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Necropolítica: hasta dejan morir policías

Fuentes: eldiario.es

El uso de los policías como objetos para criminalizar y desmovilizar a los movimientos sociales en esta primavera de la lucha por la dignidad, #Dignidad2014, demuestra hasta qué punto la postdemocracia ejerce la necropolítica. Aún en estos tiempos de precariedad y paro, dudo mucho de la motivación y de la mentalidad (consciente o no) que […]

El uso de los policías como objetos para criminalizar y desmovilizar a los movimientos sociales en esta primavera de la lucha por la dignidad, #Dignidad2014, demuestra hasta qué punto la postdemocracia ejerce la necropolítica.

Aún en estos tiempos de precariedad y paro, dudo mucho de la motivación y de la mentalidad (consciente o no) que empuja a ciertos jóvenes a buscar en la policía una carrera. Y aún más de su postura de enfrentarse a otros trabajadores que protestan y se manifiestan contra esta postdemocracia, como tan bien la nombra y describe Guillem Martínez.

Pero el uso de los policías como objetos para criminalizar y desmovilizar a los movimientos sociales en esta primavera de la lucha por la dignidad, #Dignidad2014, demuestra hasta qué punto la postdemocracia ejerce la necropolítica.

Sí, ya sabemos que una de las estrategias del neoliberalismo es dar toda la prioridad a pagar su deuda a coste del Estado de Bienestar, dejando que mueran lentamente y de forma dolorosa los dependientes, los cardiópatas en listas de espera, los trasplantados sin medicación, los sin techo, los niños con hambre, los enfermos inmunológicos sin atención médica y tantos más.

Pero que estén dispuestos a arriesgar las vidas de su propia policía, como hicieron el 22 de marzo, es una señal alarmante de lo que son capaces de hacer, del aumento de la necropolítica.

Recordemos que la gran marcha por la dignidad del 22 de marzo, llegada a Madrid de todos los puntos del Estado español, culminó en una manifestación pacífica de más de un millón, uniendo movimientos sociales, sindicatos, trabajadores, discapacitados, niños y ancianos. La manifestación tenía permiso para circular hasta las 21.30.

A las 20.15, algunos policías cargaron contra unos manifestantes en la Calle Génova. Pronto unos elementos violentos (¿manifestantes con capuchas? ¿policías infiltrados con capuchas? ¿unos cuantos de cada?) comenzaron un altercado. Aunque habían miles de policías por esa zona de Madrid, ninguna de las muchas furgonetas, las llamadas lecheras (por las «leches» que reparten), fueron a la ayuda de los 15 antidisturbios que se quedaron aislados ante esos encapuchados.

El escenario estaba ya bien montado a tiempo para las noticias de la televisión de las 21 horas: 15 antidisturbios aislados rodeados de encapuchados que les lanzaban objetos mortíferos. Los antidisturbios pidieron ayuda a sus mandos pero sus llamadas de socorro fueron respondidas por sus mandos con silencio y con la palabra «aguantar». Los miles de policías que estaban a escasos metros tenían la orden de mantener sus puestos.

Fue un milagro que ningún policía muriera (eso hubiera sido una gran victoria para los poderes y su prensa reverencia). El Sindicato Unificado de Policía (SUP) denuncia que esos 15 policías fueron abandonados por sus mandos y que estaban desamparados. El Sindicato Independiente de la Policía Española (SIPE) criticó el «amiguismo» con el que se elige a los responsables policiales. Y el Colectivo Profesional de la Policía Municipal de Madrid dijo a la Delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes, en relación al incidente del 22 de marzo: «Desde que usted ocupa este preciado cargo, hemos sido testigos de cómo su verborrea dialéctica ha ido transformándose a medida que se acercan elecciones…»

Este estado neoliberal que está dejando morir a los ciudadanos no-rentables, tiene tanto miedo del aumento de protestas y descontento entre la población, que están dispuestos a dejar morir a su propia policía para descreditar y desmovilizar los movimientos sociales.

Pero la gente no es tonta. El teatro mortífero con los 15 policías el 22 de marzo a tiempo para las noticias, es algo que la mayoría entendemos muy bien. Y por eso no pararemos de salir a la calle. En Barcelona somos ya muchos que nos hemos adherido, como colectivos o individuos, a DESOB14 y saldremos este sábado, 29 de marzo, a las 18.30 a la Plaça de Catalunya por la dignidad y contra los recortes en nuestras libertades y derechos.

Esta primavera es mucho más que una gran marea por la #Dignidad2014. Es por nuestras vidas. Para no morir. Nadie.

Fuente: http://www.eldiario.es/catalunya/opinions/Necropolitica-dejan-morir-policias_6_243285697.html