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La guerra contra Al Jazeera

Fuentes: The Nation

El anuncio de Bush a Blair de su intención de bombardear a Al Jazeera en Qatar tuvo lugar en medio de un frenesí demencial en la administración estadounidense causado por las informaciones independientes de la cadena sobre la matanza en Faluya.
Traducido para rebelión por Germán Leyens

Nada desenmascara de un modo más definitivo la absurda alegación de la administración de que invadió Irak para propagar la democracia en todo Medio Oriente que sus incesantes ataques contra Al Jazeera, la institución que ha hecho más que ninguna por romper el monopolio sobre la información mantenido anteriormente por las fuerzas autoritarias, sean monarcas, dictadores, ocupantes o ayatolás.

Estados Unidos bombardeó sus oficinas en Afganistán en 2001, en abril de 2003atacó el hotel en Basora en el que los periodistas de Al Jazeera eran los únicos huéspedes, mató al corresponsal en Irak Tareq Ayoub unos pocos días más tarde en Bagdad y encarceló (incluso en Guantánamo) a varios periodistas de Al Jazeera, algunos de los cuales dicen que fueron torturados. Aparte de los ataques militares, el gobierno de Irak respaldado por EE.UU. prohibió que la cadena informara en Irak.

Luego, a fines de noviembre, ocurrió un suceso sorprendente: el Daily Mirror británico informó que durante una reunión en abril de 2004 en la Casa Blanca con el primer ministro británico Tony Blair, George W. Bush lanzó la idea de bombardear la central internacional de Al Jazeera en Qatar. Esta afirmación se basó en la filtración de protocolos «Top Secret» de la cumbre Bush-Blair.

El Fiscal General británico, Lord Goldsmith invocó la Ley de Secretos Oficiales, amenazando a toda publicación que publicara alguna parte del memorando (ya ha presentado acusaciones contra un antiguo empleado del gabinete y un antiguo asistente parlamentario). Así que aunque no conocemos el contenido del memorando, sabemos que cuando ocurrió la reunión de Bush con Blair, la administración estaba sumida en un extremo berrinche a alto nivel dirigido contra Al Jazeera. La reunión tuvo lugar el 15 de abril, durante el clímax del primer cerco de Faluya por EE.UU. y Al Jazeera fue uno de los pocos medios noticiosos que transmitían desde el interior de la ciudad. Sus secuencias exclusivas eran retransmitidas por todas las redes, desde CNN hasta la BBC.

La ofensiva de Faluya, uno de los ataques más sangrientos de la ocupación de EE.UU., constituyó un momento crucial. En dos semanas durante abril, treinta marines fueron muertos mientras la guerrilla local resistía a los intentos de EE.UU. de capturar la ciudad. Murieron unos 600 iraquíes, muchos de ellos mujeres y niños. Al Jazeera transmitió desde dentro de la ciudad sitiada, transmitiendo imágenes a todo el mundo. En televisión en vivo, la red presentó evidencia documentales gráficos desmintiendo las negativas de EE.UU. de que estuviera matando a civiles. Fue un desastre de relaciones públicas, y Estados Unidos respondió atacando al mensajero.

Unos pocos días antes de la presunta proposición de Bush de bombardear la cadena, el corresponsal de Al Jazeera, Ahmed Mansour, informó en vivo: «Anoche nos atacaron algunos tanques, dos veces… pero escapamos. EE.UU. quiere sacarnos de Faluya, pero nos quedaremos.» El 9 de abril Washington exigió que Al Jazeera abandonara la ciudad como condición para el cese al fuego. La cadena se negó.

Mansour escribió que el día siguiente «cazas bombarderos estadounidenses ametrallaron los alrededores de nuestro nuevo emplazamiento, y bombardearon la casa donde habíamos pasado la noche, causando la muerte del dueño de la casa, el señor Hussein Samir. Debido a las serias amenazas tuvimos que dejar de transmitir durante unos días porque cada vez que tratábamos de transmitir los cazas nos ubicaban y nos disparaban.»

El 11 de abril, el máximo portavoz militar Mark Kimmitt declaró: «Los canales que muestran a estadounidenses matando intencionalmente a mujeres y niños no son fuentes noticiosas legítimas. Es propaganda, y son mentiras.» El 15 de abril Donald Rumsfeld se hizo eco de esas observaciones en términos claramente poco diplomáticos, calificando a la información de Al Jazeera de «maliciosa, inexacta e imperdonable… Lo que hace esa cadena es una desgracia.» Y fue directamente el día siguiente, cuando según el Daily Mirror, Bush informó a Blair de su plan. «Dejó en claro que quería bombardear a Al Jazeera en Qatar y en otros sitios,» declaró una fuente al Mirror. «No cabe duda de lo que quería hacer Bush – y ninguna duda de que Blair no quiso que lo hiciera.»

La verdadera trasgresión de Al Jazeera durante la «guerra contra el terror» es simple: el hecho de estar presente. Aunque critica a la administración Bush y a la política de EE.UU., no es anti-estadounidense – es independiente. En realidad, ha molestado a casi cada gobierno árabe en uno u otro momento y ha sido expulsada o sancionada por muchos países árabes.

Posee la rara distinción de haber sido clausurada por Sadam y por el nuevo gobierno respaldado por EE.UU. Fue la primera cadena árabe que transmitió entrevistas con funcionarios israelíes. Cuesta creer que sea el vocero de Al Qaeda que la administración ha tratado de hacer que creamos. La verdadera amenaza que Al Jazeera representa es su periodismo no-empotrado – precisamente lo que se necesita ahora para sacar a la luz la verdad sobre la reunión de Bush con Blair.

El parlamentario conservador Boris Johnson, de profesión periodista y editor de la revista The Spectator ha ofrecido publicar el memorando si se lo filtran. Debería ser publicado, y si algún periódico es procesado debería ser apoyado por las organizaciones de los medios en todas partes. La guerra contra Al Jazeera y otros periodistas no-empotrados ha sido conducida con demasiado pocas protestas de las poderosas organizaciones mediáticas del mundo. No hay que esperar otro bombardeo para convertir esta situación en una información.

Jeremy Scahill es corresponsal de la radio nacional y del programa televisivo Democracy Now! Ha pasado mucho tiempo informando desde Irak y de la antigua Yugoslavia, donde cubrió los bombardeos de la OTAN en 1999.


Este artículo fue publicado por The Nation el 1 de diciembre de 2005.

Título original: The War on Al Jazeera

Autor; ; 5 de diciembre de 2005
Link: <http://www.thenation.com/doc/20051219/scahill>; http://www.zmag.org/content/showarticle.cfm?SectionID=72&ItemID=9262

 

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