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Una decena de los ejecutados se hallan en la fosa común 119 del municipio de Paterna

Familiares de fusilados por la dictadura se asocian para exhumar a las víctimas procedentes de Torrent

Fuentes: Rebelión [Imagen: Generalitat Valenciana]

La Asociación de Familiares de Víctimas del Franquismo de la fosa común 119 de Paterna está en proceso de búsqueda de los familiares de personas ejecutadas y que procedían de Torrent (85.140 habitantes, Valencia); los fusilamientos se produjeron durante la guerra española de 1936 y la posguerra; se calcula que de las 13 personas inhumadas en la fosa 119, una decena provenían del municipio de Torrent, informó el pasado 5 de julio la periodista Araceli Galiano (hortanoticias.com).

Actualmente, añade hortanoticias.com, los familiares de algunas de las víctimas tratan de contactar con descendientes directos de personas enterradas en la fosa, o bien otras que pudieran aportar información; se trata, mediante la asociación, de “lograr la exhumación e identificación de los restos para que sus familias, si así lo desean, puedan elegir un lugar digno donde depositarlos (…)”.

El Buscador de Fosas cartográfico de la Generalitat registra información sobre 529 fosas en el País Valenciano, de las que 154 corresponden al municipio de Paterna; en concreto, la fosa 119 del cementerio municipal se incluye en la categoría Represión franquista durante la dictadura.

La ficha adjunta al Mapa examina el alcance de las matanzas franquistas en Paterna: “El 3 de abril de 1939 ya se fusiló a una veintena de personas en el término municipal; estos asesinatos se desarrollarían durante casi 20 años (el último fusilamiento está datado en noviembre de 1956), y murieron 2.237 personas”.

Además la cifra tiene una importancia cualitativa, según la citada fuente, ya que Paterna fue el segundo “punto” del estado español con mayor número de ejecutados, tras el Cementerio del Este (Madrid).

Una parte muy significativa de las víctimas procedía de la provincia de Valencia y, en menor medida de Castellón y Alicante; pero los fusilados en el municipio valenciano provenían también de otras ciudades, como Barcelona, Madrid, Burgos, Santander o Almería.

El Mapa de la Generalitat menciona como ejemplo de víctimas enterradas en la fosa común 119 de Paterna a Agustín Puchades Serrano, torrentino de 29 años y labrador de profesión; murió fusilado el 13 de noviembre de 1942.

El censo de la Plataforma Asociaciones de Víctimas del Franquismo de las Fosas Comunes de Paterna registra, asimismo, los casos de Vicente Mora Verdet, de 32 años, escobero ejecutado el 12 de septiembre de 1940; su último lugar de residencia fue Torrent y el lugar de inhumación la fosa 119; además el de Vicente Mora Simó –zapatero de 49 años-, quien fue fusilado el mismo día.

En las mismas circunstancias de fecha de ejecución, procedencia y fosa de enterramiento, el censo cita a Salvador Puig Javaloyas, de 40 años y cuya profesión era la venta ambulante; a Manuel Soria García, albañil de 38 años; a José Miguel González, también albañil, de 44 años; José Calatayud March, chófer de 27 años; a Enrique Aviñó Mateu, también chófer, de 37 años; y Antonio García Mares (peluquero de 23 años).

El listado registra un total de 36 vecinos de Torrent que, tras su ejecución, fueron enterrados en alguna de las fosas de Paterna; entre ellos Alberto Sanchis Barat (chófer de 38 años); en la fosa 19 se recoge el caso del funcionario de prisiones Agustín Hernández García, fusilado el 23 de junio de 1939; y en la fosa 174 el de Agustín Puchades Serrano.

Además se ha podido constatar la militancia política y sindical de algunos trabajadores; cuatro formaban parte de la CNT-FAI: Luis Benlloch Aguilar y José Andreu Esteve (toneleros); José Marcilla Soriano y Francisco Mares Sánchez (albañiles); uno del PSOE, Fernando Granell Casahurán (calderero) y otra víctima –Vicente Ortí Garrigues (zapatero)-, del PCE.

En el registro de la Plataforma figura el nombre de una mujer de 35 años vecina de Torrent; se trata de Trinidad Garrigues Ortiz, fusilada el 17 de agosto de 1939 y de la que se desconoce la fosa en la que fue enterrada (el censo menciona sus labores como actividad profesional).

Las fechas de las ejecuciones se sitúan entre junio de 1939 y noviembre de 1942; la mayor parte de las víctimas enterradas en la fosa 119 de Paterna, residentes en Torrent, fueron fusiladas en un solo día: el 12 de septiembre de 1940.

Los oficios de los represaliados dan cuenta de las intenciones del bando golpista; así, el mencionado censo apunta profesiones como panadero, trapero, escobero, ebanista, labrador, chocolatero, tapicero, cestero, tranviario o albañil.

En El cost humà de la repressió al País Valencià. 1936-1956 (Universitat de València, 2021), el historiador Vicent Gabarda explica que -finalizada la guerra en 1939- “42 poblaciones del País Valenciano serán testimonio, especialmente en las tapias de los cementerios, de la aplicación de las sentencias de pena de muerte dictadas unos meses o años antes por tribunales militares, sobre unos hombres que estaban encerrados en las prisiones comarcales o provinciales, acusados de haberse opuesto –con sus actos- a la rápida victoria de los sublevados (…)”.

En el mencionado libro, Gabarda calcula que sobre un población cercana a 1,9 millones de habitantes en el País Valenciano (censo de 1930), la media de ejecuciones tras la guerra se situó en el 2,34 por mil.

Respecto a las víctimas, añade el investigador valenciano, a menudo habían desempeñado responsabilidades en ayuntamientos y comités entre 1936 y 1939; en algunos casos habían participado en las colectivizaciones –agrarias e industriales- que promovieron la CNT y la UGT; la represión también afectó a dirigentes políticos y sindicales de organizaciones integradas en el Frente Popular.

Mientras, las asociaciones de familiares continúan impulsando los trabajos de exhumación y difusión de la memoria; por ejemplo participaron -el pasado 24 de agosto- en un acto conmemorativo por el 79 aniversario de la liberación de París de la ocupación nazi (verano de 1944).

En el acto, que tuvo lugar en el cementerio del municipio de Sueca, se rindió homenaje a republicanos españoles que fueron los primeros en entrar en la capital francesa (Amado Granell y La Nueve), así como a personas supervivientes de los campos de concentración de Mauthausen y Ravensbrück. 

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.