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Un planeta sin primates

Fuentes: Ecoportal

Mientras que el número de personas que habita el mundo ya supera los siete mil millones, más de la mitad de los primates está en peligro de extinción, según un estudio publicado en la revista Science Advances. Se calcula que, de las más de quinientas especies de primates registradas, casi 380 desaparecerán en medio siglo. […]

Mientras que el número de personas que habita el mundo ya supera los siete mil millones, más de la mitad de los primates está en peligro de extinción, según un estudio publicado en la revista Science Advances. Se calcula que, de las más de quinientas especies de primates registradas, casi 380 desaparecerán en medio siglo. En menos de este tiempo, en el año 2050, los seres humanos llegaremos a ser unos 9.700 millones, según la ONU.

El aumento de la población hace necesario el desarrollo de la agricultura, el pastoreo, la expansión de áreas urbanas, carreteras, ferrocarriles y explotaciones mineras de carbón y petróleo. Esto provoca que el ser humano haya intervenido y alterado el 97% de las regiones que contaban con mayor biodiversidad, según la revista Nature Communications. Se destruyen hábitats llenos de diferentes especies animales sólo para beneficiar y satisfacer las necesidades de una única especie. «La huella ha aumentado en muchos lugares y cada vez queda menos área libre de impactos humanos«, sostiene Ainhoa Magrach, investigadora de la Estación Biológica de Doñana.

El ser humano ha ocupado y transformado tres cuartas partes de la superficie del mundo, sin incluir los polos y océanos, según datos publicados en Nature Communications. En este proceso de expansión de las personas, los primates han perdido la mayoría del territorio donde habitaban. Dañar al resto de primates es herir a una parte de nosotros, lejana en el ciclo de la evolución pero de la que no podemos desprendernos. «Debemos nuestra humanidad a una historia evolutiva compartida», afirma el primatólogo Estrada.

La capacidad creadora del ser humano puede ser igual de potente que la destructiva. Tenemos la oportunidad de desarrollar un modelo sostenible, de recuperar nuestro lugar en el mundo. Que la huella del ser humano en la Tierra sea positiva. Que no arrase, no arrebate, no robe. Que no rompa el equilibrio de la naturaleza. Que conviva. Que progrese. «Desarrollar las economías locales en los países tropicales, reducir las tasas de consumo en los desarrollados y proteger los bosques puede ser la única, y última para algunas especies de primates, solución a este evento de extinción» afirma el macroecólogo David Nogués-Bravo.

Fuente: http://www.ecoportal.net/Temas-Especiales/Globalizacion/Un-planeta-sin-primates