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La falacia del bienestar

Fuentes: Rebelión

Un pilar fundamental para el desarrollo y el mantenimiento de un Estado que ayude y proteja al ciudadano, es sin duda, la educación. Esta se ha visto atacada y vapuleada por los intereses de unos cuantos, imponiéndolas al resto de la ciudadanía. Deberíamos pensar, realmente, si estas personas, Troika, Banco Central Europeo, FMI y similares, […]

Un pilar fundamental para el desarrollo y el mantenimiento de un Estado que ayude y proteja al ciudadano, es sin duda, la educación. Esta se ha visto atacada y vapuleada por los intereses de unos cuantos, imponiéndolas al resto de la ciudadanía. Deberíamos pensar, realmente, si estas personas, Troika, Banco Central Europeo, FMI y similares, tienen alguna legitimidad para decidir sobre los asuntos económicos de nuestro país. ¿O es que algunos de vosotros habéis elegido a Merkel o a Draghi? La respuesta es evidente. Vivimos en un modelo político donde grandes cuestiones son elegidas sin el respaldo del pueblo, es decir, cuando este gobierno pidió el rescate bancario, que pagaremos todos, no nos pidió ni siquiera nuestra opinión. ¿No hubiera sido lo lógico convocar un referéndum? Claro, hubiera sido lo lógico en un sistema democrático, pero en el que vivimos, de eso tiene poco, ya que priman los intereses del capital por encima de los del ciudadano. Por tanto, he querido hacer una síntesis de los recortes que se están produciendo en uno de los pilares de esa falacia de Estado del Bienestar que tenemos en España. En concreto, como ya hacía referencia anteriormente, al pilar fundamental de la educación.

Así esta se ha visto reducida por los efectos de la crisis económica, y en especial, por las recomendaciones de recorte por instituciones (sin ninguna legitimidad, nadie les ha votado) como el Fondo Monetario Internacional. El presupuesto para la enseñanza se ha reducido en un 30,5% desde el año 2010, es decir, se ha visto reducido en 7.298 millones. Así por ejemplo, se han reducido las ayudas para la compra de los libros de textos, y se cifra que 600.000 alumnos se han quedado sin esta beca. El presupuesto de esta beca en 2011 era de 98 millones de euros, mientras que en 2013 era inferior a 20 millones de euros. A su vez, se han reducido las becas comedor, con las consecuencias dramáticas que ello conlleva. Decisiones como esta hacen que en un país desarrollado como España se den casos de malnutrición infantil, como ha ocurrido en Cataluña. Esta comunidad se ha visto obligada a aumentar el presupuesto para estas becas comedor, con un presupuesto de 41 millones de euros, y que sirve para facilitar la comida en los comedores a 67.000 niños. Pero a pesar de haber incrementado el presupuesto, son menos los beneficiarios que en el año 2009, cuando se beneficiaban de estas becas 75.460 niños. Esta situación de desamparo a los más menores no es algo propio de Cataluña, sino de España en su globalidad, y así la ONG Educo, da la cifra de que en España hay dos millones y medio de niños que sufren malnutrición. Es decir, nuestro Estado prefiere rescatar bancos y cajas, que a ciudadanos.

Un problema más al que tiene que hacer frente la enseñanza en la actualidad es al recorte de profesores, y a su vez, al aumento de niños por clases. Así los colegios e institutos de España han reducido su plantilla en 20.000 interinos, mientras que unos 80.000 alumnos se han incorporado al sistema educativo.

En general, lo peor de esta situación es el tijeretazo al presupuesto. En 2010 contaba con un presupuesto de 3.092 millones. Actualmente, sólo tiene 2.150 millones de euros, un 6% total del gasto público, y se ha recortado desde el año 2011, 5.300 millones de euros. Así vemos que el presupuesto para infantil y primaria ha sufrido un recorte de 105 millones, mientras que el presupuesto dedicado para FP, ESO y escuelas de idiomas, pierde 146 millones.

También estos recortes han supuesto el cierre de colegios e institutos, desde que comenzó la crisis económica, se han cerrado un total de 168 centros, que afecta sobre todo a las zonas rurales.

Además estos recortes también han llegado a la educación superior, a la universidad. Los últimos afectados han sido las becas Erasmus, que pasaran de 36 a 18 millones, a pesar de que la Unión Europea incrementa los fondos para estas becas en un 4,3%, situándose el presupuesto para ellas en 53,4 millones. A su vez los estudiantes que se vayan a un país extranjero ya no estarán un curso completo, sólo podrán estudiar con beca allí un semestre. Pero peor paradas han salidos las becas Séneca, que permitía a los estudiantes moverse por distintos puntos de la geografía española para estudiar, han quedado eliminadas después de 13 años. Así, según nos muestra el informe ofrecido por los Rectores de la universidad, la matrícula se ha encarecido un 28,5% en los dos últimos cursos. Esta subida ha sido excesivamente fuerte en Cataluña (67%) y en Madrid (58%). También las becas MEC se han visto reducidas, se calcula que unos 35.000 estudiantes se han quedado sin esta beca.

Muy ligadas a la actividad universitaria, están los centros de investigación. En Valencia la ciencia se encuentra en un proceso de desmantelamiento, con unos presupuestos inferiores a los del año 1985. Así el dinero para los institutos tecnológicos ha caído un 60% en cuatro años. Este no es el único problema por el que atraviesan, ya que también se han llevado a cabo expedientes de regulación de empleo, ocasionados por los recortes en presupuestos, pasando de recibir 47 millones de euros en 2010, a tan sólo 20 millones en 2014. También, se han visto reducidas las becas Prometeo que permitían investigar en el campus, con una reducción de 2.000 millones.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.