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El Ejército admite haber causado 36 incendios forestales en Zaragoza

Fuentes: Público

Defensa reconoce por primera vez la magnitud de los efectos ambientales de las maniobras y los ejercicios de tiro en el complejo de San Gregorio, el mayor de España y cuyo cierre reclaman ecologistas, entidades sociales y partidos de la izquierda. El Ejército español y la Otan tienen en San Gregorio el mayor campo de […]

Defensa reconoce por primera vez la magnitud de los efectos ambientales de las maniobras y los ejercicios de tiro en el complejo de San Gregorio, el mayor de España y cuyo cierre reclaman ecologistas, entidades sociales y partidos de la izquierda.

El Ejército español y la Otan tienen en San Gregorio el mayor campo de maniobras del país.

ZARAGOZA .- Las maniobras y los ejercicios de tiro del Ejército de Tierra han provocado 36 incendios forestales en el complejo militar zaragozano de San Gregorio en la última década. Esos siniestros, más otros 17 originados por «otras causas», han quemado 7.656,5 hectáreas en el interior del campo de maniobras, a las que se suman varios miles más de monte y de cultivos de propiedad municipal y particular en la zona que lo rodea.

El Ministerio de Defensa ha reconocido y cuantificado por vez primera, al responder a una pregunta de la diputada zaragozana del PSOE Susana Sumelzo, la magnitud de los daños ambientales que provocan las maniobras y los ejercicios de tiro en el campo militar, cuyo cierre llevan décadas reclamando colectivos sociales, grupos ecologistas y partidos de la izquierda.

San Gregorio, sede del Cenad (Centro Nacional de Adiestramiento), ocupa desde hace un siglo 33.800 hectáreas de monte de seis municipios zaragozanos -Castejón de Valdejasa, Tauste, Torres de Berrellén, Villanueva de Gállego, Zuera y la capital-, lo que le convierte en el mayor campo de maniobras español y uno de los de más extensión de toda Europa. Cada año acoge ejercicios con miles de soldados y armamento pesado -en ocasiones de la Otan-, además de servir de banco de pruebas para algunas empresas armamentísticas como Expal e Instalaza, lo que ha provocado numerosos incidentes, alguno de ellos con víctimas mortales.

7.656 hectáreas quemadas, daños civiles al margen

Los datos facilitados por Defensa a la diputada socialista, no obstante, excluyen los daños causados en propiedades municipales y particulares y recogen únicamente la superficie quemada dentro del campo de maniobras.

Así, el balance del devastador incendio que en agosto de 2009 acabó calcinando más de 5.000 hectáreas de monte y cultivos -7.200, según algunas estimaciones- queda reducido a las 4.000 localizadas dentro del complejo. Ocurre lo mismo con el fuego que el pasado agosto arrasó otras 126 en Zaragoza y Zuera, cuya consignación se reduce a las 47 del campo.

Las investigaciones del Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza) de la Guardia Civil apuntan al estallido de un artefacto militar por efecto de la radiación solar como la causa más probable de este último siniestro. Sin embargo, la investigación no ha finalizado oficialmente, por lo que Defensa sostiene que «no han sido determinadas todavía» sus causas y que, «a día de la fecha, se desconocen las conclusiones» de las pesquisas.

Los años con mayor número de incendios dentro del complejo -incluidas todas las causas- fueron 2011 y 2013, con once y diez, respectivamente, mientras que los ejercicios con más superficie calcinada fueron los de 2009, con 4.325 hectáreas; 2013, con 741, y 2011, con 732. Otros tres años ardieron más de 400 -408 en 2015, 425 en 2012 y 584 en 2008-. Y únicamente en tres ocasiones la cifra se quedó por debajo de las cien: 38 en 2006, 77 en 2014 y 4 en 2010.

El último incendio registrado en el complejo militar provocó la quema de más de cien hectáreas de monte y cultivos fuera de su perímetro.

Restricciones de mayo a septiembre solo en julio y agosto

La frecuencia y la magnitud de los siniestros obligó al Ejército a tomar medidas de prevención entre las que se incluyen la apertura de cortafuegos, la realización de desbroces y la instalación de torres de vigilancia y cámaras de vigilancia, además del «refuerzo de las medidas de control y seguridad ordinarias del centro» entre el 15 de junio y el 30 de septiembre. Sin embargo, el dispositivo que describe Defensa en la respuesta a la diputada incluye algunas lagunas.

Así, el Ministerio prohibió hace seis años los ejercicios de tiro con munición real y las desactivaciones de artefactos susceptibles de causar incendios entre esas dos fechas, una restricción que «sólo se exceptúa para aquellas actividades de instrucción y tiro imprescindibles para la preparación de contingentes que deban desplazarse en esas fechas a zona de operaciones». Siempre, previa autorización del Estado Mayor.

Defensa asegura que esa prohibición se complementa con otras «restricciones específicas para determinadas zonas del campo» que entran en vigor el 1 de mayo y se mantienen hasta el 30 de septiembre, si bien la combinación de todas esas limitaciones ofrece el paradójico resultado de que «habitualmente las unidades no realizan actividades de instrucción y adiestramiento en el Cenad de San Gregorio durante los meses de julio y agosto»: es decir, que en la práctica se reducen a dos de esos cinco meses de mayor riesgo.

En caso de emergencia, llamar al 112

Por último, el Ministerio que dirige Dolores de Cospedal admite que, en caso de urgencia, los responsables del campo de maniobras llaman al 112, como haría cualquier ciudadano. «La coordinación de las emergencias por incendio forestal se realiza a través del Servicio de Emergencias 112 del Gobierno de Aragón, empleando los procedimientos de comunicación y coordinación ordinarios a disposición de cualquier ente público o privado del territorio aragonés», asegura.

El Cenad dispone de tres retenes antiincendios equipados con autobombas y material ligero -más otro en cada unidad que realiza ejercicios de tiro- y dos patrullas de seguridad, a las que se suman otras dos de vigilancia durante la campaña estival y la posibilidad de movilizar al batallón de la UME (Unidad Militar de Emergencias) con sede en Zaragoza.

Sin embargo, «no existe ningún convenio de colaboración o coordinación» con los servicios de Protección Civil, emergencias y bomberos de los ayuntamientos cuyo término ocupa el campo de maniobras ni con la Diputación Provincial o la comunidad autónoma.

@e_bayona 

Fuente: http://www.publico.es/sociedad/ejercito-admite-haber-causado-36.HTML