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Vasos comunicantes dentro de la economía cubana

Fuentes: IPS

El gobierno abre nuevas puertas a la asociación y los negocios entre las empresas y entidades del Estado y las formas de gestión económica no estatal en Cuba

Las nuevas oportunidades anunciadas para los trabajadores por cuenta propia pueden tener alcance mayor que la simple flexibilización de fronteras para operar en Cuba. Con normas que «se emitirán próximamente», la viceministra primera de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Marta Elena Feitó, comentó pasos que implicarán, a mi juicio, mayor protagonismo de la gestión privada en la economía cubana.

En lo que han definido como continuidad del proceso de perfeccionamiento de las formas de gestión no estatal, las autoridades aprobaron nueve medidas que incluyen desde la apertura a nuevas actividades hasta la creación de canales comerciales y financieros entre las entidades económicas estatales y las privadas.

La viceministra dijo en conferencia de prensa que son «cambios que responden a las propias solicitudes e inquietudes de los cuentapropistas». En otros casos, atienden reclamos de sectores vinculados con la vida cultural del país.

La lista de actividades autorizadas se amplió con cinco opciones, cuatro de ellas de perfil cultural: operador y arrendador de equipamiento para la producción artística, agente de casting, auxiliar de producción artística, y traductor e intérprete certificado. Igualmente se añadió la opción de productor vendedor de productos alimenticios, para darle entrada al personal que se dedica hoy a la elaboración y venta de embutidos, ahumados, conservas y similares.

Las autoridades también unificaron algunas actividades o modificaron los alcances de actividades afines, para ampliar la gama de servicios que pueden prestar y simplificar los trámites. De esta manera, integró varias en una sola, como talabartero y productor de calzado con la actividad de artesano, y acordó fusiones similares en otros siete casos.

Pero, en mi opinión, la novedad de mayor trascendencia apunta a legalizar caminos comerciales y financieros en las relaciones entre los sectores emergentes de la economía privada y las empresas y demás entidades estatales que dominan la economía cubana.

La nueva propuesta dará luz verde a todas las personas jurídicas, tanto estatales cubanas como a las extranjeras radicadas en el país, para contratar productos y servicios a las formas de gestión no estatales y les permitirá realizar los pagos correspondientes en cualquier de las dos monedas que circulan en el sistema monetario cubano: el peso cubano (CUP) y el peso cubano convertible (CUC). De esta manera, se elimina una barrera incómoda que encuentran las cooperativas y hasta las pequeñas y medianas empresas privadas que comienzan a aparecer identificadas todavía como trabajadores por cuenta propia.

De acuerdo con la información ofrecida en la conferencia de prensa, la legislación aprobará incluso que las empresas estatales vendan a estas formas de gestión no estatal partes de su producción después de cumplir los compromisos planificados con el Estado. Aunque los nuevos sujetos de la producción y los servicios todavía quedan relegados en esta relación, se abre una puerta legal para el comercio entre todos los actores de la economía. Gana, por tanto, la economía cubana y la reforma en que se encuentra inmersa desde hace una década.

En opinión del viceministro primero de Economía y Planificación, René Hernández, esta medida contribuirá al aseguramiento mayorista de los negocios particulares, una demanda en que mucho insisten los trabajadores por cuenta propia y las cooperativas de reciente creación.

Con las nuevas medidas, el gobierno también anula otra disposición impopular: la obligación que tenían los trabajadores por cuenta propia de inscribir como «trabajador contratado» al cónyuge u otro familiar en caso de asociarse al mismo, práctica bastante común en pequeños negocios privados, como los hostales familiares y los restaurantes conocidos en Cuba como paladares. La ley hará extensiva esta libertad para familiares del titular dentro del primer y segundo grado de consanguinidad (hijos, padre y madre, hermanos, nietos y abuelos) y dentro del primer grado por afinidad (yerno, nuera, suegro y suegra).

Una puerta, todavía primaria, para el desarrollo de micro o pequeñas empresas privadas quedará abierta con esta nueva disposición, de la que se excluye solo al transportista de carga y de pasajeros. Si un familiar del trabajador por cuenta propia va a conducir el vehículo, sí requiere de Licencia Operativa de Transporte.

También devuelve una oportunidad empresarial al corredor inmobiliario identificado como facilitador de permutas y compraventa de vivienda, al permitirle contratar hasta dos trabajadores.

Otras disposiciones apuntan a simplificar el mecanismo de aprobación, al facultar a los gobiernos municipales (Consejos de la Administración Municipales) para autorizar el ejercicio de las actividades de servicio gastronómico en restaurantes, bares y servicios de recreación, el arrendador de viviendas y habitaciones.

Las autoridades municipales podrán regular igualmente los horarios de estas actividades, precios y tarifas fijos o máximos, «cuando las circunstancias lo aconsejen y teniendo en cuenta las condiciones y características de cada territorio», según reza la información presentada en medios de prensa.

Con el nuevo paquete, el gobierno amplía pasos legislados en diciembre pasado, en un evidente interés por afianzar una alternativa económica y de empleo que agrupa ya a 580.828 trabajadores por cuenta propia.

Fuente: http://www.ipscuba.net/espacios/por-su-propio-peso/camino-al-andar/vasos-comunicantes-dentro-de-la-economia-cubana/