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Habemus adoctrinamiento religioso-fascista

Fuentes: Rebelión

Como suele ser ya normal en esta dictadura financiera y neofascista, que nos están imponiendo a base de introyectarnos la Doctrina del Shock a cucharaditas, provocando una indefensión aprehendida difícil de expulsar de nuestra psique, el anuncio del BOE del 24 de febrero de 2015 acerca de la implementación del currículo de la enseñanza de […]

Como suele ser ya normal en esta dictadura financiera y neofascista, que nos están imponiendo a base de introyectarnos la Doctrina del Shock a cucharaditas, provocando una indefensión aprehendida difícil de expulsar de nuestra psique, el anuncio del BOE del 24 de febrero de 2015 acerca de la implementación del currículo de la enseñanza de la religión católica en nuestro sistema educativo, ¡desde primaria hasta bachillerato!, nos cogió con la guardia baja… bien sea porque andábamos indignadas/os por un nuevo desahucio, bien sea porque estábamos echando espuma por la boca al ver las sobadas o los juegos en relucientes tablets, con los que pasaban su tiempo «nuestros/as ilustres diputados/as», bien sea, porque el pan y el circo del momento nos tenía, otra vez, idiotizados/as frente a la caja tonto-hipnótica.
 
Una vez que tuvimos el valor de leer semejante publicación oficial, aguantando las ganas de… nos enteramos, entre otras muchas cosas, que es a la reputadísima e incorruptible Jerarquía eclesiástica a quienes les corresponde señalar los contenidos de dicho adoctrinamiento ideológico… ups, queremos decir, «enseñanza para las escuelas del S.XXI». No basta que nuestra España-esa que muchos ya llaman Spañistan-, sea un Estado aconfesional; no basta que se eleve el grito al cielo alegando que las múltiples confesiones habidas en España son cosa de la intimidad de cada cual en su hogar, templo, ashram, mezquita o cueva, y no algo que deba imponerse cual creencias medievales en nuestras escuelas; no basta que, desde el ámbito de la crítica filosófica se nos recuerde que ya atravesamos una quiebra del pensamiento dogmático con Spinoza, Kant y otros/as filósofos/as, como para retrotraernos otra vez hacia esas regresiones del pensamiento; no basta con que hayan investigadores desde el ámbito de la Filosofía (crítica) de la religión o de la Historia (comparada) de las religiones, para quienes dicha intromisión del adoctrinamiento sectario de la religión cristiana católica, apostólica y romana en nuestra enseñanza pre-universitaria, supone un ataque directo a la Filosofía, a la Ética dialógica, al Humanismo del S.XXI y a la racionalidad de una ciudadanía cada vez más despierta y crítica; como decimos, no basta, claro que no basta, ¿desde cuándo las marionetas-esos políticos que no nos representan-, meros peones que sirven a las grandes fortunas oligopólicas, han escuchado la voz del Pueblo indignado? Menos aún escucharán la voz de aquellas personas formadas en la materia (filósofas/os, historiadoras/es, ideólogas/os, investigadoras/es…).

Ahora sabemos claramente el porqué se le ha dado tijeretazo a asignaturas tan imprescindibles para la Humanidad como es la Filosofía o la Ética…; se preparaba el ascenso del hijo pródigo, que después de estar «sometiendo» en algunas iglesias a niños sin capacidad crítica ni autodefensa posible, retornó, cual aguilucho de mal agüero, a nuestras escuelas a impartir rezos, monsergas, sumergirse en el misterio del sexo de los ángeles o en la paradoja del porqué si Dios es infinitamente bueno, mantiene un infierno reservado para los malos… misterios estos semejantes al descubrimiento de los universos paralelos, de las partículas subatómicas o de la propia velocidad de la luz. En fin, menos Filosofía, menos inversión en Ciencias, menos profesorado para nuestras escuelas e institutos, menos recursos para Educación y más inversión en sotanas negras-cual cuervos vaticanos-para nuestras escuelas: así vamos.

Muchas son las personas que reclaman una enseñanza y un Estado laico; algunas hay profundamente espirituales (que no religiosas ), otras ateas, otras agnósticas, otras incluso cristianas…; pero todas ven en la implementación del adoctrinamiento religioso en las aulas una dificultad para la integración de alumnado extranjero, un atentado contra la atención a la diversidad y el compromiso con una escuela laica y plural, un obstáculo severo para la socialización y la convivencia entre iguales en una sociedad verdaderamente democrática.

Finalmente es bueno hacernos eco de aquellas voces, desde el ámbito de la investigación crítica educativa, que sostienen que la asignatura de Religión es una asignatura que se constituye como un factor discriminatorio del alumnado, segregándolos por su origen, creencias, género, etc., a la par que una incursión ilegítima de lo privado en lo público. Ojalá el ascenso imparable de formaciones políticas nacidas del ámbito cívico, como el caso de Podemos, puedan lograr implementar una enseñanza libre de imposiciones ideológicas en nuestras aulas, para conseguir una escuela auténticamente democrática, horizontal, no autoritaria y acorde con los ideales educativos del S.XXI. Ojalá la reivindicación kantiana por la autonomía de la razón frente a la sumisión al dogmatismo religioso, no se apague y, con ella, la propia autonomía del individuo frente a un sistema podrido y autoritario.

Sabemos, y esta es nuestra esperanza y apuesta, que una verdadera educación para la ciudadanía educa en valores democráticos y éticos, mediante la reflexión, el debate, la critica, el diálogo abierto, la aceptación de la diversidad de perspectivas y opiniones, la escucha activa para comprender la diversidad (y no la escucha pasiva para memorizar la doctrina de parte de una autoridad externa), con el fin de ayudar a manifestarse al sujeto autónomo, ético y critico, comprometido con la democracia del S.XXI, que llevamos dentro; sujeto comprometido con el llamado pensamiento divergente, lateral, así como con la creatividad y las inteligencias múltiples; sujeto, en fin, cosmopolita y poli-ético.
 Sabemos, y esta es nuestra esperanza y apuesta, que la cultura del shock y el miedo tiene los días contados… y, de ahí, nuestra calma sonrisa.

Francisco de la Santa Cruz es profesor de Filosofía, Máster en Historia de la Filosofía y pensamiento contemporáneo, responsable del área de Educación del Consejo Ciudadano de Podemos en San Cristóbal de La Laguna y miembro fundador del Círculo Sectorial de Educación de Podemos en Tenerife.

Ana Martín González es docente de inglés, comprometida hasta el tuétano en una educación verdaderamente democrática, no autoritaria y divergente, miembro del área de Educación del Consejo Ciudadano de Podemos en San Cristóbal de La Laguna y miembro fundadora del Círculo Sectorial de Educación de Podemos en Tenerife.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.