El grupo liderado por el ejército estadounidense que apoya los «esfuerzos de estabilización» en Gaza ha presentado planes para construir un bloque de viviendas para palestinos en Gaza en una zona bajo el control militar total de Israel. Según los materiales difundidos por el Centro de Coordinación Civil-Militar (CMCC, por sus siglas en inglés) y obtenidos por Drop Site News, la «comunidad planificada», si se desarrolla, contendría y controlaría a sus residentes mediante vigilancia biométrica, puestos de control, supervisión de las compras y programas educativos que promueven la normalización con Israel.
El CMCC fue creado por el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) el 17 de octubre, una semana después de que Hamás e Israel acordaran un intercambio de prisioneros y se supusiera que entraría en vigor un alto el fuego. El centro, con sede en un gran edificio tipo almacén en Kiryat Gat, en el sur de Israel, y en el que participan docenas de países y organizaciones, tiene como objetivo «supervisar la aplicación del alto el fuego» y «ayudar a facilitar el flujo de ayuda humanitaria, logística y de seguridad de los homólogos internacionales a Gaza», según el CENTCOM.
El CMCC está dirigido por el teniente general del Ejército de los Estados Unidos Patrick D. Frank e incluye a oficiales militares estadounidenses e israelíes, junto con personal de docenas de países, entre ellos Francia, Gran Bretaña, Alemania, los Emiratos Árabes Unidos y Egipto. El CMCC fue un elemento clave del plan de «alto el fuego» del presidente Trump, aunque no está claro dónde operará exactamente dentro de las nuevas estructuras que se están creando después de que Trump anunciara la segunda fase del plan la semana pasada, incluida la formación de una denominada «Junta de Paz» para supervisar Gaza, con una Junta Ejecutiva Fundadora por debajo de ella y una Junta Ejecutiva de Gaza formada por tecnócratas palestinos por debajo de la anterior.
En noviembre se supo por primera vez que la Administración Trump estaba planeando la construcción de una serie de complejos residenciales, denominados «comunidades seguras alternativas», para alojar a los palestinos en Gaza al este de la línea amarilla, una zona ocupada y controlada por el ejército israelí. El análisis de las imágenes satelitales realizado por Forensic Architecture sugiere que la primera de estas llamadas comunidades se está preparando en un terreno de 1 km² en Rafah, en el sur de Gaza, en la intersección de dos corredores militares.
«Los planes se están acelerando rápidamente para lo que los funcionarios estadounidenses denominaron cínicamente la semana pasada la ‘primera comunidad planificada de Gaza’», anteriormente conocida como «comunidades seguras alternativas», dijo Jonathan Whittall, alto funcionario de la ONU en Palestina entre 2022 y 2025 y director ejecutivo de KEYS Initiative, una organización de asesoramiento estratégico y asuntos políticos, tras revisar una transcripción de los materiales obtenidos por Drop Site. «Esta es la siguiente fase en la militarización de la ayuda».
La semana pasada, se realizó una presentación en la sede del CMCC sobre la «primera comunidad planificada de Gaza», que se está construyendo para albergar hasta 25.000 palestinos.
Los palestinos tendrían que pasar por un puesto de control para acceder a la zona. «Los residentes podrán entrar y salir libremente del barrio, sujetos a controles de seguridad para impedir la introducción de armas y elementos hostiles», afirman los documentos. «Todos los residentes que entren serán registrados con documentación biométrica para permitir su identificación para sus recorridos y servicios civiles».
«El registro se basará en los números de identificación palestinos emitidos por las autoridades en coordinación con el COGAT», en referencia al Coordinador de Actividades Gubernamentales en los Territorios, la rama del ejército israelí que supervisa los asuntos civiles palestinos en la ocupación de Cisjordania y Gaza, lo que otorga al ejército israelí un mayor control de vigilancia sobre los palestinos alojados en la zona.
El CENTCOM remitió las preguntas de Drop Site sobre los planes del CMCC a la Casa Blanca, que a su vez remitió las preguntas al Departamento de Estado. Nadie hizo comentario alguno al respecto.

La presentación no especifica quién seleccionaría a los palestinos para vivir en la zona, aunque todos los controles de seguridad de los palestinos en Gaza en el pasado (por ejemplo, para poder entrar o salir del enclave) han pasado en última instancia por el COGAT. Sin embargo, sí proporciona una serie de criterios para decidir qué palestinos deben ser «invitados» a vivir allí:
La población debe basarse en los residentes palestinos invitados en función de los siguientes criterios:
• Se da prioridad a los residentes de las zonas de Shaboura y Rafah anteriores a la guerra.
• Se da preferencia a las familias extensas intactas para facilitar la ayuda mutua y evitar fricciones.
