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Antirracismo pendiente: los medios públicos españoles

Fuentes: El salto

Servir de altavoz de los discursos de extrema derecha, tanto de políticos como de influencers, sin analizar ni demostrar seguidamente su falsedad y perniciosidad es algo que las y los periodistas deberíamos cuestionarnos.

Tras un Mundial en el que muchas personas nos hemos escandalizado por discursos racistas como el de Mariano Rajoy sobre la selección francesa, es un buen momento para focalizar nuestra mirada crítica también en los medios de comunicación y preguntarnos por qué no nos indignamos de la misma manera cuando nos “informan” sobre este tipo de declaraciones públicas.

Servir de altavoz de los discursos de extrema derecha, tanto de políticos como de influencers, sin analizar ni demostrar seguidamente su falsedad y perniciosidad es algo que las y los periodistas deberíamos cuestionarnos. Y no sirve decir que no da tiempo en el informativo, porque sí lo hay para dedicar, por ejemplo, decenas de minutos a todo tipo de sucesos sensacionalistas.Por otra parte, como ha pasado con la inclusión de mujeres y personas LGTBI en el enfoque y tratamiento de cuestiones ligadas al género, también la inclusión de profesionales de orígenes diversos en los equipos de redacción y realización es crucial para que los contenidos y los enfoques de tantas noticias y reportajes se enriquezcan con una mirada antirracista.

Aunque la integración de minorías étnicas en los equipos profesionales no garantiza per se un cambio instantáneo, sí condiciona poco a poco un tratamiento mediático más respetuoso y plural hacia la población migrante y racializada. Por una parte, dicha integración contribuye a la normalización de representaciones mediáticas más diversas y menos estereotipadas de las personas gitanas, árabes, musulmanas y afrodescendientes, entre otros colectivos especialmente estigmatizados.

Por otra parte, facilita la diversificación de fuentes de información y la introducción en la agenda periodística de muchos de los problemas que afectan específicamente a estos grupos sociales. Por ejemplo, la explotación laboral de temporeras marroquíes en los campos de Huelva, las redadas policiales por perfil racial, el racismo inmobiliario o el blackface de la cabalgata de reyes de Alcoy, por citar sólo algunas de los temas desaparecidos de las escaletas de los informativos.

Quien tiene la narrativa, sostiene el verdadero poder del relato; el derecho a comunicar también forma parte de la igualdad

Por ello, hoy más que nunca, campañas como Más Diversidad en los Medios Públicos, que lanzamos en Valencia el pasado 18 de junio, Día Internacional contra los Discursos de Odio, cobran sentido. En pocos días, conseguimos la adhesión de más de 30 entidades valencianas ligadas al movimiento antirracista y decenas de periodistas y profesores universitarios. Todas y todos con un objetivo claro: reclamar a À Punt, la radiotelevisión pública valenciana, acciones concretas para promover un derecho democrático fundamental: la libertad de comunicar para toda la ciudadanía y el derecho a vernos reflejados todos y todas en los medios públicos. Porque quien tiene la narrativa, sostiene el verdadero poder del relato; y porque el derecho a comunicar también forma parte de la igualdad.

La campaña  Más Diversidad en los Medios Públicos sigue recogiendo firmas a día de hoy en este formulario, que incluye también la carta enviada a À Punt y la respuesta de la cadena. Buscamos así ampliar esta iniciativa ciudadana al resto del Estado para trasladar este debate a la esfera pública y seguir la estela de 3Cat, la única radiotelevisión autonómica española que cuenta con un Plan de la Diversidad en la línea de otras cadenas públicas europeas que han implementado con éxito acciones positivas para la inclusión de estos colectivos.

Dentro de unos días se celebran efemérides tan importantes como el 28 de julio, aniversario de la llegada del pueblo gitano a tierras valencianas; el 30 de julio, aniversario de la Gran Redada de 1749; y el 25 de julio, Día internacional de las mujeres y las niñas afrodescendientes. Un año más, todo apunta a que estas conmemoraciones (y sus reivindicaciones) serán invisibilizadas en À Punt y en la mayoría de radiotelevisiones públicas de este país, a pesar del aumento de los delitos de odio año tras año, y de que el racismo institucional en España se haya disparado.

Los y las profesionales de la comunicación que no pertenecemos a grupos étnicos históricamente discriminados, deberíamos empezar a reconocer y reparar cuanto antes errores, autocensuras, silencios, olvidos…

Igual que, en el avance del movimiento feminista, fue importantísimo el papel de los hombres que hablaban de reconocer, reparar y revisar sus comportamientos machistas, desde la izquierda “blanca” también se debería reconocer y reparar nuestros comportamientos etnocéntricos y excluyentes. En especial los y las profesionales de la comunicación que no pertenecemos a grupos étnicos históricamente discriminados, deberíamos empezar a reconocer y reparar cuanto antes errores, autocensuras, silencios, olvidos… que acaban reproduciendo lugares comunes y estereotipos muy perniciosos para el día a día de buena parte de la sociedad española.

Junto a las urgentes luchas económicas y materiales, la lucha cultural es clave. Las movilizaciones sociales contra el cambio climático, por la vivienda, por los servicios públicos, por los derechos LGTBI y de las mujeres, no pueden desentenderse de las reivindicaciones antirracistas, en un sentido amplio de la palabra, es decir, la defensa de los derechos humanos de las personas migrantes y la erosión del racismo institucional y estructural. Porque no lo olvidemos: ni el relativo bienestar social del Norte global podría sostenerse sin la explotación del Sur global, ni las políticas belicistas y de rearme actuales podrían legitimarse sin el azuzamiento continúo del miedo al “otro”.

Khaoutar Talbi. Politóloga y activista antirracista

Laura Navarro García. Trabajadora de À Punt y doctora en Comunicación e interculturalidad

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/racismo/antirracismo-pendiente-medios-publicos-espanoles