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¿Cómo se beneficia a un país?

Una nueva mirada a la muerte de Bin Laden

Fuentes: CounterPunch

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Aparecen libros y películas. El tema es un éxito de ventas asegurado. El rastreo y ejecución estadounidense de Osama bin Laden en mayo de 2011. ¿Existe un ejemplo mejor del Bien que triunfa sobre el Mal? ¿Del valor e inteligencia yanquis? «La operación bin Laden fue un logro que es un hito para nuestro país, nuestros militares, nuestra Comunidad de la Inteligencia, y nuestra Agencia» dijo el director interino de la CIA, Michael Morell.

Pero incluso si todo lo que el gobierno no ha contado sobre la operación fuera verdad… ¿Cuál es realmente su importancia? ¿Qué cambió en la gloriosa Guerra contra el Terror de Washington? Los contribuyentes estadounidenses no están pagando un centavo menos gracias al sangriento espectáculo. Los soldados estadounidenses siguen muriendo en Afganistán como antes. Los drones estadounidenses siguen llevando extrema ansiedad, muerte y destrucción a niños y padres en Medio Oriente, el Sur de Asia y África. En guantánamo permanecen muchas almas condenadas que se preguntan por qué están allí mientras golpean sus cabezas contra un muro de ladrillo.

Estados Unidos sigue fabricando terroristas antiestadounidenses como resultado de las operaciones antiterroristas de EE.UU. (Incluso la forma de «enterrar» a bin Laden aumentó el odio.) Es una línea de montaje de producción masiva de terroristas que trabaja tres turnos incluso si el modelo bin Laden ha sido discontinuado. Si solo uno de cada 10.000 de los 1.600 millones de musulmanes del mundo se sintiera motivado para atacar a EE.UU. por las repetidas ofensas de Washington a musulmanes, EE.UU. habría creado un conjunto de 160.000 musulmanes resueltos a vengarse de los estadounidenses.

«Recordad, cuando EE.UU. tuvo problemas con las drogas declaramos una Guerra contra las Drogas, ¿y ahora ya no podéis comprar drogas? La Guerra contra el Terrorismo será semejante», declaró el autor David Rees en 2008.

El alarmismo sigue igual; la seguridad en los aeropuertos no se ha vuelto menos estúpida, embarazosa o destructora de libertades civiles que antes, solo peor. «¿Quiere que lo cacheen y le vean desnudo con su pasaje aéreo, señor?» La lista de los que no vuelan aumenta cada día, registrando a gente demasiado culpable para volar pero demasiado inocente para que la acusen de algo.

Dondequiera vayáis, ¡Si veis algo, decid algo!»

La gente está tan atrapada como siempre, acusada de alguna forma de terrorismo, por un «terrorismo» escenificado y financiado por agentes del gobierno, detenida por períodos terriblemente largos. El Departamento de Estado coloca a un país en su lista de terroristas y entonces el FBI persigue a los estadounidenses por ayudar a alguien de ese país, tal vez solo con ayuda médica.

Y la vigilancia de los estadounidenses… los métodos de ciencia ficción se expanden sin fin… no hay escape de la Fortaleza EE.UU. Los que protestan en EE.UU. son controlados, acosados y registrados tanto como antes; vea las recientes revelaciones en relación con el FBI/Seguridad Interior y otros y el Movimiento Ocupa. La Ley Patriota sigue siendo la ley del Estado, a la cual ahora se ha sumado la Ley de Autorización de la Defensa Nacional que hace más fácil que nunca retener a personas en detención indefinida por cualquier razón, o ninguna razón, incluyendo a los ciudadanos estadounidenses. Y ahora tenemos la «lista de asesinatos» clandestina del presidente.

¿Podría ser peor si bin Laden siguiera vivo?

William Blum es autor de Killing Hope: U.S. Military and CIA Interventions Since World War II, Rogue State: a guide to the World’s Only Super Power y West-Bloc Dissident: a Cold War Political Memoir. Para contactos: [email protected]

Fuente: http://www.counterpunch.org/2013/01/10/the-death-of-bin-laden-2/

rCR

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