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Reacciones del mundo árabe ante el escándalo de las torturas de la CIA

Fuentes: Al-Akhbar (edición en lengua inglesa)

Traducción para Rebelión de Loles Oliván.

El mundo árabe ha reaccionado ante el escándalo de las torturas de la CIA de dos maneras: 1) los regímenes han guardado completo silencio. Ni el régimen sirio (el único régimen que ahora se opone al orden regional saudí-estadounidense) ni los miembros de la coalición liderada por Arabia Saudí han reaccionado ante el escándalo. El líder supremo iraní emitió una fuerte denuncia contra el gobierno de Estados Unidos, mientras que el nuevo presidente afgano fingió un falso «shock», como si nunca se hubieran oído en el interior de su país los crímenes de guerra cometidos por soldados y contratistas estadounidenses. 2) A nivel popular, en las redes sociales se le prestó bastante atención y muchas distribuyeron los diferentes enlaces al texto completo del informe así como a los análisis sobre el escándalo en los medios de comunicación estadounidenses y europeos. 

Los pueblos árabes y sus gobiernos viven ahora en dos mundos mediáticos distintos: los jóvenes árabes saben dónde encontrar noticias alternativas en canales satélite o en redes sociales para evitar la rígida agenda de los diferentes regímenes. Esto no significa que los jóvenes (y los mayores) árabes no consuman programas de los medios de comunicación de propiedad saudí: lo hacen, pero sólo de cotilleos, de deportes y de entretenimiento familiar. No hay otros propósitos. A Al-Jazeera los jóvenes árabes la apodan ahora Al-Janzirah (La Cerda), y a Al-Arabiya la llaman Al-Ibriyyah (La Hebrea).

El silencio de los regímenes árabes y de sus medios de comunicación sobre el escándalo es bastante comprensible. Todos esos regímenes -y esto incluye al régimen sirio- son cómplices de la industria de la tortura global estadounidense. La mayoría de ellos, si no todos, siempre le han proporcionado valiosos servicios bien para capturar o para torturar y/o trasladar (ida y vuelta) a diversos detenidos árabes y musulmanes. Resulta bastante sorprendente que la mayoría de los regímenes árabes hayan guardado silencio acerca de un escándalo en el que la mayoría de las víctimas son árabes o musulmanas. El guardián de los dos lugares santos en Riad tiene asuntos más importantes que proteger: los intereses de Estados Unidos e Israel, lo que, por el momento, reemplaza toda esa palabrería sobre el bienestar musulmán.

También hay otra razón que explica el silencio de los regímenes árabes: ¿qué van a decir sobre este escándalo relativo a la tortura y a la denigración de la dignidad humana? Todos ellos siguen empleando la tortura y ni siquiera se sienten presionados por ciertos elementos de unos parlamentos que todo lo aprueban sin cuestionar nada. No quieren ni oír hablar del tema de la tortura. Es un escalofriante recordatorio de las condiciones políticas del mundo árabe.

Existe otra razón por la que los regímenes árabes y sus medios de comunicación han guardado silencio. La oficina de propaganda estadounidense en Dubai es muy activa en lo que a supervisión y dirección de los medios de comunicación saudíes y qataríes respecta. Ahora tienen el poder de decidir lo que estos medios deben cubrir y lo que no. El antiguo canal de Al-Jazeera tenía más poder para desafiar la voluntad de Estados Unidos pero ahora, sobre todo a raíz de la rendición de Qatar a la familia real saudí, Al-Jazeera es una réplica de Al-Arabiya en lo que respecta a evitar cualquier contenido que pueda molestar al gobierno de Estados Unidos. No hay duda de que los medios de comunicación de los regímenes árabes cumplen órdenes rígidas de los de arriba cuando evitan cubrir el escándalo por temor a enemistar a Estados Unidos o a crear más resentimiento popular contra ese país. Estados Unidos apeló al temor a las reacciones populares en Oriente Próximo como razón para evitar la publicación del informe de la CIA y ha debido presionar a los gobiernos árabes para que el asunto no se cubra. Los medios saudíes han estado muy ocupados con noticias más relevantes: los viajes de Kim Kardashian ahora son más importantes que la causa palestina.

Sin embargo, el escándalo de las torturas de la CIA tendrá un impacto enorme. Los árabes son ahora plenamente conscientes de cómo el gobierno de Estados Unidos y su servicio de inteligencia trataron a los árabes y musulmanes que estaban bajo su custodia. Saben que el servicio de inteligencia estadounidense trata a los árabes y a los musulmanes de la misma manera que los tratan los servicios de inteligencia árabes (la mayoría de los servicios de inteligencia árabes han sido patrocinados, o financiados, o entrenados, o equipados por el gobierno de Estados Unidos). Los ideales estadounidenses -los ideales que el gobierno de Estados Unidos lanza a la cara de los árabes y de los musulmanes cada vez que estos se quejan de las bombas estadounidenses o de las bombas de Israel- son claramente para consumo público de «la nación». No hay intención de vincular esos ideales a las prácticas del imperio estadounidense en el extranjero.

Hay una nueva generación de árabes y musulmanes que han sido educados en Wikileaks, Snowden-leaks, y en el informe de la CIA. Esta generación no ha conocido un solo día sin que las bombas de Estados Unidos o de Israel cayeran sobre cabezas árabes o musulmanas en alguna parte del mundo. Es probable que la próxima generación de «árabes enfadados» esté aún más enfadada que esta. Estados Unidos está sembrando las semillas de su propio odio y aborrecimiento. Pero cuando sucede algo, los estadounidenses cantan al unísono: ¿y por qué nos odian? 

 

Asad AbuKhalil es profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Estatal de California, Stanislaus, conferenciante y autor del blog The Angry Arab News Service.

Fuente original: http://english.al-akhbar.com/content/arab-world ‘s-reactions-cia-torture-scandal