Recomiendo:
0

Las víctimas de EEUU desde el 11-S

Fuentes:

Han transcurrido cinco años desde que el 11 de setiembre de 2001 una veintena de personas, según el Gobierno de Washington vinculadas a la red Al Qaeda, tomaran el control de cuatro aviones e hicieran impactar dos de ellos en las Torres Gemelas de Nueva York y un tercero en el Pentágono. Un cuarto aparato […]

Han transcurrido cinco años desde que el 11 de setiembre de 2001 una veintena de personas, según el Gobierno de Washington vinculadas a la red Al Qaeda, tomaran el control de cuatro aviones e hicieran impactar dos de ellos en las Torres Gemelas de Nueva York y un tercero en el Pentágono. Un cuarto aparato civil, que volaba también hacia Washington, cayó o fue derribado en un campo de Pensylvania. Dos símbolos del poder económico y de la supremacía militar de la primera potencia mundial se convirtieron en el objetivo principal de unos atentados que causaron «oficialmente» 2.973 muertos y cuya explicación oficial sigue presentando notables lagunas.

El informe oficial definitivo sobre los atentados, que se hizo público en 2004, lejos de despejar incógnitas vino a exponer hipótesis contradictorias sobre aquellos graves hechos. A la luz de su contenido, investigadores independientes han venido a coincidir en que, de las explicaciones dadas, se puede inferir que, como mínimo, los organismos de seguridad y de las Fuerzas Armadas infringieron los protocolos operacionales a seguir en caso de secuestro de naves e invasión de espacio aéreo. Tras la publicación del informe de la comisión presidencial, se difundían sondeos en los que el 42% de los estadounidenses afirmaban no creer la versión oficial, lo que ha dado un eco renovado a las investigaciones centradas en desenmascarar los aspectos más oscuros de la actuación de la Adminisración Bush, antes, durante y después del mayor ataque sufrido por EEUU en su propio territorio.

Sin embargo, a los cinco años de aquellos hechos, cabe ampliar el campo de visión sobre lo ocurrido, a fin de observar en su verdadera dimensión el 11-S. A ello ayudan informes como el del Memorial Institute for de Prevention of Terrorism, del que se ha hecho recientemente eco «The Guardian». Desde que George Bush desatara la «guerra global contra el terrorismo» a raíz del 11 de setiembre, ésta ha causado la muerte a 72.000 personas. En Irak habrían muerto, según el organismo estadounidense, no menos de 40.000 personas y el resto, hasta 72.000, fallecieron en Afganistán y otras campañas emprendidas por Washington, y en la mayoría de los casos, apoyadas por la UE. Lejos de impedir nuevos atentados ­Madrid, Londres…­, el combate sin cuartel al «terrorismo internacional» ha derivado en una sangrienta cruzada fruto de la cual el mundo hoy no es más seguro pero sí menos libre. –