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Entrevista a Jose Coy, activista social y cofundador de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Murcia

«El gran éxito de la PAH, hacer visibles a las víctimas de los bancos»

Fuentes: Crónica Popular

José Coy es activista social y sindicalista. Un hombre pleno de honestidad probado en las luchas solidarias, referente para muchos y muchas trabajadores. Un ejemplo de lo que debemos ser como ciudadanos. Participa en el Foro Social y en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Murcia, de la que es co-fundador. También […]

José Coy es activista social y sindicalista. Un hombre pleno de honestidad probado en las luchas solidarias, referente para muchos y muchas trabajadores. Un ejemplo de lo que debemos ser como ciudadanos. Participa en el Foro Social y en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Murcia, de la que es co-fundador. También ha participado en la extensión de las PAH en otras comunidades autónomas. Actualmente, forma parte del Frente Cívico Somos Mayoría. Hace unos días participó como ponente en la asamblea constituyente del Frente Cívico en Madrid, donde realicemos esta entrevista.  

Has salido recientemente de una huelga de hambre que comenzaste el 27 de septiembre en la Parroquia del Barrio de los Rosales de la pedanía murciana de El Palmar, tras conocer que el 31 de octubre se subastaba la parte baja de su casa, por impago de su hipoteca…

He estado 15 días de huelga de hambre que terminó con mi ingreso en un hospital, porque me provocó una hemorragia interna. Fue mi segunda huelga de hambre, tras una anterior de 5 días. El primer día de estar ingresado en el hospital se llegó a acuerdo con la entidad bancaria que aceptó las reivindicaciones que planteaba. He conseguido evitar una deuda de por vida y recuperar la parte embargada de mi vivienda en muy buenas condiciones, con una condonación del total de la deuda de cerca del 80%.

¿Cómo llegaste a la situación de no poder pagar el préstamo hipotecario que tenías concertado con la banca?

Antes de la crisis era comercial autónomo en el sector textil. Pero la globalización que favorece la entrada en nuestro país de productos asiáticos, producidos a partir de mano de obra barata en condiciones de semiesclavitud arruinó mi sector. El cierre de financiación practicada por los bancos a la mayor parte de trabajadores autoempleados fue la puntilla que me llevó al paro y sin prestaciones.

¿Cuáles son los elementos que consideras más positivos de tu huelga de hambre?

De los recuerdos recientes de la huelga de hambre me quedo con la enorme solidaridad y apoyo que he recibido. Incluso el pleno del Ayuntamiento de mi localidad, Molina de Segura, aprobó por unanimidad a propuesta de Izquierda Unida-Verdes una resolución de apoyo. Además, mis compas de la PAH, han estado conmigo de soporte diario y en los momentos de la huelga más difíciles. La huelga de hambre -que genera profundos sentimientos y emociones- como acción reivindicativa, es una lucha constante entre cabeza y corazón contra estómago y la solidaridad es fundamental, ya que cada gesto de apoyo por pequeño que sea, te da impulso para resistir.

¿Nos puedes hablar de lo conseguido por la PAH hasta ahora?

Considero que lo más importante es que las víctimas de la crisis y de los bancos hemos conseguido gran visibilidad, como producto de nuestras acciones de desobediencia civil, cuyo máximo exponente es la paralización de desahucios: en torno a 500 hasta fecha de hoy. Las acciones de los piquetes de ciudadanos y ciudadanas plantándose en la vivienda a punto de ser desahuciada, frente a la comisión judicial en muchos casos acompañada de la policía nacional y guardia civil son imágenes que han llegado al corazón de la mayor parte de la ciudadanía. La represión que en varias ocasiones se ha practicado desde el ministerio de interior lejos de atemorizarnos, ha provocado más indignación y solidaridad.

Mirando hacia atrás no puedo evitar emocionarme, ya que cuando este movimiento empezó en Barcelona y después en Murcia éramos muy pocos y en algunos sectores de las izquierdas nos decían «locos»: no veían posible que pudiéramos construir un movimiento tan potente como el que actualmente representan las PAHs.