• Se requieren profesionales esenciales: profesores, personal médico, personal de rescate, trabajadores comunitarios, comerciantes, personal administrativo/municipal y profesionales bancarios/financieros.
• Todas las personas serán sometidas a un control de seguridad para evitar la entrada de armas o elementos de Hamás.
En cuanto a los palestinos que puedan haber vivido allí o tener derechos legales sobre la tierra, la presentación señala que «es necesario examinar los posibles titulares de derechos privados, incluidos los mecanismos de registro y compensación».
La promesa de indemnizar a los propietarios privados de tierras resulta sorprendente ante la realidad de Gaza tras más de dos años de agresión genocida por parte de Israel, donde la mayor parte de las viviendas y las infraestructuras civiles del enclave han quedado reducidas a escombros, casi toda la población palestina ha sido desplazada de sus hogares y las tropas israelíes ocupan más de la mitad del territorio.
Según Reuters, la disparidad entre los planes del CMCC y las acciones de Israel sobre el terreno está llevando a varios países europeos a considerar la posibilidad de reducir su presencia en el centro o de dejar de enviar personal por completo, citando la preocupación de que el CMCC no haya logrado aumentar la entrega de ayuda a Gaza.
La zona residencial propuesta se denomina en la presentación del CMCC «el complejo emiratí». Aunque no está claro por qué se eligió ese nombre, el hospital de campaña emiratí, financiado por los Emiratos Árabes Unidos, se encuentra cerca, en Rafah. Los EAU establecieron relaciones formales con Israel en septiembre de 2020, como parte de los Acuerdos de Abraham negociados por la primera administración Trump, en los que participaron otros países, como Baréin y Marruecos. Desde entonces, los EAU han normalizado sus relaciones con Israel más que cualquier otro país árabe, con una sólida cooperación en materia de comercio, turismo y defensa. El martes, los EAU aceptaron la invitación de Trump para unirse a la «Junta de Paz» que supervisará Gaza, convirtiéndose en uno de los primeros países en hacerlo.
Parte de las propuestas del CMCC relativas a la escolarización en la zona residencial prevista parecen tener como objetivo promover un programa de reeducación inspirado en los Emiratos. Afirma que «los ‘estudios de emergencia’ temporales pueden acelerar un marco curricular para reanudar las clases. El plan de estudios no se basará en Hamás, sino que seguirá los principios de la ‘cultura de la paz’, por ejemplo, siguiendo el modelo de los Emiratos Árabes Unidos». El texto del acuerdo de normalización entre los EAU e Israel establece que ambos países «se comprometen a fomentar el entendimiento mutuo, el respeto, la coexistencia y una cultura de paz entre sus sociedades». La embajada de los EAU en Washington D.C. no respondió a las preguntas presentadas por Drop Site.
La presentación del CMCC también afirma que «los programas educativos pueden evitar que una población sin educación y sin ocupación se desvíe hacia actividades inadecuadas». A pesar de la brutal ocupación israelí, los palestinos de Gaza y Cisjordania han tenido una de las tasas de alfabetización más altas del mundo, alcanzando más del 97% en 2020, con altas tasas de matriculación en la educación secundaria y superior.
El plan también sometería las transacciones económicas a la vigilancia israelí, sustituyendo la economía de Gaza, basada en gran medida en el dinero en efectivo, por «monederos electrónicos en shekels», que se utilizarían como «modalidad principal de comercio, ya que son seguros y mitigan el desvío de bienes y fondos hacia los canales financieros de Hamás».
El CMCC también propone que «se permita a los residentes importar productos a la Franja de Gaza para facilitar y fomentar el comercio y el crecimiento económico», pero que «los productos estén sujetos a restricciones de seguridad y controles en los pasos fronterizos». La presentación no menciona el hecho de que Israel, que controla todos los pasos fronterizos hacia Gaza, ha restringido severamente la entrada de mercancías durante casi 20 años.
«Esta comunidad que se está estableciendo en Rafah servirá de modelo para profundizar y ampliar el control israelí», declaró Whittall a Drop Site. «Después de que Gaza fuera arrasada, sometida al hambre y bloqueada deliberadamente durante los últimos años, estas ‘nuevas’ comunidades construidas sobre los escombros de los hogares de la población no sólo son laboratorios de gobernanza para poner a prueba el control y la subyugación definitivos, sino que también son la reencarnación de los campos de refugiados. Están diseñadas para contener a una nueva generación de palestinos desposeídos, seleccionados y acorralados de forma eficaz en zonas cada vez más reducidas controladas por Israel a cambio de su supervivencia. Mientras tanto, las llamadas ‘zonas rojas’ siguen siendo objeto de ataques y están cada vez más aisladas de un sistema humanitario que se ve obstaculizado deliberadamente».
