Un
demoledor informe financiero publicado por el diario especializado The
Hill confirmó que la inflación en los Estados Unidos ha entrado en una
fase de aceleración crítica, golpeando de forma directa la estructura de
costos de los alimentos básicos.
De acuerdo con los datos
oficiales difundidos por los entes gubernamentales, el precio de los
comestibles registró un incremento neto del 2,9 % en abril en
comparación con el mismo mes del año anterior. Esta cifra representa la
tasa de inflación interanual más alta reportada en dicha categoría desde
agosto de 2023, instalando un escenario de severa incertidumbre para
los consumidores norteamericanos.
Analistas de la Universidad de
Purdue, entre ellos los economistas Ken Foster y Bernhard Dalheimer,
advierten que la actual crisis inflacionaria en el comercio minorista es
apenas la primera fase de un impacto mayor. Los expertos señalaron que
el encarecimiento total de los costos de la energía —asociado al
conflicto armado con la República Islámica de Irán— todavía no se ha
transferido por completo a los precios en los anaqueles de los
supermercados, previéndose un escenario significativamente peor para los
índices macroeconómicos correspondientes a los meses de mayo y junio.
Frente
a las matrices de opinión que intentan justificar la crisis
atribuyéndola exclusivamente al clima o a factores externos, analistas
económicos independientes apuntan directamente a la mala gestión fiscal y
comercial de la administración de Donald Trump como la principal
responsable del colapso en la economía doméstica de la potencia
norteamericana. La imposición sistemática y caprichosa de aranceles
punitivos contra mercados extranjeros —una bandera política del
mandatario— ha terminado operando como un impuesto directo sobre el
plato de comida del ciudadano común estadounidense, demostrando el
fracaso de su agresiva estrategia comercial.
El reporte pormenorizado
detalla que las frutas y hortalizas concentran los picos más alarmantes
de esta distorsión interna. The New York Times reveló que el precio del
tomate se disparó un 40 % en comparación con la primavera pasada, un
incremento provocado de forma directa por las políticas de aranceles de
Trump, sumada al mal clima agrícola y a las consecutivas alzas del
combustible de transporte. De igual manera, el café importado registró
un encarecimiento neto del 19 % debido a las trabas de importación y a
la intensa sequía mundial que diezma a los principales países
productores del Sur Global.
Carnes por las nubes y el estrangulamiento logístico en el Medio Oriente
La
situación en los mostradores de las carnicerías estadounidenses reviste
una gravedad similar bajo este esquema de desatención gubernamental,
reportándose un alza generalizada del 9 % en el sector cárnico:
La carne molida es ahora un 15 % más costosa.
El bistec aumentó un 16 % en su precio de venta.
Los asados de res experimentaron un salto del 18 %.
Este
fenómeno en la industria ganadera responde a la persistencia de
condiciones secas extremas en el oeste de los EE UU, combinadas con el
encarecimiento de los fletes por el alza de los hidrocarburos.
Detrás
de la crisis del plato de comida estadounidense se encuentra la
inestabilidad geopolítica que la propia administración de la Casa Blanca
ha provocado. El conflicto bélico en el Medio Oriente ha interrumpido
el tránsito comercial en el estrecho de Ormuz, un corredor marítimo de
seguridad vital por donde fluye el suministro de petróleo hacia los
mercados occidentales. El desvío forzoso de buques de carga y las
millonarias primas de seguro de guerra impuestas a las navieras
transnacionales han terminado por estrangular los suministros globales,
demostrando que la retórica agresiva de Donald Trump en el exterior se
ha traducido en un severo descalabro inflacionario puertas adentro de su
propio territorio.
La popularidad del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha caído con fuerza en las últimas semanas
De acuerdo con un sondeo del The New York Times y el Instituto Siena
publicado este lunes 18 de mayo, el 59 % de los consultados desaprueba
la gestión del republicano, frente al 37 % que lo respalda.
La
encuesta muestra que el 64 % de los entrevistados cree que Trump cometió
un error al atacar a la República islámica, opinión que es compartida
por el 93 % de los Demócratas y el 73 % de los votantes independientes,
algo que podría costarle apoyo al Partido Republicano a solo seis meses
de las elecciones legislativas de medio término, donde está en juego el
control de ambas Cámaras del Congreso.
De acuerdo con el diario
estadounidense, el actual índice de aprobación del presidente —visto por
analistas como un indicador histórico clave para predecir el desempeño
del partido gobernante en las urnas— es el más bajo registrado por esta
encuesta durante el segundo mandato del republicano. La consulta fue
realizada a 1.507 votantes registrados en todo EE UU, entre el 11 y el
15 de mayo pasados.
La mayoría de los encuestados reprueba la gestión
del presidente en áreas claves como el costo de la vida y la economía
en general, con un 69 y un 64 % de rechazo, respectivamente. Un 56 %
desaprueba el manejo de la inmigración por parte del republicano,
mientras que un 62 % no está de acuerdo con el accionar de Trump en la
guerra en Gaza, frente a un 31 % que sí lo respalda.
A principios de
mayo, una encuesta de The Washington Post, ABC e Ipsos, mostró que el
rechazo de los estadounidenses a la guerra en Irán ya alcanza niveles de
desaprobación comparables a los conflictos de Irak y Vietnam, en un
contexto de incertidumbre económica y riesgo de ataques terroristas.
Sin
embargo, el núcleo duro de los votantes republicanos muestra una
lealtad inquebrantable, y esos electores del movimiento MAGA (Make
America Great Again) son los que se están movilizando para sacar de la
circulación a los representantes y senadores que se han mostrado
rebeldes con la agenda del presidente.
