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El «cáncer» son ustedes, señores del PP y de la CEOE

Fuentes: Ctxt

No es una sorpresa que el partido de Feijóo está absolutamente en contra de la vida y de la salud de los ciudadanos.

Llego un poco tarde al debate de las bajas laborales, pero, ¿sabéis cuando os quedáis tan perplejos que no os salen las palabras? Pues eso me ha pasado a mí con este tema. También, a veces, tengo la sensación de que el Partido Popular dice cosas tan absurdas que ni merece la pena contestarles, como cuando un niño pequeño se queja mucho por algo que no es grave y sabes que si le prestas atención lo convertirá en una conducta habitual.  

El problema es que no son niños pequeños, son presidentes de comunidades autónomas y candidatos para gobernar nuestro país, y tampoco lloran porque se hayan caído sin hacerse un rasguño, sino que están hablando de un derecho esencial que han adquirido los trabajadores. Así que no podemos callarnos. 

Cuando se dice que el absentismo laboral ronda el 6% / 7%, se está hablando del porcentaje de horas de trabajo no realizadas por cualquier motivo, bajas médicas, permisos retribuidos, accidentes, formación, huelgas y otras ausencias justificadas y, depende de cómo se mida, algunas estadísticas incluyen las ausencias injustificadas. De ese total, aproximadamente el 75% / 80% corresponde a incapacidad temporal (bajas médicas), es decir, causas absolutamente justificadas. Por otro lado, la incapacidad temporal está regulada por la Seguridad Social, mientras que el absentismo es un indicador utilizado por las empresas. Vamos, que nada que ver.

A la hora de compararnos con otros países europeos hay que señalar que es una comparación complicada ya que las normas son muy diferentes: varía cuánto se cobra y quién te paga, cuándo necesitas un justificante médico, etc. Aunque en España hay más procesos de incapacidad temporal (entre otras cosas porque hay un mayor envejecimiento de la población trabajadora y por tanto más problemas musculoesqueléticos –la causa más frecuente de bajas–), la duración de estas es similar o algo inferior a la de otros vecinos europeos. 

De todo esto, y también de la comparativa con Europa, lo más preocupante es el aumento en los últimos años de las bajas por salud mental. Desde el año 2020 (la pandemia), las bajas por problemas de salud mental han aumentado aproximadamente un 72 % y principalmente entre los menores de 35 años, siendo esta la segunda causa más frecuente de incapacidad temporal. Estos problemas tienen mayor incidencia en el “absentismo” ya que suelen ser más largos; por lo que sea, la depresión y la ansiedad no se te quita con un par de días de reposo y un ibuprofeno. 

Se viene confesión. Os habla una persona de 29 años que ha estado casi un año de baja médica por problemas relacionados con salud mental, una que tomaba demasiados medicamentos al día para ser tan joven y que, entre la enfermedad (me ha costado mucho asumir que era una enfermedad) y esas medicinas, estaba completamente incapacitada para hacer cualquier tarea sencilla, imaginaos acudir al trabajo. Quizás por eso, las palabras de Feijóo y sus secuaces me irritan especialmente. Afirmar que el aumento de bajas médicas es un “cáncer” (sí, entre todas eligió esa palabra) y que los trabajadores pueden cogerlas sin motivo y cobrar todo el sueldo no es solo absolutamente falso, es también un auténtico desprecio a las personas enfermas y a su sufrimiento.

No es una sorpresa que el PP está absolutamente en contra de la vida y de la salud de los ciudadanos –otra prueba de ello es su voto de ayer mismo con Vox en contra de las ayudas a la dependencia–, pero además hay algo de lo que no se suele decir cuando se discute de las bajas y que desde luego estas declaraciones empeoran: la sensación de culpa del trabajador. 

Cuando empezó mi calvario ni se me pasó por la cabeza ir al médico para que me diesen una baja, solo quería dimitir. En el fondo pensaba que era mi culpa, que los ataques de pánico, las ganas de vomitar antes de entrar en la oficina, la ansiedad que me comía durante todo el día significaba que era débil. ¿Cómo podía tener auténtico terror al trabajo si es algo que hace todo el mundo durante toda la vida? Algo estaba mal en mí, pero yo era la única responsable y no merecía que la empresa o el Estado cargase con ese coste. Durante muchos meses esa culpa estaba siempre presente: no estoy siendo productiva, no estoy aportando nada a la sociedad, estoy cobrando sin trabajar… Mi psicóloga me decía que era importante salir, intentar ver a gente, hacer algún plan; y cuando tras mucho esfuerzo lo conseguía, me reprochaba automáticamente por poder quedar a tomar un café, pero no poder ir a trabajar. Y claro, eso solo sirve para aumentar la ansiedad y la culpa. Ahora, después de mucha terapia, soy capaz de entender que si eso sucede es por personas y comentarios como el de Núñez Feijóo, personas que te hacen pensar que eres una quejica, que tienes mucho morro, que lo que te pasa es que eres una vaga y que con llorarle un poco al médico te puedes escaquear y además cobrando; personas que te culpan por estar enfermo mientras alimentan los factores que precisamente te han hecho enfermar. 

Si queremos hablar de dinero, hablemos: según los datos de la Encuesta de Población Activa, en 2025 se realizaron unos 130 millones de horas extra no remuneradas durante el año, lo que supuso un ahorro para las empresas de entre 2.500 y 3.200 millones de euros anuales, dependiendo de si se contabilizan solo los salarios dejados de pagar o también las cotizaciones sociales y otros costes. Cerca del 47% de los más de 940.0000 trabajadores que realizan horas extras no recibió ni pago ni descanso compensatorio, así que no nos vengáis con que le costamos mucho a los empresarios. 

Señores del PP y de la patronal, cuando no puedes trabajar porque te pasa algo, tienes que seguir pagando el alquiler que no para de subir, tienes que pagarte una terapia privada porque no hacéis más que recortar en sanidad, porque ni os planteáis aumentar los psicólogos y psiquiatras de la pública. Si se supone que estás presentando un proyecto para dirigir un país, no puedes negar un hecho de tal magnitud y no asumir que existe un problema estructural por el que cada vez hay más malestar entre la población, principalmente entre los jóvenes. Eso es antipolítica. Vosotros simbolizáis el cáncer de la antipolítica. 

Fuente: https://ctxt.es/es/20260701/Firmas/54281/Elisa-Mora-Andrade-Feijoo-absentismo-baja-cancer-CEOE-PP.htm