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Más acá y por debajo del soberanismo-independentismo

Noticias de (otra) Catalunya (XXV)

Fuentes: Rebelión

I Por si fuera necesario recordarlo. Desde una perspectiva histórica, desde la mirada de esa Historia hecha con sangre y dolor, como dijera Ángel González, el nacionalismo más infame y en ocasiones criminal para las clases trabajadoras y los pueblos del conjunto de nuestro país de países ha sido, sin atisbo para ninguna duda informada, […]


I

Por si fuera necesario recordarlo. Desde una perspectiva histórica, desde la mirada de esa Historia hecha con sangre y dolor, como dijera Ángel González, el nacionalismo más infame y en ocasiones criminal para las clases trabajadoras y los pueblos del conjunto de nuestro país de países ha sido, sin atisbo para ninguna duda informada, el nacionalismo españolista. Y no sólo, por supuesto, en sus etapas joseantonianas, franquistas o neofranquistas. Si algo ha abonado el malestar de amplios sectores populares catalanes, vascos o gallegos (acaso también los andaluces), su apuesta por opciones o salidas nacionalistas independentistas, más allá de la manipulación ininterrumpidamente diseñada por las clases hegemónicas de la propia casa (por no recordar algunas de sus opciones y actuaciones en momentos de guerra y tragedia general), ha sido la reacción y uniformismo y, en ocasiones, opresión y represión de esas fuerzas centralizadoras con vocación imperial-mercantil en ciertos momentos. No sin apoyo y presencia en las comunidades afectadas. Algunos nombres de la Cataluña franquista (no en manos del franquismo exterior): Mateu i Pla, Cuadras, Sagnier, Sentís, Porcioles, Gual Villaví, López Rodó, Estapé, Porta, Samaranch,,, Y tantos y tantos otros.

II

Santiago Alba Rico defiende una perspectiva de reflexión esencial, en mi opinión, en estos momentos.

Lo hace de la forma siguiente: «[…] Hay pocos conceptos más escurridizos que los de «historia» y «voluntad popular», pero mucho más peligroso es tratar de utilizar el de «democracia» para imponer una historia y una voluntad particulares. La historia se construye mediante la violencia y el mito. Y la voluntad popular es -como recordaba Zapatero en una entrevista en la televisión catalana- muy manipulable. Por eso mismo para resolver la «cuestión nacional» hace falta sobre todo un fino, sereno, ejercicio de frónesis aristotélica: un juicio prudente que acepte la inexactitud de todas las historias y la volatilidad de todas las voluntades…».

Prosigue el autor de Capitalismo y nihilismo: «Si la voluntad es manipulable, todos los partidos, políticos, periodistas, intelectuales y medios de comunicación deberían estar haciendo un enorme esfuerzo para imponer un poco de frónesis democrática entre los españoles en lugar de excitar, por electoralismo y «vocación imperial», el nacionalismo español más joseantoniano. A la manipulación en favor de la frónesis democrática se le llama «educación», «información», «democratización» y forma parte de la mínima responsabilidad exigible a nuestros gobernantes y nuestros políticos».

Defender esa frónesis, señala Alba Rico, debería ser, debe ser «nuestra principal tarea, a sabiendas de que su reconocimiento constitucional implica no sólo la oportunidad histórica -por fin- de una verdadera fundación democrática de España sino la evitación de muchas tragedias y violencias históricamente familiares.»

III

Una nota más que pertinente del gran historiador catalán José Luis Martín Ramos: «Ni todos los nacionalismo son iguales, ni lo son el concepto de nación, que no es un concepto historiográfico sino una construcción social… No es igual el nacionalismo de Azaña que el de Calvo Sotelo, no es igual el nacionalismo de Prat de la Riba o de Pompeu Gener que el de Gabriel Alomar o Rovira i Virgili, o Comorera. ¿Cuándo se construye la nación? Como siempre la respuesta, también del historiador, no es un axioma y no hay ningún momento de creación. Para mí, es una respuesta que tiene que ver con la identidad social e ideológica de quien la define. Stalin buscaba un elemento de determinismo económico (el mercado); Bauer se lió con el determinismo cultural; Gramsci se situaba en el terreno político en el sentido más amplio. Los franceses republicanos, no dirán que la nación la creó Vercingetorix, Carlomagno, Clodoveo o Luis XIV: puede ser un proceso largo pero tiene también su momento constituyente, la Revolución. La construcción de la nación española también tiene para mí su proceso constituyente, «la guerra contra el francés» y todo lo que se derivó de ella. Aquí introduzco la reflexión más interesante de Borja de Riquer: pero fue una construcción débil y tuvo desarrollos múltiples; el de la construcción de la nación catalana, que no es de Otger Catalon, ni de Jaime I, ni de la Generalitat medieval…»

Cambio de tercio.

