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15M y la ciudadanía universal emergente

Fuentes: Rebelión

Intervención del autor para ¡¡Indignados Puerto Real!! 06.07.11

Quiero comenzar dando os las gracias a vuestra generación, la que está protagonizando el cambio más profundo en toda la historia de la Humanidad: elevando la conciencia de pertenecer a una gran familia que es la humanidad, que somos fruto y la parte consciente de la Vida con mayúsculas en este sistema integrado que es nuestra aldea común, Gaia, que tenemos que defender y respetar. La generación que está haciendo emerger dos conceptos jurídicos nuevos que lo cambian todo: ciudadanía universal y el reconocimiento de la Madre Tierra como sujeto de derechos.

Los indignados hemos ganado una batalla decisiva, la de imponer los temas a debatir en las agendas públicas. Así se marca el terreno de la Política con mayúscula, y quién lo consigue ya ha ganado la mitad de la partida.

La batalla en la que los indignados nos hemos impuesto tiene cuatro dimensiones:

La primera es la de centrar el punto de vista en nuestra razón de ser, la indignación. ¿Quién no está indignado? Estamos indignados los desempleados y precarios; padres y madres de los mismos, que vemos como el actual sistema no da respuesta ni posibilidades a las necesidades vitales de las nuevas generaciones; funcionarios de Hacienda que ven el injusto reparto de las cargas; personal sanitario, profesorado, que ven como se degrada lo público sólo para que unos pocos ganen más dinero; agricultores, ganaderos y pescadores, autónomos y pymes que ven como sólo se resuelven los problemas a los financieros especuladores y, por el contrario, ellos cada vez tienen más difícil sobrevivir con su trabajo; y una lista interminable de más del 99% de la sociedad, aunque todavía algunos no son conscientes de la necesidad de manifestar nuestra indignación en calles y plazas públicas.

La segunda, poner el acento en lo que no somos. No somos políticos ni sindicalistas pervertidos por el actual sistema. No rechazamos la política sino que la exigimos como el debate y la acción de la sociedad activa y consciente en los asuntos comunes; como la acción en defensa del interés general que no puede ser otro que el Bien común de la comunidad y no el de la oligarquía social avarienta e insolidaria que todo lo quiere sólo para ella.

La tercera, llamar la atención sobre lo que no queremos: no queremos recortes sociales, ni que la crisis la paguemos quienes no somos responsables de ella, no queremos políticos corruptos, ni privilegiados. ¡¡Queremos una economía para la Vida donde las necesidades de las personas tengan prioridad sobre la avaricia de unos pocos!!

El cuarto pilar es el método: la protesta pacífica, no somos violentos. Intentaron quitarnos este carácter pacífico con los mossos (policía autonómica catalana) infiltrados de paisano con los incidentes de Barcelona del 15-J, pero tuvieron la respuesta pacífica de los videos en Internet y el mayor autocontrol de las formas en las diversas manifestaciones del 19-J que dejó claro ante toda la opinión publicada quienes son los verdaderos violentos. Otra gran victoria de los ¡¡Indignados!!

Esto explica la simpatía mayoritaria de más del 80% de la ciudadanía española que las encuestas como la de Metroscopia reflejan.

Tenemos, sin embargo, que dar las respuestas en positivo para analizar nuestro movimiento y dimensionar realmente su importancia. No se trata de quiénes no somos, sino de quiénes somos. No se trata de qué no queremos, sino de qué queremos. No se trata de con qué método aspiramos a conseguirlo, sino de qué hacemos de verdad. Y ello siendo conocedores de que damos las respuestas sobre la marcha sin darnos cuenta del sentido último de nuestros pasos, y que estas posibles respuestas están abiertas a discusión, por lo que os traslado la visión que de ellas tenemos en ATTAC Andalucía.

Cuando los padres fundadores de EE UU aprobaron la Declaración de Independencia, donde surge por primera vez el concepto de ciudadanía contrapuesto al de súbdito y es el primer documento político del sistema capitalista, no hubo aplausos ni vítores. Se hizo un gran silencio. Eran consciente de que aquel paso no tenía marcha atrás. Pero ¿a donde los conduciría? Nadie lo sabía. Lo mismo al paredón, a las mazmorras de Londres o al nacimiento de un nuevo Estado y de un nuevo tiempo para la humanidad, como así terminó siendo.

La libertad es la conciencia de la necesidad. Somos libres para decidir con conocimiento y conciencia sobre los pasos que den respuesta a las necesidades que tenemos en cada momento. ¿En qué consiste la libertad de una embarazada que ha roto aguas y le llega el parto? En aceptarlo con conciencia de su imperiosa necesidad y llevarlo con la serenidad y la tranquilidad de que todo terminará bien. La misma libertad que tiene la oruga a la que le llega el momento de hacer la crisálida para transformarse en mariposa. Podemos caer en la histeria y la desesperación e intentar parar los procesos, y estaremos provocando el aborto y la muerte.

