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Huelga de 33.000 trabajadores del transporte de Nueva York

Fuentes: Democracy Now!

Unos 33.000 trabajadores del transporte de la ciudad de Nueva York comenzaron una huelga y paralizaron el sistema de transporte público más grande del país. La huelga fue anunciada alrededor de las tres de la mañana por el Presidente del Sindicato de Trabajadores del Transporte (TWU, por sus siglas en inglés), Roger Toussaint. Roger Toussaint […]

Unos 33.000 trabajadores del transporte de la ciudad de Nueva York comenzaron una huelga y paralizaron el sistema de transporte público más grande del país. La huelga fue anunciada alrededor de las tres de la mañana por el Presidente del Sindicato de Trabajadores del Transporte (TWU, por sus siglas en inglés), Roger Toussaint. Roger Toussaint dijo: «Neoyorquinos, esta es una lucha para que el trabajo duro sea recompensado con una jubilación decente. Esta es una lucha en contra de la erosión o eventual eliminación de la cobertura médica de los trabajadores de Nueva York. Esta es una lucha por la dignidad y el respeto al trabajo, un concepto que es muy ajeno a la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA, por sus siglas en inglés)». El gobierno de la ciudad dice que la huelga es ilegal y está recurriendo a los tribunales para que ordenen a los trabajadores que vuelvan a trabajar.

El co-presentador de Democracy Now Juan Gonzalez realizó una cobertura de la noticia anoche: «Esta mañana, alrededor de las tres de la madrugada, el Directorio Ejecutivo del sindicato finalmente decidió continuar la huelga. Esto sucedió tras varias horas de discusión entre los líderes del sindicato, debido a que habían rechazado la última propuesta de la MTA (Autoridad de Transporte Metropolitano), que aún exigía que los nuevos miembros del sindicato pagaran un plan jubilatorio, un plan jubilatorio inferior. Un plan que aumentaba la edad jubilatoria. Y a pesar del leve aumento salarial en el contrato, la cuestión de crear dos sistemas jubilatorios diferentes fue lo que provocó que el sindicato considerara que debía entrar en huelga. Sin embargo, a último momento, el presidente del Sindicato de Trabajadores del Transporte, Michael O’Brien, se negó a autorizar el paro. Y eso fue en parte lo que provocó la demora. Como central sindical, a último momento le dijo a Roger Toussaint y a 100 trabajadores locales que no podían apoyar o autorizar la huelga. No se opondrían activamente pero no permitirían que el tribunal supiera que no autorizaban la huelga. Fue una situación difícil para Toussaint y para el liderazgo del sindicato. Porque, por un lado, estaban luchando con la MTA. Y por otro, la propia central sindical les dio la espalda a último momento. A pesar de esto, el directorio ejecutivo votó por 25 votos a favor, 10 en contra, y cinco abstenciones para seguir adelante y organizar la primera huelga del sistema de transporte de Estados Unidos en 25 años. Y ahora es una batalla en la que todo el movimiento de trabajadores organizado será puesto a prueba, debido a que Roger Toussaint y el sindicato insisten en que no sólo están luchando para defender las jubilaciones de sus propios integrantes, sino también las de miles y miles de empleados públicos que en el futuro podrían afrontar sistemas jubilatorios de dos escalafones».