IV

Una de las iniciativas políticas más importantes en estos últimos 35 años, la reclamación de la potestad para realizar una consulta o referéndum sobre la relación política entre Catalunya y el resto de España, no fue defendida por el president de la Generalitat.

¿Cómo se entiende, cómo puede entenderse que Artur Mas el president viese el debate por televisión e inmediatamente después de la votación hiciera una declaración política desde el Parlamento catalán?

V

El president Mas dio las gracias a las fuerzas que votaron a favor de la propuesta. 47 votos en total (y una abstención, aparte de los 299 noes). Algunos de estos grupos parlamentarios no tienen un marco político estrictamente catalán. En la terminología nacionalista catalana (Catalunya versus España), son grupos españoles. El PNV es español, lo es Compromís, lo es también el BNG, etc. Luego, don Artur Mas, críticamente esta vez, habló de los partidos estatales.

¿Un president puede saltarse a la torera el principio de no contradicción? ¿Cabe también eso? ¿Puede hablar críticamente, sin más matices, de partidos estatales (no sé si usó la expresión españoles en algún momento) y reconocer o agradecer la actitud de los partidos que votaron a favor de la petición de los parlamentarios catalanes?

¿IU, por ejemplo, no es un partido estatal? IU, como parte de la Izquierda Plural, ¿no votó a favor de la petición? ¿No fueron 11 los diputados que votaron a favor?

VI

¿Por qué no intervino también Cayo Lara defendiendo la posición de Izquierda Plural? ¿Por qué sólo lo hizo Joan Coscubiela, cuya intervención, probablemente consensuada, fue una de las mejores que le recuerdo en años?

VII

El conseller de la Presidència, Francesc Homs, portavoz del gobierno catalán, dio una rueda de prensa pocas horas antes del debate, al mediodía del martes 8.

Hablaba, salvo error por mi parte, en nombre del pueblo de Cataluña o de Cataluña sin más. ¿Es razonable hablar así por importante o mayoritario que sea el sector próximo a sus posiciones? ¿Contamos o no contamos los ciudadanos que no somos independentistas y que queremos hermanarnos con el resto de pueblos de Sefarad para combatir unidos contra las oligarquías del Centro y las periferias y por la III República democrática y social?

VII

El pueblo de Cataluña ha iniciado un camino sin retorno, señaló Marta Rovira, la representante de ERC. El proceso es ya irreversible se añadió. ¿Camino sin retorno? ¿Qué camino? ¿Qué es lo que es irreversible?

¿La cuestión es entonces el «dret a decidir» o la independencia?

Otro pasaje de su intervención: «Queremos un Estado [por tanto, la independencia] que persiga el interés general y no se rinda ante los oligopolios. Un estado que haga hombres y mujeres libres». Dejemos lo de «un Estado que haga» hombres y mujeres libres. ¿Un estado que apueste por el interés de todos los ciudadanos y se enfrente a la oligarquía? ¿Por qué defienden entonces un gobierno, el de CiU, que está a su servicio?

IX

Joan Coscubiela durante el debate: «Rajoy quiere hacernos creer que discutimos sobre la independencia. No es verdad… [abogamos] por un proceso constituyente en el que España se reforzaría como espacio de convivencia. Debe reconocerse el carácter plurinacional y plurilingüístico de España [y asumir la necesidad] de una nueva organización política… Se trata de un referéndum consultivo para conocer la voluntad política de los catalanes sobre su futuro colectivo… Algunos de los que hablan de soberanía del pueblo catalán tampoco han tenido ningún problema en someterla al dictado de los mercados financieros. En eso las derechas española y catalana son como dos gotas de agua.»

Más allá de que el carácter plurilingüístico de España también habría que aceptarlo con naturalidad en Cataluña. Más allá de que la posición federal o federalizante señalada no es defendida por su grupo político en Cataluña con claridad (o incluso sin ella), ¿por qué no el diputado de ICV no sostiene en Cataluña cosas idénticas?