Artistas huyen del show de Trump para el próximo 4 de julio
Lo
que se planificó como un festival musical histórico para celebrar el
250º aniversario de Estados Unidos en el National Mall de Washington,
durante los actos festivos del próximo 4 de julio, se convirtió en un
desierto de artistas y un monumental dolor de cabeza para la Casa
Blanca. Una ola de cancelaciones masivas por parte de las estrellas
principales obligó a Donald Trump a anunciar que él mismo encabezará la
ceremonia de apertura tras quedar prácticamente solo en el cartel.
Iconos
de la música country como Martina McBride, leyendas del rock como Bret
Michaels (Poison), y figuras del pop y hip-hop como The Commodores,
Morris Day y Young MC, emitieron comunicados públicos plantando al
evento. Los artistas denunciaron de frente haber sido víctimas de un
engaño y una emboscada política por parte de la organización «Freedom
250» (una entidad creada a dedo por decreto de Trump), la cual se les
presentó originalmente como una celebración nacional no partidista.
Al
descubrir el trasfondo propagandístico y tras recibir fuertes presiones
de sus fanáticos, los músicos prefirieron romper los contratos antes de
prestarse para el show político de la administración republicana.
Donald
Trump reaccionó enfurecido en sus redes sociales intentando maquillar
el boicot con insultos. El mandatario se burló de los músicos
acusándolos de sufrir de «miedo escénico» y aseguró que su música era
«aburrida y sobre pagada».
Trump soltó en Truth Social que el
festival musical debía cancelarse por completo para transformarse en un
mitin masivo de su movimiento «Make America Great Again». El redomado
ególatra justificó que él mismo sería la atracción principal del
espectáculo porque —según sus propias palabras— ha sido considerado «el
mejor presidente de la historia de los Estados Unidos», afirmando que el
público prefiere escucharlo a él antes que a un grupo de cantantes que
«lo único que hacen es quejarse».
Los pocos que decidieron quedarse
en el accidentado festival reflejan el caos de la organización. El único
defensor ferviente que le queda al mandatario es el rapero Vanilla Ice,
recordado por su único éxito de los años 90 e invitado habitual de las
fiestas de Mar-a-Lago.
Por su parte, el festival revivió escándalos
del pasado al anunciar falsamente al dúo Milli Vanilli, lo que desató la
indignación de los vocalistas originales que cantaban en la sombra en
los años 90, ya que un miembro del dúo falleció en 1998 y el
sobreviviente planea cantar solo. Asimismo, Freedom Williams (ex C&C
Music Factory) insultó en las redes a quienes intentan cancelarlo y
aseguró que irá a cantar por puro dinero, a pesar de que los fundadores
reales de la banda aclararon que él no representa al grupo de forma
ilegítima.
Con el National Mall militarizado por la propaganda, la
vocera de Trump intentó tapar el sol con un dedo asegurando que el
evento «busca la unidad», mientras el presidente se prepara para un
monólogo egocéntrico ante un escenario que los artistas de verdad
decidieron vaciar.
Bruce Springsteen anuncia festival protesta contra «tácticas de la Gestapo» de Trump
Bruce
Springsteen, Foo Fighters, Dave Matthews, Brittany Howard y Joan
Baez encabezarán el festival de protesta «Power to the People», que se
celebrará el 3 de octubre en el Merriweather Post Pavilion de Columbia,
Maryland, un mes antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados
Unidos.
Springsteen y el guitarrista de Rage Against the Machine, Tom
Morello, anunciaron el festival durante un concierto en el Nationals
Park de Washington, mientras el artista finaliza su gira
estadounidense «Land of Hope and Dreams».
Durante su actuación, el
conocido rockero declaró: «Las tácticas de la Gestapo de este Presidente
y esta Administración no se tolerarán». Asimismo, afirmó: «Esta
tragedia estadounidense solo puede ser detenida por el pueblo
estadounidense: ustedes. Nadie vendrá a salvarnos. Tenemos que hacerlo
nosotros mismos». Y concluyó con un llamado a la acción: «Así que únanse
a nosotros y luchemos por la América que amamos. ¿Me escuchan,
Washington?».
«Power to the People» está concebido como un evento de
un solo día con dos escenarios y se presenta bajo la consigna
de «libertad, justicia, igualdad y rock ‘n’ roll». Una parte de los
ingresos de la venta de entradas se destinará a las organizaciones
VoteRiders y HeadCount, dedicadas a facilitar el acceso al voto y
promover la participación ciudadana.
Durante la presentación en el
Nationals Park de Washington, Springsteen interpretó canciones de
contenido político como «American Skin (41 Shots)», sobre un tiroteo
policial fatal, y «Streets of Minneapolis», en respuesta a los
asesinatos de Renée Good y Alex Pretti a manos de agentes federales que
participaban en redadas migratorias.
En Mineápolis, durante el primer
concierto de esta gira (31 de marzo), Springsteen ofreció una
presentación de tres horas con 27 canciones que integró comentarios
políticos a lo largo de toda la actuación. El artista rindió homenaje a
los activistas Renee Good y Alex Pretti —asesinados en esa ciudad por
agentes federales implicados en la represión contra migrantes— y
articuló críticas dirigidas a la Administración Trump.
«Estamos
viviendo tiempos muy oscuros», afirmó Springsteen refiriéndose a
acciones militares, políticas migratorias y el trato a inmigrantes
detenidos, así como al debilitamiento de la independencia judicial y el
abandono de alianzas internacionales como la OTAN.
