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Un atajo para el «cuentapropismo»

Fuentes: Juventud Rebelde

Una experiencia relacionada con los financiamientos que otorga el Banco Popular de Ahorro a los trabajadores por cuenta propia (TPC), se implementa en el municipio espirituano de Trinidad, y sus resultados son positivos, según refirió José Couzo Villareal, presidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba en Sancti Spíritus. Con el establecimiento […]

Una experiencia relacionada con los financiamientos que otorga el Banco Popular de Ahorro a los trabajadores por cuenta propia (TPC), se implementa en el municipio espirituano de Trinidad, y sus resultados son positivos, según refirió José Couzo Villareal, presidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba en Sancti Spíritus.

Con el establecimiento de una Unidad de Negocios que cuenta con cuatro gestores del Banco Popular de Ahorro, y la aplicación de una metodología diferente para realizar el análisis y obtener cálculos e información provenientes de los TCP, se puso en marcha esta práctica que según Couzo ofrece una información más amplia y transparente, lo cual permite mayor profundidad en la valoración para otorgar los créditos.

Entre sus bondades se reconocen el acercamiento del servicio bancario a los trabajadores de ese gremio, pues los gestores son los que se acercan a los lugares donde los TCP tienen enclavados sus negocios, evitándoles de esa manera que estos tengas que trasladarse al banco; pero la ventaja que más distingue es el acortamiento entre cuatro y cinco días de los plazos para otorgar los créditos, cuando en el resto de las sucursales demoran entre 12 y 20 días.

Couzo valoró los financiamientos para este gremio como una medida revolucionaria dentro de la aplicación de los lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución. Gracias a eso han podido los TCP desarrollar y ampliar sus negocios, pues hasta diciembre de 2011 era un segmentos que no tenía acceso a fuentes de financiamientos de tipo bancario. Fue, entonces, que a partir de la puesta en vigor del Decreto 289 que se consolidó esta prerrogativa.

No obstante, puntualizó, que en los dos primeros años de la aplicación de esta política hubo un bajo nivel de otorgamiento de financiamiento por diversas causas, entre estas el poco conocimiento de los trabajadores bancarios sobre el microcrédito, el bajo nivel de la cultura financiera en la población y la subdeclaración de ingresos por parte de los TCP.

A partir de 2014, el Banco Central de Cuba y cada uno de los bancos comerciales, adoptaron medidas de tipo organizativas, de gestión y flexibilización que posibilitaron un despegue en el otorgamiento de estos financiamientos. Couzó estima que específicamente en el Banco Popular de Ahorro una de las medidas que más influyó en ese ascenso fue la creación del gestor de TPC.

En Trinidad se aplicó de manera experimental la creación de la Unidad de Negocio para la atención a TCP como resultado de un convenio de colaboración entre la Fundación alemana de cajas de ahorro y el Banco Popular de Ahorro.

Los especialistas de la referida fundación, según refirió, impartieron conferencias y seminarios para capacitar a los miembros de la Unidad de Negocios e introducir la nueva metodología para el análisis que requiere la entrega de los créditos.

Se escogió a Trinidad por ser una ciudad declarada patrimonio de la humanidad, con un alto nivel en el desarrollo del turismo y tener un amplio segmento de TCP. Hay allí más de mil hostales y sobrepasa los cien establecimientos dedicados a los servicios gastronómicos, entre restaurantes y cafeterías.

(Tomado de Juventud Rebelde)