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La Administración de EE.UU. administra su hundimiento

Fuentes: Rebelión

«… Pero fue imposible salvar a la Gran República. Estaba podrida hasta la médula. Hacía tiempo que la lujuria de las conquistas había hecho su obra: el aplastamiento de los inermes fuera de sus fronteras la había enseñado a soportar con apatía esas mismas cosas en su propio suelo: multitudes que habían aplaudido la supresión […]

«… Pero fue imposible salvar a la Gran República. Estaba podrida hasta la médula. Hacía tiempo que la lujuria de las conquistas había hecho su obra: el aplastamiento de los inermes fuera de sus fronteras la había enseñado a soportar con apatía esas mismas cosas en su propio suelo: multitudes que habían aplaudido la supresión de las libertades de otros pueblos, vivieron para sufrir en sus propias carnes el error. El gobierno estaba, de manera irrevocable, en manos de los prodigiosamente ricos y de sus parásitos; el sufragio se había convertido en maquina que ellos empleaban a su antojo. No existían más principios que el comercialismo, no existía otro patriotismo que el de bolsillo.» Fragmento de «Cómo se llegó a la dictadura». Autor, el gran escritor estadounidense Mark Twain, en Letters from the Earth. Título del libro: Mark Twain, cronista de su época. Edita: Fondo Cultural del Alba.

Con el inventado Trump la deuda media de los granjeros estadounidenses asciende a 1.300.000 dólares. El periodista de investigación Michael Snydere ha declarado el 12 de Agosto: No hemos visto algo así desde la Gran Depresión de la década de 1930. Continúa informando de la ruina de las cosechas debido a las lluvias y las inundaciones: … y esto llega en un momento en que las granjas estadounidenses se están ahogando en más deuda que nunca. De hecho, los últimos números que tenemos muestran que la granja promedio de los EEUU tiene una deuda de 1,3 millones de dólares. A esta situación hay que sumar que China, que adquiría más del 60% de la soja estadounidense ha dejado de comprarla ante los ataques del régimen de Trump, y ha decidido comprar a otros proveedores como Brasil. Los granjeros parece que van a la quiebra y gritan pidiendo que restablezca la situación anterior a la guerra con China, pero eligieron al racista y chovinista creado para la ocasión por la élite imperial, eligieron al fascista granjero de las guerras. La crisis en la que se encuentran los granjeros estadounidenses no es sólo de ese sector, los datos que vienen sacando a la luz en los medios económicos del mismísimo imperio hablan de bajadas y paralizaciones en Wall Street, de quiebras de bancos, del valor decadente del dólar, del capital en prestamos e inversiones con intereses negativos, lo que significa un sinsentido capitalista, la compra y recompra por el gran capital de sus propias acciones, han creado una ratonera para su mismo proceso. Pero el pueblo, la clase trabajadora, el otro lado, está viendo y sufriendo en su cuerpo el abandono en que viven millones de estadounidenses en California, San Francisco, Chicago, … por todo el país tienen calles y plazas atestadas de campamentos de gente que no tiene casa en la que refugiarse y donde una vez a la semana pasan los servicios a desinfectar y recoger los deshechos, campamentos en los que se declaran continuamente plagas y enfermedades de más allá de los territorios desahuciados del llamado tercer mundo, recortes de los bonos de alimentos, y en esos recortes presupuestarios abandonan a otros tantos millones, las prisiones con el mayor número de presos del mundo, privatizadas, un negocio con los más desfavorecidos, donde se obliga al trabajo esclavo para las multinacionales y en las que hierve la violencia.

La película del ministerio de cultura estadounidense, Holliwood, no deja ver lo que esta ocurriendo detrás de la pantalla, aunque ocasionalmente nos asaltan asesinatos de la policía en personas negras y latinas, tiroteos en colegios, oficinas y comercios con el resultado anual de miles de muertos, … Qué bien oculta Holliwood el secuestro de los niños de las familias latinas que intentan cruzar la frontera con México, su encarcelamiento y su desaparición por miles, más allá de meter en prisiones a los padres. Qué bien oculta que la población estadounidense consume la mayor cantidad de drogas del mundo, que su sistema lo hace el mayor consumidor de petróleo del mundo y emite más porquería que nadie al aire, que bien oculta que fabrica y vende más armamento que el mundo entero reunido, que bien oculta que el negocio de los medicamentos hacia su interior y para el exterior arruina, enferma y mata más que ningún otro país en el mundo. Son los cuatro negocios que acaban con la Humanidad, los mayores cuatro negocios del mundo en manos de las corporaciones estadounidenses, y Holliwood, su ministerio de cultura, nos muestra un mundo de dominantes y dominados para decirnos … ¿qué nos quiere meter en la cabeza, que nos repite de manera constante, cuál es el significado de su cuento para los pueblos del mundo?