En el ámbito
económico, señaló: «Mientras los trabajadores estadounidenses luchan,
nuestro Presidente y su familia se enriquecen con miles de millones de
dólares a costa del cargo público».
El artista lanzó un llamado a la
protección de ideales democráticos: «Honestidad, honor, humildad,
compasión, consideración, moralidad… sí importan», solicitando unidad
frente a retóricas divisivas. La pregunta «¿Están con nosotros?», cerró
este segmento, acompañada de la interpretación de «My City in Ruins». El
cierre musical consistió en una versión de «Chimes of Freedom» de Bob
Dylan, reforzando los mensajes de resiliencia y esperanza.
Antes del
inicio de la gira, Springsteen manifestó su disposición a asumir
posibles críticas por su postura: «No me preocupa perder a esta parte de
mi público». Esta declaración refleja su convicción sobre el papel
cultural de su música y su compromiso con el abordaje de temas sociales
relevantes.
Nueva Jersey: “Fuera los fascistas del ICE”
Una
semana de manifestaciones frente a un centro de internamiento de
migrantes por las malas condiciones de vida deriva en altercados con
heridos y detenidos
En el centro de detención de Delaney Hall cientos
de personas con pancartas y gritos denuncian la deriva fascista de
Estados Unidos. Lo han vivido los días anteriores y saben que ocurrirá
de nuevo esta noche. Primero, las autoridades ordenarán el desalojo. Los
manifestantes se resistirán. Y entonces llegarán los empujones, las
carreras, los gases lacrimógenos, las balas de goma y los heridos y
detenidos fuera de Nueva Jersey. Aquí os odiamos. Sois unos fascistas”,
grita un joven encapuchado contra varias decenas de uniformados armados
hasta los dientes.
El Estado de Nueva Jersey ha revivido estos días
lo que ya han experimentado otros lugares de Estados Unidos: la
indignación que despierta entre los defensores de los derechos de los
migrantes. En esta explanada en las afueras de la ciudad de Newark, los
manifestantes llevan días mostrando su solidaridad con los que están al
otro lado de las rejas. Algunos detenidos se han declarado en huelga de
hambre en protesta por las condiciones degradantes que sufren. Denuncian
comida caducada y con gusanos, falta de atención médica y golpes.
Son
un número indeterminado de hombres y mujeres encerrados en un centro
con capacidad para un millar. No saben hasta cuándo estarán en este
lugar por unas acusaciones inconcretas que se resumen en una: no tener
los papeles en regla. Prácticamente todos los manifestantes lo definen
como un “campo de concentración” con el que el Gobierno quiere poner en
marcha una “limpieza étnica”.
El viernes, cuando estaban a punto de
ser las nueve de la noche, hora local, los allí congregados se contaban
los unos a los otros lo que acaban de oír: la policía del Estado daba un
plazo de 15 minutos para desalojar toda la zona. El motivo era que el
ICE había accedido a retirarse del lugar y se hacían cargo de la
situación las autoridades de Nueva Jersey.
La gobernadora demócrata,
Mikie Sherrill, que había solicitado en los días anteriores visitar el
centro para conocer las condiciones sanitarias de los prisioneros, daba
ahora la orden de expulsar a los manifestantes.
Al poco tiempo
aparece una guarnición de policías con sus escudos transparentes,
secundada por agentes a caballo y, detrás, coches patrullas que van
expulsando a los que allí quedaban. Lanzan gases lacrimógenos y se oyen
explosiones que recuerdan a una guerra campal. Varios chicos se quejaban
de haber recibido fuertes golpes. Y protestan porque todo esto viene de
manos de la policía estatal.
Charlene Walker, responsable de la
asociación Fe en Nueva Jersey, no se explica por qué la gobernadora
Sherrill, una figura al alza en el Partido Demócrata, ha dado la orden
de desalojo. “En cualquier régimen autoritario, algunos deciden ser
cómplices con el poder. Y eso ha ocurrido hoy con nuestra gobernadora”,
afirma.
Antes de que todo esto ocurriera, la gobernadora de Nueva
Jersey ya había anunciado que daría órdenes a su policía de asumir el
control que, aseguraba, se había convertido en la última semana en un
foco de tensión y enfrentamientos. Sherrill, quien antes había
solicitado el cierre de Delaney Hall, dijo querer garantizar tanto la
libertad de reunión como la seguridad pública. “No le daré al ICE el
pretexto para expandir sus operaciones en nuestro Estado”, aseguró en
una conferencia de prensa.
La protesta de estos días se ha saldado
por ahora solo con heridos. Pero la tensión por lo que ocurre con los
miles y miles de migrantes detenidos por todo Estados Unidos es
evidente. Puede estallar en cualquier momento como ocurrió en enero en
Minnesota, cuando dos ciudadanos estadounidenses, Renée Good y Alex
Pretti, murieron a manos de agentes federales, unos hecho que, en última
instancia, costaron el puesto a la secretaria de Seguridad Nacional del
Gobierno de Trump, Kristi Noem.
Su sucesor, Markwayne Mullin, se
enfrenta ahora en Nueva Jersey a unos sucesos con potencial incendiario.
