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Durante más de 30 años fue la principal institución científica española

Ante el centenario de la creación de la Junta para Ampliación de Estudios

Fuentes: Rebelión

Próximamente se va a celebrar el Centenario de la creación de la Junta para Ampliación de Estudios (JAE), institución con la que España entró en su época más modernizadora, en base a un conjunto de reformas necesarias, haciéndose posible un marco institucional para la promoción de la Ciencia y las Letras, los intercambios científicos con […]

Próximamente se va a celebrar el Centenario de la creación de la Junta para Ampliación de Estudios (JAE), institución con la que España entró en su época más modernizadora, en base a un conjunto de reformas necesarias, haciéndose posible un marco institucional para la promoción de la Ciencia y las Letras, los intercambios científicos con los centros de investigación en el extranjero, y creándose institutos y laboratorios de investigación. Fue su presidente hasta su muerte en 1934 D. Santiago Ramón y Cajal.

Es de esperar que en esta ocasión las Instituciones recuerden que la JAE, como se la conocía a la Junta. Creada en 1907 funcionó hasta el final de la Guerra Civil (1939) esto es, más de 30 años y no menos como viene afirmando la historiografía sobre la JAE.

Durante la contienda se trató y consiguió evitar el desmoronamiento total del edificio científico construido por la Junta. Y aunque en esa época fueron ministros de Instrucción Pública y Sanidad -de los que dependía la JAE- Jesús Hernandez, comunista, y el último año Segundo Blanco, de la CNT, un grupo de científicos e intelectuales -formados en el entorno de la Institución Libre de Enseñanza y la JAE- como el Dr Luis Calandre Ibáñez (director del Hospital de Carabineros en la Residencia de Estudiantes y por ello nombrado Subdelegado de la JAE en Madrid), el Dr Tello (director del Instituto Cajal), el Sr Antonio de Zulueta (Museo de Ciencias Naturales), el Sr Tomás Navarro Tomás (Secretario de la JAE), el Sr Rubén Landa, el Sr Benito Sanchez (director Centro de Estudios Históricos), el Sr Royo Gómez (Vicesecretario de la JAE), y otros muchos, se esforzaron en mantener viva la llama de la principal institución científica española que con tanta dificultad y dedicación se había estado tejiendo desde 1907.

Se mantuvieron las infraestructuras e incluso se publicaron revistas y libros, así como se seguían algunas investigaciones. Prueba de ello son los mas 300 documentos oficiales de 1937 y más de 200 de 1938, entre las sedes de la JAE de Madrid, Valencia y Barcelona, que actualmente se encuentran digitalizados pero que llevan tiempo en el Archivo de la Residencia de Estudiantes-CSIC.

Del año 1939 hay unos pocos documentos, pero especialmente significativo es el último del 19 de Enero de 1939 de José Royo Gómez, Vicesecretario de la JAE al General Vicente Rojo, felicitándole por un discurso que dio por la radio.

Esperemos que en este año de conmemoraciones de la Ciencia, se reconozca que sí hubo labor para la JAE como Institución y para sus hombres como pensadores en esos años heroicos. Todos ellos fueron duramente represaliados, bien con el exilio interior o con el exilio exterior, y aún ahora siguen expulsados de la historia española, y su participación a favor del gobierno legítimo de la República absolutamente ignorada.

http://www.madrimasd.org/queesmadrimasd/Cartas/default.asp