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Sólo el amor puede vencer el terrorismo

Fuentes: Rebelión

En la entrada del London Central Mosque en el Regent Park un cartel anuncia que estamos en un centro cultural y religioso dedicado a la paz y la convivencia interreligiosa. Uno de los profesores se llama Dr. Abdulaziz y es de origen Saudita quien viene ataviado con el típico thawb de color blanco tocado con […]

En la entrada del London Central Mosque en el Regent Park un cartel anuncia que estamos en un centro cultural y religioso dedicado a la paz y la convivencia interreligiosa. Uno de los profesores se llama Dr. Abdulaziz y es de origen Saudita quien viene ataviado con el típico thawb de color blanco tocado con una ghutrah o hattah beduina blanquirroja. Amablemente me invita a visitar las dependencias y no tiene ningún problema en responder las preguntas que le plantee acerca del Islam en Gran Bretaña. De antemano sabemos que es un tema polémico y comprometido por el clima enrarecido que se vive a causa de los múltiples atentados yihadistas que han sembrado la muerte y el terror en distintas capitales europeas – entre los que hay que contar Londres y Manchester-. El yihadismo mantiene en jaque a las fuerzas del orden y aunque se intente disimular esto es algo que se palpa en el ambiente. Por tal motivo el reino de Arabia Saudita ha contratado a las cuatro mejores agencias de relaciones públicas de Francia para limpiar la imagen del Islam en occidente.

Esta mezquita con madrasa y biblioteca con capacidad para 5.000 fieles fue construida a mediado de los años setentas sobre un solar donado a la comunidad musulmana en 1944 por el rey Jorge VI en agradecimiento al rey Faruk de Egipto y al gobierno de Sudán por permitir la erección de una catedral anglicana en sus respectivos países. Aunque fue el reino de Arabia Saudita en el nombre del rey Faisal Bin Abdul Aziz Al Saud junto al sultán Nahyan de Abu Dhabi y Sheikh Zayed de Emiratos Árabes Unidos quienes aportaron más de 6.000.000 de libras esterlinas para hacer realidad este magnánimo proyecto. Actualmente recibe generosas ayudas de Arabia Saudita, Omán, Qatar, Kuwait, y la Liga Árabe. Además, Yusuf Islam, el famoso cantante Cat Stevens, ha sido uno de los máximos promotores.

Arabia Saudita dedica un presupuesto anual de 8.000 millones de euros con el fin de difundir el Islam por todo el mundo (30 veces más del presupuesto del Vaticano). Cualquiera se rinde de rodillas ante el descomunal poder de los petrodólares capaz de comprar gobiernos e instituciones.

Por la prisión de Guantánamo han pasado 35 yihadistas que han tenido relaciones o se han formado en la London Central Mosque. Algo que prefieren mantener en el más absoluto secreto.

Realmente el Wahabismo está ávido por expandir la fe islámica a nivel universal. Los Saud y los Al ash-sheij (descendientes de Abd el Wahaab) los primeros se encargan de los asuntos administrativos, económicos y militares y los segundos de los asuntos religiosos y educacionales). La construcción de mezquitas, madrasas o centros culturales en un proceso de unificación de pensamiento no solo está destinada para que los inmigrantes o residentes islámicos mantengan su fe incólume sino también para captar nuevos adeptos o conversos. Así es como funciona el da’wah o la misión de difundir el mensaje de Allah a la humanidad. El Dr. Abdulaziz me hace pasar al café halal donde me invita a un delicioso té de menta. Alzando sus manos emocionado me habla del increíble renacimiento del Islam en el Reino Unido en los últimos años donde los fieles han aumentado un 30%. Porque no solo son los inmigrantes o los hijos de los inmigrantes de religión islámica los que asisten al centro sino también los conversos ingleses que sorpresivamente se multiplican a pesar de los prejuicios sociales, culturales y religiosos. Desde luego que en la actualidad no es políticamente correcto que un cristiano reniegue de su fe y se haga musulmán pero esta es una libre elección que defiende el estado de derecho y la constitución. En el caso contrario el musulmán que se convierta al cristianismo se le considera un apóstata y por lo tanto corre un alto riesgo de ser condenado a la pena capital.

