Recomiendo:
1

¿Qué puede esperarse de la administración Biden respecto a Siria?

Fuentes: The New Arab [El próximo 20 de enero Biden será proclamado 46º presidente de EE. UU. Getty Images]

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Cuando Barack Obama habló de su próxima autobiografía la semana pasada, le confió solemnemente a su entrevistador que “todavía está obsesionado por la tragedia de Siria”.

“Pero esta cuestión voy sobre todo a abordarla en el segundo volumen del libro porquese produce en gran medida durante mi segundo mandato… Tengo que asegurarme de que la gente compra el segundo volumen”, bromeaba Obama con el reportero.

Su desagradable ocurrencia no fue bien recibida por los sirios, muchos creen ya que las sospechas del expresidente sobre la revolución siria fueron un factor importante en la desintegración sangrienta de un levantamiento pacífico hasta alcanzar la tragediaterrorífica y desgarradora que es hoy.

La falta de determinación o de visión de Obama durante su mandato dejó a los sirios a merced de un régimen brutal que no se detendría ante nada para mantenerse en el poder.

Según lasinformaciones, Obama bloqueó las peticiones de los secretarios de Estado Hillary Clinton y John Kerry, también la de Joe Biden, de una línea más dura contra Bashar Al-Asad incluso después de que el régimen cruzara su “línea roja”en 2013 con ataques químicos en Ghuta Oriental.

Muchos creen que una línea más dura de Estados Unidos en aquel entonces, como imponer una zona de exclusión aérea, podría haber convencido a Asad de que frenara su brutal campaña militar contra las zonas de la oposición.

Obama no respondió, y alrededor de medio millón de sirios han muerto desde el inicio del levantamiento en 2011, a causa, principalmente,de los bombardeos del régimen, lastorturas, ataques químicos y otras masacres inhumanas.

Obama 2.0

La continuación de la administración Obama tendrá lugar tras la reciente victoria electoral de Biden, el vicepresidente de Obama en aquel momento, considerado por algunos como otra “paloma” respecto a Siria.

Algunos sirios y sirio-estadounidenses se han sentido bastante indiferentes ante la perspectiva de un gobierno de Biden por el temor de que las prisas del 46° presidente porlograr una distensión con Irán, uno de los dos principales patrocinadores internacionales de Asad, pueda llevarle a tomar medidas hacia la normalización del régimen de Asad.

Ayman Abdel Nour, director de la red de medios All4Syria, contactó virtualmente con Biden y su equipo durante la campaña electoral como parte de reuniones organizadas por las comunidades árabes o cristianas. Él cree que la administración Biden no se apartará significativamente de la política actual de Estados Unidos sobre Siria, preocupada ante todoportodo lo relativo a la lucha contra el terrorismo y no por las raíces políticas del conflicto.

“La cuestión de Siria no era algo de lo que él o cualquier miembro de su equipo quisiera escuchar nada. Hacían campaña para ganar las elecciones, pero no tenían una respuesta que complaciera a ambas partes en el debate sobre Siria, por lo que nadie, incluido Biden, se vinculabacon posición alguna”, dijo a The New Arab. “No hubo una buena respuesta a la cuestión de Siria”.

Abdel Nour dijo que muchos de los asociados de Biden formaban también parte de la administración de Obama y algunos llevan el peso de ese período cuando el régimen de Asad intensificó el conflicto con un asalto a gran escala sobre áreas civiles.

“Saben que cometieron errores en relación con Siria, algunos de ellos lo admiten y otros no. Pero asumen la responsabilidad de que deberían haber hecho más, o mejor, durante ese período”, dijo Abdel Nour acerca del apático enfoque de EE.UU. sobre el conflicto.

“Si tienes buen corazón, entonces deberías disculparte. Si solo eres un político, tendrías que decir ‘deberíamos haberlo hecho mejor, esto me persigue, volveremos y haremos un mejor trabajo’, pero ninguno de ellos tenía una respuesta clara”.

Sanciones contra Irán

Un tema de política regional que Biden ha articulado con mayor claridad es el de Irán, que ha sido objeto de duras sanciones estadounidenses bajo la presidencia de Donald Trump.

