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¿Veinte años no es nada?

Fuentes: La pupila insomne

Cuando en 1994 un Hugo Chávez recién salido de la cárcel visitó Cuba invitado por Fidel ni los analistas de los medios de comunicación internacionales ni los gobernantes de Estados Unidos y Europa informados por sus embajadas en La Habana, entretenidos contando los minutos de sobrevida a la Revolución cubana, pudieron comprender lo que sucedía. […]

Cuando en 1994 un Hugo Chávez recién salido de la cárcel visitó Cuba invitado por Fidel ni los analistas de los medios de comunicación internacionales ni los gobernantes de Estados Unidos y Europa informados por sus embajadas en La Habana, entretenidos contando los minutos de sobrevida a la Revolución cubana, pudieron comprender lo que sucedía.

El mismo Chávez relató su sorpresa al arribar a Cuba entre los viajeros de un vuelo comercial y encontrarse a Fidel esperándolo en la pista del aeropuerto de La Habana.

Quien cambiaría el destino de su pueblo y de muchos otros habló entonces, atentamente escuchado por Fidel, en el Aula Magna de la Universidad de La Habana. Chávez disertó sobre la actualidad de Bolívar, del futuro de América Latina y de su integración como único destino viable. El venezolano presentó allí «un proyecto estratégico de largo plazo, en el cual los cubanos tienen y tendrían mucho que aportar, mucho con discutir con nosotros, es un proyecto de un horizonte de 20 a 40 años, un modelo económico soberano, no queremos seguir siendo una economía colonial, un modelo económico complementario».

Pero para los medios el proyecto de Chávez era un discurso viejo, superado por la historia, que sólo tenía sentido para el líder cubano, anclado -según ellos- en el pasado.

Veinte años después, buena parte de la historia presente y futura de América Latina tiene que ver con Chávez, y en un escenario político, económico y cultural absolutamente nuevo en la región los medios de comunicación siguen sin comprender nada.

Hace pocos días concluyó la cumbre de los BRICS en la ciudad brasileña de Fortaleza. BRICS quiere decir Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, o sea la mitad de la población del planeta.

Lamentando la ausencia de una mirada de los medios a lo esencial de lo que allí ocurrió – «Pensaba que en los días subsiguientes habría un poco más de análisis serio sobre la importancia de la Cumbre de los BRICS«, escribió- Fidel reseñó los resultados de la reunión en Fortaleza:

«Los BRICS proponen una mayor coordinación macroeconómica entre las principales economías, en particular en el G-20, como un factor fundamental para el fortalecimiento de las perspectivas de una recuperación efectiva y sostenible en todo el mundo.

«Anunciaron la firma del Acuerdo constitutivo del Nuevo Banco de Desarrollo, con el fin de movilizar recursos para proyectos de infraestructura y de desarrollo sostenible de los países BRICS y otras economías emergentes y en desarrollo.

«El Banco tendrá un capital inicial autorizado de 100 mil millones de dólares. El capital inicial suscrito será de 50 mil millones de dólares, a partes iguales entre los miembros fundadores. El primer presidente de la Junta de Go­ber­nadores será de Rusia. El primer presidente del Consejo de Administración será de Brasil. El primer Presidente del Banco será de la India. La sede del Banco será en Shanghai.

«Anunciaron también la firma de un Tratado para el establecimiento de un Fondo Común de Reservas de Divisas para situaciones de contingencia, con un tamaño inicial de 100 mil millones de dólares.

«Reafirma el apoyo a un sistema multilateral de comercio abierto, transparente, inclusivo y no discriminatorio; así como a la conclusión exitosa de la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

«Reconocen el importante papel que las empresas estatales desempeñan en la economía; así como el de las pequeñas y medianas empresas como creadores de empleo y riqueza.

«Reafirman la necesidad de una reforma integral de las Naciones Unidas, incluido su Consejo de Seguridad, con el fin de hacerlo más representativo, eficaz y eficiente, de manera que pueda responder adecuadamente a los desa­fíos globales.

«Reiteraron su condena del terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, dondequiera que ocurra; y expresaron preocupación por la continua amenaza del terrorismo y el extremismo en Siria, a la vez que llamaron a todas las partes sirias a que se comprometan a poner fin a los actos terroristas perpetrados por Al-Qaeda, sus afiliados y otras organizaciones terroristas.