Este movimiento ya está presente en prácticamente todas las comunidades autónomas y nuestras reivindicaciones forman parte de la agenda política y social de nuestro país. Las víctimas de los bancos que éramos invisibles, nos hemos convertido en visibles. Ése es el gran éxito de la PAH y la vergüenza de los gobiernos de turno y los bancos culpables de la crisis.

En este sentido, ¿Cómo valoras las posiciones del PSOE y del PP hasta este momento y el decreto del gobierno sobre la expulsión de las familias por las hipotecas de los banqueros?

El PSOE ha tenido tiempo de resolver el problema de las víctimas de las hipotecas cuando gobernaba, pero cada propuesta que ha llegado al parlamento favorable a las tesis de la PAH, los socialistas la tumbaron, incluso con el apoyo del PP. Es de sabios rectificar pero esos cambios de planteamientos se deben, básicamente, a la presión que se está ejerciendo desde el movimiento de afectados. Porque, además, es creciente la complicidad y la sintonía de la opinión pública con las reivindicaciones de la PAH.

Y, ¿Qué decir del PP? Este partido gobierna a golpe de slóganes publicitarios que son solo cortinas de humo. Las primeras medidas que planteó se llamaban «Código de buenas prácticas» y eran solo recomendaciones a los bancos que se ha demostrado que son papel mojado. Las últimas medidas que adoptó el Gobierno de Rajoy, llegadas tras una gran expectación mediática, nos generan indignación ya que son «mucho ruido para tan pocas nueces» beneficiaran a muy poca gente afectada, y, además, la moratoria de dos años que ofrecen será penalizada con intereses.

Frente a tales medidas, ¿La PAH mantiene la misma propuesta contenida en la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que la PAH registró en el Congreso de los Diputados en marzo de 2011 junto a otras organizaciones?

Nuestra propuesta sigue siendo la misma que está recogida en el texto de la ILP. Dación en pago con carácter retroactivo, alquiler social, moratoria real sin intereses, stop desahucios…

Y para apoyar tal propuesta, ¿Cuál será la respuesta de la PAH?

La respuesta tiene que ser más lucha, para elevar el nivel del conflicto, porque las medidas del gobierno son pequeñas victorias muy parciales, que no resuelven el problema de fondo. Son tan parciales, incluso temporales, que al final se quedan en meros parches. Como se dice en mi tierra «no hay que darle resuello»; o sea, no hay que dejarle respirar al gobierno, al que cada vez se le abren más frentes como el de los jueces que no quieren ser «los cobradores del frac «de los bancos. Ahora es cuando hay que aumentar a tope la presión.

¿Cómo concretarías las acciones de presión?

Tienen que venir por parte del movimiento más desobediencia civil activa, más acciones, mas huelgas de hambre individuales o colectivas, más ocupaciones de bancos y, sobre todo, creo que hay experiencias concretas de reocupación de casas desahuciadas que se tienen que extender, hay que conseguir que se ocupen miles de viviendas para recuperarlas. Eso creo que pondría a los bancos y al gobierno contra las cuerdas, a pesar de la anunciada modificación del código penal, que es una amenaza contra el movimiento, ya que por las acciones que hasta ahora practicamos como paralización de desahucios u ocupaciones de bancos nos podrían poner penas de cárcel. Aunque considero que mientras que en el movimiento haya activistas que estemos dispuestos a entrar a la cárcel, el gobierno no se atreverá a hacerlo. Es más: reto al gobierno a que se atreva a meternos a la cárcel a las personas que vamos a seguir ocupando bancos, parando desahucios o practicando la desobediencia civil activa y la insumisión contra una ley hipotecaria que no es moral. Si se atreven a encarcelarnos, los poderes se encontrarán con un endurecimiento del conflicto de consecuencias imprevisibles para el gobierno y los bancos.

Estás en el Frente Cívico Somos Mayoría, ¿por qué? ¿Qué plantea el Frente Cívico a los trabajadores?

Sí, estoy en el Frente Cívico. Participo a título individual que es como se participa en el Frente. Estamos intentando crear un bloque social desde abajo para generar un contrapoder ciudadano que permita parar los recortes que vienen, así como recuperar los derechos sociales que hemos perdido tan solo en unos meses y que han costado décadas conseguir.