X

Un texto de presentación de Manuel Sacristán de 1976, de «Poemas y canciones» de Raimon: » Me siento algo incómodo al ver reproducida en esta edición para lectores de lengua castellana la nota que escribí en 1973 por cordial encargo de Raimon. Alguna gente de izquierda en sentido amplio (yo diría que en sentido amplísimo), creyéndose inminentemente ministrable o alcaldable, considera hoy oportuno abjurar sonoramente de Lenin. No pretendo ignorar los puntos del leninismo necesitados de (auto-)crítica. Pero por lo que hace a la cuestión de las nacionalidades, la verdad es que la actitud de Lenin me parece no ya la mejor, sino, lisamente, la buena. Ahora bien: una regla práctica importante de la actitud leninista respecto del problema de las nacionalidades aconseja subrayar unas cosas cuando se habla a las nacionalidades minoritarias en un estado y las cosas complementarias cuando se habla a la nacionalidad más titular del estado. A tenor de esa regla de conducta, tal vez sea un error la publicación en castellano de mi nota de 1973, dirigida primordialmente a catalanes. Espero que no sea un error importante. Y me anima a esperarlo así la acogida de mis paisanos madrileños a Raimon en este suave y confuso invierno de 1976.»

XI

Unas palabras de José (después Josep) Plà (La Vanguardia, 10 de febrero de 1939) que tomo de un artículo de Marc Carrillo («La España que llegó a Barcelona», 11 de abril de 2014): «»¡Muchachos magníficos(…)! ¡Qué buenas caras, qué salud, qué musculaturas tensas!… [prisioneros del ejército republicano] un rebaño de dos o tres mil (…) conducidos por una pareja de la Guardia Civil, a pie, hacia Barcelona… El contrasta con nuestra tropas es indescriptible.» ¡Indescriptible el contraste!

¿El fascismo fue algo externo a Cataluña? ¿Cataluña, toda ella, bajo la bota del franquismo español? ¿Cataluña versus España franquista?

XII

Un alumno de grado medio de informática de un Instituto del extrarradio de Barcelona ha encontrado trabajo. Habilidoso, 18 años, rebelde con causa, su familia comparte un piso de alquiler en Badalona con otra familia. El no tiene habitación propia: duerme en la misma habitación con un amigo adulto de su padre. Su trabajo se ubica, lo ubican, en la economía sumergida por supuesto. Sin derechos, sin papeles. Sin apenas nada. Trabaja 20 horas por la mañana, de informático, de lo suyo, páginas web, sistemas operativos, redes. Sigue estudiando por la tarde. Algunos sábados tiene que ir a trabajar. Cobra, le pagan 50 euros semanales, a 2,5 euros por hora. Es lo que le hay le dicen. ¿Es lo que hay?

Un compañero de Espai Marx escribe: «Estos últimos meses colaboro con un montón de personas, con peligro de perder sus permisos de residencia, muchos de ellos con hijos nacidos aquí que han ido a los mismos colegios que mis hijos. Hemos constituido «Papers per a tothom» en Granollers. Somos más de 150. Senegaleses, malíes, marroquíes. Bastantes mujeres. En las reuniones tienen miradas claras, inocentes, buenas, solo por el hecho de estar uniéndose, sienten cierta emoción contenida por sentirse parte de un colectivo y compartir lucha con algunos «europeos». El único autocar que salió de Granollers hacia Madrid el día 22 de marzo, lo formaron ellos, el colectivo más numeroso. Sin embargo, como sociedad, estamos a un paso de odiarlos y despreciarlos. Saben que deben organizarse para defenderse. Muchos de ellos también saben que deben hacerlo y estrechar lazos con otras luchas sociales. Para ser más fuertes y para combatir y frenar la aparición del racismo sin disimulos. Siento muy de cerca, ahora más que antes, lo que sienten estas personas, estos compañeros, estos trabajadores, cuando llegan estas noticias. Personas que lo pasan mal, sin trabajo, recogiendo chatarra, aguantando las miradas que huelen a racismo, aguantando como tratan a sus hijos como de otra casta… Una referencia de ese racismo: http://www.eldiario.es/politica/Gobierno-puerta-impedir-papeles-locutorios_0_247775313.html Sólo falta una chispa que encienda la odio al extranjero como culpable de la crisis». ¡Cómo podemos vivir en unas sociedades tan ignorantes y manipulables!, finaliza el compañero marxiano.

La referencia es ahora https://www.diagonalperiodico.net/global/22333-grifols-imperio-derivados-la-sangre.html «Grifols, el imperio de los derivados de la sangre.» Hasta hace poco, Grifols era una empresa catalana desconocida para el gran público, se comenta en Diagonal. Su nombre se hizo internacionalmente famoso gracias a Wikileaks. «Uno de sus cables revela que, para el Gobierno de Estados Unidos, su planta de Parets del Valls (Barcelona) era uno de los tres activos estratégicos en territorio español, junto al estrecho de Gibraltar y el gasoducto que une España y Argelia.» La multinacional Grífols provee de hemoderivados a los hospitales estadounidenses. «Será una de las más beneficiadas si el España se emplea en seguir los pasos de EEUU, donde las donaciones de sangre están completamente privatizadas». Grifols paga 50 dólares a los donantes por un litro y medio de plasma sanguíneo. Una idea que Víctor Grifols, el chupasangre, «intenta replicar en España. «Con sus palabras: «Si pudiéramos tener centros de plasma, podríamos pagar 60 euros por semana, que sumados al paro son una forma de vivir.»

