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Israel paraliza la liberación de secuestrados y detiene otra vez a más cuadros de Hamas

Fuentes: Gara

Coincidiendo con la calurosa recepción en la Casa Blanca a la ministra de Exteriores israelí, Tzipi Livni, el Ejército israelí logró paralizar la puesta en libertad de parte de los altos cargos de Hamas secuestrados en agosto ­entre ellos decenas de diputados y varios ministros­ y detuvo en una incursión en Cisjordania a otros siete […]

Coincidiendo con la calurosa recepción en la Casa Blanca a la ministra de Exteriores israelí, Tzipi Livni, el Ejército israelí logró paralizar la puesta en libertad de parte de los altos cargos de Hamas secuestrados en agosto ­entre ellos decenas de diputados y varios ministros­ y detuvo en una incursión en Cisjordania a otros siete cuadros de la formación islamista. Su dirigente y primer ministro de la ANP, Ismail Haniyeh, acusó a EEUU, alineado al 100% con Israel, de intentar sabotear el reciente acuerdo interpalestino para la creación de un gobierno de unidad nacional.
 La Fiscalía militar israelí logró paralizar la puesta en libertad de 18 altos cargos de Hamas, de un total de 64 secuestrados el pasado mes de agosto en una vasta operación, tras la captura por parte de la resistencia palestina de un tanquista israelí.

Paralelamente, el Ejército israelí (Tsahal) secuestró ayer a otros siete cuadros de la organización islamista en Belén, en el transcurso de una incursión en Cisjordania que se saldó con la muerte de un palestino y con la detención de 13 personas.

El recurso de la Fiscalía del Tsahal logró paralizar la decisión de un juez militar, que el martes ordenó la puesta en libertad de 18 de los secuestrados el 5 de agosto.

Entre los 64 secuestrados figuraban ocho ministros del Gabinete de Ismail Haniyeh y 29 diputados. Cinco ministros y 28 parlamentarios siguen aún hoy en manos del Ejército israelí, entre ellos el presidente del Parlamento de la Autoridad Palestina (ANP), Aziz Doweik.

La Fiscalía militar acusa a todos ellos de «pertenencia a organización terrorista».

El juez que decidió la puesta en libertad de 18 de ellos, si bien con unas fianzas individuales de 5.700 dólares, replicó al Tsahal que, si tan convencido está de que son «terroristas», podría haberlos detenido «antes o durante» las elecciones de enero en los territorios ocupados.

Comentaristas israelíes situaron la sentencia del juez en el contexto de la dinámica de «gestos» con vistas a lograr la puesta en libertad del tanquista capturado el 25 de junio en acción de resistencia palestina contra los ocupantes israelíes en el interior de la frontera de Gaza. Este extremo fue desmentido tajantemente por el Gobierno de Tel Aviv.

El presidente de la ANP, Mahmud Abbas, exigió esta semana la puesta en libertad de los cuadros de Hamas secuestrados tras anunciar un acuerdo con la organización islamista para la creación de un gobierno de unidad nacional.

La respuesta llegó ayer de la mano del Tsahal, que secuestró a otros siete cuadros de Hamas, entre ellos a Hassan Safi y a Saleh Choukeh, del Consejo municipal de Belén.

Estos «gestos» del Tsahal han coincidido con la visita a la Casa Blanca de la ministra de Exteriores israelí, Tzipi Livni.

El primer ministro de la ANP, Ismail Haniyeh, señaló que «la Administración estadounidense no quiere que los palestinos estén unidos, pone obstáculos en el camino de este acercamiento político. Quiere extorsionar al pueblo palestino y al Gobierno palestino», concluyó.

Ghazi Hamad, portavoz del Gobierno de Hamas, coincidió en que «Estados Unidos está acostumbrado a poner condiciones y a seguir una política de extorsión a los palestinos, a fin de que hagan concesiones a la ocupación israelí».

La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, dijo ayer tras entrevistarse en Washington con Livni, que cualquier Ejecutivo de la ANP deberá, sin exigir contrapartida alguna, reconocer a Israel ­aunque Israel no le reconozca­, renunciar «a la violencia ­a la resistencia contra la ocupación­ y hacer suyos los sangrantes acuerdos firmados por la OLP con Israel.

Sigue avanzando la formación de un gobierno de unidad

GAZA

Fuentes palestinas bajo la condición de anonimato anunciaron para ayer la entrega por parte del primer ministro, Ismail Haniyeh, al presidente de la ANP, Mahmud Abbas, de la carta de dimisión.

Se trata de un requisito formal y de un paso más para la creación del futuro Gobierno de unidad nacional, que volverá a dirigir el líder de Hamas.

Abbas solicitará a Haniyeh formar el que será el undécimo Gobierno de la ANP, lo que acordaron ambos el lunes pasado para superar la crisis en que se encuentran los palestinos en Gaza y Cisjordania debido a la interrupción de transferencias de parte de los países occidentales a la ANP.

Alineado con EEUU, la UE se ha destacado, por el volumen de sus ayudas, en el aislamiento impuesto por Occidente a los palestinos por haber elegido democráticamente el liderazgo de Hamas, en las elecciones de enero.

Los ministros de Exteriores de los Veinticinco tienen previsto reunirse hoy en Bruselas para evaluar la situación tras el acuerdo entre Hamas y al Fatah.

París insta a moverse

El jefe de la diplomacia francesa, Philippe Douste-Blazy, hizo un llamamiento a «reevaluar la política en materia de ayuda y de contactos con el próximo Gobierno de la ANP.

En la misma línea, calificó el acuerdo interpalestino como «un cambio sustancial».

«Si se confirma, debe conllevar a un reexamen de la política de la comunidad internacional», añadió, en vísperas de su viaje a Tel Aviv y a Gaza.

Los regímenes árabes quieren recobrar protagonismo

El régimen egipcio anunció que propondrá la fijación previa del futuro Estado palestino, lo que supone una modificación de la llamada Hoja de Ruta, que sitúa este punto al final de las negociaciones. Analistas árabes interpretan el anuncio como un intento de los regímenes árabes para buscar recuperar protagonismo en un momento, la posguerra en Líbano, en el que sus posiciones han quedado en entredicho.