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Extremadura

El área natural de La Jara, arrasada ante el silencio del Ayuntamiento de Coín

Fuentes: Asociación Valle Natural Río Grande / Rebelión

Una veintena de vecinos se ha concentrado ayer en el Ayuntamiento, donde el alcalde se reunía con la empresa promotora, para exigir que escuche también a la población afectada

La Asociación Valle Natural Río Grande denuncia que durante el último año ha solicitado hasta en tres ocasiones, todas ellas documentadas, una reunión con el alcalde de Coín para trasladarle los problemas derivados de la construcción de las plantas fotovoltaicas de La Jara, que afectan gravemente tanto al valioso ecosistema de la zona como a sus habitantes. Ninguna de estas peticiones ha obtenido respuesta.

Ante esta falta de interlocución y al conocer que estaba prevista una reunión entre representantes municipales y la empresa promotora de las instalaciones fotovoltaicas, una veintena de vecinos y vecinas y miembros de la asociaciónse ha personado hoy en el Ayuntamiento de Coín. Lo ha hecho con pancartas reivindicativas, en representación de los cientos de socios y simpatizantes con la causa. 

Los asistentes reclamaban que el alcalde atendiera no solo a la promotora, sino también a los vecinos afectados y escuchara sus denuncias sobre las obras. Finalmente, tras un año de peticiones, el regidor se ha comprometido a recibirlos la próxima semana. Mientras tanto, sin embargo, continúan los destrozos en el área natural. 

Obras en pleno período de reproducción de las aves

La urgencia de los vecinos es máxima, pues el Ayuntamiento de Coín está permitiendo que los trabajos en la zona continúen pese a los incumplimientos ambientales de las medidas que el propio promotor se había comprometido a cumplir. 

Así, por ejemplo, la documentación ambiental del proyecto recoge la limitación del calendario de las obras para evitar las labores de desbroce durante los meses más críticos para especies como el aguilucho cenizo, recomendando que estos trabajos no se realicen entre marzo y julio.

No obstante, actualmente, en pleno mes de julio, se están efectuando desmontes, desbroces, talas de árboles singulares, eliminación de vegetación autóctona y destrucción de nidos y posibles zonas de nidificación, poniendo así en peligro el éxito de la temporada de cría.

Daños a infraestructuras sufragadas por los vecinos

Otro de los principales motivos de alarma es la entrada de numerosos camiones y máquinas de gran tonelaje a través del puente de Carranque. El acceso previsto en el proyecto debía realizarse por Alozaina y Casarabonela, pero cientos de vehículos pesados están utilizando una vía costeada por los propios vecinos y compartida diariamente por ellos, sus coches y sus animales. 

El puente, sobre el que se han llegado a concentrar hasta tres camiones inmovilizados simultáneamente, ya presenta grietas, y la velocidad, el peso y la frecuencia con la que pasan estos vehículos suponen un riesgo para la infraestructura y para la población. 

Los residentes sostienen que este tránsito dificulta y pone en peligro la salida de sus viviendas y explotaciones agrícolas y ganaderas, sin que hasta ahora se hayan adoptado medidas para garantizar su seguridad.

Falta de información y ausencia de inspecciones

La Asociación Valle Natural Río Grande ha denunciado todos estos hechos ante el Ayuntamiento de Coín, la Junta de Andalucía y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Sin embargo, ninguna de estas administraciones ha actuado con la urgencia necesaria para detener los posibles incumplimientos y evitar que continúen los daños.

La entidad denuncia también que el Ayuntamiento se ha negado a facilitarle información sobre los expedientes, licencias y autorizaciones relacionadas con las instalaciones y que no ha revisado las licencias municipales pese a las irregularidades comunicadas.

La asociación recuerda que desde hace casi un año se viene anunciando en los plenos una modificación del Plan General de Ordenación Urbanística —una “innovación” del PGOU— que podría limitar la implantación de nuevos macroproyectos industriales en el municipio. Reclama que esta modificación se tramite sin más demora y que se estudie la revisión, suspensión o revocación de las licencias ya concedidas cuando legalmente proceda.