Biden ha declarado que le gustaría que Washington regresara al Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés), más conocido como el acuerdo nuclear con Irán, que haría que Teherán volviera a comprometerse para frenar su programa nuclear a cambio de un alivio de las sanciones.

Con un Irán enormemente implicado en Siria, existe el temor de que Biden pueda hacer la vista gorda ante los continuos esfuerzos de Irán para ayudar a Asad a derrotar a la oposición, ahora confinada en la provincia de Idlib.

Abdel Nour cree que las sanciones contra Irán han servido para debilitar sus operaciones en el extranjero, incluso en Siria, y flexibilizarlas podría potenciarlas.

“Siria no será más que un daño colateral para el JCPOA. Deben elegir entre una de dos opciones: restablecer el acuerdo, que resulta perjudicial para nosotros, o renegociarlo, y, en ese caso, podemos poner la cuestión de Siria y las actividades externas de Irán como condición”, dijo Abdel Nour. “Esto dependerá de la composición del nuevo gabinete”.

Cuando The Washington Post le preguntó a Biden si reabriría las relaciones diplomáticas con el régimen de Asad, dio una respuesta típicamente opaca a la pregunta:

“Sigue siendo importante poner fin a la guerra en Siria, que continúacausando un grave sufrimiento humanitario, y Estados Unidos debe participar diplomáticamente con todas las partes del conflicto en aras a ese fin”, dijo, antes de pasar a centrar su respuesta en la amenaza del Dáesh.

La preocupación por los temas antiterroristas y la retórica sobre “hablar con todas las partes”, una vía que el régimen de Asad ha bloqueado y dilapidado repetidamente, indica que Biden no se apartará de las prioridades de las administraciones de Obama o Trump en Siria.

Kamala Harris, la candidata a la vicepresidencia de Biden, no respondió a la pregunta, pero apoyó los ataques de represalia contra Asad después del ataque químico de Jan Sheijun y denunció que el exrepresentante de Hawai, Tulsi Gabbard, es un apologista de Asad. Gabbard fue el único aspirante al liderazgo demócrata que respondió positivamente a la perspectiva de reabrir las relaciones diplomáticas con el régimen sirio, y se reunió con Asad en 2017.

Un candidato potencial para secretario de Estado es Antony Blinken. Elogió a Trump por su respuesta al ataque con gas nervioso de 2017, que incluyó ataques sobre campos aéreos, pero también le pidió que siguiera una “diplomacia inteligente” con Rusia, la patrocinadora de Asad.

También le pidió a Trump que mantuviera la presión sobre Asad, a quien describió como “un tirano”, en un artículo de opinión enThe New York Times en aquel momento: “La verdadera prueba para el señor Trump es lo que viene después. Ha mostrado una falta total de interés en trabajar para poner fin a la guerra civil en Siria”, escribió.

“Ahora, la administración tiene unaventaja que debería aprovechar con el régimen de Asad y Rusia para restringir la fuerza aérea de Siria, detener cualquier uso de armas químicas o biológicas, implementar un alto el fuego efectivo en la guerra e incluso más aún: trabajar por una transición negociada del poder, unos objetivos que la administración Obama eludió”.

A Trump no le interesó mantener la presión sobre Asad, quien lanzó más ataques químicos, especialmente en Ghuta, en abril de 2018, y continuó con su campaña de bombardeos “convencionales” sobre las ciudades de la oposición.

Sin embargo, Trump impusosanciones duras y selectivas contra figuras clave del régimen en respuesta a las contundentes pruebas de torturas masivas y asesinatos en centros de detención sirios, sacadas clandestinamente del país por César, exfotógrafo forense de la policía militar siria”.

Abdel Nour dijo que las sanciones César están teniendo un impacto real en el régimen sirio y serán vitales para forzarlo a una solución política que ponga fin a la guerra, que en última instancia implicaría que Asad dejara el cargo.

Si bien las sanciones de César están sujetas a la autoridad del Congreso y no al presidente, Abdel Nour teme que Biden pueda “reducir su velocidad y efectividad”si recorta la cantidad de empleados que se dedican a coordinar esos esfuerzos; se cree que actualmente son cinco.

