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Ocurrió en un calabozo sito no en Guantánamo o Afganistán sino en A Coruña, ante otros guardias civiles y funcionarios

Sergio Polo, un relato de Edad Media que estremece

Fuentes: Rebelión

08/04/2010 Diligencias al Hospital de A Coruña para pruebas de traumatología. Realizadas ya las pruebas del Hospital me llevan a calabozos, a esperar que llegue el furgón grande de la Guardia Civil para llevarnos a prisión.  12:05 h.- Llega la Guardia Civil y nos van sacando de uno en uno para cachearnos y esposarnos. Al […]

08/04/2010

Diligencias al Hospital de A Coruña para pruebas de traumatología.

Realizadas ya las pruebas del Hospital me llevan a calabozos, a esperar que llegue el furgón grande de la Guardia Civil para llevarnos a prisión.

 12:05 h.- Llega la Guardia Civil y nos van sacando de uno en uno para cachearnos y esposarnos. Al salir yo, un Guardia Civil (40-45 años, 100-95 kilos, moreno, 1,70-1,75 m, barba 5 días) comenta de colocar a todos las esposas delante, menos al «más gilipollas», sabiendo que a nosotros nos coloca las esposas a la espalda. Le dirijo la mirada y me grita que no le mire, le sostengo la mirada, se abalanza sobre mí gritando y me abofetea con la mano izquierda debajo de la oreja derecha, me retiro para atrás y le paro la mano derecha y me intenta golpear con la izquierda, retrocede y me grita que no levante la cabeza, saca una porra extensible metálica y la levanta para golpearme a la altura de la cabeza, atrapo la porra con la mano izquierda y con la derecha intento parar los rodillazos y puñetazos que me lanza. Me grita ahora, mientras me golpea con la rodilla y me intenta tirar a patadas, «ponte de rodillas!», «de rodillas», quita el clip de la funda de la pistola, que la tiene situada a su izquierda y se acerca otro Guardia Civil (rubio, 1,80 m, 90 kilos aprox.), me atrapa el brazo derecho y el cuello, y entre los dos me tiran al suelo. Estoy sentado mientras oigo insultarme al primero pidiéndome que me ponga boca abajo «túmbate hijo puta!», «no mires para atrás», «no levantes la mirada», «al suelo». Me niego, me calmo entre golpes y decido ponerme de rodillas, me tuercen el brazo y me retiran los brazos para atrás a ponerme las esposas (el moreno me sigue golpeando la cabeza entre gritos mientras el otro Guardia civil me esposa, me deja las esposas holgadas sin apretarme. En la galería de las celdas donde se produce la agresión están presentes y testigos, los Guardia Civiles (5 o 6) y los Policías Nacionales (no menos de 6 agentes puede ser), en todo momento vieron todo, más los ocho presos que seguían en espera de salir de los calabozos para llevarles al furgón de la Guardia Civil. Me levanto y el Guardia Civil me aprieta las esposas a tope. Me meten en la celda 4 del furgón y me dejan con las esposas a la espalda, salida a la cárcel.

12:48 h.- Poco antes llegamos a la prisión de Teixeiro. Del furgón de la Guardia Civil, van saliendo todos los presos de diligencias y a mi me dejan de los últimos. Bajo del furgón, nos encontramos en el garaje del departamento de ingresos. Al salir miro al grupo de Guardias Civiles que nos ha llevado y están los carceleros de ingresos para el traslado de expedientes. Veo al pikolo de la agresión, se pone guantes negros me dirige la mirada y me grita «¿tú qué, sigues igual no?» Se lanza contra mí y me abofetea en la oreja derecha. Intento bajar la cabeza para protegerme con los hombros pues estoy esposado con las manos a la espalda. Intento darme la vuelta y me golpea esta vez en la parte izquierda de la cara, pierdo la audición de los oídos, me suelta puñetazos mientras me grita, me golpea la cabeza, intento apartarle con los hombros, me atrapa el cuello y me golpea repetidamente la cabeza contra el lateral del furgón. Intento apartarme pero me coge de la ropa. Sigue con bofetadas gritándome «no te me encares», «no te me encares que te mato». «Te mato». Le grito que me deje en paz y siguen los golpes.

