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Carta abierta al congreso demócrata: Por qué abandono el Partido Demócrata

Fuentes:

Traducido del inglés por S. Seguí

Querido Congreso demócrata:

Hola, me llamo Cindy Sheehan y a mi hijo Casey Sheehan lo mataron el 4 de abril de 2004 en Ciudad Sadr, Bagdad. Lo mataron cuando los republicanos aún controlaban el Congreso de los Estados Unidos. Con toda inocencia, inicié una campaña incansable instando al Congreso a que abrogase la autoridad de George Bush para continuar esta guerra de terror, a la vez que preguntaba al presidente por qué noble causa había muerto Casey y otros miles como él. Ahora, con los demócratas controlando el Congreso, he perdido mi optimista inocencia y me siendo cínicamente pesimista cuando los veo rindiéndose ante Mr. 28% [1] .

No existe ninguna razón sensata o defendible para que ofrezcáis a nuestro ensangrentado Rey Jorge más dinero para seguir condenando a otros valientes, fatigados y doloridos soldados y al pueblo de Irak a más muerte y carnicería. Creéis que poner en sus manos más dinero es políticamente adecuado, pero en realidad es una abominación moral y con cada nuevo minuto que dure la ocupación de Irak tendréis todos más sangre en vuestras manos.

Nancy Pelosi, speaker de la Cámara de Representantes, dijo, después de que George firmara la nueva ley de autorización de fondos para la guerra, suavecita como un recién nacido: «Creo que ahora las políticas del presidente van a comenzar a desenredarse» ¿Comenzar a desenredarse? ¿Cuántos más de nuestros muchachos habrán de morir y cuánta destrucción más habrá que llevar a Irak antes de que sea evidente que la cosa se ha desenredado? ¿Cuántos nuevos crímenes habrán de cometer Bush&Co mientras siguen bajando en las encuestas, antes de que vosotros tengáis el coraje político de hacerles responder por ellos? Si Irak no se ha desenredado en la mente de Nancy Pelosi, ¿qué podrá hacerlo? ¿Cómo pueden empeorar las cosas después de 700.000 irakíes muertos y cuatro millones de refugiados (cifras que EE UU no admite)? Pues bien, las cosas se están poniendo peor y pueden ponerse todavía mucho más, gracias a vuestra complicidad.

Por ser cínicamente pesimista, me parece que esta nueva votación en el Congreso que ha permitido prolongar la guerra hasta finales de Septiembre (y, seamos francos, el 1 de octubre le vais a dar al presidente más dinero… después de un poquito de teatro para entretener a la fracción anti-guerra de vuestro partido) conducirá directamente a la estación de las primarias para la presidencia, y vosotros creéis que si os mantenéis firmes hasta entonces, los demócratas podrán recuperar la Casa Blanca. ¿No recordáis lo bien que le fue a John Kerry en 2004 cuando practicó aquella política de consentimiento y de sentarse a ver qué pasa? El electorado de nuestro país está hasta la nariz de acomodaticios que están siempre al sol que más calienta, mientras despilfarran lo mejor de nuestra sangre y se dedican a pedir prestado a nuestros nuevos propietarios, los chinos.

Era consciente de que la existencia del Congreso demócrata no significaba nada a efectos de las actividades de la base. Por eso nos fuimos a Washington el día de la toma de posesión del Congreso, para deciros a todos vosotros que queríamos a los soldados de vuelta de Irak y que hicierais asumir a Bush&Co sus responsabilidades, mientras vosotros impulsabais una reforma ética que da risa… ¿no os parece? Todos sabemos que os podéis permitir jugar a este juego de despropósitos políticos porque no tenéis hijos en primera línea. Así que, permitidme que os cuente cómo es la cosa:

Una observa un día a su reticente soldado partir hacia una guerra con la que ni él ni una misma está de acuerdo. Luego que tu soldado ha salido ya del país, sólo queda la preocupación. No consigues dormir por la noche, y te quedas ahí mirando a la luna y preguntándote si hoy va a ser el día en que oigas la temida llamada a la puerta. No puedes concentrarte, no puedes comer, y toda tu vida se consume de aprehensión a la espera de la temida noticia.

Más tarde, cuando tus peores temores se han hecho realidad, entras en una vida de constante dolor, pena y añoranza. Todos los días son dolorosos, especialmente cuando llegan fechas señaladas, como por ejemplo el próximo 30 de mayo, Memorial Day, en que para mí la pena es doble por ser el día de los soldados caídos y por ser también el día en que nació Casey, en 1979. Era siempre un día especial para nosotros; hoy, es un día de desesperación. Nuestros soldados innecesariamente muertos en esta guerra y en la de Vietnam han dejado un rastro inútil de pesar y grandes vacíos de ausencia que nunca más nadie llenará.

Así pues, Congreso demócrata, con la actual cifra estadística de 3,72 muertos por día, acabáis de condenar a 473 personas más a una tumba prematura. 473 vidas más perdidas por vuestra glotonería política. Miles de corazones rotos por vuestra cobardía y avaricia. ¿Cómo conseguís dormir por la noche o miraos al espejo? ¿Qué hacéis para apartar de vosotros a todas esas madres desconsoladas de ambas partes del conflicto? ¿Cómo podéis no sentir la agonía que habéis creado? Esta agonía nunca me abandonará… Soy incapaz de llegar a un lugar tan lejano o esconderme en un sitio tan recóndito que me permita perderla de vista.

A finales de septiembre, nos faltarán unos 80 caídos para alcanzar otro hito sangriento: 4.000 soldados muertos. MoveOn.org organizará vigilias a la luz de las velas en todo el país, mientras vosotros seguiréis aprobando urgentemente leyes que implican la liquidación de más miles de seres humanos.
Felicidades, Congreso; acabáis de conseguir unos cuantos meses más de baño de sangre ilegal e inmoral. Y sois conscientes, sin duda, de que tenéis la intención de continuarlo indefinidamente, para que otros presidentes puedan resolver el horrible problema en que Bush&Co han metido a nuestro mundo.

Antes era la guerra de George Bush, pero vosotros podíais haberle puesto fin con honor. Ahora es la vuestra, y todos vosotros tendréis un lugar en la historia de la infamia junto a Bush&Co

El Camp Casey Peace Institute hace una llamada a todos los ciudadanos tan asqueados como nosotros para que se nos unan en Filadelfia el 4 de julio a fin de idear el modo de salir de este sistema bipartidista comprado y pagado por la máquina de guerra que atenaza cada aspecto de nuestras vidas. En lo que a mí se refiere, abandono el Partido Demócrata. Habéis fallado totalmente a los que os llevaron al poder para cambiar el rumbo de nuestro país. No os elegimos para ayudar a hundir el barco sino para llevarlo a buen puerto.

No somos solidarios con la violenta intromisión de nuestro gobierno en países soberanos y condenamos la criminal ocupación continuada de Irak.

Os dimos una oportunidad y nos traicionasteis.

Os saluda atentamente,

Cindy Sheehan

Fundadora y presidenta de Gold Star Families for Peace
Fundadora y directora del Camp Casey Peace Institute
Madre eternamente afligida de Casey Sheehan

Dublín, Irlanda

28 de mayo de 2007



[1] Porcentaje de respaldo del pueblo estadounidense al presidente Bush hijo en mayo de 2007 (N. del T.)