La crisis no esta solamente en su interior, la crisis es del capitalismo, que, para la ocasión, es conducido por el equipo nazi fabricado por la élite imperial, la reproducción global de su propio atasco. Al mismo método corresponde el mismo resultado. Pero ¿puede hacer el capitalismo algo que no sea capitalismo, puede crear un sistema social donde se elimine la explotación humana en su interior y a escala global y tenga como premisa la igualdad económica y social?

En la actual fase del imperialismo, el financierismo ha inundado de papel y deuda su sistema y se ahorca a sí mismo. La exigencia de Trump de que las industrias gringas vuelvan a EEUU no indica más que quiere seguir la guerra contra China porque no se pone bajo el mando de su gran capital y busca tiempo y medios para frenar su desastre y tomar aire. Su desastre le hace decir que quiere Groenlandia, o que tiren bombas atómicas sobre las tormentas, tal cual, ¿será posible que semejante individuo sea el encargado de darnos la imagen pública de los capitalistas que consumen al mundo hasta amenazar con la destrucción total?

La quiebra de los bancos en EEUU tienen sus ejemplos en su siempre socia Europa, en ella se dan por asfixiados sin que nos digan cuando van a caer, el dato relevante se da a conocer el 19 de Agosto: El banco Federal Alemán ha alertado sobre una posible recesión de la economía alemana, debido a la contínua desaceleración de la industria, la caída del mercado laboral y el sector servicios. Para el 2020, se advierte en los medios del gran capital empleados en el frente económico financiero, se prevee una gran recesión en EEUU y Europa, y detrás aparece China, pero China cuenta con un crecimiento y alianzas que los otros dos ni sueñan con disponer, lo que nos habla de que el capitalismo global, el imperialismo, se hunde en arenas movedizas, y es que, como Holliwood, aparentan una superficie firme, y cuando un cuerpo entra en ellas el hundimiento es sin remedio. Para observar la crisis capitalista en la vida cotidiana de usted lector/lectora puede detenerse a pensar si su vida económica ha empeorado; si el régimen emplea medios públicos en la solución de sus protectores; si las grandes empresas capitalistas no reactivan sus negocios a pesar de su política desde el gobierno, y si eso sucede como le digo debería saber que llega otra crisis. Calcule si paga usted más y su dinero, el que percibe, vale menos; calcule si en el ciclo consumista en que le han metido ha realizado gastos en objetos inútiles, compruebe si esa dinámica de agregar gastos sin vuelta atrás puede hundirle y arrastrar a las empresas al hundimiento. Disminuye el ahorro y aumenta la deuda y se crea dinero papel casi sin tasa de intereses o sin ello, y al aumentar el dinero se dificulta la subida de la tasa, por tanto las ganancias desaparecen y las empresas van al cierre. Lo aquí apuntado ha sido declarado por Murray Gunn, jefe de investigación global de Elliot Wave International en Las principales economías están a punto de sumergirse en la peor recesión de los últimos 10 años.

El peligro para el mundo es que en su hundimiento, los grandes capitalistas de EEUU, con su dictadura mundial acompañada de su autosugestión de supremacismo lleven arrastras al fondo del pantano a los demás enganchados a ellos, y es que su fin busca tener al mundo sojuzgado. Todo esto quiere decir por qué los yanquis imperialistas quieren cambiar las normas internacionales, ya lo están haciendo, continuar con la explotación de los seres humanos requiere a los explotadores las modificaciones, el trueque, las variaciones para continuar con el poder, pero el mundo nuevo que surge les frena y apunta soluciones soberanas y solidarias para salvar a los pueblos. Un sólo ejemplo que es enseñanza práctica: Cuba pone la humanidad, sus médicos solidarios han asistido a más de mil ochocientos cincuenta y cinco millones de pacientes en el mundo. Hay algo que dejar atrás. Recuerde las palabras del gran Mark Twain en su escrito titulado Cómo se llegó a la dictadura: El gobierno estaba, de manera irrevocable, en manos de los prodigiosamente ricos y de sus parásitos; el sufragio se había convertido en maquina que ellos empleaban a su antojo. No existían más principios que el comercialismo, no existía otro patriotismo que el de bolsillo.»

Ramón Pedregal Casanova es autor de los libros: «Gaza 51 días», «Palestina. Crónicas de vida y Resistencia», «Dietario de Crisis», «Belver Yin en la perspectiva de género y Jesús Ferrero», y «Siete Novelas de la Memoria Histórica. Posfacios». Presidente de la Asociación Europea de Cooperación Internacional y Estudios Sociales AMANE. Miembro de la Comisión Europea de Apoyo a los Prisioneros Palestinos. Miembro del Frente Antiimperialista Internacionalista.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.