotografías era un joven judío que las recibió de su padre, un oficial del ejército israelí que las trajo consigo como botín de la Guerra de la Independencia.