Se escucha la llamada a la oración que anuncia el salat al magreb y el muftí me ruega que lo disculpe pues debe retirarse a cumplir con sus obligaciones espirituales. Yo le digo que sí puedo acompañarlo y el Dr.Abdulaziz duda y se queda pensativo pues no soy musulmán y sería inaceptable que haga las oraciones pertinentes junto a los fieles (elegidos). Pero yo le advierto que en una iglesia cristiana cualquiera puede entrar a rezar sin ningún problema. -Si Allah es clemente y misericordioso sabrá aceptarme-. Ante tan demoledor argumento Musa toma muy en cuenta mis palabras y me invita a pasar a la sala de oraciones.

Me sitúan en un rincón bastante discreto para que comparta con ellos el salat al magreb. Tras realizar el ritual del wudu o las abluciones los miembros de la comunidad entre los que sobresalen varios ingleses rubios y de ojos azules se alinean frente a la Quibla que marca la dirección a la Meca Al-Mukarrama. Bajo la dirección del imam Musa rezan las tres rakhas (series de oraciones) preceptivas -aunque la sunna recomienda hacer dos rakhas antes de empezar el salat- las dos primeras son recitadas en voz alta y la tercera es más intimista y personal-. El salat es una obligación continua y eterna instituida por el profeta Mohamed en los albores del Islam y que tiene la virtud de limpiar los pecados (siempre que no sean pecados mortales). La sunna indica que los «esclavos de Allah» deben cumplir las 5 oraciones diarias que son marcadas con precisión matemática en los horarios del Waqat que se rige por la posición del sol en el cielo. «Mi descanso y placer se encuentra en el salat». Al Dr. Abdulaziz se le nota bastante tolerante y dotado un carisma muy especial, un don de gentes imprescindible para moverse en una ciudad como Londres tan liberal y cosmopolita. De nada vale ser celoso o rigorista cuando se está ejerciendo el da’wah pues su misión es la de captar la mayor cantidad de candidatos susceptibles de abrazar la fe islámica.

¿Cómo hacer atractivo el islam para unos occidentales cada vez más descreídos y ateos? Para conseguirlo es fundamental infundir miedo a la muerte para que cobre valor la resurrección en el yenna o paraíso celestial donde podrán disfrutar de toda clase de parabienes. Pero si quieren conseguir dicho premio deben cambiarse de nombre y realizar el ritual de la shahada o testificar la profesión de fe islámica. El Islam marca el camino recto, no hay pecado heredado y los devotos hablan sin intermediarios con Allah. Tampoco existe una jerarquía como en la iglesia católica y el fiel más humilde puede ejercer el papel de sacerdote en el salat. Se predica que Allah es un Dios bueno y comprensivo que se desvela por limpiar el alma del ser humano (occidental) sucia por la inmoralidad y el pecado. El nuevo lema instituido es: el Islam es la religión de la paz y del amor.
 
La doctrina Wahabita es muy puritana y en Arabia Saudita cuenta con el Comité para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio (Haia) que vela por el estricto cumplimiento de la ley Sharia. Pero en Occidente hay que utilizar una táctica más dulce y amable si se quieren atraer devotos. Por eso la cabeza visible de esta campaña propagandística -en la que se invierten miles de millones de dólares- es el famoso cantante Cat Stevens convertido en 1977 a la religión musulmana bajo el nombre de Yusuf Islam. Él es el mejor embajador y representante del Islam moderno, pacífico y tolerante que se aprovecha del éxito de sus canciones tiernas y refinadas. Es vital sublimar la civilización islámica que aportó al mundo importantes avances en el campo de las ciencias, la literatura, la astronomía, las matemáticas, la filosofía, etc. Yusuf Islam es también el promotor de una fundación llamada Small Kidness que cumple una importante labor humanitaria en los países musulmanes más pobres. Es tal la importancia de la comunidad musulmana que un grupo de conversos británicos crearon en 1989 el Islamic Party of Great Britain en defensa de la cultura y las tradiciones islámicas amenazadas por la mayoría anglicana.