La humanidad esta de parto de un nuevo tiempo para la humanidad. El 15M en España es parte de las contracciones de este parto. ¿Y qué nos respondería un naciente dentro del útero materno si le preguntáramos qué espera encontrar tras el canal del parto? Que toda su existencia la ha desarrollado allí dentro y no conoce otra cosa, pero que sabe que ya no puede seguir igual, que quedarse es morir; que no queda más remedio que colocarse adecuadamente para emprender el camino a lo desconocido; que iremos conociendo y creando la nueva vida a medida que avancemos. ¿A dónde va el 15M? ¡¡A construir el futuro: otro mundo mejor posible, necesario y urgente!!

Identidad del movimiento.

Un movimiento como este que es espontáneo y carece de líderes visibles convoca a personas diversas provista de las mejores intenciones. ¿De qué fuentes ideológicas se nutre? En el campo ideológico-moral, la autoridad indiscutible es Stéphane Hessel, el nonagenario autor de ¡¡Indignaos!! Es la referencia intelectual más importante del movimiento del que recibe su propia denominación. A esta referencia se añade en el campo económico las propuestas de ATTACi, Economía Crítica, Taifa, movimiento por el decrecimiento, por una Renta Básica de ciudadanía, contra los embargos por las hipotecas como estafa bancaria, contra las privatizaciones y en defensa de lo público y por el libre uso de Internet contra la Ley Sinde, etc. Es decir, movimientos de resistencia a las políticas neoliberales que han ido surgiendo en los últimos tiempos contra la mercantilización de todos los aspectos de la vida. De ahí que desde un primer momento se vinculara a través del tiempo con el Mayo francés de 1968: contra los valores de una sociedad de despilfarro y consumo desmedido basado en el individualismo, egoísmo, vanidad y envidia. Una sociedad que sustituye a las personas por «consumidores».

¿Qué queremos, que nos proponemos?

En el campo político en busca del mínimo denominador común de la indignación ciudadana: listas abiertas, reforma electoral para dar más representatividad, fin de los privilegios de los políticos, fuera los imputados por corrupción… y, un referéndum sobre la forma de Estado. Partiendo de una clara verdad, el verdadero poder de hoy no son los monarcas absolutos del S XVIII a los que había que neutralizar con la división de poderes, sino el poder dictatorial del capital que pervierte la esencia de la democracia a través del control económico de los medios de comunicación de masas, la desinformación y manipulación de la opinión pública, la financiación de las campañas electorales de los partidos políticos y la corrupción de políticos y líderes de partidos y sindicatos. La democracia representativa actual no nos representa. ¡¡Queremos democracia participativa!! Queremos sentirnos partícipe de incidir y crear nuestro propio futuro.

¿Qué es la democracia real para los indignados, qué hacemos?

Las propuestas políticas se concretan en dos epígrafes, la eliminación de los privilegios de la clase política y las propuestas sobre libertades ciudadanas y participación política.

En el campo económico y social, además de las propuestas genéricas, los indignados nos hemos posicionado en un extenso documento (41 páginas) contra el Pacto del Euro. Que se rechace cualquier recorte, que se nacionalice la banca, que se aumenten los impuestos a quienes ahora no los pagan y son los insolidarios, los 125.000 de más alta renta en España, y negarnos a pagar la deuda financiera internacional de los Estados exigiendo que se audite por ilegítima. ¡¡No debemos nada!! ¡¡No venderemos nada!! ¡¡No pagaremos nada!!

Se acusa al 15M desde los ideólogos del propio sistema de izquierdismo revolucionario poco elaborado y menos realizable. Ausencia total de propuestas viables. Populismo, demagogia y explotación de los sentimientos antipolíticos, sustituyéndolos por no se sabe muy bien qué modalidades de democracia directa. ¿Qué hacemos? ocupamos plazas, discutimos manifiestos y tomamos la calle. Pero ¿cómo se van a canalizar políticamente esas propuestas? ¿Sin partidos? ¿Con un partido de indignados?

Con estas exigencias lo que reclaman es que nos integremos en el sistema. Que claudiquemos en nuestras exigencias de un verdadero cambio de paradigma. Que aceptemos los mecanismos de representación indirecta del parlamentarismo actual, que no olvidemos es el sistema parlamentario de los que poseen dinero en cantidad y con él Poder. Somos ciudadanos «iguales» políticos pero desiguales sociales y económicos, y cada vez más «consumidores» sin derechos reales como ciudadanía.

