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Entrevista a Gebrail Kourie, líder político de la Organización Democrática Asiria

«Muchos cristianos prefieren la estabilidad con al-Assad al riesgo que implica luchar por sus derechos»

Fuentes: Gara

Uno de los principales disidentes políticos asirios de Siria comparte con GARA su lectura sobre la guerra que arrasa el país, y que diezma a una comunidad milenaria como la suya. Hay que desplazarse hasta el centro de Qamishlo para reunirse con el señor Kourie. Dejamos atrás las calles «disfrazadas de bandera kurda» para adentrarnos […]

Uno de los principales disidentes políticos asirios de Siria comparte con GARA su lectura sobre la guerra que arrasa el país, y que diezma a una comunidad milenaria como la suya.

Hay que desplazarse hasta el centro de Qamishlo para reunirse con el señor Kourie. Dejamos atrás las calles «disfrazadas de bandera kurda» para adentrarnos en un distrito en el que los al-Assad siguen luciendo su mejor sonrisa -o su mirada más adusta- desde carteles, murales y una estatua gigante en la plaza principal de la ciudad.

Por supuesto, lo vemos todo a través del parabrisas del coche porque nuestros acompañantes sólo nos permiten pisar el tramo de calle entre la puerta del vehículo parado y la de la residencia de Kourie, apenas unos metros. Por el momento, la única manera de llegar a Qamishlo es a través de Kurdistán. Damasco sigue presente en el centro de la capital kurda de Siria pero no tiene constancia de nuestra visita. Un pasaporte sin visado en un registro inesperado es un escenario a evitar por lo que no podemos reunirnos ni con asirios leales al Gobierno, ni con simpatizantes de éste en general.

Kourie encadena un cigarro tras otro mientras aporta un testimonio que desmiente una cantinela repetida hasta el hastío; la de que «todos los cristianos de Siria apoyan a al-Assad».

-¿Qué es la Organización Democrática Asiria?

-El nuestro es un movimiento nacional, político y democrático fundado en 1957 en Qamishlo (capital de Kurdistán Occidental). Hemos estado trabajando en la clandestinidad desde entonces ya que somos la principal organización política del pueblo asirio en Siria. Además de nuestras delegaciones en Qamishlo y Derik (Kurdistán Occidental), tenemos oficinas en EE.UU, Países Bajos, Alemania, Austria, Suiza y Turquía. Los asirios somos la prueba viva de la continuidad ininterrumpida del pueblo y la civilización de Mesopotamia. Sumerios, acadios, babilonios, caldeos, asirios, arameos, siríacos… son algunas de las denominaciones bajo las que se ha identificado a nuestro pueblo.

-¿Por qué se vieron obligados a trabajar desde la clandestinidad? ¿Acaso no disfrutaban los cristianos de Siria de una situación muy favorable para los estándares de Oriente Medio?

-El partido Baath de Siria -en el poder tras un golpe de estado en 1963- nunca tuvo problema alguno con la diversidad religiosa, pero sí con reivindicaciones nacionalistas que no fueran las del pueblo árabe. Si bien se nos engloba el genérico de «cristianos», nosotros rechazamos toda clasificación de corte religioso. Somos asirios, un pueblo con una lengua y cultura diferenciadas y que, al igual que los kurdos, hemos sido perseguidos por exigir nuestro reconocimiento como pueblo sin ni siquiera poner en cuestión las fronteras de Siria. Hemos formado parte de la oposición de Siria mucho antes incluso de la revolución. En 2005 suscribimos la Declaración de Damasco (ver anexo) y tras el levantamiento en 2011 nos unimos al Consejo Nacional Sirio -la principal coalición de los grupos de oposición sirios con sede en Estambul-.

-Sin embargo, ni al-Assad ni tampoco la oposición con la que ustedes se han alineado parecen están dispuestos a reconocer a los pueblos no árabes de Siria, ¿no es así?

-Si bien ha tardado en llegar, la oposición siria ha hecho finalmente un gesto hacia nuestro reconocimiento en una reciente reunión en El Cairo. Sin embargo hay varios puntos a tratar. Nosotros queremos una «República Siria», y no una «República Árabe Siria». Otro debate es el de si Siria ha de seguir siendo un estado centralizado o convertirse en una entidad federal. Creemos que estos puntos y otros muchos han de ser discutidos en un Parlamento que represente legítimamente al pueblo sirio en su totalidad, una vez que al-Assad haya abandonado el poder. Todavía es demasiado pronto para llegar a acuerdos de tal magnitud.

-Habla usted de federalismo, ¿aceptarían vivir en la Región Autónoma Kurda por la que apuestan muchos partidos kurdos de Siria?

-No hemos de tener ningún problema siempre y cuando los derechos de todos sean reconocidos y garantizados, y el respeto mutuo prevalezca sobre meras diferencias étnicas.

-¿Pero no le resulta alarmante que partidos de la oposición kurdos hayan denunciando «actitudes autoritarias» en el PYD -el partido dominante entre los kurdos de Siria-?

-En absoluto ya que todos los partidos significativos están representados en el Comité Supremo Kurdo -el órgano de Gobierno en el Kurdistán Occidental-. El PYD ha demostrado ser un partido fuerte y capaz de gestionar esta crisis mientras que el YPG -siglas en kurdo para Unidades de Protección Popular- esta haciendo lo propio a la hora de defender el territorio del avance de los islamistas.