Las protestas amenazan con crecer en un país que todavía no ha olvidado
los días del sitio de Minneapolis. Esta semana, al ser preguntado por
lo que ocurría en Newark, Mullin negó que hubiera ninguna huelga de
hambre, algo que contradicen los testimonios de los que han hablado con
los detenidos y sus familiares. Hace ya una semana que, ante lo
complicado de la situación, las autoridades del centro de Delaney Hall
habían prohibido la visita de familiares, aumentando la desesperación de
los detenidos y de sus seres queridos.
Li Adorno, voluntario de una
asociación de apoyo a los familiares, describe en una tienda de campaña
cercana al centro de detención las condiciones tan duras que tienen que
sufrir las personas que vienen aquí a hacer visitas. Cuenta la historia
de una mujer que vivía en Florida y que reunió con gran esfuerzo el
dinero del billete para ver a su marido. Una vez aquí, se le impidió la
entrada porque su vestimenta no cumplía con las normas, que impiden a
las mujeres llevar zapatos abiertos, con tacón o falda. Por eso, Adorno y
su ONG Semillas disponen de un bidón con ropa. Para ayudar a los
familiares en esa situación. Para ofrecerles apoyo legal gratuito,
aunque el creciente número de internos les obliga ahora a poner a casi
todos en una lista de espera. Y sobre todo están allí para dar apoyo
moral a unas personas en el momento que más lo necesitan, cuando sus
seres queridos están encerrados y no saben qué les depara el futuro.
Entre
la muchedumbre, dos jóvenes graban a los manifestantes —o, como los
llama medios conservadores como la Fox o el New York Post, “agitadores
anti ICE”— que se van encontrando. Ellos dos trabajan para el medio
trumpista Voice of America y a veces se enzarzan con el resto de la
gente. Un hombre le dice a la cara que son tan fanáticos que defienden a
Trump aunque aparezca en los papeles de Epstein y que lo harían aunque
hubiera imágenes del presidente violando a una menor. La situación
parece calentarse. Pero en ese momento salen dos guardaespaldas que
están ahí para garantizar que los dos representantes del medio trumpista
salgan sin un rasguño.
Uno de los problemas que saca a la luz lo
ocurrido estos días en Nueva Jersey es el poder casi omnímodo del ICE.
El reverendo Archange Antoine ha venido para dar apoyo a la gente
reunida aquí, donde él tiene su comunidad. Critica que los agentes que
en teoría estaban solo para controlar las fronteras y las aduanas se
hayan convertido en un organismo al margen de la ley, con un presupuesto
millonario para hacer lo que les plazca. “Empujan a las personas contra
los vehículos, rocían gas pimienta, disparan, arrestan a un congresista
e incluso agreden a un senador. El ICE está fuera de control y cuenta
con uno de los presupuestos más grandes de todo el Gobierno federal, de
cerca de 1.000 millones de dólares”, asegura.
Junto a él,
amenazantes, varios coches del ICE lucen su lema: “Defender la patria”.
El acuerdo con la gobernadora marca que a partir de ahora tendrán que
hacerlo en otra parte.
Decretan toque de queda en Newark
El
alcalde de la ciudad de Newark, Ras Baraka, decretó de manera oficial
el toque de queda obligatorio en las inmediaciones del centro de
detención de migrantes Delaney Hall. La medida de excepción
gubernamental fue establecida con efecto inmediato tras registrarse
intensas jornadas de disturbios entre manifestantes civiles y las
fuerzas policiales de la jurisdicción.
La restricción
político-militar prohíbe la libre circulación peatonal y vehicular todas
las noches en un horario comprendido desde las 21:00 hasta las 6:00 del
día siguiente. El perímetro de seguridad abarca un radio de media milla
a la redonda de la instalación carcelaria, la cual custodia actualmente
a cientos de ciudadanos extranjeros indocumentados.
Las autoridades
municipales advirtieron que las personas que incumplan la normativa
especial serán objeto de severas medidas coercitivas por parte de los
cuerpos de seguridad locales. Los oficiales de policía ejecutarán
advertencias iniciales de desalojo y procederán con arrestos formales o
citaciones legales en caso de registrarse desacatos continuados.
La
crisis institucional en el estado de Nueva Jersey se agudizó luego de
que un grupo de 300 migrantes iniciara una huelga de hambre indefinida
dentro del penal. Los internos del Servicio de Inmigración y Control de
Aduanas (ICE) denunciaron formalmente sufrir tratos crueles y
condiciones inhumanas de habitabilidad en las celdas.
El alcalde
Baraka justificó la intervención de las fuerzas del orden al asegurar
que las recientes manifestaciones derivaron en la incautación de armas a
diversos grupos radicales. Los altercados del sábado reflejan la
profunda polarización social existente entre los movimientos de derechos
humanos y los simpatizantes de las políticas migratorias de Donald
Trump.
Ante el desbordamiento de las capacidades policiales del
municipio, la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, ordenó el
despliegue inmediato de los contingentes de la policía estatal. El
Ejecutivo regional dispuso la creación de una zona de protesta
protegida, para intentar, según la narrativa oficial, canalizar las
demandas civiles y evitar nuevos choques armados en las avenidas.
Los inversores más ricos sacan su dinero de EE UU
Según
un reciente informe del banco UBS, el 60 % de las oficinas de gestión
de patrimonios familiares planea cambiar su estrategia de inversión el
próximo año, el doble que en el último lustro, recoge CNBC.
Norteamérica
sobresale como la única región del mundo donde estas oficinas proyectan
recortar sus inversiones durante los próximos doce meses, inclinándose
en su lugar por expandir su capital hacia Latinoamérica y África. Dos
tercios de estas firmas ya operan en un mínimo de tres países, y casi un
tercio lo hace en cuatro o más regiones, abarcando Latinoamérica,
Estados Unidos, China, Europa, Oriente Medio y Asia.