No se cuanto tiempo, me agacho para protegerme la cara y termino tirándome al suelo entre patadas y puñetazos. Decide descansar y me deja tirado al lado de la rueda del furgón. Me dice: «si quieres te levantas, no voy a recogerte». Le llamo miserable y se vuelve contra mi gritando. Yo todavía en el suelo, me patea la cabeza, me encojo en ovillo para protegerme, me sujeta la cabeza con las dos manos y me golpea contra la llanta de la rueda del furgón. Sigo gritando que me deje en paz, se tira encima mío gritándome «patriota de mierda» «miserable no me llames nunca», cosas o palabras inconexas que no pude oír entre golpes. «Matas,…», «te mato…», «gudari», mientras en el suelo tirado intenta agarrarme de los testículos por delante y encogido no podía, y metía la mano entre las piernas por detrás, me movía desde el suelo, me revolví y grité; no me atrapó los testículos y se levantó para pisarme la cabeza y darme más bofetadas.

Me deja tirado y vuelve donde los carceleros a hablar de los expedientes. Durante toda la agresión se encontraban presentes más de 6 Guardias Civiles y 4 carceleros, más los presos que calculo unos diez. Van entrando en ingresos los presos y logro levantarme. Me acerco a que me quiten las esposas. Me vuelve a gritar que no le aguante la mirada y me golpea contra la pared, me tira de las orejas, intenta cogerme de ellas mientras me abofetea y le grito «¡vale ya, hostia!». Se retira y vienen otros Guardias Civiles a quitarme las esposas. De los golpes un grillete no abre y el Guardia Civil torturador termina diciendo «a estos habrá que cortarles los brazos». Me tuercen la muñeca derecha y después de un tiempo logran abrirla.

En cuanto me dejan en el departamento de ingresos, solicito ser revisado por el médico del centro.

A las 14:40 horas soy enviado al módulo de enfermería para pasar informe de lesiones:

– Pierdo audición del oído derecho y el izquierdo me pita. Tengo dolores pero no sangro ni me ha perforado el tímpano.
– Amoratados los pabellones auditivos.
– Hematoma por golpe en el ojo izquierdo con hinchazón.
– Hematoma por golpe con bulto en la parte frontal derecha.
– Golpe en la nariz con hemorragia. No hay fractura.
– Golpe hinchado en la zona detrás de oreja izquierda.
– Marcas amoratadas en las 2 muñecas con hinchazón.
– Marcas en la frente y otras partes de la cabeza.
– Hematoma circular de 3 cm. En el pecho.
– 3 marcas en el cuello.

INFORME MEDICO (Parte de asistencia por lesiones) NCP 33528 facultativo:

«Presenta: Eritema en ambas muñecas.
Eritema retroauricular izquierdo.
Contusión periorbitane izquierda.
Contusión frontotemporal derecha.
Eritema frontal.
Contusión pirámide nasal con epistaxis autolimitada, salvo complicaciones.
*Precisa observación posterior.
Servicios médicos CP Texeiro.»

Como respuesta en esta prisión ante la agresión y la pasividad permisiva con ésta, por parte de los testigos directos, como los otros Guardias Civiles y los carceleros de ese turno del departamento de ingresos del día, realizamos un plante el día 9 de abril de 2010 y entregamos unos escritos dirigidos a Silvia Alonso (Directora de la cárcel). Seguidamente hicimos un encierro (itxialdi) de 3 días (Domingo 11 a Martes 13).

¿Es posible? Tan posible que es cierto.

Hace unos días el consejero de Interior del gobierno vasco, gallego de Orense, reclamaba que se delatara al terrorista. ¡He aquí, varios juntos en un calabozo de guardiacivil del estado español! Se trata de un trato viejo con mucho sabor a guardiacivil, a policía bestia, a macarra, a legionario malencarado, a estado bananero.

«Jorobados y nocturnos,
por donde animan ordenan
silencios de goma oscura
y miedos de fina arena» (
Romancero gitano, García Lorca)

Es el relato de un preso político vasco, de Sergio Polo de Sopela, al que le envío un beso y mi recuerdo.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.