-Hay indicios fundados de que Turquía está dando cobertura a células afines a Al Qaeda a través de su frontera para sofocar las aspiraciones de los kurdos de Siria. ¿Qué opina usted?

-¿Acaso hay alguien a quien le extrañe? Todos en Oriente Medio han utilizado a los islamistas para su propio interés, incluidos Irán y Siria. Antes se les entrenaba aquí mismo antes de mandarlos a Iraq para combatir a los americanos y ahora están luchando contra la oposición siria. Todos sabemos que hay canales de comunicación entre al-Assad y los yihadistas. Al-Assad liberó a cientos de ellos de las cárceles con el objetivo de demonizar a la oposición. Si esa era su misión, la pueden dar por cumplida pero quiero subrayar que de ninguna manera representa el extremismo islámico los ideales defendidos por los grupos de oposición en Siria.

-Assad cuenta con un gran número de cristianos entre sus seguidores. ¿Cómo ha afectado dicha división a su comunidad?

-La razón principal tras dicho apoyo es que los cristianos tienen demasiado miedo, y es comprensible. La actual crisis nos trae recuerdos del genocidio de 1915, donde cientos de miles de asirios fueron exterminados junto con los armenios por los turcos. Lo mismo ocurrió en Iraq tras la invasión de 2003, tras la cual su comunidad asiria se ha reducido a la mitad. La emigración es una moneda de cambio habitual para nosotros, pero el proceso se está acelerando dramáticamente. Desde 1970, 200.000 cristianos han abandonado Siria, y sólo en esta región hemos perdido a un 30% de nuestra comunidad. A día de hoy hay más de los nuestros en Suecia que aquí. Por eso creo firmemente que tenemos que permanecer en nuestra tierra a todoa costa y luchar por nuestros derechos junto a árabes y kurdos. Desgraciadamente, es cierto que un gran número de cristianos locales no han aceptado agruparse en un partido de oposición como el nuestro, lo cual tampoco significa que apoyen a la dictadura de al-Assad. Simplemente prefieren la estabilidad con Assad al riesgo que implica luchar por sus derechos más elementales como pueblo. Estamos trabajando para establecer puentes entre nuestra comunidad a través de comisiones civiles, pero el régimen no deja de hostigarnos.

-¿Cree usted que una intervención militar exterior traería una solución para una guerra a punto de entrar en su tercer año?

-Nosotros hemos apostado siempre por una solución política en Siria pero Damasco sólo ha respondido con la represión y la guerra apoyado por sus aliados, Irán, Hizbullah y Rusia entre ellos. Así las cosas, Siria se ha convertido en un campo de batalla abierto para las potencias extranjeras. Si no hay una transición política, la dinastía de los al-Assad se perpetuará en Siria y todo el país se convertirá en un bastión de los islamistas. Ginebra II puede ser nuestra última oportunidad de derrocar a al-Assad y traer de vuelta a todos los que huyeron de Siria. Nadie quiere ver a su país atacado, pero si la vía política no conduce a la caída de al-Assad, entonces me temo que no habrá otra opción.

Un pueblo tras una etiqueta religiosa

Estimaciones anteriores al levantamiento de 2011 apuntaban a que los asirios constituían un 10% de la población siria total -en torno a 23 millones-. Hablamos de uno de los primeros pueblos en abrazar el cristianismo, y cuya comunidad se distribuye hoy en cuatro iglesias: la Iglesia Asiria de Oriente, la Iglesia Siriaca Ortodoxa, la Iglesia Siriaca Católica y la Iglesia Caldea. Las dos primeras son autocéfalas o independientes, mientras que las otras dos restantes reconocen al papa de Roma como máxima autoridad.

Los cristianos asirios utilizan el siríaco o arameo en sus liturgias, pero la mayoría de ellos hablan y escriben una variante moderna de éste y en su propio alfabeto, el siriaco. Ni en Turquía, Siria o Irán se reconoce el derecho de sus hijos a recibir clases en su lengua en los centros oficiales.

Por el momento, los cristianos siguen formando un grupo muy compacto y visible en Qamishlo, no en vano fueron asirios que huían del genocidio a manos de los turcos los que fundaron esta ciudad adyacente a Nusaybin, en Kurdistán Norte.

La Declaración de Damasco

Firmada en el 16 de octubre de 2005, la Declaración de Damasco fue un intento de agrupar a la fracturada oposición siria. La iniciativa fue impulsada tras el descontento popular por la injerencia de Siria en Líbano y su conflicto con Estados Unidos sobre Iraq y Palestina. Los signatarios incluían a agrupaciones como la de Los Hermanos Musulmanes, movimientos de izquierda y representantes de pueblos como el kurdo y el asirio. Las diferencias irreconciliables entre islamistas y seculares, nacionalistas árabes y minorías étnicas paralizaron la coalición; los que no fueron arrestados o forzados a huir apostaron por nuevas alianzas hasta que la DD declaró un nuevo liderazgo en el exilio.

No obstante, los representantes kurdos y asirios fueron marginados en las luchas intestinas por el poder entre 2007 y 2009. Todos los partidos kurdos abandonaron la DD para integrarse en el Consejo Nacional Kurdo mientras que la Organización Democrática Asiria cuenta con su propia cuota de representación en el Consejo Nacional Sirio.

Fuente original: http://gara.naiz.info/paperezkoa/20131022/428848/es/Muchos-cristianos-prefieren-estabilidad-al-Assad–riesgo-que-implica-luchar-derechos