De acuerdo con
John Mathews, director de gestión de patrimonio privado de UBS para las
Américas, mientras que el año pasado la principal inquietud eran los
aranceles comerciales, la preocupación actual se centra en las tensiones
geopolíticas globales, el volumen de la deuda mundial y la evolución de
las tasas de interés.
Sin embargo, según la encuesta, son la
incertidumbre geopolítica y las guerras comerciales las mayores amenazas
detectadas a corto y largo plazo.
Del mismo modo, riesgos como los
temores a una burbuja de la Inteligencia Artificial, la alta
concentración del mercado bursátil estadounidense, una caída del dólar y
las políticas económicas volátiles, motivan la reducción de la
exposición al mercado de EE UU para buscar en cambio una mayor
diversificación global.
De acuerdo con los inversores, este
movimiento no implica una venta masiva de activos del mercado del país
norteamericano, sino que responde a una estrategia de «diversificación
jurisdiccional».
Un propósito central para estas firmas es disminuir
su dependencia del dólar estadounidense, sumándose así a la tendencia de
la «desdolarización». El informe de UBS confirma que más de una cuarta
parte de las oficinas familiares planea recortar sus inversiones
vinculadas al dólar debido a que dos tercios anticipan un debilitamiento
de la divisa como moneda de reserva mundial. Del mismo modo, casi la
mitad reconoce mantener un exceso de exposición a ella.
Para
diversificar sus divisas, estas empresas eligen el franco suizo y el
euro como las opciones preferidas de refugio. Por otra parte, mientras
prevén reducir ligeramente sus posiciones en inmuebles y efectivo,
planean redirigir el capital hacia acciones de mercados emergentes, oro e
infraestructura.
Existe una gran y creciente disparidad entre las
oficinas familiares de Estados Unidos y las que operan en el resto del
mundo. Las firmas estadounidenses optan por mantener su concentración en
el mercado interno, elevando el promedio de sus activos locales del 86 %
al 88 % en el último año.
Mientras, a pesar de que América del Norte
sigue consolidándose como el principal destino financiero al concentrar
el 53 % de los activos familiares globales, las oficinas de otros
países están prefiriendo repatriar capitales o diversificar fuera de
territorio estadounidense.
Ese es el caso de las entidades chinas,
que ya invierten la mitad de sus activos en Europa Occidental, mientras
que, por su parte, las firmas de esta región mantienen el 41 % de sus
inversiones en su propio territorio.
La Copa del Mundo no puede compensar las enormes pérdidas en el turismo en Estados Unidos
Ya
están disponibles los datos completos de 2025 y el mensaje es claro:
los visitantes internacionales se mantuvieron alejados de Estados
Unidos, registrando el primer descenso interanual significativo desde la
pandemia de la COVID-19, informó CNN.com.
Los viajeros citan la
retórica presidencial y las políticas que se manifiestan en conflictos
públicos —tanto figurados como literales— como algunas de las razones
para no visitar el país.
En 2025, Estados Unidos recibió cuatro
millones menos de visitantes extranjeros que en 2024, y el gasto total
disminuyó en más de 8.000 millones de dólares.
Esto no solo perjudica a quienes trabajan en los sectores de servicios y turismo.
El
impacto de una disminución de esta magnitud en el número de visitantes
internacionales, provocada por el propio país, tiene repercusiones en la
posición de Estados Unidos en el mundo, su diplomacia de poder blando y
la economía en general.
CNN informó por primera vez en agosto pasado
sobre tendencias preocupantes que se han manifestado en una caída del
5,5 % en el turismo internacional para 2025.
Se trata del peor
descenso interanual en dos décadas, con la excepción de la pandemia de
2020. «Antes éramos un país que otros querían imitar. Esa narrativa ya
no existe», afirmó Juliette Kayyem, directora del Proyecto de Seguridad
Nacional en la Escuela Kennedy de Harvard y analista sénior de seguridad
nacional de CNN.
Kayyem explicó que el «poder blando», donde la
fortaleza de Estados Unidos se refleja en algo más que su poder militar,
se está debilitando debido a la versión distorsionada que se transmite a
quienes viven fuera del país: «Si eres extranjero ahora, lo que
percibes de Estados Unidos es un gobierno disfuncional, redadas del ICE,
estadounidenses asesinados y delincuencia generalizada».
Meta recorta 8.000 puestos de trabajo
La
empresa de tecnología Meta inició una amplia reorganización que
reducirá su fuerza laboral y acelerará un giro hacia la Inteligencia
Artificial.
En un memorando interno del mes pasado, la empresa matriz
de Facebook, Instagram y WhatsApp dijo que despediría alrededor del 10%
de su fuerza laboral -o alrededor de 8.000 personas- en mayo. La
portavoz de la empresa, Erica Sackin, confirmó el miércoles a NPR.com
que los empleados afectados han sido notificados.
Cinco editores y el
exitoso autor Scott Turow están demandando a Meta por supuestamente
construir modelos de IA generativa en millones de obras protegidas por
derechos de autor. «Para centrarse más en la IA, están trasladando a
7.000 personas a equipos que se centran en proyectos de IA», dijo.
Sackin se negó a comentar sobre qué equipos estaban creciendo o disminuyendo como resultado de la reestructuración.
Reuters
informó por primera vez de las reasignaciones, que citó un memorando
interno que decía que los empleados serían transferidos a cuatro nuevos
equipos que crearían herramientas y aplicaciones de inteligencia
artificial.
