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Nuevo mapa electoral para cancelar el voto negro

Fuentes: Il Manifesto [Imagen: Una residente emite su voto en las elecciones presidenciales de Estados Unidos el 5 de noviembre de 2024. Créditos: Emily Elconin/ Reuters]

Traducido del italiano para Rebelión por Alfredo Iglesias Diéguez

En este artículo la autora expone los mecanismos desplegados por Trump para minimizar el impacto del voto negro en los EE UU rediseñando el mapa electoral de varios estados: Indiana, Misisipi, Tennessee, Luisiana, Carolina del Sur y Alabama.


En diciembre pasado 21 senadores republicanos de Indiana votaron en contra de un nuevo mapa electoral que, con las elecciones de mitad de mandato en noviembre próximo, habría otorgado al Partido Republicano dos escaños adicionales en la Cámara de Representantes. Donald Trump había amenazado con represalias incluso antes de la votación: «Cualquier republicano que vote en contra de esta importante redistribución de distritos electorales, que tiene un impacto potencialmente importante sobre el conjunto de los Estados Unidos, se enfrentará a unas primarias».

Así fue: ocho de los senadores «rebeldes» se presentaban a la reelección y Trump respaldó a siete de sus oponentes en las primarias. La votación del martes demostró que aún mantiene un control firme sobre lo que queda del Partido Republicano: cinco de los candidatos que contaron con su apoyo, ganaron; en algunos casos la victoria aplastante, un resultado aún está en disputa [N. tr.- en el texto original: “too close to call”, en inglés], y solo uno perdió. Prueba, si es que hacía falta, de que el GOP [N. tr.- el Partido Republicano o Grand Old Party] -como escribe Perry Bacon en The New Republic- «sigue manteniendo el culto a Donald Trump».

Spencer Deery, el senador cuya contienda contra el candidato de Trump aún continúa, declaró al New York Times que «lo que está en juego es la capacidad de los legisladores de Indiana para escuchar libremente a sus electores y gobernar el estado sin la interferencia externa de enormes fondos secretos». Más allá del dinero destinado a los candidatos respaldados por Trump y más allá del futuro de Indiana como estado independiente, la demostración de fuerza de Donald Trump en ese estado ensombrece aún más la desintegración de la democracia estadounidense, que actualmente se manifiesta en la carrera por redistribuir los distritos electorales en los estados republicanos tras el fallo de la Corte Suprema que debilitó la Ley de Derechos Electorales de 1965 y dio luz verde al rediseño racista de los colegios electorales.

En efecto, si bien -como señala Bacon- el hecho de que el GOP siga sosteniendo el culto hacia Trump es una buena noticia para las elecciones de mitad de mandato, dado que la impopularidad de Trump solo puede perjudicar a sus candidatos, ya que su férreo control sobre el ahora nominalmente partido republicano tiene el efecto de paralizar cualquier intento de resistir su administración autoritaria. Los «cadáveres» de sus enemigos en Indiana son la enésima prueba de ello.

Mientras tanto, el próximo 20 de mayo el parlamento de Misisipi tiene previsto votar el nuevo mapa electoral. Tras el fallo de la Corte Suprema, el estado sureño con el mayor porcentaje de población afroestadounidense (38%) de EE. UU. se prepara para eliminar su único distrito electoral de mayoría negra. El representante de ese distrito en Washington es el congresista Bennie Thompson, presidente -durante la administración Biden- de la Comisión que investigó el intento de golpe de Estado del 6 de enero de 2021 y, por lo tanto, enemigo personal del presidente Trump. No deja de ser simbólico, por otra parte, el lugar donde se celebrará la votación: no el actual Capitolio de Misisipi, sino el de la época de la segregación racial, donde se votó la secesión de la Unión en 1861. Safia Malin, de la organización de derechos civiles One Voice Mississippi, declaró a The Guardian: «Parece casi un intento deliberado y cruel» de «recordarnos nuestro pasado», que está naturalmente «vinculado a la reconquista de la plena ciudadanía» para la población negra.

Lo mismo está ocurriendo en Tennessee: la noticia de ayer fue que el voto negro -también concentrado en un solo distrito, a pesar de que la población afroestadounidense supone el 17% del total según el último censo- se diluirá entre tres nuevos distritos en el mapa electoral propuesto ayer por los republicanos del estado. Si -o mejor dicho, cuando- este mapa fuese -sea- aprobado por el parlamento estatal, se eliminará el único escaño demócrata de Tennessee, ubicado en la ciudad de Memphis de mayoría negra. También están en proceso de elaboración nuevos mapas en Luisiana (donde el gobernador Jeff Landry ha suspendido las primarias para dar tiempo al parlamento a diseñar los nuevos distritos), Carolina del Sur y Alabama, estados a los que un tribunal federal les ha prohibido redistribuir los distritos hasta el nuevo censo de 2030, pero que buscan revocar esa decisión.

“La historia”, afirmó ayer el senador demócrata de Tennessee Taumesh Akbari a sus colegas republicanos, “no los juzgará con clemencia por lo que han hecho”.

Fuente: https://ilmanifesto.it/in-ndiana-i-cadaveri-dei-nemici-di-trump-nuove-mappe-per-cancellare-il-voto-nero

Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar la autoría, al traductor y Rebelión como fuente de la traducción.