Para hacer cumplir la restrictiva visión del CMCC, que acorralaría a determinados palestinos en una zona en la que Israel y fuerzas externas tendrían un control económico, social y de seguridad total, se instalaría una fuerza policial que operaría bajo una fuerza de seguridad internacional. «La policía civil operará sobre el terreno para mantener el orden público, bajo las órdenes de la ISF», afirma la presentación, en referencia a la Fuerza Internacional de Estabilización, que aún no se ha constituido, pero que estará dirigida por el general de división Jasper Jeffries, comandante del Mando Central de Operaciones Especiales de Estados Unidos. La presentación añade: «La reforma del sector de la seguridad requiere una actualización de las leyes policiales y de defensa civil, una supervisión y una rendición de cuentas rigurosas, enfoques de seguridad centrados en las personas y medidas para impedir la radicalización».

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Texto de la presentación realizada en el CMCC en el sur de Israel el 14 de enero de 2026
Municipio
- La población debe basarse en residentes palestinos, a los que se invitará conforme a los siguientes criterios:
- Se dará prioridad a los residentes de las zonas de Shaboura y Rafah anteriores a la guerra.
- Se dará preferencia a las familias extensas intactas para facilitar la ayuda mutua y evitar fricciones.
- Se requerirán profesionales esenciales: profesores, personal médico, personal de rescate, trabajadores comunitarios, comerciantes, personal administrativo/municipal y profesionales bancarios/financieros.
- Todas las personas se someterán a controles de seguridad para evitar la entrada de armas o elementos de Hamás.
- Los residentes podrán entrar y salir libremente de la barriada, sujetos a controles de seguridad para evitar la introducción de armas y elementos hostiles.
- Inicialmente, se nombrará una dirección comunitaria temporal entre los residentes. En el futuro, a medida que se desarrolle el proyecto, se celebrarán elecciones para la dirección del barrio.
- La dirección facilitará la coordinación con las autoridades pertinentes para los servicios regionales (infraestructuras principales) y con los organismos de financiación para los servicios municipales.
- La dirección gestionará los servicios municipales básicos, como el agua, el saneamiento, la electricidad, etc., aunque el pago de los servicios por parte de los residentes requerirá de un debate más profundo.
- Todos los residentes que entren serán registrados con documentación biométrica para permitir su identificación a la hora de desplazarse y acceder a los servicios civiles.
- El registro se basará en los números de identificación palestinos emitidos por las autoridades en coordinación con COGAT.
- Los residentes que necesiten viajar al extranjero podrán utilizar sus pasaportes palestinos. Aquellos que hayan perdido sus documentos o necesiten otros nuevos podrán tramitarlos a través de la Autoridad Palestina (AP) en una oficina de correos local que se abrirá in situ.
- Los residentes podrán comunicar las defunciones o los nacimientos sucedidas durante la guerra al registro civil de la AP a través de la oficina de correos local.
- Dado que está previsto que el complejo emiratí se construya en terrenos públicos, es necesario examinar la posible existencia de titulares de derechos privados, incluidos los mecanismos de registro y compensación.
- El uso público de terrenos con derechos privados requiere un debate en profundidad con las entidades jurídicas.
- Los proyectos financiados por donantes dentro de la comunidad serán coordinados por un mecanismo de supervisión para garantizar que los fondos se destinen directamente a proyectos locales, ya que no se puede utilizar el Fondo Municipal de Desarrollo y Préstamos (MDLF, por sus siglas en inglés) de la AP.
Economía
- El shekel israelí seguirá siendo moneda de curso legal, al igual que en el resto de Gaza y Cisjordania.
- Las carteras electrónicas de shekels deben ser el principal medio de comercio, ya que son seguras y mitigan el desvío de bienes y fondos hacia los canales financieros de Hamás.
- Una sucursal del Banco de Palestina en la comunidad proporcionaría un comercio seguro y transparente.
- Se debe dar prioridad a las tiendas y mercados del sector privado para promover iniciativas económicas productivas.
- Se deben realizar esfuerzos para promover el empleo remunerado para el máximo número de residentes. El empleo se basará en profesiones esenciales, servicios públicos y mano de obra no cualificada para el bien público, y se gestionará a través de una oficina de empleo establecida.
- Se examinará la posibilidad de promover la agricultura intensiva en las afueras de la comunidad para fomentar las opciones de empleo fuera del barrio (en zonas no controladas por Hamás), dando prioridad a la agricultura intensiva en mano de obra.
- Se debería permitir a los residentes importar productos a la Franja de Gaza para facilitar y fomentar el comercio y el crecimiento económico. Los productos estarían sujetos a restricciones de seguridad y controles en los pasos fronterizos.
Salud
- Se deben establecer centros médicos comunitarios para prestar servicios de la forma más independiente posible.
- Se necesita un análisis específico sobre el alcance de los servicios, las derivaciones de casos graves, las especialidades médicas, el personal de apoyo (enfermeras, paramédicos) y los requisitos de las instalaciones (farmacias).