Meta y otras grandes empresas tecnológicas han estado
haciendo grandes apuestas en la inteligencia artificial, atrayendo
talentos con paquetes salariales gigantes y construyendo centros de
datos multimillonarios para tratar de ganar la carrera de la IA, una en
la que Meta va por detrás de competidores como OpenAI, Anthropic y
Google.
En enero, Meta pronosticó gastos de capital para este año que serán casi el doble de lo que gastó el año pasado.
La
reorganización de Meta es parte de una serie de anuncios en todo el
sector tecnológico en los últimos meses sobre recortes de empleo en
medio de un mayor enfoque y gasto en IA.
A principios de este año,
Meta también perdió casos judiciales fundamentales en Nuevo México y
California alegando que sus plataformas habían sido perjudiciales para
la salud mental de niños y jóvenes. En junio, Meta, entre otras empresas
de tecnología, tiene previsto regresar a los tribunales para enfrentar a
los distritos escolares que demandaron a las empresas de redes sociales
por afirmar que causaron una costosa crisis de salud mental y adicción a
las redes sociales entre los estudiantes.
Las amas de llaves de hoteles de Nueva York ganarán más de 100.000 dólares
18
de mayo de 2026.-El salario promedio de las camareras de piso en los
hoteles de la ciudad de Nueva York aumentará a más de 100.000 dólares
anuales como parte de un acuerdo contractual entre una asociación
gremial del sector y un poderoso sindicato. El acuerdo, ratificado por
la asociación el lunes, evita una huelga prevista para este verano que
podría haber afectado la afluencia de turistas esperada para la Copa
Mundial y las festividades del 250 aniversario de Estados Unidos,
informó Los Tiempos de Nueva York.
Los propietarios de casi 250
hoteles de la ciudad llegaron a un acuerdo con el sindicato, el Consejo
de la Industria Hotelera y de Juegos de Azar, sobre un contrato de ocho
años que duplicaría con creces el salario base de los trabajadores,
según informaron dirigentes sindicales. Los propietarios de los hoteles
seguirán cubriendo el coste total de las prestaciones sanitarias para
27.000 miembros del sindicato y sus familias.
Las condiciones,
inusualmente generosas, fueron ratificadas por la junta directiva de la
Asociación Hotelera de la Ciudad de Nueva York, que representa a los
propietarios de hoteles, y están programadas para ser votadas el jueves
por los miembros del sindicato de trabajadores hoteleros, quienes
históricamente se han alineado con sus líderes. El sindicato de
trabajadores hoteleros anunció que su nuevo contrato aumentaría el
salario de las camareras de piso de poco menos de 40 dólares la hora a
más de 61 dólares la hora para 2034.
“El aumento salarial fue nuestra
prioridad en este ciclo contractual, dado el drástico incremento del
costo de vida para nuestros miembros”, declaró Rich Maroko, presidente
del sindicato.
Los sindicatos de la ciudad de Nueva York han mostrado
una notable agitación este año, con negociaciones fallidas que
derivaron en huelgas del principal sindicato de enfermeras, profesores
de la Universidad de Nueva York y, el pasado fin de semana, de
ingenieros y otros empleados del ferrocarril de Long Island. El mes
pasado, se evitó una huelga de los porteros y otros trabajadores de
edificios de apartamentos sindicalizados gracias a un acuerdo que
incrementa el salario promedio en 4,50 dólares la hora en un plazo de
cuatro años.
Destrucción de árboles de durazno
Los
productores de duraznos del centro de California se preparan para
destruir cerca de 420.000 árboles de durazno de carozo adherido, después
de que Del Monte Foods cerrara sus plantas procesadoras a comienzos de
este año.
La histórica empresa de conservas de frutas y verduras, con
139 años de trayectoria, clausuró de forma definitiva sus fábricas en
Modesto y Hughson en abril, tras acogerse al Capítulo 11 de la ley de
bancarrota en julio del año pasado.
Los cierres dejaron a cientos de
trabajadores sin empleo y golpearon con fuerza a los agricultores de la
región. Muchos perdieron contratos que mantenían desde hacía dos décadas
con Del Monte y ahora cuentan con muy pocas alternativas para vender
sus cosechas.
Según el Sacramento Bee, las pérdidas para el sector podrían alcanzar los 550 millones de dólares.
En
respuesta a la crisis, el senador Adam Schiff y los representantes Mike
Thompson y David Valadao anunciaron a finales de abril que los
productores afectados podrían recibir hasta 9 millones de dólares en
ayuda federal para eliminar cerca de 420.000 árboles de durazno de pulpa
adherida antes de la próxima temporada de cosecha, que normalmente se
extiende desde finales de mayo hasta septiembre.
La asistencia de
emergencia permitirá retirar alrededor de 1.200 hectáreas de huertos.
Según las autoridades, sacar del mercado unas 50.000 toneladas de
duraznos ayudaría a reducir el exceso de oferta y evitaría pérdidas
adicionales estimadas en 30 millones de dólares. Después de eso, los
agricultores podrían destinar sus tierras a otros cultivos.
“Durante
generaciones, las granjas familiares del Valle Central dependieron de la
planta de Del Monte en Modesto para procesar sus duraznos”, afirmó
Valadao en un comunicado.
Además, en una carta enviada en marzo a la
secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, Schiff, Thompson y Valadao,
junto con otros 39 miembros del Congreso, advirtieron que muchos de los
productores afectados pertenecen a familias que trabajaron esas tierras
durante generaciones y dedicaron décadas al desarrollo de sus huertos.
