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Iglesias de EEUU contra la ocupación israelí

Fuentes: IPS

La Iglesia Presbiteriana de Estados Unidos anunció que podría retirar sus inversiones de las multinacionales Caterpillar, ITT Industries, Motorola y United Technologies, por su colaboración con la ocupación militar israelí de territorio palestino. La congregación haría lo mismo con el Citibank, pero en este caso por entender que ese banco habilitó transferencias de fondos que […]

La Iglesia Presbiteriana de Estados Unidos anunció que podría retirar sus inversiones de las multinacionales Caterpillar, ITT Industries, Motorola y United Technologies, por su colaboración con la ocupación militar israelí de territorio palestino.

La congregación haría lo mismo con el Citibank, pero en este caso por entender que ese banco habilitó transferencias de fondos que terminaron en manos de organizaciones palestinas que alientan atentados terroristas.

Un comité de la Iglesia Presbiteriana denominado Misión Responsabilidad a Través de la Inversión (MRTI) informó el viernes el inicio de un proceso al que denominó de «compromiso progresivo» para que esas cinco empresas dejen de alentar la violencia entre Israel y Palestina.

«Elegimos esas compañías porque creemos que deben hacer cambios para mejorar las posibilidades de alcanzar una paz justa en la región» de Medio Oriente, dijo la presidenta de MRTI, Carol Hylkema.

«Como accionista, la Iglesia Presbiteriana llama a estas empresas a actuar con responsabilidad», advirtió Hylkema.

La decisión fue objeto de airadas críticas por parte de Israel, organizaciones judías y legisladores estadounidenses afines al gobierno de Ariel Sharon.

La Iglesia Presbiteriana es una fe de alcance mundial con raíces en las reformas encabezadas por el suizo Juan Calvino y el escocés John Knox. Se caracteriza por la descentralización, pues sus clérigos (presbíteros) son elegidos democráticamente por las congregaciones locales.

En Estados Unidos, cuenta con 2,3 millones de fieles, y posee un portafolio de inversiones de 8.000 millones de dólares.

Las acciones de la colectividad presbiteriana contra la violencia en Israel y Palestina tuvieron amplia repercusión, a pesar de los esfuerzos de grupos de presión proisraelíes por contenerlas.

Los planes estaban anunciados desde el año pasado, y desde entonces otras iglesias y organizaciones de carácter religioso informaron que consideraban seguir los pasos de los presbiterianos.

En febrero, el Consejo Mundial de Iglesias, principal organización ecuménica entre cuyos 347 integrantes figuran casi todas las iglesias ortodoxas y protestantes, recomendó a sus miembros analizar el uso de presiones financieras para alentar la paz en Medio Oriente.

Por su parte, la Comunión Anglicana –que reúne a todas las filiales de la iglesia oficial de Inglaterra en el mundo, con un total de 77 millones de fieles– anunció en mayo que seguiría los pasos de la Iglesia Presbiteriana estadounidense.

En junio, las conferencias de la Iglesia Metodista Unida de Virginia y Nueva Inglaterra indicaron que se unirían al movimiento, y aprobaron resoluciones que exhortaban a retirar selectivamente las inversiones en compañías que lucran con la ocupación israelí.

Según la Iglesia Presbiteriana, que se ubicó con firmeza al frente del movimiento al identificar a las cinco empresas, el proceso será «gradual y selectivo», e incluirá el diálogo, medidas de accionistas y, como último recurso, el retiro de inversiones. El objetivo es presionar por cambios en la política del gobierno de Sharon.

«Iniciamos un proceso lento y deliberado para que las compañías se comprometan con las políticas de testimonio social de nuestra fe a través del diálogo, resoluciones de accionistas y presión pública, con el fin de que esas corporaciones puedan cambiar prácticas comerciales que dañen a inocentes y retrasen el avance hacia la paz», dijo Bill Somplatsky-Jarman, integrante de MRTI.

«Si estos diálogos fracasan, podríamos concluir que nuestras inversiones no son empleadas en actividades que apoyen la misión de la Iglesia. Entonces, el retiro de fondos es una opción que la Asamblea General (de la Iglesia Presbiteriana) podría considerar», sostuvo

La congregación atribuyó su resolución, en parte, a los llamados de palestinos cristianos que sufren las consecuencias de la ocupación israelí.

Caterpillar fabrica aplanadoras muy utilizadas para la destrucción de viviendas y olivares de palestinos, así como en la construcción de caminos y obras de infraestructura en territorio ocupado pare el uso exclusivo de colonos judíos y operaciones militares israelíes.

Organizaciones pacifistas de Estados Unidos, entre ellas varias de origen judío, lanzaron una campaña contra Caterpillar luego de que la activista estadounidense Rachel Corrie, de 23 años, muriera en 2003 aplastada por una aplanadora cuando protestaba por la demolición de viviendas palestinas.

La compañía ITT Industries suministra a las fuerzas armadas israelíes equipos electrónicos, de telecomunicación y de visión nocturna utilizados por militares israelíes.

Por su parte, Motorola obtuvo un contrato con las fuerzas armadas de Israel para desarrollar sistemas de comunicaciones encriptadas en territorio palestino. La empresa es una de las principales firmas telefónicas de Israel, y opera en Palestina sin permiso de sus autoridades.

La empresa de equipamiento militar United Technologies provee a Israel, a través de una subsidiaria, helicópteros utilizados en ataques contra palestinos sospechosos de pertenecer a organizaciones armadas. Muchos civiles murieron en esas operaciones.

Por su parte, Citigroup realiza, según la Iglesia Presbiteriana, negocios con organizaciones de combatientes palestinos, que permitieron el pago de retribuciones a familias de autores de atentados suicidas.

Iglesias estadounidenses retiraron inversiones de compañías en los años 70 y 80 como parte de una exitosa campaña por el fin del apartheid, el régimen de segregación racial en perjuicio de la mayoría negra de Sudáfrica.