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Según un informe, el ejército israelí ha encarcelado a más de 75.000 palestinos desde septiembre de 2000

Fuentes: IMEMC & Agencies

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos.

El ex-preso político e investigador palestino Abdul-Nasser Farawna ha publicado un informe para conmemorar el décimo segundo aniversario de la Intifada de al-Aqsa (28 de septiembre de 2000) en el que afirma que [desde entonces] los soldados israelíes han encarcelado a más de 75.000 palestinos y deportado a cientos de residentes palestinos.

Farawna afirma que el ejército israelí ha secuestrado a más de 9.000 niños, además de a aproximadamente 940 mujeres, incluyendo a dos que dieron a luz en prisión; el ejército también ha secuestrado a decenas de palestinos discapacitados y heridos, además de gran cantidad de legisladores electos [miembros electos del Consejo Legislativo palestino, el parlamento palestino], ministros y altos cargos.

Israel también ha emitido más de 22.000 órdenes de detención administrativa para mantener en prisión a miles de palestinos y palestinas sin cargos.

El informe añade que actualmente hay 4.500 palestinos y palestinas que siguen encarcelados por Israel incluyendo a 198 niños, 8 mujeres, 14 legisladores, 115 detenidos administrativos y cientos de enfermos y discapacitados palestinos.

Farawna señala que el objetivo de las detenciones que lleva a cabo el ejército son todos los sectores de la sociedad palestina, incluyendo las esposas y madres de los presos políticos, y añade que estas detenciones no se concentran en una zona y que se llevan a cabo a diario.

Afirma que Israel todavía retiene los restos de gran cantidad de palestinos asesinados durante la Intifada de al-Aqsa y de cientos asesinados antes de que empezara la Intifada.

El investigador añade que la proporción de personas encarceladas ha descendido en los últimos cinco años, pero que las violaciones llevadas a cabo contra los presos y presas ha aumentado gravemente.

Israel también ha vuelto a abrir varias cárceles, como el campo de detención del Negev y la de Ofer, y construido cárceles nuevas, como Ramon. Estas cárceles se utilizan para encarcelar a cientos de personas en unas condiciones estrictas y duras. La gran cantidad de detenciones también llevó a Israel a ampliar las existentes.

Farawna señala que hay 23 presos que fueron secuestrados y encarcelados hace más de 20 años, incluyendo algunos que llevan encarcelados más de 25 y 30 años.

79 presos han muerto en la cárcel desde el inicio de Intifada de al-Aqsa a causa de las torturas, de negligencias médicas y del uso excesivo de la fuerza por parte de los soldados y en los interrogatorios, además de varios presos que fueron ejecutados por los oficiales que los detuvieron.

Un total de 202 presos murieron y fueron asesinados en cárceles israelíes desde 1967. Gran cantidad de presos también murieron después de ser liberados debido a enfermedades contraídas en la cárcel o a complicaciones resultantes de las torturas extremas y de las malas condiciones de la cárcel.

Farawna señala también que el acuerdo de intercambio de presos que se llevó a cabo en octubre de 2011 logró garantizar la liberación de 1027 presos a cambio de la liberación del soldado israelí Gilad Shalit.

También saluda las continuas huelgas de hambre y la lucha que llevan actualmente los presos exigiendo sus derechos garantizados internacionalmente.

Por otra parte, Israel deportó a más de 280 presos de Cisjordania a la Franja de Gaza, además de gran cantidad de presos que fueron obligados a exiliarse.

Aunque las autoridades israelíes deportaron a gran cantidad de detenidos en los años posteriores a la ocupación de Palestina por parte de Israel, la ocupación intensificó esta política ilegal en mayo de 2002 cuando obligó a exiliarse a 30 detenidos que habían sido hechos prisioneros después de que se refugiaran en la iglesia de la Natividad en Belén cuando Israel cercó la iglesia durante 40 días.

Trece de estos detenidos exiliados fueron enviados a varios países europeos* y 26 fueron deportados a Gaza según un acuerdo palestino-israelí para poner fin al asedio, pero los detalles completos de este acuerdo nunca se han hecho públicos a pesar del hecho de haber pasado diez años desde entonces.

Después del acuerdo Israel volvió a instalar sus políticas de deportación ilegales y obligó a exiliarse a 40 presos que habían sido liberados en el acuerdo de canje por Shalit, además de otros 163 presos cisjordanos que fueron deportados a Gaza.

Farawna hace un llamamiento a los grupos de derechos humanos del mundo para que intervengan y actúen para obligar a Israel a respetar el derecho internacional y la Cuarta Convención de Ginebra.

Vale la pena mencionar que el ejército israelí y los colonos armados han disparado y asesinando a más de 5.000 palestinos y palestinas desde el inicio de la Intifada de al-Aqsa, incluyendo a 1.077 niños y 244 mujeres. En 2002 murieron dos egipcios por disparos del ejercito israelí, en 2003 fueron asesinados dos activistas pacifistas internacionales, en 2004 el ejército israelí mató a tiros a un activista británico y en 2001 murieron dos egipcios. Decenas de miles de palestinos han resultado heridos, incluyendo a miles que padecen invalideces permanentes.

Los continuos ataques israelíes desde septiembre de 2000 han llevado a la destrucción total de más de 5.694 hogares palestinos y han causado daños y destrucción parcial de aproximadamente 8.000 casas.

* N. de la T.: Tres de ellos, Ibrahim Musa Salem Abayat, Ariz Abayat y Ahmet Hemamreh, fueron deportados al Estado Español. Véase http://www.nodo50.org/csca/palestina/nota-deportados_12-06-02.html, y http://ania.urcm.net/spip.php?article34567

Fuente: http://www.imemc.org/article/64308