Recomiendo:
0

De la dignidad y el compromiso

A propósito de los escraches y el apoyo de Jorge Verstrynge

Fuentes: Rebelión

Si a finales de los años setenta me hubieran dado a elegir entre las trayectorias político-culturales de Andreu Mas-Colell y Jorge Verstrynge no hubiera dudado ni un instante. Gran economista, antiguo cuadro universitario del PSUC, luchador antifranquista, ex alumno de Manuel Sacristán, catedrático en Harvard… No podía haber ninguna duda. Las credenciales del entonces dirigente […]

Si a finales de los años setenta me hubieran dado a elegir entre las trayectorias político-culturales de Andreu Mas-Colell y Jorge Verstrynge no hubiera dudado ni un instante. Gran economista, antiguo cuadro universitario del PSUC, luchador antifranquista, ex alumno de Manuel Sacristán, catedrático en Harvard… No podía haber ninguna duda. Las credenciales del entonces dirigente de Alianza Popular eran otras muy distintas y algo oscurecidas.

Pero la vida enseña, debe enseñarnos. Y da sorpresas. A veces muy pero que muy sorprendentes.

Mas-Colell se ha convertido en uno de los grandes abanderados del neoliberalismo, en un hombre del y para el poder, en un conseller que cubierto de cifras, imposibles técnicos, cosmovisiones «científico-económicas», abona los lados más oscuros y antipopulares de la contrarrevolución conservadora puesta en marcha y en pie de agresión social desde hace varias décadas en Catalunya (y especialmente en estos últimos años). Verle sentado, feliz y risueño al lado de don Artur Mas, el president que se rió en sede parlamentario de la forma de hablar castellano de los niños andaluces y gallegos, de Felip Puig, uno de los más represivos consellers de Interior que se recuerdan en estos lares, de la democristiana Joana Ortega responsable de la destrucción, por acaso, marginación y derribo, de lo hecho en Memorial Democràtic, o apostando sin éxito, como ministro responsable y miembro destacado del gobierno catalán, por un lodazal económico-cultural de las dimensiones de EuroVegas hace que máscaras, recuerdos, afinidades personales y trayectorias respetables se rompan en mil, en diez mil pedazos. Sin apenas restos

Jorge Verstringe es la otra cara de la moneda y una prueba, feliz para todos y todas, de que la traición de los intelectuales a la que hacía referencia Chris Hedges recientemente [1] tiene sus contraejemplos, sus magníficos contraejemplos.

JV no tiene, desde luego, nada que demostrar. Y desde hace muchos años. Asiduo colaborador de El Viejo Topo, militante de Izquierda Unida, autor de numerosos ensayos que nunca pasan desapercibidos, su última intervención política, esperable por supuesto, dice una vez más mucho de él y de su forma valiente y consistente de ubicarse en el mundo. Aparecer como apareció, estar como estuvo (sabiendo perfectamente la que le iba a caer), al lado de las y los compañeros de la PAH que vindicaron derechos básicos, elementales, en el domicilio de la vicepresidenta de gobierno, dice mucho de él, de su grandeza y compromiso políticos, y es una lección práctica para todos y todas (impartida por él y por todo el resto de compañeros por supuesto).

Gracias compañero Verstrynge, gracias por el ejemplo, como diría y hubiera escrito el compañero Luis Cernuda.

PS. La derecha parece querer crucificar a Verstrynge. ¡Qué gran honor para él! ¡Todo nuestro apoyo! (Por lo demás, y ahora que no nos leen, ¡no saben con quién se la juegan! ¡Van daos!). La referencia:

«Cristina Cifuentes y Verstrynge mantienen un duro debate en la televisión de la Iglesia Católica»

http://insurgente.org/index.php/mas-noticias/falsimedia/item/4762-cristina-cifuentes-y-verstrynge-mantienen-un-duro-debate-en-la-televisi%C3%B3n-de-la-iglesia-cat%C3%B3lica«

Nota:

[1] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=166257

Salvador López Arnal es miembro del Frente Cívico Somos Mayoría y del CEMS (Centre d’Estudis sobre els Movimients Socials de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona; director Jordi Mir Garcia)

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.