Recomiendo:
0

La CIA tiene un nuevo jefe

Fuentes: Rebelión

Hace pocos días, el presidente George W. Bush designó a Porter J. Goss, como nuevo jefe de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, tras la sustitución de George Tenet en medio de un escándalo provocado por las acusaciones del congreso norteamericano por no haber aportado la información suficiente, para evitar o neutralizar los ataques […]

Hace pocos días, el presidente George W. Bush designó a Porter J. Goss, como nuevo jefe de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, tras la sustitución de George Tenet en medio de un escándalo provocado por las acusaciones del congreso norteamericano por no haber aportado la información suficiente, para evitar o neutralizar los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001.

Bush, quien hizo todo lo posible por respaldar a Tenet, se vio obligado, por las recomendaciones de la comisión congresional que investigó los sucesos, a sustituirlo y hacerlo el chivo expiatorio de los errores y negligencias de la administración, por su incapacidad de prevenir los ataques, que según los elementos conocidos, existían suficientes evidencias.

La nueva política de seguridad interna estrenada por la Casa Blanca después de los atentados, prácticamente ha convertido a Estados Unidos en una prisión, donde son espiados por cualquier causa o motivo, los ciudadanos, empresas, fundaciones, políticos o simples turistas. Esta estrategia de seguridad era un viejo sueño de los fascistas norteamericanos que aprovechando la oportunidad del 11 de septiembre, instrumentaron el mecanismo que ahora pretenden extender a todos los «oscuros rincones», donde el imperio determine que existen peligros para sus intereses hegemónicos.

Uno de los argumentos para la inculpación de Tenet fue la deficiente inteligencia humana, es decir la existencia de agentes sobre el terreno, que fueran capaces de evaluar los planes terroristas y en su caso, prevenirlos. Al parecer, esa es una de las razones para que el presidente le preguntara a su hermano Jeb, gobernador de la Florida e intimo de la mafia terrorista, cual podría ser su candidato, para éste importante cargo, desde el cual, pretende aumentar el control sobre las vidas de sus ciudadanos y de paso, de los del resto del mundo.

La figura propuesta y escogida ha sido Porter J. Goss, un republicano representante por la Florida a la Cámara del Congreso desde agosto de 1988 y que recientemente firmara un largo informe contra Tenet, como presidente de un comité de inteligencia, donde evaluaba críticamente la actuación de la Agencia para prevenir los ataques terroristas.
Quién es Porter J. Goss?

Este congresista nacido el 26 de noviembre de 1938, en Waterbury, Connecticut, es graduado en 1960 de la universidad de Yale, habla perfectamente el español y el francés y prestó servicios en la CIA desde 1962 a 1972, donde inicio su carrera como oficial operativo y más tarde como jefe de comandos en la JM. Wave, la gran base operativa que desde Miami, tuvo el peso de la guerra sucia contra Cuba durante la década de los sesenta.

Allí, bajo la cobertura de una empresa de productos químicos, muy cerca de la Universidad local, la CIA organizó la base mas grande e importante que jamás haya tenido en suelo norteamericano, con un presupuesto de 100 millones de dólares anuales, 400 oficiales de caso, más de 4,000 agentes, 55 empresas de cobertura, marina de guerra y aviación, para incursionar sistemáticamente contra objetivos y poblados cubanos en misiones de terrorismo y subversión.

Goss fue un activo participante de la operación Mangosta, que en 1962 se propuso derrocar al gobierno cubano y que fue preludio de la crisis de octubre. En ese año se realizaron contra nuestro país más de 5,870 actos subversivos y terroristas y se fraguaron importantes proyectos de asesinato contra dirigentes políticos.

Posteriormente, fue destacado en México, casualmente en la misma época que allí comandaba el mecanismo anticubano de la CIA el conocido terrorista, David A. Phillips, a cuyo cargo estuvo la manipulación de L. H. Oswald el «asesino solitario» del presidente John Kennedy.

Más tarde, en 1965, «coincidió» con Phillips en la estación de la CIA en Dominicana, al mismo tiempo que las fuerzas norteamericanas desembarcaban en ese país y desalojaban al gobierno legítimamente establecido por los militares constitucionalistas encabezados por el coronel Francisco Caamaño Deno.

Luego, probablemente como un premio al esfuerzo realizado fue destacado en Europa occidental, donde contrajo una rara enfermedad en la sangre que lo hizo abandonar el servicio activo y dedicarse a los negocios y a la política.
Goss, quien lleva ya 16 años en el Congreso y planeaba el retiro, propuso «casualmente» a mediados de este año, una legislación que aumentara la autoridad del director de la CIA, sobre un presupuesto de más de 40,000 millones de dólares, a la vez que le confiriera a este funcionario, todo el control de las actividades clandestinas.
Porque y para que?

Porter J. Goss con 65 años cumplidos, una fortuna personal y una extensa hoja de servicio a las órdenes de la reacción y el neofascismo norteamericano, no ha sido designado en tan alto cargo por una decisión casual o superficial, merced de algún favor político. Todo lo contrario. Se trata de un nuevo paso de la administración Bush para concluir la limpieza de «intelectuales» dentro de la Agencia, más apegados a los informes, análisis y técnicas de escuchas, que a los avatares de los campos de batalla, para establecer la preponderancia de los «operativos», es decir, los reclutadores de terroristas a la imagen y semejanza de Bin Laden.

El imperio que pretende Estados Unidos, no solo se alcanza por medio de las agresiones y las guerras, los bloqueos y las campañas mediáticas, hacen falta también los caballos de Troya y los matones dispuestos a «eliminar» a todos aquellos que osen disentir con Washington. O están con nosotros o contra nosotros! Esa es su consigna.

Ello en buen español significa que el nuevo jefe de la CIA, un veterano operativo de «los momentos duros», se apresta a convertir a la Agencia en un aparato secreto que apriete su gatillo de fuego en cualquier oscuro rincón, donde los emperadores decidan.

Sin embargo, un consejo Mr Goss. Recuerde que si lo hemos vencido en más de una ocasión, probablemente lo hagamos de nuevo. Nuestros pueblos no son los mismos que cuando Ud se graduó en Yale, tampoco los de la Crisis de Octubre y mucho menos, los que asistieron en silencio cómplice a la invasión de Dominicana. Los vientos que soplan son nuevos e invitan a la reflexión sino, infórmese detalladamente de vuestra última derrota en la Venezuela Bolivariana. Remenber Girón!