Una ONG demandará ante el Supremo israelí la liberación de 14 doctores palestinos encarcelados desde hace más de un año, sin juicio ni cargos, y sometidos a torturas y aislamiento. El caso de Husam Abu Safiya, cuya detención se ha prolongado de nuevo, da muestra del genocidio sobre los sanitarios.
La ONG israelí Médicos por los Derechos Humanos Israel (PHRI) tiene previsto apelar hoy ante el Tribunal Supremo las detenciones arbitrarias y prolongadas de catorce médicos originarios de la Franja de Gaza, que siguen encarcelados por Israel sin juicio desde hace más de un año, una representación del genocidio que Israel extiende sobre todas las facetas de la vida palestina, desde su sanidad a la alimentación, la educación o la memoria.
PHRI exigirá la liberación de los 14 médicos, cirujanos y directores de hospitales, detenidos durante la ofensiva contra Gaza y que durante este tiempo no solo han tenido un limitado acceso a visitas, sino que han sido sometidos a brutales torturas.
Israel detuvo a cientos de sanitarios, decenas de ellos en los mismos centros donde estaban trabajando.
PHRI tenía previsto visitar el pasado lunes a cuatro de los 14 médicos encarcelados en la prisión de Ketziot: Muhamad Ubaid (cirujano de los hospitales Kamal Adwan y Al-Awda), Omar Amar (ginecólogo), Murad Alkuka (ortopedista del hospital al-Shifa) y Akram Abu Odeh (jefe de Ortopedia del hospital Indonesio). Pero las autoridades israelíes cancelaron la visita sin explicar las razones.
Entre los médicos presos, destaca el caso del pediatra Hussam Abu Safiya, dedicado hasta el último momento a la atención de enfermos y heridos en el hospital Kamal Adwan hasta que el Ejército israelí lo destruyó. Su imagen, con la bata de médico, caminando hacia uno de los tanques que asediaron el centro hospitalario, se convirtió en un icono de la resistencia de la población palestina.
Más de año y medio después de su arresto, no se han presentado cargos ni se le han informado los motivos de su detención y su abogado no ha podido reunirse con él desde hace más de dos meses.
Inicialmente recluido en Sde Teiman, la prisión militar conocida por la tortura sistemática, fue trasladado a la prisión de Ofer el 11 de febrero de 2025, donde estuvo días en régimen de aislamiento.
Su hijo, Ilyas Abu Safiya, ha advertido de que en cada ocasión que ha podido ser visitado ha comprobado cómo «la condición de mi padre se deteriora significativamente», mostrando una notable pérdida de peso. «Tiene fracturas en el muslo y metralla en el pie (…) y es víctima de graves abusos psicológicos y físicos», añadió.
Tampoco tiene acceso a sus medicamentos ni a tratamiento médico.
Israel ha matado a 1.700 sanitarios y ha destruido o dañado 32 de los 36 hospitales de Gaza durante dos años y medio de agresión.
El pasado lunes, un tribunal israelí aprobó la prórroga indefinida de la detención sin cargos ni juicio de Abu Safiya en virtud de la aplicación de la Ley de Combatientes Ilegales. El pediatra ha sufrido prórrogas de seis meses en virtud de esta ley.
La pasada semana se cumplió un año de la muerte del cirujano Adnan al-Bursh, violado y torturado hasta la muerte por soldados israelíes durante 120 días de encarcelamiento.
Desde octubre de 2023, al menos 103 palestinos han muerto en prisiones convertidas en campos de tortura.
Hoja de ruta para el desarme palestino
A la vez, Israel sigue con su política de exterminio. Ayer mató al paramédico Ibrahim Saqr, de 33 años, cuando se dirigía a su trabajo en Al-Tawam, en el noroeste de Gaza. También una mujer resultó herida por disparos israelíes en Beit Lahia.
El martes, Israel mató a otros cinco palestinos, entre ellos dos niños de 15 años y 9 años, respectivamente. También en Cisjordania mató ayer de un tiro en el abdomen a un adolescente de 14 años, durante un asalto militar en la ciudad de Hebrón.
Y a pesar de ello, el proceso del falso alto el fuego sigue adelante como si se hubieran cumplido las primeras etapas. Así, el denominado «Consejo de Paz» y los países mediadores (Egipto, Qatar y Turquía), junto con EEUU, han presentado una nueva propuesta centrada en el desarme de Hamas, según una fuente palestina, que indicó que su debate comenzaría ayer en Egipto. Entre las principales disposiciones figura la creación de un «Comité de Verificación de la Implementación» para asegurar el cumplimiento del acuerdo.
Israel tiene aún pendiente la retirada del territorio palestino, cuya ocupación, casi un 60%, sigue extendiendo. El texto señala que ni Hamas ni ninguna otra facción palestina tendrá «participación alguna, directa o indirecta» en el Gobierno de Gaza, y prevé un proceso gradual de inventario del armamento y el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización.


