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La tenaza

Fuentes: Insurgente

La maniobra ha sido muy clara y ha demostrado la naturaleza real de los «partidos democráticos»: ejercen y sostienen el monopolio de la representación política -distribuido de manera desigual entre ellos-, entregando al mercado electoral la gestión del derecho de sufragio activo y bloqueando el derecho al sufragio pasivo. Izquierda Unida ha dedicado sus esfuerzos […]

La maniobra ha sido muy clara y ha demostrado la naturaleza real de los «partidos democráticos»: ejercen y sostienen el monopolio de la representación política -distribuido de manera desigual entre ellos-, entregando al mercado electoral la gestión del derecho de sufragio activo y bloqueando el derecho al sufragio pasivo.

Izquierda Unida ha dedicado sus esfuerzos a promover la retirada de avales, mientras Rubalcaba vigilaba la «limpieza de sangre» de los avales nuevos. Muchos de los que formamos parte, consideramos necesaria, o apoyamos esa candidatura, jamás olvidaremos el juego sucio, el juego puerco, de la izquierda institucional de este país. Alimenta nuestro derecho de resistencia, el derecho de resistencia ante el tirano que tienen, que han tenido siempre, los ciudadanos.

Los argumentos de Zapatero-Rubalcaba son totalmente indignos.

«La candidatura está contaminada porque alguno de sus miembros formó parte de candidaturas legales de partidos posteriormente ilegalizados». El juego de las exclusiones continúa colocando a ciudadanos y ciudadanas al otro lado de la «delgada línea roja» que señala la frontera entre la integración y la exclusión.

«La candidatura está contaminada porque alguno de sus avales nuevos ha sido firmado por concejales del ANV». Los avales son o no son legales de acuerdo con las leyes electorales, pueden ser firmados por determinadas personas -cargos públicos electos-, y no por otras. La calidad contaminatoria de los avales es una idea nueva que engrosa la ya vasta enciclopedia de los conceptos que definen las «democracias del Washington consensus«.

En el fondo se maneja un criterio único: quedan fuera del juego político de la democracia formal todos aquellos que cuestionen el sistema económico, social o político vigente.

La candidatura Iniciativa Internacionalista ha proclamado, en voz de sus candidatas y candidatos, ideas altamente subversivas, especialmente cuando el sistema está cuarteado por una corrupción galopante y amenazado por la indignación y la rebeldía que está provocando la crisis económica catastrófica que estamos viviendo.

La «relación con Batasuna» no es más que una coartada que le permite a los representantes de la oligarquía que gobierna este país y que es responsable de la crisis económica, bloquear el debate ciudadano sobre algunas cuestiones fundamentales:

-La Transición ha fracasado. El sistema de la transición está caracterizado por una corrupción económica y política extrema.

-Es necesario abrir un proceso constituyente para devolver la soberanía al pueblo.

-La ruptura democrática requiere de una enorme movilización ciudadana que rompa con uno de los sistemas constitucionales más rígidos que hay en el mundo. Esa movilización será el inicio de una revitalización democrática que no puede surgir dentro de unas instituciones representativas y electorales totalmente corruptas.

-La crisis económica señala responsabilidades muy graves: la de todos aquellos que apostaron por un sistema económico basado en la multiplicación ficticia y en concentración cada vez más rápida de la riqueza, en la liquidación de los derechos de los trabajadores, en la progresiva exclusión económica y social de la mayoría, y en la concentración del poder económico y político en pocas manos.

-La crisis económica no puede ser resuelta por aquellos que crearon sus condiciones. Las medias anticrisis no pueden aplicarse con el objetivo de mantener y consolidar el mismo sistema económico que nos ha conducido a ella.

-La República -la III- aparece en el horizonte político, ya no como la nostalgia de una esperanza rota por el fascismo, sino como el nacimiento de una esperanza nueva.