También señalaron que, sin apoyo federal, la crisis podría causar daños permanentes al sistema agrícola del país.
“Cuando
una planta procesadora cierra y más de 22.000 hectáreas de fruta se
quedan de un día para otro sin mercado, una granja familiar no puede
absorber una pérdida de esa magnitud. Esta financiación representa un
paso clave para que estas explotaciones multigeneracionales puedan
mantenerse a flote”, añadió Thompson al anunciar el paquete de ayuda.
Por
otro lado, después de que un tribunal autorizara la venta de activos de
Del Monte, la empresa Pacific Coast Producers compró el negocio de
fruta enlatada de la compañía. Sin embargo, aunque aceptó adquirir unas
24.000 toneladas de duraznos, todavía quedan cerca de 50.000 toneladas
sin comprador. Eso significa que una parte importante de la cosecha
podría perderse, según informó el Sacramento Bee. También señalaron que,
sin apoyo federal, la crisis podría causar daños permanentes al sistema
agrícola del país.
Una reconocida aerolínea estadounidense se declaró en quiebra
Se
trata de Spirit Airlines, una compañía que ha proporcionado servicios
de transporte conectando diversas ciudades de Estados Unidos durante un
período superior a cuarenta años. Sin embargo, en el presente año, es la
segunda vez que se comunica acerca de una crisis.
Spirit, con sede
en Florida, fue establecida en 1964 como una compañía de transporte
terrestre de larga distancia. En los años 1980, la empresa sufrió una
transformación significativa al ingresar en el sector aéreo, ofreciendo
paquetes turísticos bajo el nombre de Charter One Airlines.
En 1992,
la compañía adoptó su nombre actual, Spirit Airlines, consolidándose
como una innovadora en el modelo low cost: vuelos a precios accesibles
con servicios básicos, ajustándose a las necesidades de presupuestos
limitados.
No obstante, el proceso ha sido complicado. Esta
representa la segunda quiebra de la compañía en un plazo de 12 meses. La
primera ocurrió en noviembre del 2024, marcando a Spirit como la
primera aerolínea importante de EE UU en solicitar protección bajo el
Capítulo 11 desde 2011. Después de una reestructuración centrada en la
disminución de deudas y el aumento de capital, Spirit logró salir de
este proceso en marzo.
Sin embargo, como lo reconoció su director
ejecutivo, Dave Davis: “Desde que completamos nuestra reorganización
anterior, que se centró exclusivamente en la disminución de deudas y el
incremento de capital, se hizo evidente que permanece un considerable
trabajo por realizar y que son necesarias más herramientas para
posicionar a Spirit de la mejor manera hacia el futuro”.
El mercado
de viajes aéreos ha experimentado una notable transformación y las
aerolíneas de bajo costo, como Spirit, no han conseguido adaptarse a
estas modificaciones. Esta empresa ha comentado sobre la evolución de la
industria y ha señalado que los pasajeros, en la actualidad, demandan
una experiencia más placentera.
Este cambio forma parte de las causas
que han llevado a las aerolíneas de bajo costo a enfrentar una crisis.
Adicionalmente, se pueden señalar otras razones:
Pérdidas económicas
millonarias: la compañía reportó una pérdida neta de $ 1.200 millones
únicamente en el año pasado, cifra que se vio agravada por una liquidez
decreciente y un endeudamiento acumulado.
Estrategia fallida: intentó
reformar su modelo eliminando precios excesivamente bajos; no obstante,
la transición no prosperó, alienando a su base de clientes sensibles al
precio.
Factores externos: la cancelación de una fusión con JetBlue
Airways por $ 3.800 millones, bloqueada por reguladores, las fallas en
motores Pratt & Whitney que inmovilizaron parte de su flota de
aviones Airbus y las políticas del presidente Donald Trump que
restringieron el gasto en viajes han afectado la demanda.
A nivel
global, esta quiebra complica la situación de las aerolíneas de bajo
costo, un modelo que revolucionó los viajes asequibles. Sin embargo, en
la actualidad se encuentra bajo presión a causa de la inflación, el
elevado costo del combustible y la competencia de grandes aerolíneas.
En
lo que respecta a los empleados, no se han mencionado despidos
inmediatos. Sin embargo, la crisis podría afectar a miles de
trabajadores en un contexto donde el empleo en la aviación ya es
inestable.
Para los pasajeros, la noticia resulta preocupante. Aunque
las operaciones continúan con normalidad, miles de viajeros con boletos
pendientes podrían sufrir cancelaciones si la reorganización resulta
fallida. Actualmente, la compañía solo opera a través de Estados Unidos.
Sorprendentes 172.000 empleos en mayo
El
Departamento de Trabajo informó que el crecimiento del empleo bajó
ligeramente el mes pasado frente a una cifra revisada de 179.000 en
abril. La tasa de desempleo se mantuvo en un bajo 4,3%.
El mercado
laboral se ha estado recuperando este año de un desastroso 2025 y, hasta
ahora, ha resistido el alza de los precios de la energía y el aumento
de la incertidumbre económica desde que Estados Unidos e Israel atacaron
a Irán a finales de febrero.
La contratación ha repuntado este año
tras un desastroso 2025, mostrando una fortaleza inesperada frente a la
incertidumbre económica y los altos precios de la energía provocados por
la guerra con Irán.
El desempleo se mantuvo en un bajo 4,3% en mayo.
