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Procesa al sargento Thomas Gibson, al capitán Philip Wolford y al teniente coronel Philip de Camp, al existir "indicios racionales" de criminalidad

La Audiencia Nacional reabre la causa contra tres militares estadounidenses por la muerte de Couso

Fuentes: Público

El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz volvió ayer a procesar a los tres militares estadounidenses responsables del lanzamiento de un proyectil contra el hotel Palestina, en Bagdad, en el que se alojaba la prensa internacional que cubría la guerra de Irak. El impacto mató al cámara español José Couso y a Taras Protsyuk, […]

El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz volvió ayer a procesar a los tres militares estadounidenses responsables del lanzamiento de un proyectil contra el hotel Palestina, en Bagdad, en el que se alojaba la prensa internacional que cubría la guerra de Irak. El impacto mató al cámara español José Couso y a Taras Protsyuk, de la agencia Reuters. El magistrado considera que hay indicios suficientes para procesar al sargento Thomas Gibson, al capitán Philip Wolford y al teniente coronel Philip de Camp por delitos contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado y homicidio.

Como la Sala de lo Penal de la Audiencia revocó su procesamiento en mayo de 2008, el juez Pedraz trata de cubrirse las espaldas ante una decisión similar y explica que es necesario celebrar un juicio contra los tres procesados para determinar por qué dispararon un proyectil contra el hotel. Sólo en una vista oral se podrá determinar cuál de las cuatro hipótesis que el juez enumera en su resolución se produjo ese 8 de abril de 2003.

Hace ahora un año, la Sala de lo Penal le reprochó haber tenido en cuenta los indicios desfavorables para los militares, obviando los que podían exculparlos, para llegar a la conclusión de que el disparo del carro de combate contra el hotel era una represalia o amenaza con la intención de aterrorizar a la población.

Cuatro posibilidades

La primera posibilidad que cita Pedraz para evitar una acusación semejante consiste en que, como sostienen las autoridades estadounidenses, los militares temieron que «se trataba de un francotirador, ojeador u observador enemigo». Eran conscientes de los principios de distinción, precaución y proporcionalidad, que deben regir los ataques bélicos en caso de guerra para proteger a la población civil, y que establecen que «en la duda, no debe dispararse»; pero, aun así, lo hicieron.

El juez cree que si no se juzga este crimen, los ataques a civiles quedarán impunes

En este caso, los militares habrían cometido un delito, porque dispararon aceptando la posibilidad de que en vez de un francotirador fuera un periodista o un civil. Los periodistas españoles que estuvieron en el hotel Palestina negaron categóricamente a presencia judicial que en el establecimiento hubiera francotiradores o, incluso, iraquíes.

La segunda posibilidad que ve el juez se basa en que la tripulación del carro de combate estadounidense creyera ver fedayines y disparara «sin tener en cuenta las reglas del combate», lo que también sería delito.

Asustar a la población

El ataque también podía tratar de amedrentar a las personas que miraban la evolución de los tanques o a los informadores, con la intención de evitar que se grabara la toma de Bagdad, lo que explicaría que también se hubiera atacado a las televisiones árabes Al Yazira y Abu Dhabi.

Pedraz sostiene que hay indicios para culpar de homicidio a los tres militares

El juez añade que «no constan imágenes de Bagdad en las horas siguientes y es precisamente en esos momentos en las que las tropas norteamericanas entraron» en la ciudad.

El juez recuerda las pruebas realizadas después de que la Sala le echara abajo el procesamiento anterior. Cita al entonces ministro de Defensa, Federico Trillo, y a la ex sargento de EEUU Adrienne Kinne, destinada en Inteligencia Militar, quien afirmó que al mostrar su extrañeza a un superior porque el hotel Palestina fuera designado como objetivo militar potencial, se le dijo que «alguien en un nivel superior de la cadena de mando sabía lo que estaban haciendo».

Si no se juzga el caso, Pedraz advierte de que «en adelante podría concluirse que cualquier ataque en un conflicto armado dirigido contra la población civil quedará impune». Para ello, bastaría «la simple excusa del atacante de que se pensó que. Y, obviamente, como se está ante una guerra, violenta y peligrosa o de crisis absolutamente grave y anormal, el atacante no es capaz de distinguir o prever».

http://www.publico.es/espana/226980/tres/militares/estadounidenses/procesados/muerte/jose/couso

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¿Cómo ha recibido la familia el auto del juez Pedraz?

Estamos muy contentos. Frente al pesimismo que tenía todo el mundo nosotros nos lo esperábamos. Creemos que Santiago Pedraz ha hecho un trabajo excepcional. Algunos dicen que se trata de un cabreo de Pedraz por lo de la justicia universal cuando este caso no tiene nada que ver.

¿Cree que esta vez el proceso podrá prosperar?

No lo sabemos pero esperamos que sí. Poco a poco vamos sumando cosas pero la Fiscalía, tanto del anterior Gobierno como de este, lo único que ha hecho es torpedear la investigación. La Fiscalía se basó en el informé de EEUU haciendo de juez y parte. El juez Pedraz ya ha dicho que en Derecho eso no vale.

¿Teméis que el Gobierno vuelva a bloquear el proceso?

Pensamos que sí. Nos gustaría que no fuera así pero es lo que tememos. Es muy importante todo lo que se ha aportado, tanto el testimonio de la sargento de EEUU Adrienne Kinne, que espiaba a los periodistas, como el informe del general de la Guardia Civil Gonzalo Jar, la pericia de los expertos en armamento y los testigos presenciales. Deja en evidencia que hay muchas cosas para investigar. Indicios de delitos.

¿Con que os conformáis?

Con que la Fiscalía de mi país siga investigando lo que le pasó a un ciudadano español y no pervierta su naturaleza. A la gente le sorprende que un juez persiga un delito. Lo que debería ser sorprendente es que EEUU no cumpla el derecho internacional. Que no presuman de libertad de información ni Estado de derecho. Por lo menos queremos que esta gente esté en busca y captura el resto de su vida.