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La detención de la directora de protocolo del presidente de Ruanda y el genocidio

Pulso judicial entre París y Kigali

Fuentes: L’Humanité

Traducido para Rebelión por Caty R.

Detenida en Alemania por una orden de detención emitida por París, la directora de protocolo del Presidente Kagame fue extraditada ayer a Francia, donde deberá comparecer ante la justicia.

Rose Kabuye, directora de protocolo del Presidente ruandés, debía comparecer ayer ante los jueces antiterroristas franceses Marc Trévidic y Philippe Coire. Kabuye, figura histórica del Frente patriótico ruandés (FAR), el movimiento político-militar que en 1994 derrotó al régimen genocida de Ruanda, fue detenida en Alemania el pasado 9 de noviembre en cumplimiento de una orden de detención internacional emitida por Francia en noviembre de 2006.

En aquella época, el juez antiterrorista Jean-Louis Bruguière, encargado de la denuncia de las familias de tres franceses fallecidos en el atentado perpetrado en abril de 1994 contra el entonces Presidente de Ruanda, Juvenal Habyarimana, consideró que la responsabilidad del FPR y su dirigente, el actual Presidente de Ruanda, Paul Kagame, estaba demostrada. Bruguière, que dictó entonces las órdenes de detención contra nueve miembros del FPR, entre ellos Kagame y Rose Kabuye, de esta forma declaraba implícitamente al FPR responsable del genocidio, al considerar que el atentado contra el Presidente Habyarimana, cuyos autores permanecen desconocidos hasta la fecha, fue la causa de las masacres. El juez interpretaba el genocidio como un estallido cólera espontáneo y olvidaba el carácter programado de las matanzas del que dan prueba, especialmente, la existencia de listas de víctimas y las arengas de odio contra los tutsi que difundieron los medios de comunicación ruandeses durante los años anteriores al genocidio.

¿Qué papel desempeñó Francia?

Las acusaciones del juez Bruguière, que después fue un candidato sin suerte, del UMP, a las elecciones legislativas, condujo a que Ruanda rompiera sus relaciones diplomáticas con París. Ya escarmentada por el rechazo de Francia a reconocer cualquier responsabilidad en un genocidio perpetrado por un régimen que sin embargo había apoyado, Ruanda consideró entonces que las actuaciones del juez acusaban a sus actuales dirigentes políticos y tenían únicamente como objetivo exonerar a París. Por su parte, Kigali también respondió en el plano jurídico activando la Comisión de investigación ruandesa sobre la presunta implicación de Francia en el genocidio. El pasado mes de agosto, la Comisión publicó sus conclusiones acusando a 13 personalidades francesas que prestaban sus servicios en la época, entre ellos Mitterrand, Védrine, Balladur, Juppé o Villepin. «Nuestros jueces en Ruanda (…) pueden dictar órdenes de detención contra las personas en Europa, Francia u otros países», advirtió, por otra parte, el Presidente Kagame el 12 de noviembre tras encontrar a su directora de protocolo en una cárcel alemana.

Retractación del testigo principal

La detención de Rose Kabuye podría revelarse como un episodio difícil para la justicia francesa. El pasado 13 de noviembre en una emisora de radio gubernamental ruandesa, después en «France Culture» y ayer en Libération, Joshua Ruzibiza, el principal testigo de cargo de la investigación del juez Bruguière, se ha retractado. Desde Noruega, donde vive exiliado, ha calificado su testimonio de «una invención propia, pura y simple» y ha afirmado que el comando Network, al que habría pertenecido y que Bruguière consideró responsable del atentado contra Habyarimana «nunca existió».

Más peliagudo para París, la detención de Kabuye, que había sido avisada por las autoridades alemanes del riesgo que corría si aparecía en su territorio, podría haber sido organizada por Kigali. Con esta maniobra, Ruanda podrá acceder al expediente de instrucción y los abogados de la acusada podrían exigir investigaciones complementarias. Esta hipótesis fue confirmada por la ministra ruandesa de Información. En una entrevista concedida la semana pasada al diario británico The Guardian, consideró que un proceso «sacaría a la luz los intentos de Francia destinados a conseguir que se olvide, por razones políticas, su propia complicidad en la matanza masiva».

Original en francés: http://www.humanite.fr/2008-11-20_International_Bras-de-fer-judiciaire-entre-Paris-et-Kigali