Recomiendo:
1

Fukushima: hogar del cerdito atómico

Fuentes: Rebelión

Según un artículo publicado por el periódico Japan times, el 2 de junio del año presente, comenzó el proceso para remover el combustible del reactor número 2 de la planta nuclear de Fukushima Daiichi, un material altamente radiactivo alojado en lo profundo de esta planta que fue el escenario de la triple catástrofe, el terremoto, que a su vez trajo el tsunami, que provocó la falla de la planta nuclear.

El Gobierno de Japón y la Tokyo Electric Power Company. (TEPCO) celebran este pequeño paso hacia la limpieza del reactor y la reconstrucción de Fukushima, sin embargo parecen ignorar que existe un nuevo habitante en Fukushima.

A finales del año 2025 y principios del 2026 el medio Journal of forest research dio a conocer el descubrimiento del profesor Shingo Kaneko y el Doctor Donovan Anderson de la universidad Hirosaki, una investigación titulada “El linaje materno de los cerdos en Fukushima contribuye a su rápida reintegración a la población salvaje”, la cual tuvo su comienzo tan solo cuatro años después de la catástrofe, en el año 2015 mientras investigaban el impacto ambiental que el desastre de la planta nuclear de Fukushima Daiichi causó al ecosistema, encontraron que la población de jabalíes en Fukushima no solo es inusualmente densa, sino que está casi completamente conformada por un híbrido entre el (SUS scrofa Domesticus) y el (SUS scrofa Leucomystax), el cerdito de granja y el Jabalí salvaje, ¿qué causó ese fenómeno?

Tras la triple catástrofe que ocurrió el 11 de marzo del 2011, la población del área afectada se vio obligada a evacuar inmediatamente, dejando atrás sus trabajos, sus hogares y sus vidas. Los humanos abandonaron Fukushima tan rápido que no tuvieron tiempo de detenerse a mirar una segunda vez todo lo que estaban dejando atrás, en este proceso muchas granjas fueron abandonadas, los tractores se oxidaron, las cosechas y las flores se marchitaron y los animales de corral fueron dejados a su propia suerte, incluyendo los cerditos de granja.

Quince años sin supervisión humana trajeron consigo un fuerte cambio para el ecosistema de la prefectura, en algún momento los cerditos de granja, aquellos que no murieron por causa de la radiación, o por el hambre, hallaron la manera de escapar de sus corrales y se adentraron en los pueblos de Fukushima, los cual habían regresado a la naturaleza de la noche a la mañana.

Una vez ahí hicieron contacto con jabalíes salvajes, esta clase de jabalí siempre ha sido un problema en Japón, no hay ningún otro país con mayor densidad poblacional de estos en Asía, su número no ha hecho más que aumentar en las últimas cuatro décadas gracias al declive de la población rural en el país y la falta de presión hacia su cacería. Según cifras compartidas por el proyecto Wildwatch Japan, en el 2021 causaron un daño estimado de 34 millones de dólares a la agricultura japonesa, los pueblos vacíos de Fukushima tales como Futaba o Namie probaron un ambiente perfecto para ellos, hablamos de 20 kilómetros a la redonda en donde nadie los molestaría.

Debido a que ambos animales pertenecen al género SUS scrofa, la mezcla entre estos no fue difícil, el jabalí salvaje se reproduce una vez al año en comparación con el cerdito de granja que entra en celo cada tres meses, los genes del cerdito de granja son producto de la selección artificial, los del jabalí son producto de la selección natural, esta combinación de genes y características dio origen a un híbrido, uno que tiene la apariencia de un jabalí pero tiene la tasa de reproducción de un cerdito de granja, el híbrido crece más rápido, se reproduce más efectivamente y sobrevive mejor al ambiente ya que cuenta con los instintos del jabalí, sin embargo su aparición no causó que el cerdito de granja común se extinguiera en el área, la especie sobrevivió y pasó a formar parte del ecosistema salvaje.

El profesor Kaneko dijo a periodistas de la BBC que las circunstancias en Fukushima fueron excepcionales, creadas por la súbita ausencia de los humanos. Si bien la hibridación puede ocurrir en otros lugares y afectar a los ecosistemas de maneras significativas, la escala no llegaría a ser ni la mitad de grande que en Fukushima. La presencia del híbrido dificulta la idea de algún día restaurar la región a como era antes del desastre, ya que ahora es el hábitat natural de un animal que puede sobrevivir en el área con más facilidad que los humanos, puede que sea imposible regresar a como era antes.

La radiación tuvo poco que ver con el crecimiento, pues no afectó su fertilidad ni sus hábitos reproductivos, se cree que su tamaño se debe a la falta de humanos es su hábitat. Según un artículo publicado en el sitio ambientalista AZ animals, el ambiente radioactivo no perjudicó la vida de estos animales, lejos de eso, parecen haber prosperado dentro de la zona de contención, en un ambiente del que los seres humanos fueron removidos, la vida simplemente continuó sin ellos.

Sin embargo el hecho es que la catástrofe expuso a estos animales a isótopos radiactivos, principalmente cesio-137, el cual fue encontrado en grandes cantidades dentro de la carne de los cerdos que ahora habitan Fukushima, haciendo de esta no apta para el consumo humano.

Que algo no sea seguro para los humanos no quiere decir que no sea seguro para la vida salvaje, lo cierto es que estas criaturas son ahora un ejemplo de la adaptabilidad de la naturaleza. Incluso después de una catástrofe creada por el hombre, la zona de contención de Fukushima accidentalmente se convirtió en el área de conservación para el cerdito atómico, sobre el cual todavía existen muchos interrogantes.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.