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Sísifo es feliz: 30 años de «The American Prospect»

Fuentes: Sin Permiso

Anoche, The American Prospect celebró su trigésimo aniversario con una cena de gala en el Hotel Hyatt Regency de la Colina del Capitolio, en Washington D.C. En un momento en el que desaparecen rápidamente periódicos y revistas, la supervivencia del Prospect – y su importancia continuada y futura para la causa progresista- la celebraron más […]

Anoche, The American Prospect celebró su trigésimo aniversario con una cena de gala en el Hotel Hyatt Regency de la Colina del Capitolio, en Washington D.C. En un momento en el que desaparecen rápidamente periódicos y revistas, la supervivencia del Prospect – y su importancia continuada y futura para la causa progresista- la celebraron más de trescientos de nuestros colegas periodistas (entre ellos docenas de ex-alumnos del Prospect), líderes de movimientos, analistas políticos, activistas sindicales y, Dios los bendiga, donantes sin los cuales no podríamos mantenernos. Pudieron oír a Sherrod Brown, senador por Ohio, que ensalzó la larga historia del Prospect de defensa de las causas de los trabajadores, a Katie Porter, representante por California en la Cámara, que alabó las excavaciones de los abusos sistemáticos de la banca del nuevo director del Prospect, al columnista del New York Times, Jamelle Bouie, hablando de su época como consultor de estilo en el Prospect; al director co-fundador, Paul Starr, de los dolores de nacimiento y la misión de la revista, a su seguro servidor sobre nuestro compromiso con la causa sindical, y al moderador de la velada, el columnista del Washington Post, E.J. Dionne Jr, que habló de la importancia del Prospect para el ecosistema progresista. Pudieron oír a la editora Ellen Meany y al director David Dayen, sobre qué esperar del futuro del Prospect con la nueva página digital que nos permite colgar media docena de artículos nuevos todos los días e imprimir una revista cuya frecuencia de publicación está pasando de cuatro veces al año a seis.

Por encima de todo, vinieron a saludar a Bob Kuttner, cofundador y guía espiritual del Prospect, Bob Kuttner, el cual, aunque continúe escribiendo y editando artículos para nosotros, lo deja después de tres décadas en las que ha dirigido el cotarro. Tras una panoplia de oradores que atestiguaron las inmensas aportaciones de Bob al progresismo norteamericano y a la educación de generaciones de periodistas liberales de izquierda (Randall Kennedy, de la Harvard Law, dijo que lejos de sonar como una trompeta insegura, la de Bob sonaba tan clara como la de Miles Davis), Bob subió al estrado y respondió con una conmovedora y elocuente reflexión tanto sobre el Prospect como, entrelazada con ello, sobre la labor de su vida, de la cual extraigo (y reúno) a continuación unos cuantos pasajes:

The American Prospect se ha dedicado ante todo a conectar puntos: entre las corrupciones estructurales del capitalismo, el análisis profundo de cómo funciona eso políticamente, el relato de cómo experimenta esto la gente corriente, la corrupción ligada a ello de nuestra democracia, y la política de los movimientos destinados a recuperar Norteamérica.

Hay otra cosa especial en esta revista. Cubre una franja del espectro político que va del liberal de izquierda al que está más a la izquierda, algo bastante parecido a la coalición del New Deal.

Una de las cosas que me fascinan es la incómoda relación y necesaria simbiosis entre liberales y radicales. La democracia liberal tiene que ver, en su centro, con el imperio de la ley, la representación democrática, el concepto de leal oposición, libre examen y debido proceso. Es educada. Pero a veces las relaciones de poder se vuelven algo tan descentrado que el radicalismo tiene que violar el liberalismo de las buenas maneras. El movimiento sindical fabril no podría haber tenido éxito sin huelgas de brazos caídos. El movimiento por los derechos civiles precisó de sentadas y de otras formas de desobediencia civil. Lyndon Johnson, cuando se alió con Martin Luther King, entendió que la gente tenía que romper la ley, tal como entonces se entendía, para cumplir la Constitución. Y, por supuesto, el movimiento antibelicista de los 60 tuvo que romper muchos platos.

Igual que los progresistas, aunque sea a regañadientes, necesitan a los radicales, se da el caso de que los radicales necesiten a los liberales. Pues el cambio drástico necesita quedar recogido en forma de ley.

A diferencia de algunos izquierdistas de mi generación, yo nunca pasé por una fase marxista. Siempre he sido un demócrata de Roosevelt. Cuando estaba en la Universidad, en el apogeo del gran acuerdo social de postguerra, los conceptos del marxismo parecían absurdos. El proletariado trabajaba felizmente dentro del sistema gracias a poderosos sindicatos y al Partido Demócrata. La clase media no estaba reducida a la miseria; estaba creciendo. El capitalismo parecía estar embridado siguiendo un amplio interés público.

Pero el sistema de la postguerra de capitalismo gestionado que mi generación asumió como nueva normalidad era de hecho una anomalía. Desde los años 80, no me he vuelto más marxiano: el mundo se ha vuelto más marxiano. Conceptos como el ejército de reserva de los desempleados, y la idea de hegemonía del neoliberalismo, ya no parecen un lenguaje forzado, describen la realidad.

Hace falta una lucha política perdurable para seguir enriqueciendo y ampliando la democracia, tanto por ella misma como para domesticar el capitalismo. Es esa una labor propia de Sísifo. Se hace rodar la piedra colina arriba, y la piedra vuelve a caer colina abajo. Pero en el célebre ensayo de Albert Camus, El mito de Sísifo, la última línea dice así: «Hay que imaginarse a Sísifo feliz. El trabajo y la alegría están en la lucha».

Si tuviera un credo, sería este: «Sísifo es feliz».

Harold Meyerson columnista del diario The Washington Post y editor general de la revista The American Prospect, está considerado por la revista The Atlantic Monthly como uno de los cincuenta columnistas mas influyentes de Norteamérica. Meyerson es además vicepresidente del Comité Político Nacional de Democratic Socialists of America.
Fuente: The American Prospect, 24 de octubre de 2019. Traducción: Lucas Antón

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/sisifo-es-feliz-30-anos-de-the-american-prospect

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