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Rita, Katrina y la industria petrolera

Fuentes: OILWATCH

La semana pasada la revista británica Science reportó que los huracanes tropicales han aumentado dramáticamente en los últimos 25 años, lo que ha venido acompañado por un incremento de la temperatura de la superficie del mar. Los científicos añaden que la actividad de los huracanes ha aumentado de manera particular en los últimos 10 años, […]

La semana pasada la revista británica Science reportó que los huracanes tropicales han aumentado dramáticamente en los últimos 25 años, lo que ha venido acompañado por un incremento de la temperatura de la superficie del mar. Los científicos añaden que la actividad de los huracanes ha aumentado de manera particular en los últimos 10 años, debido al calentamiento del agua en el Golfo de México.

Al momento la temperatura del mar en el Golfo de México alcanza los 30ºC, lo que significa que está un grado más caliente que lo registrado en otros años en esta época del año. Para que se presente un huracán se requiere una temperatura de unos 26º C y entre más elevada es la temperatura, mayor es la intensidad del huracán.

Este año, la región ha sufrido 17 tormentas tropicales, lo que constituye un récord pues hasta ahora el mayor número de huracanes se había registrado en 1995 cuando la región fue abatida por 15 tormentas tropicales.

No hay duda que el cambio climático es la principal causa de este incremento tanto en el número como en la intensidad de los huracanes. Se conoce también que la principal causa del calentamiento global es la quema de combustibles fósiles, en especial petróleo.

Es irónico que hoy sea la región petrolera del país que más contribuye al calentamiento global, la más afectada.

Es así como el 30% de la capacidad de refinación de la región estadounidense del Golfo de México, ha sido paralizada ya sea por los daños causados por Katrina o anticipándose a los posibles impactos de Rita.

Más del 65% de las plantas que procesan gas natural han sido cerradas por los huracanes.

Desde los puertos de Houston, Port Arthur y Galveston se importa más del 10% del petróleo que se consume en Estados Unidos cada día.

Compañías químicas como Dow Chemical, ExxonMobil y Dupont, que utiliza gas natural como una de sus materias primas, han tenido que cerrar sus plantas de producción de químicos debido a Rita. En esta región se concentran la mayoría de plantas químicas de ese país.

Muchas fábrica que elaborar componentes de plástico (elaborado de petróleo), han sido también amenazadas por Rita. Ahí se hace el 64% del plástico polipropileno y el 57% de estireno del país.

Cerca de 80 plataformas (rigs) petroleras están en el camino directo por el que va a pasar Rita, el 25% está en la zona de Cameron Oeste, que se cree que será la zona que será mas afectada.

Cerca de 60 plataformas estaban en la paso directo de Katrina, de las cuales 8 fueron severamente dañadas o destruidas y otras 10 sufrieron daños de distinta magnitud.

Estos datos evidencian como la industria petrolera, y las que dependen de ella, son las más afectadas por el paso de los huracanes por la región.

La región tropical del Atlántico ha sufrido siempre por la presencia de huracanes de distinta magnitud. El año pasado, varios países del Caribe fueron seriamente afectados, incluyendo por ejemplo la isla de Grenada que perdió la mayor parte de su infraestructura con el paso del huracán Emily. De eso se habla poco. La importancia que se ha dado a los huracanes Katrina y Rita se debe a que están afectando al país más poderoso del mundo.

Mucho se ha dicho ya sobre las prácticas depredadoras de Estados Unidos, las mismas que amenazan a toda la humanidad, porque es innegable que la peor amenaza que enfrentamos los habitantes del planeta en el siglo XXI es el cambio climático. A los gobernantes de este país jamás les ha importado. Tampoco les ha importado a sus habitantes que no están dispuesto a abandonar su estilo de vida basado en el desperdicio.

Pero hoy, que su propia sobrevivencia está en entredicho, esperemos que sepan enfrentar con humildad su vulnerabilidad frente a fenómenos naturales, su ineficiencia para enfrentar las crisis, y que tomen conciencia que después de Rita y Katrina, su vida no puede seguir igual.