Pero, pese a la mejora respecto del año pasado, la creación de empleo
está muy por debajo del auge que siguió a los confinamientos por la
pandemia.
Trabajadores, buscadores de empleo y empleadores están atrapados en una situación de «ni despedimos ni contratamos» .
“Quienes
tienen trabajo se aferran a él, mientras quienes no lo tienen se quedan
sin tenerlo”, escribió Diane Swonk, economista jefe de la firma de
impuestos y consultoría KPMG.
“El resultado es una sensación de estar congelados o de quedar en una especie de purgatorio”.
A
muchos jóvenes les está resultando difícil abrirse paso en un mercado
laboral estancado. Y los trabajadores que han sido despedidos tienen
problemas para volver a trabajar. Más de una cuarta parte de los
desempleados en abril llevaba sin empleo más de seis meses, frente a
menos del 20% hace dos años.
Al ver reducidas sus perspectivas, los
estadounidenses se muestran reacios a dejar sus empleos y buscar algo
mejor en otro lugar. En abril, el número de personas que renunciaron
cayó al nivel más bajo desde los días aterradores de agosto de 2020,
cuando el COVID-19 se propagaba sin control.
El año pasado, los empleadores añadieron 9.700 empleos al mes, la cifra más baja fuera de una recesión desde 2002.
Este
año, la contratación se ha recuperado, con un promedio de 76.000 nuevos
empleos al mes de enero a abril. Los grandes reembolsos de impuestos
—producto de los recortes fiscales de 2025 del presidente Donald Trump—
han dado un impulso a la economía, compensando el impacto del alza de
los precios de la energía desde que Estados Unidos e Israel atacaron a
Irán a finales de febrero. Pero esos reembolsos en su mayoría se han
guardado, y los precios de la gasolina siguen por encima de 4 dólares
por galón.
Las empresas de atención médica han apuntalando el mercado laboral
En el último año, han añadido más de 456.000 empleos; todos los demás empleadores en conjunto, han recortado 205.000.
Martha
Gimbel y Ryan Nunn, del Budget Lab de la Universidad de Yale, señalan
que la fuerte contratación en el sector sanitario no sorprende, ya que
los estadounidenses envejecen y necesitan más medicinas y visitas al
médico. De hecho, el crecimiento del empleo en la industria está en
línea con las previsiones del Departamento de Trabajo de hace una
década.
“La pregunta no es por qué la atención médica ha seguido
contratando; es por qué otras industrias no lo han hecho”, escribieron
en un reporte, sugiriendo que una explicación podría ser una ofensiva
contra la inmigración que ha reducido la oferta de trabajadores nacidos
en el extranjero.
Al menos Estados Unidos no necesita tantos empleos
nuevos como antes. La caída de la inmigración y el aumento de las
jubilaciones de los baby boomers significan que menos personas compiten
por trabajo. Como resultado, el llamado punto de equilibrio —la cantidad
de nuevos empleos necesaria para mantener estable la tasa de desempleo—
probablemente ha bajado a cerca de cero, desde los 155.000 nuevos
empleos al mes que eran típicos hace dos o tres años, según un informe
de la Reserva Federal.
Algunos analistas temen que la inteligencia
artificial elimine empleos básicos. Pero los economistas Gregory Daco y
Lydia Boussour, de la firma de impuestos y consultoría EY-Parthenon,
escribieron en un comentario el martes que la “adopción” de la IA “está
resultando más gradual y costosa de lo que muchos anticipaban. Las
empresas están usando cada vez más la IA para mejorar la productividad y
controlar los costos laborales”. Pero la IA, añadieron, ha reducido la
contratación en lugar de “desencadenar despidos generalizados”.
Y un
nuevo estudio del Banco de la Reserva Federal de Nueva York identificó
otra posible causa de las dificultades de los jóvenes para conseguir
empleo después de la universidad: el auge del trabajo remoto. Las
empresas, al parecer, se muestran reacias a contratar a recién graduados
para empleos desde casa porque es más difícil capacitarlos y guiarlos
cuando no acuden a la oficina.
Donald Trump elimina las protecciones laborales de 8.000 trabajadores federales
4
de junio de 2026.-El presidente Trump emitió una orden ejecutiva que
convierte a aproximadamente 8.000 empleados federales en empleados a
voluntad, lo que significa que el gobierno podría despedirlos sin
justificación alguna, informó Npr.org.
Esta medida culmina una
iniciativa que Trump puso en marcha durante su primer mandato para
privar a un gran número de empleados federales de las protecciones del
servicio civil diseñadas para proteger su trabajo de la injerencia
política.
Casi todas las 8.000 personas afectadas pertenecen al nivel
más alto del servicio civil, conocido como GS-15. La administración
Trump describe estos puestos como cargos de alto nivel con una
influencia significativa en la formulación de políticas.
Entre ellos
se incluyen los directores de oficinas de políticas y sus jefes de
gabinete, los directores de oficinas regionales, los gerentes de
programas, los altos funcionarios de asuntos públicos y quienes
supervisan el gasto y las subvenciones.
El número de puestos
afectados por la orden ejecutiva del miércoles es menor de lo que muchos
anticipaban. Inicialmente, la Oficina de Gestión de Personal (OPM)
estimó que unos 50.000 puestos podrían ser reclasificados. La
administración no ha descartado ampliar el grupo de puestos afectados en
el futuro.
Medios consultados: Aporrea, EFE, AFP, Reuters, Telesur, Resumen Latinoamericano, Actualidad.RT, Perfil
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