Recomiendo:
0

El discurso humanitario «selectivo» de EE.UU. en Medio Oriente

Fuentes: Rebelión

La Casa Blanca ha promovido una operación militar contra Siria por el supuesto uso del gobierno de armas químicas contra la población civil; sin embargo, existen denuncias contra Israel desde 1948 por uso de agentes nerviosos contra los palestinos y no ha habido ninguna consecuencia. El gobierno de Estados Unidos ha expresado de manera reiterada […]

La Casa Blanca ha promovido una operación militar contra Siria por el supuesto uso del gobierno de armas químicas contra la población civil; sin embargo, existen denuncias contra Israel desde 1948 por uso de agentes nerviosos contra los palestinos y no ha habido ninguna consecuencia.

El gobierno de Estados Unidos ha expresado de manera reiterada en el último año que no permitirán que Siria utilice sus armas químicas en contra de la población civil, esto a pesar de la evidencia que ha salido constantemente que ha desmentido los argumentos de la Casa Blanca para imputar el uso de agentes tóxicos al gobierno del presidente sirio, Bashar Al-Assad, algo que no ha hecho con uno de sus aliados claves en la región: Israel.

Activistas y ciudadanos han denunciado uso de agentes tóxicos y biológicos por parte del gobierno de Israel desde 1948 y la denuncia más reciente fue el 10 de junio de 2010, en Cisjordania, en dos hospitales de la comunidad de Al-Zawiya trataron a 130 personas con síntomas de exposición a un gas nervioso; sin embargo, no ha habido ninguna reacción por parte de la comunidad internacional, ni siquiera una averiguación.

Pero por otro lado, durante el último año, el gobierno de Barack Obama ha ondeado la bandera que el uso de armas químicas por parte del gobierno de Bashar Al-Assad significaría «cruzar la línea roja» y tras el supuesto ataque con gas sarín el pasado 21 de agosto en los suburbios de Damasco, Washington ha buscado promover un operativo militar contra Damasco.

No obstante, las evidencias que presentó EE.UU. en su informe han sido calificadas de circunstanciales e inclusive desmentidas por testimonios y funcionarios de inteligencia de EE.UU. por ejemplo, unos analistas de inteligencia citados por la agencia AP que revelaron que Washington cree que Assad no tiene el control total de su arsenal, lo que quitaría el primer supuesto americano: el gobierno es el único en posesión de armas químicas.

El otro pilar son unas comunicaciones interceptadas entre altos funcionarios sirios en donde supuestamente admitieron el uso de agentes tóxicos en el ataque del mes pasado; sin embargo, los mismos funcionarios desmintieron al decir que «nunca hubo indicio alguno (en las conversaciones) de que hayan utilizado armas químicas».

El caso de Siria, antes Irak y el programa nuclear de Irán han retumbado las alarmas desde lo más profundo de la Casa Blanca; sin embargo, la posesión de tanto armas nucleares como químicas por parte de Israel ha sido claramente negado por las autoridades de Washington y Tel Aviv.

En un articulo publicado por la revista especializada Foreign Policy reveló que el estado judío tiene armamento químico y nuclear, citando un documento de la CIA de 1983.

Durante casi 20 años el gobierno de Israel ha manufacturado y almacenado de manera secreta armamento biológico y químico para complementar su arsenal nuclear. Gran parte del trabajo armamentista ha sido focalizado en la investigación y desarrollo llevada a cabo por el Instituto de Investigación Biológica en Ness Ziona, a unos 20 kilómetros al sur de Tel Aviv.

Dichas revelaciones forman parte de una serie de documentos de inteligencia desclasificados de EE.UU. en donde estaban netamente focalizado en las capacidades armamentistas de la Unión Soviética.

No obstante, el informe especifica que sólo son sospechas, pero si confirma que el estado judío tiene todos los elementos para el desarrollo de dicho armamento. El reporte también señala durante la década de los 70 Israel realizó pruebas de armamento químico, inclusive dichas pruebas fueron realizadas supuestamente sobre la población palestina en la Franja de Gaza y Cisjordania.

Si Israel fuera juzgado bajo el mismo estándar por el que es visto Siria, Estados Unidos probablemente hace décadas hubiera intervenido en el estado judio.

Sin embargo, los intereses económicos detrás van más allá del derecho internacional o de una misión humanitaria, lo que está en juego en Siria son las reservas más grandes de gas natural en el mundo.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.