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¡Ahora, más que nunca, adelante…!

Fuentes: Rebelión

Resulta repugnante, vergonzoso, escuchar en el Congreso a los diputados de la derecha extrema y de la extrema derecha atacar sin piedad al gobierno. Sus ojos chispeando odio, sus labios escupiendo rencor, sus palabras agresivas sin propuestas. Su objetivo no es combatir esta terrible pandemia, no es arrimar el hombro para salvar vidas. Eso les importa poco. Lo suyo es sembrar la alarma y el miedo para acabar con el Gobierno. Desde que se formó la coalición, allá por noviembre, tanto el PP como VOX no han dejado de atacar, mediante bulos, mentiras, manipulaciones y engaños que se han acrecentado en estos momentos tan duros, tan difíciles que vive nuestra sociedad. Cuentan con poderosos e indecentes medios de comunicación que, a través de prensa, radio y TV (propiedad de los poderes económicos) y de voceros bien pagados, se encargan de difundir las maldades, según ellos, de un gobierno que, olvidan, ha sido elegido democráticamente.

Estos impresentables de VOX se aprovechan también de los medios digitales que atosigan para difundir, sin rubor, machaconamente, las maldades de un gobierno democrático al que repudian, por la sencilla razón que esta gentuza no acepta, porque tampoco cree, en un estado de derecho.

Esta derecha, cerril y grosera, sabe que dejar al gobierno que ponga en marcha su programa de cambio social, que, ante la grave situación que padece nuestra ciudadanía, con tantos contagiados y tantas muertes por este terrible coronavirus, sea capaz de colocar los intereses, las necesidades de la gente por encima de los del capital, que ponga en marcha propuestas para que ninguna familia quede sin los recursos mínimo vitales y que plantee la posibilidad de un cambio social real y profundo que mejore los servicios sociales (sanidad y educación públicas, dependencia, pensiones, ..) y las condiciones laborales de la clase trabajadora, les asusta. Saben que eso los puede relegar a un futuro sin esperanza para impulsar sus políticas neoliberales que en los años del desastre económico por la crisis de 2008 impusieron. Perciben que a muchos de sus votantes, que viven en la miseria y la exclusión social, se les pueden abrir los ojos y, eso, sí sería su hundimiento.

Que esta derecha extrema quiera volver a sus años dorados de imposición, con sus mayorías absolutas, con su política antisocial, lo demuestran dónde gobiernan. En Andalucía, el trifachito en lugar de utilizar el dinero público para mejorar las condiciones de la ciudadanía ante la pandemia y de humanizar y dignificar la vida de los miles de jornaleros inmigrantes de Huelva y Almería que viven en condiciones deplorables, han optado, como han denunciado sindicatos, colegios de periodistas, asociaciones de prensa y Facultades de Comunicación, con el decreto ley 2/20 aprobado, por regalarle 400 millones de euros a la COPE (de la Iglesia) y desregular el sector audiovisual que permite la privatización de sectores públicos. El Ayuntamiento de Córdoba ha rechazado una petición de colectivos sociales para una Renta Básica Municipal, ya veremos en qué gastan 1.124.631 € recibidos del los Servicios Sociales del Gobierno. Espero que no lo hagan subiendo el sueldo de sus concejales.

Cuando más se necesitan medios económicos para salir de esta grave situación, la Comunidad de Madrid ha anunciado, como ha hecho siempre, bajar impuestos ¿A quién? Esa pregunta sobra: a los ricos. Pero claro, lo que regala a los poderosos lo tiene que sacar de algún sitio. Por eso ha retirado la subvención al primer ciclo de la Educación Infantil (un 32 % según UGT), lo que supone un gravísimo perjuicio para multitud de padres, alumnos y profesores que no podrán asumir los gastos. En esta Comunidad han muerto por Covid-19, sólo en Residencias de Ancianos, más de 6500 personas. Esto es más de la mitad del total de fallecidos en residencias por esta pandemia en toda España. Es sabido que estas instituciones son competencia de las CCAA ¿Qué ha ocurrido para que los fallecidos hayan sido tan numerosos? Fácil, con una sanidad pública desmantelada y privatizada, y con unas residencias que, subvencionadas con dinero público, han sido casi regaladas a fondos de inversión, a los sólo les interesa el beneficio, no el bienestar de las personas, el desastre estaba anunciado y denunciado por familias y trabajadores.

El acoso y derribo al Gobierno no va a parar. Esta derecha extrema y extrema derecha no sospechan que están machacando sobre hierro frío y que al final no lo van a doblar ¡El Gobierno, resistirá! Poco se puede esperar de ellos. Estoy convencido que el PP no va a firmar ningún acuerdo de reconstrucción porque, como le ha dicho a Casado su gurú Aznar, para pactar tiene el PSOE que romper con UP. Esto no va a ocurrir, porque sería la condena de una coalición que, aunque con diferencias ideológicas entre sus socios, tienen unos objetivos comunes plasmados en un programa que en 11 apartados en los que recogen lo siguiente: consolidar el crecimiento y la creación de empleo de calidad, derechos sociales, regeneración democrática, ciencia e innovación, luchar contra el cambio climático, desarrollar industrias, PYMES, autónomos y sector primario, nuevos derechos y memoria democrática, cultura y deportes, políticas feministas, revertir la despoblación, cohesión y eficiencia: actualización del estado, justicia fiscal y equilibrio presupuestario y una España europea abierta al mundo.