“Podrían frenar la implementación de nuevas sanciones al régimen, que actualmente asciende a alrededor de una por mes, a cambio de un ‘comportamiento aceptable’ del régimen”, dijo.

También cree que Biden podría apresurarse hacia una solución negociada, del tipo palo y zanahoria, en el tema de la guerra, lo que podría mantener a Asad en el poder.

Estados Unidos podría exigir la liberación de algunos detenidos a cambio de concesiones paso a paso, como la reconstrucción o permitir que más Estados del Golfo envíen embajadores a Damasco.

Solución política

Dima Musa, miembro de la oposición política siria, espera que el gobierno de Biden se comprometa con una solución política a la guerra de acuerdo con la Res. 2254 del Consejo de Seguridad, que postula una transición hacia unas elecciones libres y justas supervisadas por la ONU en Siria.

“Esperamos que Estados Unidos apoye las aspiraciones de libertad y dignidad del pueblo sirio en una Siria en la que exista un Estado de derecho y donde el pueblo elija libremente a un gobierno que esté a su servicio y no al revés”, dijo Musa a The New Arab.

“Esto significa que queremos ver un mayor impulso para que se cumpla totalmente la Resolución 2254 del CSNU, que es la forma segura de disponer de una solución política real que faciliteuna transición para los sirios”.

Los representantes de la oposición siria en Estados Unidos han intentado acercarse a Biden ahora que se acerca su primer mandato en enero.

“Una vez que la nueva administración asuma el poder, estableceremos contacto para tener una idea más clara de su política hacia Siria y para exponer nuestra posición y nuestra visión sobre el papel de Estados Unidos”, dijo Musa.

“Será ciertamente beneficioso contar con alguien que esté familiarizado con el expediente de Siria, que fue uno de los principales problemas durante los últimos seis años de su mandato como vicepresidente. La situación ha cambiado desde enero de 2017, cuando [Obama] cumplió su segundo mandato, pero hay algunos problemas fundamentales que siguen siendo los mismos, por lo que definitivamente puede ser ventajoso comprometerse con la nueva administración”.

La administración Biden no solo tendrá que aprender de los errores de la era de Obama, sino también de la confusa y fragmentada estrategia de Trump en Siria.

En los últimos cuatro años, una vez que el régimen de Asad recuperó más territorios a la oposición, se ha visto cómo potencias externas -como Turquía e Israel- jugaban un papel más directo en el conflicto.

“No diría que Trump tuviera alguna estrategia respecto a Siria, pero su administración tomó algunas medidas que dificultaron que Irán, el régimen de Asad y la rama siria del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) avanzaran en sus objetivos allí”, dijo a The New Arab el Dr. Ali Bakir, analista político e investigador del Centro Ibn Jaldun de la Universidad de Qatar.

“Rusia, Irán y el régimen de Asad podrían haberse beneficiado de la ausencia de una estrategia de Estados Unidos en Siria durante los años de Trump en el cargo y su deseo de retirar las tropas… y la administración Biden no debería cometer los mismos errores”.

Las principales preocupaciones del gobierno de Biden hacia Siria serán la presencia militar estadounidense en el noreste del país e Idlib, el último bastión de la oposición que está sometido a asedio por parte del régimen ruso y sirio.

Bakir dijo que Biden tendrá que trabajar con Turquía para contener a Rusia y la influencia iraní en Siria. Un repunte reciente en los ataques israelíes en Siria también se considera un mensaje para el presidente electo sobre la presencia de Teherán allí.

“En última instancia, Biden tiene mucho que aprender de los errores cometidos durante las administraciones de Trump y Obama. Pero, sea lo que sea lo que decida hacer, debe centrarse en el núcleo del problema en Siria, que es el régimen de Asad”.

Paul McLoughlin es editor de The New Arab. 

Fuente: https://english.alaraby.co.uk/english/indepth/2020/11/22/syria-insight-what-to-expect-under-the-biden-administration?mc_cid=1de8c989c5&mc_eid=f7850e20b4

Esta traducción puede reproducirse libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelión.org como fuente de la misma.