Pues bien, el presidente y consejero delegado de la multinacional con sede en Barcelona Grifols, don Víctor Grifols, mostró recientemente «su apoyo expreso al presidente de la Generalitat y al momento político que vive el Gobierno catalán». Fue durante la inauguración de una nueva planta de fraccionamiento de plasma en Parets del Vallès (Barcelona). Al final de su discurso, acaso pactado, Grifols se dirigió al presidente Mas: «Una empresa que lo tiene claro no tiene que dudar de su determinación, con firmeza y determinación se puede llegar muy lejos. Sé que lo está pasando difícil [dirigiéndose a Mas], pero si tiene la determinación, tire adelante, no se arrugue». ¿Qué tiene claro don Grífols? ¿Qué debería tener claro don Mas?

El nuevo centro de Grifols ocupa 4.500 metros cuadrados. Permitirá doblar la producción de plasma: hasta los 4,2 millones de litros anuales, 70 nuevos empleos (se ignoran las condiciones). A la inauguración acudieron también los consejeros de Salud, Boi Ruiz, y de Empresa y Empleo, Felip Puig, además del alcalde de Parets, Sergi Mingote… ¡y los secretarios generales de CC OO y UGT, los «combatientes obreros» don Joan Carles Gallego y don Josep Maria Álvarez! Unidos de la mano se les vio por los jardines de Grífols.

Grifols es una de las empresas que está ocultando su fortuna en paraísos fiscales, a través de ocho sociedades. Además, la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) denuncia que el convenio entre la Comunidad de Madrid y la Cruz Roja abre la puerta a la mercantilización de la sangre. Grifols cerró 2013 con una cifra de negocio de 2.741 millones de euros y desde 2010 ha multiplicado su valor en bolsa por cuatro.

Algunos apuntes más. La defensa ha presentado a Millet y Montull, los del desfalco de Palau, como víctimas. ¿De qué? No se sabe. ¡Víctimas en el juicio por el hotel de lujo! Bragado se atrevió a más: acusó al fiscal de querer juzgar 25 años de urbanismo.

Palabras recientes de Agusti Colom, el ex síndic de Greuges, profesor de Economía de la UB: «La sanidad es un pastel inmenso. El modelo catalán se ha construido sobre la confusión de lo privado y público. La privatización sanitaria tiene un componente importante de extracción de rentas. La autonomía de centros se ha entendido, naturalmente, como ausencia de controles, opacidad y un uso discrecional de los excelentes.»

Telegráficamente:

El «caso Innova» salpica al presidente de la Diputación de Tarragona, Josep Poblet, de CiU: que se niega a declarar ante el juez: no lo considera competente. Miles de ciudadanos salieron el pasado domingo 6 de abril a la calle para protestar contra las políticas de austeridad. El pasado martes se presentó en Barcelona el Manifiesto por la III República. Sin información sobre el acto. El fiscal pide cárcel para ex responsables de una fundación afín a Unió Democrática de Catalunya por vaciar todos los fondos. El sábado 5 de abril se recordó en la Central Térmica el asesinato policial franquista de Manuel Fernández Márquez. Sin noticias del acto. La Audiencia de Barcelona cree que el exceso de fuerzas policial mató a Andrés Benítez la noche del pasado 6 de octubre. En el Eixample barcelonés, como ha denunciado Josep Maria Montaner, se conceden anualmente más de 1.000 licencias de pisos turísticos al año con el consiguiente riesgo de mutación social del barrio. La pobreza en Cataluña es causa del 70% de las muertes en incendios. Doña Irene Rigau ha consumado la eliminación del transporte escolar urbano. Expertos y entidades sociales alertan que privatizar la sanidad, el plan oculto cada vez menos oculto de Boi Ruiz, atenta contra la equidad social. El impuesto de los casinos -Barcelona World manda y ordena!- va a disminuirse en un 81%. La Familia Carulla, un de las 400, paga a Hacienda 9,4 millones de euros para evitar juicio por fraude fiscal. Y así siguiendo.

¿Cuándo hablaremos de todo ello? ¿Cuándo el monotema dejará de ocultar mil situaciones de explotación e injusticia made in (clases hegemónicas de) Catalonia, no en «Madrid»?

Salvador López Arnal es miembro del Front Cívic Somos Mayoría y del CEMS (Centre d’Estudis sobre els Movimients Socials de la Universitat Pompeu Fabra, director Jordi Mir Garcia)

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.