La UMA denuncia el peligro de implantar esta ‘gran instalación industrial’ en La Jara

Las preocupaciones expresadas por los vecinos y la asociación coinciden con las conclusiones de un informe multidisciplinar elaborado por investigadores de la Universidad de Málaga en noviembre de 2024. El estudio analiza siete proyectos fotovoltaicos previstos en La Jara que ocuparían directamente unas 728 hectáreas, incluyendo paneles, instalaciones auxiliares y espacios perimetrales.

Debido a su proximidad, estas plantas producirían un impacto acumulativo, funcionando en la práctica sobre el territorio comouna única gran instalación industrial’.Aunque la ocupación directa alcanzaría las 728 hectáreas, el área afectada desde el punto de vista paisajístico ascendería a unas 1.950 hectáreas.

Además, una parte de las actuaciones proyectadas se encuentra dentro de la Zona Periférica de Protección del Parque Nacional Sierra de las Nieves y de la Reserva de la Biosfera, mientras que el resto se sitúa muy cerca o prácticamente junto a sus límites. Por tanto, no se trata únicamente de un entorno rural, sino de un territorio de elevado valor ecológico y paisajístico relacionado directamente con espacios naturales protegidos. 

Gasto de agua, erosión, escorrentías y pérdida de biodiversidad

El estudio de la Universidad de Málaga señala que la limpieza de los paneles podría requerir entre 11,1 y 56,7 millones de litros de agua al año en una zona caracterizada por la escasez hídrica y las sequías estructurales. 

También alerta de que la implantación de estas instalaciones puede modificar los patrones naturales de escorrentía, reducir la infiltración del agua hacia los acuíferos, incrementar la erosión y favorecer la llegada de sedimentos a los ríos y arroyos cercanos. El tránsito de maquinaria pesada compacta el suelo, disminuye su capacidad para absorber y retener agua y dificulta su posterior regeneración.

La eliminación de la cubierta vegetal y la transformación de terrenos agrarios en superficies industriales pueden aumentar la pérdida de suelo fértil y la desertificación, especialmente en un territorio con materiales muy erosionables, pendientes y episodios de precipitaciones torrenciales. El informe advierte asimismo del riesgo de incendios, del posible aumento de la temperatura local y de la interrupción de corredores ecológicos utilizados por la fauna para desplazarse en busca de agua y alimento.

El cauce de Río Grande nace en la Sierra de las Nieves y atraviesa distintos términos municipales, entre ellos, Coín. Su entorno alberga especies singulares como el barbo gitano y la nutria y es utilizado por numerosas aves para anidar, descansar o completar sus rutas migratorias, entre ellas la cigüeña negra, el martín pescador y la garza real.

Los vecinos y la asociación temen también que las decenas de kilómetros de vallado perimetral previstas dificulten el tránsito de la fauna silvestre, fragmenten sus hábitats y alteren el funcionamiento de los ecosistemas.

El informe de la Universidad de Málaga cuestiona igualmente que los beneficios socioeconómicos de este tipo de macroproyectos compensen sus consecuencias territoriales. Sus conclusiones señalan que la creación de empleo suele ser limitada, altamente tecnificada y temporal, especialmente una vez terminada la fase de construcción.

Mientras el valor económico generado tiende a concentrarse fuera del territorio, los municipios afectados asumirían la pérdida de diversidad productiva, el desplazamiento de actividades agrícolas tradicionales, el deterioro del paisaje y los costes ambientales de las instalaciones. 

Lo que hoy no defendamos, mañana ya no podremos recuperarlo.”

Asociación Valle Natural Río Grande
www.vallenaturalriogrande.com

Vídeo de la destrucción:

https://www.youtube.com/shorts/ujbFGxGPqvs

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de l*s autor*s mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.