«Condenaron enérgicamente el uso de armas químicas en cualquier circunstancia; y dieron la bienvenida a la decisión de la República Árabe Siria de adherirse a la Convención sobre Armas Químicas.

«Reafirmaron el compromiso de contribuir a una justa y duradera solución global del conflicto árabe-israelí sobre la base del marco legal internacional universalmente reconocido, incluyendo las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas, los Principios de Madrid y la Iniciativa de Paz Árabe; y expresaron apoyo a la convocatoria, en la fecha más temprana posible, de la Conferencia sobre el establecimiento de una zona de Oriente Medio libre de armas nucleares y otras armas de destrucción masiva.

«Reafirmaron la voluntad de que la exploración y utilización del espacio ultraterrestre deberán ser para fines pacíficos.

«Reiteraron que no hay alternativa a una solución negociada a la cuestión nuclear iraní, y reafirmaron apoyo a su solución a través de medios políticos y diplomáticos.

«Expresaron preocupación por la si­tua­ción en Irak y apoyaron al gobierno iraquí en sus esfuerzos por superar la crisis, defender la soberanía nacional y la integridad territorial.

«Expresaron preocupación por la si­tuación en Ucrania e hicieron un llamamiento para un diálogo amplio, la disminución del conflicto y la moderación de todos los actores involucrados, con el fin de encontrar una solución política pacífica.

«Reiteraron la firme condena al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones. Señalaron que las Naciones Unidas tienen un papel central en la coordinación de la acción internacional contra el terrorismo, que debe llevarse a cabo de conformidad con el derecho internacional, incluida la Carta de las Naciones Unidas, y con respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales.

«Reconocieron que el cambio climático es uno de los mayores desafíos que enfrenta la humanidad, e hicieron un llamamiento a todos los países a construir sobre las decisiones adoptadas en la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), con miras a llegar a una conclusión exitosa para el año 2015, de las negociaciones en el desarrollo de un protocolo, otro instrumento legal o un resultado acordado con fuerza legal bajo la Convención es aplicable a todas las Partes, de conformidad con los principios y disposiciones de la CMNUCC, en particular el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas y sus respectivas capacidades.

«Expresaron la importancia estratégica de la educación para el desarrollo sostenible y el crecimiento económico inclusivo; así como destacaron el vínculo entre la cultura y el desarrollo sostenible.»

Casi nada, sólo una visión del mundo diametralmente opuesta a la que los grandes medios de comunicación, siempre coincidentes en los temas esenciales con los gobiernos de EE.UU . y Europa, suelen transmitir.

Por el contrario, alrededor de la reunión de los BRICS los medios de comunicación inventaron un relanzamiento de la Guerra Fría, reabrieron una base de espionaje rusa en Cuba, que el propio presidente Vladimir Putin desmintió en Brasil, y leyeron los encuentros de los líderes de Rusia y China con Fidel como una escena de Café Nostalgia.

El líder histórico de la Revolución cubana vio las giras de los presidentes de Rusia y China por América Latina en ocasión de la Cumbre de los BRICS como «una de las proezas más grandes de la historia humana» y calificó «el aporte que Rusia y China pueden hacer en la ciencia, la tecnología y el desarrollo económico de Suramérica y el Caribe» como «decisivo».

Para el discurso dominante, Fidel y los que compartan su visión son conservadores. Lo novedoso, que va a cambiar a este país y tal vez al mundo, estaría en la visita a Cuba de los directivos de Google en un jet ejecutivo, y su reunión con una asalariada de Washington para traernos la libertad y el progreso tal y como se entiende en la Casa Blanca, no en los BRICS.

Como sucedió en 1994 con la visita de Chávez a La Habana es posible que algo nuevo y trascendental esté naciendo. Pero los medios, por supuesto, le harán caso a cualquier cosa menos a lo que el hombre que supo adelantarse y ver hace veinte años en el modesto viajero llegado a Cuba en un vuelo comercial el germen de una América nueva, les dice. (Publicado en CubAhora)

Fuente: http://lapupilainsomne.wordpress.com/2014/07/31/veinte-anos-no-es-nada/