Tras el salat al Magreb el Dr. Abdulaziz me conduce hasta una librería donde se exponen gran cantidad de obras concernientes a la literatura islámica. De repente con un gesto reverencial me entrega como presente un libro titulado «Sólo El Amor Puede Vencer El Terrorismo» del autor turco Harun Yahya (un gurú multimillonario). Un libro escrito con posterioridad a los atentados del 11 de septiembre del 2001 en New York y Washington. Esta obra es una contribución de la editorial Global Publishing (que ha vendido 18.000.000 de sus libros) para contrarrestar la propaganda de los medios de comunicación occidentales que califican el islam como el «máximo enemigo de la civilización y la democracia». La carátula del libro ya denota un insuperable estilo Disney World con un gran parecido a los pasquines que reparten los Testigos de Jehová. El diseño es atractivo con vivos colores, florecitas, pajaritos en un intento por hacer más fácil su lectura. «Only Love Can Defeat Terrorism» «Sólo El Amor Puede Vencer El Terrorismo» está plagado fotos de paisajes paradisiacos de una naturaleza virgen habitada por unos seres eternamente felices protegidos por las bendiciones de Allah. Es el momento de lanzar una contraofensiva que dignifique al Islam y lo defienda de la ola de ataques inmisericordes en su contra. El principal objetivo del Wahabismo es eliminar el estigma del terrorismo, violencia, e intransigencia que señala al Islam como una religión dogmática anclada en la edad media y cuyo talón de Aquiles es el férreo sometimiento del género femenino.

A simple vista cualquiera puede darse cuenta que son argumentos cargados de buenas intenciones pero que se caen por su propio peso. Primero porque en el fondo ninguna escuela teológica islámica va a admitir la más mínima variación del texto sagrado, pues cualquier manipulación sería considerada una herejía y sus impulsores condenados a la pena capital. El Corán se recita única y exclusivamente en árabe y no admite traducción alguna. Pero en la librería de la Central Mosque of London abundan las traducciones a varios idiomas. Existe una corriente liberal heterodoxa que desde occidente intenta acomodar a los tiempos modernos el Islam. Pero el Corán al Karim es un libro sagrado y por lo tanto intocable, es decir, no se puede cambiar ni una coma del texto primitivo. Solo admiten interpretaciones los hadices o comentarios de los compañeros del Profeta y que usan los jurisdiscultos cadí, la fiqh, muftis, imanes o ayatolas para emitir fatuas acerca de temas trascendentales que afecten a la Umma (comunidad de creyentes). Allah es al calik -el creador de todas las cosas visibles e invisibles y al bari -el evolucionista- y no hay separación entre ciencia y religión.
El Dr. Abdulaziz se justifica con vehemencia: «está escrito en el Corán que el que mata a una persona es como si matara a toda la humanidad». El Corán contiene la palabra revelada transmitida por el arcángel Gabriel al profeta Mohamed (el último mensajero) a partir de una copia que se conserva en el cielo. Esta es la guía para que la humanidad camine segura por un mundo hostil plagado de tentaciones y pecados. El Islam es el único pasaporte válido para entrar en el paraíso.

