La Junta de Castilla y León ha aprobado un proyecto regional para que la empresa alemana amplíe sus instalaciones y desarrolle, entre otros, el proyecto SILAM (Sistema Lanzamisiles de Alta Movilidad).
“La belleza de este espacio reside precisamente en su sobriedad y desolación”. Así vende la Diputación de Burgos el Páramo de Masa. Un paisaje “plano y austero en el que afloran varias lagunas de origen kárstico” –como también lo definen desde la institución provincial– que, gracias a la Junta de Castilla y León, tendrá implicación directa en el conocido plan ReArmar Europa. Allí, la empresa armamentística alemana Rheinmetall Expal Munitions desarrollará, entre otros, el polémico proyecto del Sistema Lanzamisiles de Alta Movilidad (SILAM).
Para ello, la compañía precisa aumentar las instalaciones que ya posee (junto con Maxamcorp International) en Páramo de Masa, concretamente, en el término municipal de Merindad de Río Ubierna. La ampliación ha recibido el beneplácito del Gobierno autonómico, que, el pasado 8 de abril, la aprobó como “proyecto regional”, categoría que se aplica a las “infraestructuras, servicios, dotaciones e instalaciones de utilidad pública o interés social, que se consideren de interés para la comunidad”. Además, dicha calificación allana el camino para la incorporación de futuras instalaciones.
Tras el incremento del espacio, las empresas dispondrán de 578,20 hectáreas, que incluirán el núcleo principal (328,03) y dos recintos de pruebas (de 24,41 y 13,65 hectáreas). No se incluyen, explican en la propia memoria, “otros elementos e infraestructuras relacionadas que, aunque asociadas a la actividad, presentan una localización y funcionamiento autónomo como es el caso de los parques eólicos colindantes, las subestaciones transformadoras y líneas eléctricas; la carretera de acceso; o las conexiones a servicios urbanos”.
Situación geopolítica
En la memoria del proyecto se indica que “la estrategia marcada es la de ampliación de sus capacidades productivas y de almacenamiento, críticas en la situación geopolítica actual”. Y agregan: “De vital importancia también para este crecimiento exponencial de la compañía, en la situación bélica mundial, es la obligación por parte de la empresa de sostener estratégicamente la defensa nacional y mundial”.
En el mismo texto señalan que “este Proyecto Regional apoya su interés para la comunidad tanto en la relevancia en términos de actividad y empleo que las instalaciones industriales tienen dentro del contexto burgalés, como en la importancia del sector aludido, más en un momento como el actual acuciado por diferentes tensiones geopolíticas que han reactivado el sector estratégico de la defensa a nivel estatal y europeo”.
Desde las empresas hacen hincapié en que el complejo es, “desde hace décadas, el principal motor de actividad local y uno de los más relevantes de la provincia, ocupando a más de 500 personas, empleo que el mantenimiento de la actividad permitirá no solo consolidar sino también ampliar”. Por añadidura, comprometen una inversión de 77 millones de euros para acometer esta ampliación.
SILAM e Israel
Según la memoria, Rheinmetall tiene previsto realizar diferentes actuaciones de mejora y modernización de las instalaciones actuales para adecuarse a nuevas líneas de producción. Entre ellas, el proyecto ASSEGAI (“orientado a la fabricación de un nuevo modelo de proyectil de 155 mm mediante prensado de explosivo tipo PBX”) y SILAM.
Este segundo está rodeado de polémica puesto que, el 15 de diciembre de 2023, el programa se adjudicó por más de 576 millones de euros a la empresa israelí Elbit Systems y a las compañías españolas Escribano y Expal (adquirida por Rheinmetall cuatro meses antes).
El contrato fue anulado posteriormente, tras el teórico embargo de armas de España contra Israel. Finalmente, Escribano y Rheinmetall propusieron una alternativa sin tecnología israelí.
No obstante, la relación entre Rheinmetall e Israel va más allá, como pormenorizó en su momento el Centre Delàs que, en su informe La banca armada y su corresponsabilidad en el genocidio en Gaza, identificaba a esta empresa como una de las 15 compañías armamentísticas que proveían de armas y municiones a Israel. En detalle, subrayaron que era “la fabricante y exportadora de los M109-52 Howitzer, obuses autopropulsados de 155 mm que se utilizaron, por ejemplo, en ataques al Puerto de Gaza y sobre hoteles cercanos, así como también sobre el Líbano”.
Dudas medioambientales
El proyecto de Rheinmetall y Maxamcorp en Burgos genera también incertidumbre desde otras perspectivas. Como indican en Ecologistas en Acción, hay dudas ambientales y sanitarias que se recogen en el propio expediente. Por ejemplo, enumeran, “la documentación señala deficiencias en la caracterización de las aguas subterráneas y recoge concentraciones de nitratos superiores a 50 miligramos por litro en varios puntos de control”.
También “existen riesgos relacionados con los residuos peligrosos, la posible contaminación de suelos, el almacenamiento de sustancias peligrosas, los vertidos, el tráfico de mercancías, el ruido, la contaminación lumínica y la afección a cauces, surgencias, hábitats naturales, fauna esteparia y cavidades kársticas”, añaden.
La Marea se ha puesto en contacto con la Junta de Castilla y León para preguntar sobre aspectos como la relación de Rheinmetall con Israel o los efectos medioambientales del proyecto, pero, al cierre de esta información, no ha obtenido respuesta.


