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Por qué no se puede creer una sola palabra escrita sobre el Estado Islámico

Fuentes: Counter Punch

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

No se puede creer una sola palabra de las que EE.UU. o sus medios dominantes dicen sobre el actual conflicto que involucra al Estado Islámico (EI-ISIS).

No se puede creer una sola palabra de las que Francia o el Reino Unido dicen sobre el EI.

No se puede creer una sola palabra de las que Turquía, Arabia Saudí, Catar, Kuwait, Jordania, o los Emiratos Árabes Unidos dicen sobre el EI. ¿Podéis decir con seguridad qué lado del conflicto es realmente financiado, armado o entrenado por alguno de esos países de Medio Oriente, si de hecho se trata de solo un lado? ¿Por qué permiten que sus jóvenes iracundos se unan a los extremistas islámicos? ¿Por qué ha permitido Turquía, miembro de la OTAN, que tantos extremistas islámicos crucen a Siria? ¿Está Turquía más preocupada de eliminar el Estado Islámico o a los kurdos sitiados por el EI? ¿Están esos países o los poderes occidentales más preocupados de eliminar al EI o de derrocar el gobierno sirio de Bashar al-Asad?

No se puede creer a los denominados rebeldes sirios «moderados». Ni siquiera se puede creer que sean moderados. Están metidos en todo y todos están metidos con ellos.

Irán, Hizbulá y Siria han estado combatiendo contra el EI o sus precursores durante años, pero EE.UU. se niega a formar una alianza con alguna de esas entidades. Washington tampoco impone sanciones a ningún país por apoyar al EI como lo hizo rápidamente en el caso de Rusia por su supuesto papel en Ucrania.

El fundamento de este terrible lío de horrores políticos y religiosos que abarca Medio Oriente fue creado -a conciencia- por EE.UU. durante 35 años (1979-2014) de derrocamiento de los gobiernos seculares de Afganistán, Irak, Libia, y el intento de lograrlo en Siria. (No deberíamos olvidar en este lío, en el mismo período, los interminables bombardeos de EE.UU. sobre Pakistán, Somalia y Yemen.) No se pueden destruir sociedades modernas, relativamente desarrolladas y educadas, desgarrando el tejido social político, económico y legal, torturando a miles de personas y matando a millones, y esperar que la civilización y la decencia humana sobrevivan.

Particularmente crucial en este fundamento fue la decisión de EE.UU. de arrojar a 400.000 iraquíes con entrenamiento militar, incluyendo todo el cuerpo de oficiales, a las calles de sus ciudades, sin trabajo. Fue una fórmula para crear una insurgencia. Humillados y amargados, algunos de esos hombres se unieron posteriormente a diversos grupos de resistencia que operaban contra la ocupación militar estadounidense. Se puede decir con seguridad que la mayor parte de los vehículos blindados, armas, munición y explosivos que causan muertes cada minuto en Medio Oriente, llevan la marca «Made in USA».

Y todos los medios de Washington, todos los hombres de Washington, no pueden volver a componer este mundo. El mundo conoce ahora esos sitios como «Estados fallidos».

Mientras tanto, EE.UU. bombardea diariamente Siria, ostensiblemente porque EE.UU. está en guerra con el EI, pero dañando seriamente al mismo tiempo la capacidad petrolera del país (un tercio del presupuesto del Gobierno sirio), las capacidades militares del Gobierno, su infraestructura, incluso sus graneros, cobrando innumerables vidas inocentes, destruyendo sitios antiguos; lo que causa que sea altamente improbable que sea posible la recuperación de Siria dirigida por Asad o por cualquier otra persona. Es indudable que Washington está buscando manera de devastar también Irán bajo la cobertura de combatir contra el EI.

No se puede decir nada bueno de esta horrenda situación. Todas las opciones son horrendas. Todos los participantes, de todas partes, son muy sospechosos, si no criminalmente dementes. Puede ser el fin del mundo. Ante lo cual yo digo… De buena nos libramos. Gran intento… pero de buena nos libramos. EI… Ébola… Cambio climático… radiación nuclear… El Imperio… ¿Quién nos destruirá primero? Os deseo un buen día.

¿Es realmente mucho peor y temible hoy que la década de los 50 de mi formación, por la que me siento más nostálgico con cada nuevo horror? ¿O será que se informa mucho mejor de los los horrores de nuestros días, ya que nadamos en un mar de noticias y vídeos?

Después de ver varios vídeos del EI en internet, repletos de las escenas más repugnantes, particularmente contra las mujeres, pienso lo siguiente: Denles su propio país; se ayudará a hacerlo a todo el que esté en ese lugar y quiera irse; se ayudará a llegar a cualquiera en todo el mundo que quiera hacerlo. Una vez que estén allí, todos pueden hacer lo que quieran, pero no podrán irse sin someterse a un riguroso interrogatorio en una frontera vecina para establecer si han recuperado su amor a la humanidad. Sin embargo, ya que muy pocas mujeres, presumiblemente, irían a ese lugar, el país no duraría mucho.

 

William Blum es autor de Killing Hope: U.S. Military and CIA Interventions Since World War II, Rogue State: a guide to the World’s Only Super Power . Su último libro es: America’s Deadliest Export: Democracy. Contacto: [email protected] 

Fuente: http://www.counterpunch.org/2014/10/17/why-you-cant-believe-nary-a-word-you-read-about-isis/

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