- Los servicios de salud deben reflejar las necesidades de la población y adaptarse en consecuencia.
- Sin interrumpir las necesidades de la población actual, reubicar los servicios médicos locales y el personal de las zonas circundantes para incluir equipos y suministros médicos duraderos, como el hospital Emirate en Rafah.
- Reconstruir los sistemas de inmunización y la cadena de frío.
- Ampliar los programas de nutrición y alimentación terapéutica para madres y niños.
- Fortalecer la atención prenatal y posnatal basada en la comunidad.
- Recomendar la exploración de opciones para los servicios médicos críticos que no están disponibles en la nueva comunidad.
Educación
- Se necesita una evaluación precisa para determinar el número de aulas y personal necesarios, incluyendo profesores, personal de apoyo (asistentes, psicólogos, educación especial) y administración.
- Los «estudios de emergencia» temporales pueden acelerar el marco curricular para reanudar las clases. El plan de estudios no se basará en Hamás, sino que seguirá los principios de la «Cultura de la Paz», por ejemplo, siguiendo el modelo de los Emiratos Árabes Unidos.
- Las escuelas podrían servir como entornos protegidos que proporcionen alimentos, saneamiento, servicios de salud y apoyo a la salud mental.
- La educación debe tratarse como una prioridad humanitaria que salva vidas, junto con la alimentación y la salud, para evitar una generación perdida y restaurar la estabilidad social. Los programas educativos pueden evitar que una población sin educación y sin ocupación se desvíe hacia actividades inadecuadas.
- El marco educativo puede centrarse en tres prioridades que se solapan:
- Configuración (inmediata – 18 meses): Establecer espacios de aprendizaje temporales seguros y restablecer las rutinas.
- Recuperación (6 – 24 meses): Aprendizaje acelerado para restablecer la alfabetización y la aritmética y reincorporar a los estudiantes al sistema formal.
- Vías (12 meses o más): Reiniciar la educación formal, los exámenes y el desarrollo de la fuerza laboral, según lo permitan la gobernanza y la seguridad.
Justicia: Ley y orden público
- El orden público se regulará de acuerdo con la legislación vigente en la zona antes de 2007.
- El marco describe un sistema de justicia posconflicto para una nueva comunidad en la zona de Rafah, dando prioridad al rápido restablecimiento de las funciones judiciales, el orden jurídico y la confianza pública.
- El panorama jurídico incluye leyes compartidas de la Autoridad Palestina, pero códigos penales divergentes en Gaza y Cisjordania, lo que subraya la necesidad de una armonización legislativa a largo plazo.
- La digitalización de los servicios judiciales es necesaria para restaurar los registros, mejorar la eficiencia y ampliar el acceso.
- La policía civil operará sobre el terreno para mantener el orden público, bajo la dirección de la Fuerza Internacional de Estabilización.
- Es necesario desarrollar de inmediato la capacidad de los jueces, fiscales y personal judicial, centrándose en la gestión de casos, la administración de los tribunales, la redacción de documentos legales, el manejo de pruebas, la supervisión de las investigaciones y la alfabetización digital.
- La formación debe abordar las realidades de la posguerra: infraestructura destruida, registros perdidos, traumas, desplazamientos y la necesidad de justicia restaurativa. Los socios europeos pueden apoyar la formación inicial de 20 jueces y 20 fiscales, con una institucionalización a largo plazo a través de un programa de diplomatura judicial.
- El acceso de las mujeres a la justicia requiere procedimientos centrados en las supervivientes, dados los mayores riesgos, vulnerabilidades y pérdida de documentación.
- La reforma penitenciaria incluye la construcción de centros de detención que cumplan con las normas internacionales, la selección y la formación del personal. Se hace hincapié en la seguridad procedimental y dinámica, la rehabilitación, la clasificación y las alternativas al encarcelamiento.
- La reforma del sector de la seguridad requiere la actualización de las leyes policiales y de defensa civil, una supervisión y rendición de cuentas sólidas, enfoques de seguridad centrados en las personas y medidas para impedir la radicalización.
Sharif Abdel Kouddous es un periodista independiente de prensa y televisión que reside entre Nueva York y El Cairo. Ha informado desde todo el mundo árabe, incluidos Egipto, Palestina, Siria, Libia, Yemen, Iraq, Bahréin y Argelia, así como desde Estados Unidos y otros espacios internacionales. Ha recibido un premio George Polk por su investigación sobre el asesinato de la periodista palestina Shirin Abu Akleh, un premio Emmy por su cobertura de la prohibición de viajar a musulmanes por parte de la administración Trump y un premio Izzy por su cobertura de la revolución egipcia de 2011.
Texto en inglés: Drop Site News, traducido por Sinfo Fernández.


