Recomiendo:
0

La falta de apoyo de EE.UU. un duro golpe al porvenir del Protocolo de Kyoto

El compromiso de salvar al planeta

Fuentes: Argenpress

Tras aprobarse hace siete años, 141 países hacen posible que ahora el Protocolo de Kioto haya entrado en vigor. El acuerdo obliga a 35 países industrializados a reducir entre 2008 y 2012 en un 5,2% las emisiones a la atmósfera de los seis gases que provocan el calentamiento de la Tierra: dióxido de carbono, metano, […]

Tras aprobarse hace siete años, 141 países hacen posible que ahora el Protocolo de Kioto haya entrado en vigor. El acuerdo obliga a 35 países industrializados a reducir entre 2008 y 2012 en un 5,2% las emisiones a la atmósfera de los seis gases que provocan el calentamiento de la Tierra: dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, compuestos hidrofluocarbonados (HFC), compuestos perfluorocarbonados (PFC) y el hexafluorocarbono de azufre.

La ratificación por sorpresa de Rusia en noviembre del 2004 permitió que el primer tratado ecológico mundial saliera adelante. El resto de los países producían un 44.3% de las emisiones totales de los gases. Con la adhesión de Rusia, que produce el 17.4% de ellas, se superó el porcentaje necesario para que el Protocolo pueda ser hoy una realidad.

El tratado medioambiental empieza sin el apoyo de EEUU, Australia, Liechtenstein y Mónaco. EEUU firmó el Protocolo en 1997 pero cuatro años más tarde se opuso por los supuestos daños que inflingiría a su economía. Responsable de la cuarta parte de las irradiaciones contaminantes, hoy es el mayor contaminador del planeta.

Esto supone un duro golpe para reducir de manera efectiva la emanación de gases contaminantes. Los países industriales son los principales culpables del calentamiento de la Tierra, pero las consecuencias por la subida de las temperaturas afectan a todos los países, sobre todo a los más pobres. Las primeras secuelas ya pueden apreciarse en los ecosistemas de todos los continentes y los expertos han denunciado el peligro que los efectos del cambio climático tendrán en los próximos años: sequías, inundaciones, el aumento del nivel del mar y la extinción de miles de especies en menos de un siglo.

Las temperaturas en el planeta han aumentado 0.6 grados Celsius el pasado siglo y es previsible otro incremento de entre 1.4 y 5.8 grados para antes del 2100 si no se hace nada por evitarlo. Los gases que provocan el calentamiento de la Tierra provienen del uso del carbón, del petroleo y del gas. Pero el tratado no tiene por ahora la fuerza para frenar con eficacia los gases de efecto invernadero. Países tan contaminantes como la India o la China no están obligados a reducir sus emisiones, por estar en vías de desarrollo.

No obstante, el Protocolo de Kioto es el primer paso para afrontar el cambio climático. No se trata solo de la subida de temperaturas. Si no se reduce la contaminación, las consecuencias pueden provocar más desastres naturales, y empeorar la calidad de vida humana con un alcance sin precedentes. Está en la mano del hombre frenar lo que él mismo ha provocado.