15M y ciudadanía universal

El 15M no se entiende sin el mayo francés, sin las luchas antineoliberales latinoamericanas, sin la revolución silenciada de Islandia, sin las luchas de los pueblos árabes en Túnez y Egipto, sin la lucha y huelga generales de Grecia y las movilizaciones europeas contra la política neoliberal de la UE, sin los 69 países del mundo que se han solidarizado con él. Tiene un marcado carácter internacional. Por eso quienes desde la buena fe pero desde posicionamientos políticos partidistas, que se mueven sólo dentro del marco electoral del Estado-nación España, reducen su potencialidad transgresora y antisistema con reivindicaciones políticas «locales».

El 15M se inserta en una movilización mundial que junto a las anteriores mencionadas se encuentran la de los países africanos sub-saharianos, las de EE UU, las de China, las de Portugal, Francia, Italia y otros países europeos; las de India y Brasil que aunque «crecen» medido en PIB son cada vez más desiguales, injustos e insostenibles.

Vivimos el final del capitalismo como modo de producción hegemónico, porque es vital para la humanidad que así ocurra. Pero no caerá sólo. Tiene que ser el conjunto de la ciudadanía mundial, con su voluntad y decisión, con su movilización, quién lo haga caer. Tenemos que recuperar el equilibrio y la armonía entre el paradigma ideológico dominante, los sentimientos, emociones y valores, la ética social, la satisfacción de las necesidades básicas de la humanidad y un Poder político-militar y social legítimo basado en la implicación y participación en las políticas públicas de la ciudadanía, en una amplia y profunda democracia participativa en el seno de la humanidad. Y el equilibrio y la armonía entre la humanidad y Gaia, la Gran Madre Virgen, la biosfera de la Tierra.

Se comenzó con la siembra de las ideas. Otro mundo es posible, necesario y urgente. Después las ideas se transforman con los sentimientos, emociones y valores en el corazón de las personas. Posteriormente es necesario que este otro mundo posible desarrolle las ideas de su sistema productivo, financiero y distributivo alternativo. Y esta es la tarea ahora del Buen Vivir. Hay que desarrollar los ejes esenciales de una Economía por y para la Vida, y como elemento esencial de ella los fundamentos de un sistema financiero alternativo para el Buen Vivir. Cuando el tiempo se haya cumplido, si las ideas se extiende por toda la ciudadanía del mundo la movilización será increíble, y la conciencia de ciudadanía universal dará un salto irreversible. Por último, la elaboración de las nuevas leyes, la primera Constitución del Mundo donde se determinen los ámbitos de competencia por niveles territoriales y la universalización de los seis elementos básicos: la construcción de un mundo ecológico, con igualdad de género, imperio de los derechos humanos, realización de las personas en una Economía para la Vida, convivencia pacífica intercultural y democracia participativa. Esta tarea debe estar coordinada por un/a defensor/a a ultranza de la democracia participativa, ya que debe impregnar toda legislación a todos los niveles porque es la garantía para que los demás elementos esenciales también se den y perduren en el tiempo.

No disponemos de una teoría de la transición y del cambio político, pero el universo vive de emergencia. En emergencia se da algo sorprendente: energías que se van acumulando y de repente aparece un salto cualitativo. Vivimos una de estas emergencias: la fase planetaria de la conciencia y la unificación de la especie humana, reunida en una gran familia en la misma casa común, el planeta Tierra, y el retorno al sentido común y a los valores éticos para organizarnos y autogobernarnos.

Hoy la clave para avanzar está en aglutinar a todas las sociedades sobre la implantación de un Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) internacionales y la eliminación de los centros offshores y paraísos fiscales. Exigir el ITF implica denunciar la injusticia fiscal existente, la desigualdad, irracionalidad e inmoralidad suicida en la que estamos; implica la urgente necesidad de una revolución ética y extender la indignación social. Conseguirlo implica la gestación de órganos gestores que se encarguen de su implantación, gestión y cobro, así como, de los criterios de controles y rendición de cuentas del mismo. Lo que es igual a establecer y desarrollar órganos de democracia global. Exigirlo es poner en marcha el proceso de cambio del actual sistema a otro mundo mejor, el del Buen Vivir que nace exigiendo el reconocimiento jurídico de los derechos de la Madre Naturaleza y una ciudadanía universal como nuevo Poder soberano sobre el que edificar el primer Gobierno democrático, legítimo y transparente de nuestra casa común, nuestra Pacha Mama, el sistema integrado de Vida al que pertenecemos, nuestra y nosotros suyos, Gaia.

Fernando Moreno Bernal. Presidente ATTAC Andalucía

Nota:

i Moreno, Fernando. «El sol existe. Alternativas de ATTAC a la globalización neoliberal y el poder de los mercados». 03.02.2011 «hay que seguir sembrando en el desierto sin desmayo para que cuando llegue la lluvia, el tsunami de la indignación social, la semilla esté en su sitio.» http://www.attac.es/el-sol-existe-alternativas-de-attac-a-la-globalizacion-neoliberal-y-el-poder-de-los-mercados /