Teológicamente no se admite una interpretación contextualizada del Corán al espacio y tiempo presente. Está terminantemente prohibido revisarlo, actualizarlo, ni mover una sola coma. Así ha permanecido intocable durante 1.438 años -en lo que muchos críticos lo califican de un «arcaísmo tribal fosilizado». No es posible modernizarlo puesto que la modernidad es la negación de la religión. El ateísmo se impone gracias al avance de la ciencia y la tecnología y el ateísmo -según Harun Yahya- es el causante del terrorismo. Los más conservadores o fundamentalistas sostienen que deben ser preservadas las tradiciones y costumbres ancestrales o de lo contrario la contaminación con el mundo occidental supondría un regreso a la época de la yahiliya (edad de la ignorancia y el paganismo).

Londres es una ciudad de 13.000.000 de habitantes donde residen más de 1.000.000 de musulmanes -lo que representa es el 12,5% de la población-. Es tal la relevancia y su influencia en todos los ámbitos de la sociedad que su actual alcalde es un musulmán de origen paquistaní llamado Sadiq Khan. Londres es una de las más importantes capitales del mundo en el ámbito financiero y comercial y es difícil imaginar que la espiritualidad florezca en una ciudad súper capitalista donde el materialismo es el primer mandamiento.

El Dr. Abdulaziz se va a cumplir sus funciones administrativas – es uno de los miles de funcionarios religiosos en nómina del Ministerio de Asuntos Islámicos Fideicomisos y Difusión del Reino de Arabia Saudita-. El Wahabismo ha reclutado un ejército de burócratas repartidos por medio mundo cuya función es la yihad espiritual o el Ribath.

«Only Love Can Defeat Terrorism» explica por qué el islam es una religión de paz, de amor y respeto a la humanidad. Todos somos hijos de un Dios monoteísta y por lo tanto debe reinar el respeto entre las religiones del Libro. Sostiene que los atentados yihadistas han sido cometidos por apóstatas y herejes enviados por el xaitan (diablo) para sembrar el odio entre la humanidad. De alguna manera hay que quitarse el complejo de culpa que llevan encima y que se ha acrecentado en el mundo occidental en los últimos años a causa de la revolución yihadista en el Medio Oriente.

Ahora el Wahabismo patrocina con miles y miles de millones de dólares a todos aquellos creadores, escritores, artistas, productores, cineastas que promuevan una imagen amable del Islam. Aunque igualmente se les acusa de financiar al Estado Islámico que pretendía instalar un califato en Siria e Irak.

Tanto en el Corán como la Biblia o la Torá se hallan extensos capítulos que revelan la imagen de un Dios castigador y vengador que no tiene compasión de sus enemigos (no creyentes). Definitivamente Allah, Yahvé o Jehová son dioses muy crueles que en base a las guerras y la destrucción imponen sus principios. Así queda plasmado con claridad en el Antiguo Testamento que maliciosamente tiende ocultarse tras un tupido velo. Solamente se hace referencia a capítulos, versículos o los pasajes más humanos y ejemplares de un Dios clemente y misericordioso que protege a sus hijos.

En el mundo Occidental triunfa el ateísmo y el paganismo puesto que la ciencia ha aniquilado las creencias religiosas relegándolas a simples supersticiones. Sobre todo el tema del darwinismo o el evolucionismo que es una teoría contraria al creacionismo teológico. La teoría de la evolución es la fuente de todos los males de la historia (comunismo, fascismo o el terrorismo) según Harun Yahya.
 
Antes de despedirme el Dr. Abdulaziz me remarca que ellos están dedicados exclusivamente a la redención de un mundo sucio y vicioso en el que prima la pornografía, la propaganda obscena, la homosexualidad, la violación, la pedofilia, la prostitución, la crisis de la familia, el divorcio, el aborto, las relaciones prematrimoniales, el amor libre o la fornicación, las drogas, el alcohol, la manipulación genética, la maternidad subrogada o los niños probeta. La corrupta sociedad de consumo nos conduce al sendero oscuro del placer y el hedonismo y por eso es urgente fundar el califato universal del amor y la espiritualidad que libere al ser humano de la esclavitud del pecado.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.