Es el momento de demostrar que no se tiene miedo por muchas presiones que hagan, no sólo estos partidos impresentables, sino el poder económico y mediático. Debe estar convencido que tiene que ser un gobierno valiente, un gobierno que asume una responsabilidad histórica de un cambio social profundo que mejorará la vida de las personas y que, ante el ladrido perverso de esta extrema derecha, no se acobarda. En el presente, con la difícil situación que atraviesa nuestro país, con la terrible epidemia que nos azota (miles de fallecidos, cierres de empresas, millones de personas en paro,…), el Gobierno, a pesar de los errores cometidos ante una situación difícil y desconocida para todos, ha dado la cara y ha puesto los medios legales y económicos para evitar despidos, ha cubierto a millones de trabajadores con los ERTEs, ha prohibido el corte de suministros y los desahucios, ha aprobado prestaciones a trabajadores temporales y empleadas de hogar, ha apoyado a las cooperativas. PYMES y autónomos, ha decidido una moratoria para alquileres e hipotecas y ha decretado un Ingreso Mínimo Vital para que ninguna familia se quede sin cubrir sus necesidades básicas para una vida mínimamente digna. Por cierto, que ni la derecha extrema, ni la extrema derecha, ni la Iglesia están acuerdo ¿Por qué será?

Para el futuro, hay que empezar, cuanto antes, una reestructuración necesaria (no revolucionaria, sí imprescindible) para recuperar nuestro país. Se trata de ir poniendo en marcha el programa acordado, llegando a acuerdos con otras fuerzas políticas que, seguro, apoyarán los cambios. No podemos olvidar, en estos momentos tan críticos, la importancia de una sociedad que debemos concienciar y movilizar para que se dé cuenta de todo lo que nos jugamos y que comprenda que, sin ella, otra realidad no será posible. Para ello:

1.- Se necesita una recuperación económica que suponga:

– Una reforma fiscal progresiva para que cada cual (trabajadores, autónomos, empresas, grandes fortunas) pague de acuerdo con sus ingresos. Es necesaria una contribución fiscal justa del sector financiero, recordando que la banca debe, en cómodos plazos, ir pagando al erario público lo que se les prestó ante su hundimiento en la crisis de 2008. Hay que ampliar la plantilla de los inspectores de hacienda que eviten el fraude fiscal y la circulación de dinero negro, así como, la evasión de capitales a paraísos fiscales que, aunque ya ha salido mucho, se está incrementando en los últimos meses. También es imprescindible, ya lo hacen algunos países europeos, un impuesto a las transacciones financieras.

– Lógicamente, España, al igual que los países del Sur (Italia, Portugal Gracia, Francia), necesita de la solidaridad de la UE para poder disponer de los medios económicos necesarios y suficientes para su reconstrucción social e industrial ante esta catástrofe. Desde que se inició la negociación los países del norte (sobre todo Alemania y, más, Holanda) se han negado a aceptar la emisión de eurobonos, lo que supondría la mutualización de la deuda (títulos de deuda pública, a través de BCE, garantizados por todos los países). Ante la insolidaridad de esas naciones, que han sido los más beneficiados por la anterior crisis, el Gobierno español presenta hoy a la cumbre de la UE, una posición fuerte. Plantea un gran fondo de 1,5 billones de euros financiados con deuda perpetua que, se repartirían a los países más afectados como transferencias -no reembolsables- y no como deuda. Estos gobiernos del sur no pueden olvidar, y deben seguir reivindicando a medio plazo, la necesidad de exigir la implantación de un Plan Marsall que consolide la reconstrucción de la UE. Ya veremos lo que se acuerda.

2.- Es imprescindible que la recuperación social de nuestro país sea para:

-Restablecer un estado de bienestar compatible con una vida digna que atienda las necesidades de toda la ciudadanía, como recoge nuestra Constitución, la Declaración de los DDHH y la Carta Social Europea.

– Blindar los servicios sociales (sanidad y educación públicas, dependencia, pensiones, vivienda, …), dotándolos de los medios económicos suficientes para que ofrezcan una asistencia de calidad, incluyendo a todas las personas.

– Abolir las leyes lesivas que aprobó el PP (LOMCE, Mordaza, Reforma Laboral) que tanto daño han causado a los derechos fundamentales recogidos en nuestra Constitución.

– Legalizar a todos los inmigrantes que, en estos momentos tan difíciles y jugándose la vida, están trabajando en el sector primario para que tengamos produstos agrícolas en nuestros hogares.

– Invertir medios económicos suficientes para desarrollar la tan necesaria, como se ha demostrado con la pandemia, investigación y desarrollo.

– Recuperar y ampliar una red de empresas pública que abarquen y desarrollen los sectores estratégicos (banca, energía, transportes, comunicaciones, …) para que se puedan acometer los cambios profundos que nuestra sociedad necesita. Alemania y Francia ya hablan de nacionalizaciones necesarias.

– Aprovechar las posibilidades medioambientales de nuestro país para incrementar el desarrollo de las energías limpias, que favorezcan nuestro medio natural y aminore nuestra dependencia de las energías fósiles.

– Legislar para lograr una igualdad real entre hombres y mujeres en todos los ámbitos (social, laboral y doméstico). Promover una educación pública basada en la democracia, la responsabilidad, la laicidad y el respeto y que posibilite una sociedad más justa e igualitaria.

– Promocionar y potenciar el mundo de la cultura, en todos sus ámbitos y extensión, para que se fomente la imaginación, la creatividad y la riqueza de disfrutar de obras (cine, teatro, libros, pinturas, …), que se impulse el conocimiento, la diversión, el placer y el gozo de imaginar mundos nuevos.

– Desarrollar un plan ambicioso para potenciar el sector primario (agricultura y ganadería), fijar el precio de los productos en origen, de tal manera que las explotaciones sean rentables y proporcionar infraestructuras necesarias en el medio rural para que sea atractivo su mantenimiento y conservación.

¡Ahora, más que nunca, adelante…! Merece la pena la lucha de todas y todos.

Juan García Ballesteros. Presidente del Colectivo Prometeo.