El Frente nace con vocación muy unitaria y transversal y en él participamos personas de diversas identidades y orígenes. Unas procedemos de diversos movimientos sociales o sindicales que buscamos espacios para la confluencia de luchas. Creo que los movimientos sociales que estamos en la resistencia a los planes ultraneoliberales, necesitamos dotarnos de un plan estratégico de lucha y un programa de mínimos común.

El Frente Cívico añade a su nombre la expresión «Somos Mayoría». ¿Qué pretende transmitir con la unión de ambas expresiones?

No podemos estar sólo defendiéndonos de las agresiones. Tenemos que pasar a la ofensiva, porque somos mayoría los que estamos sufriendo los recortes y la crisis del sistema. Los ricos serán muy ricos, pero son muy pocos, comparado con la mayor parte de la población que estamos sufriendo un creciente empobrecimiento. Es hora de plantar cara a la dictadura de los mercados de forma continuada, contundente y masiva. Pero para eso se tiene que desarrollar un proceso de autoorganizacion social desde la base. No podemos depender de las estrategias y decisiones de determinadas cúpulas y aparatos que no están en clave de ruptura y que nos convocan solo de vez en cuando a movilizarnos. La ciudadanía necesita autonomía de acción y agenda propia. Necesitamos generar una dinámica social de confrontación total y permanente con el régimen desde los centros de trabajo y estudio, desde los pueblos y barrios .Nos va el futuro en ello.

¿Se trata de articular un amplio bloque social?

Necesitamos construir un potente bloque social plural con contenidos claramente rupturistas con el orden establecido. Este sistema es antihumano y nos está destrozando nuestra supervivencia y la del planeta. Necesitamos acabar con el régimen y eso vendrá de un periodo de grandes conflictos sociales y profundas convulsiones. Pero el conflicto hay que organizarlo desde abajo, para impulsarlo y acrecentarlo. Además, se tiene que auto organizar de forma unitaria, ya que cada colectivo o movimiento por si solo no es capaz de generar la fuerza suficiente para imponer otras políticas y otro modelo social. Ello requiere grandes dosis de generosidad, respeto y voluntad de todos los actores que estamos en la resistencia.

¿Estamos ante la aparición de un nuevo sujeto político en el seno de la izquierda?

No tengo la respuesta a todo, pero creo que es urgente la creación de un nuevo sujeto político a partir de la experiencia griega y de Latinoamérica. Mi opinión es que hay que ir hacia ese nuevo sujeto autóctono y con perfiles propios, ya que los procesos sociales y políticos en cada país se tienen que hacer a partir de la realidades propias como es evidente y nos enseña la historia.

No va a ser fácil ya que los aparatos clásicos de las izquierdas no los veo predispuestos para ello y en algún caso muy conocido se conforman con que las encuestas les den una décimas o unos pocos puntos de más. Pero sí que tengo mucha esperanza en que las bases sociales de las izquierdas empujen hacia un nuevo escenario en lo que yo llamaría «la rebelión de las bases».

¿En qué momento de la Historia nos encontramos?

Lo paradójico es que nunca en este país se había creado un nivel de malestar semejante al que vivimos. Estoy convencido de que vienen grandes y potentes luchas que por su intensidad tendrán carácter de históricas como lo fueron las que se generaron en torno al 15M. Pero mi temor es que si no somos capaces de crear ese nuevo sujeto político, capaz de disputar mayorías sociales, lo que vendrá después puede ser una nueva fuerza política arropada por sectores del régimen y con carácter autoritario.

¿Qué hay que hacer entonces?

Las mayorías sociales las podremos conquistar con estructuras autogestionadas, radicalmente democráticas y asamblearias, fuertemente organizadas y enlazadas entre si. También con contenidos claros y alternativos a lo existente, con emociones y equipos humanos plurales, honestos y pegados a los problemas concretos de la gente.

También si somos capaces de crear un nuevo imaginario y pensamiento colectivo con un nuevo modelo de sociedad en el horizonte. Pero para eso tenemos que reinventarnos como nuevos sujetos subversivos y revolucionarios, con nuevos lenguajes y nuevas formas, con nuevos sueños y esperanzas.

Fuente: http://www.cronicapopular.es/2012/11/jose-coy-el-gran-exito-de-la-pah-hacer-visibles-a-las-victimas-de-los-bancos/